Romancero general, ó Coleccion de romances castellanos anteriores al siglo XVIII, recogidos, ordenados, clasificados y anotados, Volumen10

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M. Rivadeneyra, 1859
 

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Página 127 - Pues eres tú el mismo mar que con tus crecientes besas las murallas de mi patria, coronadas y soberbias, tráeme nuevas de mi esposa y dime si han sido ciertas las lágrimas y suspiros que me dice por sus letras, porque si es verdad que llora mi cautiverio en tu arena, bien puedes al mar del Sur vencer en lucientes perlas.
Página 256 - Amor, Haciendo la cuerda azote, Porque el caso no se infame Y el lugar no se inficione. Todo es gala el africano, Su vestido espira olores, El lunado arco suspende Y el corvo alfanje depone.
Página 139 - Allí fabló el conde Arnaldos, bien oiréis lo que dirá: "Por Dios te ruego, marinero, dígasme ora ese cantar." Respondióle el marinero, "tal respuesta le fue a dar: "Yo no digo esta canción sino a quien conmigo va.
Página 510 - Como Rodrigo esto oyó, apriesa pide el caballo; con una voz alterada, contra el rey así ha hablado: —Por besar mano de rey no me tengo por honrado; porque la besó mi padre me tengo por afrentado.
Página 245 - Romance de Rosaflorida En Castilla está un castillo que se llama Rocafrida, al castillo llaman Roca, ya la fonte llaman Frida. El pie tenía de oro, y almenas de plata fina; entre almena y almena está una piedra zafira; tanto relumbra de noche como el sol a mediodía.
Página 246 - ¡Oh mi primo Montesinos ! Lo que agora yo os rogaba , Que cuando yo fuere muerto Y mi ánima arrancada , Vos llevéis mi corazón Adonde Belerma estaba , Y Servidla de mi parte, Como de vos yo esperaba , Y traedle mi memoria Dos veces cada semana...
Página 468 - Vete de mis tierras, Cid, mal caballero probado, y no vengas más a ellas dende este día en un año. — Pláceme, dijo el buen Cid, pláceme, dijo, de grado, por ser la primera cosa que mandas en tu reinado; tú me destierras por uno, yo me destierro por cuatro.
Página 256 - Limpíale el rostro, y la mano siente al Amor que se esconde tras las rosas, que la muerte va violando sus colores.
Página 510 - En la muerte de tu hermano. Las juras eran tan fuertes Que el rey no las ha otorgado. Allí habló un caballero Que del rey es mas privado : — Haced la jura, buen rey, No tengáis deso cuidado Que nunca, fue rey traidor, Ni papa descomulgado.
Página 211 - ... y tratarse ha el casamiento como cosa no sabida, porque no sea deshonrada hija que tanto quería.

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