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REVISTA GENERAL

DE

LEGISLACIÓN Y JURISPRUDENCIA

TOMO 187

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DE

LEGISLACIÓN Y JURISPRUDENCIA

FUNDADA POR EL

EXCMO. SR. D. JOSÉ REUS Y GARCIA

DIRECTOR

EXCMO. SR. D. EDUARDO DATO É IRADIER

ANO SEXAGÉSIMOTERCERO

TOMO 127

MADRID

IMPRENTA DE LA REVISTA DE LEGISLACIÓN
Ronda de Atocha, 15, contro.

1915

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BL DERECHO PENAL DE LA IGLESIA Y EL DEL ESTADO

(Conclusión.)

VIII

La disciplinación por el Estado

Aquí viene ahora el núcleo de toda la cuestión. Porque con las distinciones que usualmente se quieren establecer entre el orden llamado moral y el juridico, y entre sus respectivos tueros o jurisdicciones, se pretende sostener que el territorio de la conciencia ó mundo subjetivo corresponde exclusivamonte á la Iglesia y sus órganos, y que el Estado con los suyos no puede actuar sino en el campo exterior o de los actos.

Y así, la disciplinación interna de que se ha hablado, se dice (aun duando luego resulta que no es verdad en el pensamiento de los que tal punto de vista defienden) que ha de quedar entregada a las autoridades eclesiásticas, debiendo las autoridades políticas cuidarse tan sólo de la disciplinación exterDa (1). Lo cual da origen, además, á una radical diferencia de

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(1). Aquí se encierra un equivoco que ha tenido en el curso de la Historia y que sigue aún teniendo consecuencias. La lucha de fueros y las contiendas de jurisdioción entre el Estado y la Iglesia arranoan de esto punto. Se ha querido dar á entender, ó hasta so ha dicho por manera explícita, que hay, de un lado, aotos internos y de otro actos externos, o bien, que pueden los actos dividirso on dos mitades, la interna y la externa, cada una de las cuales conpete á un fuero distinto, llamados también interno y externo, espiritual y temporal, encomendados, respectivamente, & la Igle sia y al Estado. Pero como esta posición es falsa, ha rosultado forzosamente una confusión, traducida en lo que podríamos denominar «luchas por el fueros. La Iglesia ha tondido siompro k extender el suyo fundándose en el contenido y ol valor espirituales de toda la conducta, enlazada_siempre con personas, dootri. inas materias polosiásticas; y el Estado ha pugnado, á su por, por reivindicar para sí y para el fuero temporal (ordinario) el conocimiento del mayor número de asantos, por rozarso támbién ellos con intereses temporales, sociales, profanos, ato.

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