Imágenes de páginas
PDF
EPUB

AL EXCELENTÍSIMO SEÑOR

DON JOSÉ OSORIO Y SILVA,

ZAYAS, TELLEZ GIRON, BENAVIDES, SPÍNOLA, CUEVA; DUQUE
DE ALBURQUERQUE, DE ALGETE, SEXTO; MARQUÉS DE ALCA-
NICES, MONTAOS, CUELLAR, CADREITA; CONDE DE GRAJAL,
VILLANUEVA DE CAÑEDO, FUENSALDAÑA; MAYORDOMO MAYOR
DE PALACIO, CABALLERO DE LA INSIGNE ÓRDEN DEL TOISON
DE ORO, ETC., ETC., ETC.

En testimonio de consideracion y respeto,

SU BIBLIOTECARIO,

ANTONIO RODRIGUEZ VILLA.

Hish so. am. Garcia 10-16.00 12 a 83

PRÓLOGO.

Ardua empresa he acometido, y muy superior á mis fuerzas, al pretender no más que bosquejar la vida del célebre valido de Enrique IV de Castilla, Don Beltran de la Cueva. Decidióme principalmente á este propósito así la idea de salvar de los rigores del tiempo muchas, muy interesantes y desconocidas noticias que sobre tan debatido personaje se custodian originales en el Archi de la egregia casa de Alburquerque, como tambien la de contribuir en cuanto fuese de mi parte á ilustrar la historia de este importantísimo y confuso reinado, objeto de preferente atencion muchos años há por la Real Academia de la Historia.

Los bandos y parcialidades, las intrigas é intereses particulares se reflejan desgraciadamente durante todo él en las narraciones de los historiadores coetáneos, haciéndose de esta suerte muy difícil la investigacion de la verdad. Y como si esto no bastase, nuestro personaje, foco principal de todo este torbellino de encontradas pasiones y de contrarios afectos, resulta tan distinto y áun opuesto segun se leen unas ú otras historias, que no pa

[ocr errors]

rece sino que sus autores han combinado y dispuesto los hechos á su antojo para engrandecer ó denigrar su memoria.

Por fortuna, del exámen atento é imparcial de los hechos ya conocidos y de los documentos que ahora ven por primera vez la luz pública, se destaca más y más de entre aquella turba de nobles rebeldes y vasallos desleales la verdaderamente noble, leal y grandiosa figura de Don Beltran de la Cueva.

Por esta razon y por ser este insignificante trabajo mio sólo un bosquejo, he insertado así en el texto como en el Apéndice, segun su respectiva importancia, y animado del mayor espíritu de imparcialidad, cuantos documentos importantes y curiosos he habido á las manos, para que cuando se escriba con severa crítica y madura reflexion la historia del reinado de Enrique IV, se juzgue á Don Beltran con la mayor copia de datos posible. Si la publicacion de documentos es siempre conveniente, mucho más lo es tratándose de personajes y de reinados como de los que se ocupa este bosquejo. Algo pesado y poco literario resulta el conjunto, pero en materias históricas, entre la belleza y la verdad, es sin género de duda preferible esta á aquella, como lo es siempre el fin á los medios. «Por laudable que sea, dicen á este propósito dos ilustres académicos y catedráticos (1), el mérito de los que escriben nuevas biografías de nuestros hombres célebres, viene a ser muy superior y áun más importante la tarea de publicar los documentos inéditos en que se fundan aquellas.»

Han sido la base de mi trabajo, además de los documentos originales procedentes del Archivo de la casa de

(1) Los señores Don Pascual de Gayangos y Don Vicente de la Fuente, en el Prólogo á las Cartas del Cardenal don fray Francisco Jimenez de Cisneros.-Madrid, 1867.

Alburquerque (1), la Crónica de Enrique IV, de Diego Enriquez del Castillo; las Decadas, de Alonso de Palencia; la Crónica castellana, manuscrita, atribuida á este mismo autor; la Coleccion diplomática de aquel monarca no terminada aún por la Real Academia de la Historia, y otras crónicas, obras y papeles que el lector verá citados oportunamente.

A la benevolencia del actual Duque de Alburquerque, al interes que siempre muestra por la verdad histórica, deben los amantes de ella el conocimiento de los valiosos documentos en este volúmen contenidos. Digno de alabanza y y de imitacion es su ejemplo, sobre todo en una nacion como la nuestra, donde la nobleza atesora en sus archivos páginas brillantes y todavía desconocidas de la historia patria.

(1) Lo son todos los que no llevan señalada la procedencia.

« AnteriorContinuar »