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dose sin agua y sin viveres, tenian que retroceder şi no habian de sucumbir ahogados entre nubes de menuda y ardiente arena y sofocados por la sed, sin poder dar alcance á aquellos ligeros y fugitivos hijos del desierto.

Asi se defendió por miles de años esta nacion belicosa, protegida por los desiertos

y los mares, y como aislada del resto del mundo. Pero divididas entre si sus mismas tribus, no se libertaron de sostener sangrientas guerras intestinas, de que fué principal teatro la Arabia Central, y cuyas hazañas suministraron materia á multitud de poesías y cantos nacionales, á que tanto so presta el genio de Oriente.

En los tiempos de su ignorancia, como ellos los llamaban después, aquellas tribus acampadas en las llanuras adoraban los astros que les servian de guia en el desierto. Cada tribu daba culto a una constelacion, y cada estrella y cada planeta era objeto de una veneracion particular. Mas desde los primeros tiempos del cristianismo la religion cristiana habia tambien hecho prosélitos en la Arabia. Cuando los hereges fueron desterrados del imperio de Oriente, refugiáronse muchos en aquella peninsula, especialmente monophisitas y nestorianos. Acogiéronse alli igualmente despues de la destruccion de Jerusalen muchos judíos, y el último rey de la raza homeirita se habia convertido al judaismo, lo cual le costó perder la corona y la vida en una batalla. Con esto y con distinguirse los árabes, en árabes primitivos, árabes de la pura raza de Jectan, y árabes mixtos ó descendientes de la posteridad de Ismael, halábase el pais dividido en una confusa multitud de sectas y de cultos, cuando nació Mahoma en la Meca, ciudad de un canton de la Arabia Feliz, hácia el año 670 de Jesucristo.

Pertenecia la Meca á la tribu de los Coraixitas, que se suponian descendientes en línea recta de Ismael, hijo de Abraham. Gobernábanse por una especie de magistrados nombrados por ellos mismos, que eran al propio tiempo los sacerdotes y guardianes del templo de la Caabah, que decian construido por el mismo Abraham. A los dos años de su nacimiento quedó Mahoma huérfano de su padre Abdallah, el hombre mas virtuoso de su tribu. A poco tiempo le siguió al sepulcro su esposa Amina, que dejó á Mahoma por toda herencia cinco camellos y una esclava etiopia. El huérfano fué confiado á una nodriza, hasta que le recogió su tio Abutaleb, que hizo con él veces de padre, y le dedicó al comercio, llevándole consigo a todos los mercados. Púsole despues en c'ase de mancebo en casa de Cádija, viuda de un opulento mercader, que prendada del ingenio, de la gracia, de la elocuencia y del noble continente del jóven, le ofreció su fortuna y su mano. Tenia entonces Mahoma 25 años, y la que se hizo su esposa 10, y á pesar de la diferencia de edad no quiso Mahoma, dicen los árabes, en todo el tiempo que

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vivió con ella usar de la ley que le permitia tener otras mugeres. Dueno ya de una inmensa fortuna, prosiguió algunos años dedicado a la vida mercantil, corriendo las ferias de Bostra, de Damasco, y de otros pueblos aun mas lejaQos, al frente de sus criados y sus camellos.

No cra esta, sin embargo, la ocupacion á que Mahoma se sentia llamado. Otros y mas elevados eran sus pensamientos. Por espacio de quince años, al regreso de cada viage, y despues de reposar en los brazos de Cádija, retirábase á una gruta del monte Ara á entregarse á sus silenciosas meditaciones. Alli fué donde se le apareció (al decir suyo) una noche el ángel Gabriel con un libro en la mano: «Mahoma, le dijo, tú eres el apóstol de Dios, y yo soy Gabriel.». Su libro estaba hecho: Mahoma comenzala su mision; de alli salió proclamándose el Profeta, el Enviado de Dios, «No hay mas Dios que Dios, decia, y Mahoma es su Profeta.» Hé aqui su gran principio. Daba á su nueva religion el nombre de islamismo, consagracion á Dios. Proponíase acabar con la anarquia religiosa que reinaba en la Arabia, y principalmente con la idolatria, que habia llegado al mayor grado de desconcierto. En solo el templo do la Caabah se adoraba á mas de trescientos ídolos, representados muchos de ellos en ridículas figuras de tigres, de perros, de culebras, de lagartos y de otros animales inmundos, á los cuales se sacrificaban hombres y niños, y bajo este concepto la religion de Mahoma que predicaba la unidad de Dios era un verdadero progreso.

Escaso fué no obstante el número de prosélitos que en los primeros años logró hacer Mahoma. Fueron estos su muger Cádija, Alí, á quien dió en matrimonio Fátima su bija, Abubekr, con cuya hija se casó él cuando murió Cádija, Omar, Zaid y algunos otros. Cuando ya contó con adeptos entusias-. tas que le ayudáran en la obra de su mision, comenzó á hacer lectura pública de su libro, Koran, ó Al-Koran, que significa la lectura. Mas aunque tenia ya su libro acabado, ni le leia ni le revelaba todo de una vez, sino por páginas sueltas y gradualmente segun las escribia y entregaba el ángel Gabriel, recitando en las plazas públicas con aire y voz de hombre inspirado los versos mas maravillosos de su Coran, los. mas á propósito para herir las ardientes imaginaciones orientales, aquellos en que prometia á los buenos y justos la posesion de un paraiso de delicias, de una mansion de deleites, embalsamada de suavisimos aromas y perfumes, donde cescansarian en los purísimos so nos de hermosísimas huries que los embriagarian de placer. Pero al paso quo con tan seductora doctrina halagaba la sensualidad de aquellas gentes y ganaba secuaces, escitaba mas los celos de los Coraixitas, sacerdotes del templo de la Meca, que no podian consentir una predicacion que daba al traste con su influjo y sus riquezas. Conjuráronse contra tan peligroso innovador y pu

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siéronse de acuerdo para asesinarle una noche. Fué avisado de ello Mahoma, y burló á los conspiradores fugándose con su discípulo y amigo Abubekr, con el cual llogó felizmente á Yatrcb, llamada desde entonces Medinath-at-Nabi, ciudad del profcta, y despues por excelencia Medina (la ciudad). Esta liuida memorab!c fué la que sirvió de cómputo para la cronologia de los árabes. Llámanla hegira, que significa huida (1).

Tenia entonces Mahoma cincuenta y cuatro años, y era el décimo cuarto de su apostolado. Contaba en Medina con partidarios numerosos, y la antigua rivalidad entre Medina y la Meca favoreció los designios del gran reformador, Uniéronsele alli muchas familias principales, y los emires ó gefes de las mas poderosas tribus. La espada de Dios vino luego en ayuda del Profeta, como decian sus sectarios, y en pocos años logró señalados triunfos contra sus perseguidores los Coraixitas, contra los incrédulos, los idólatras y los judíos. Fuerte y poderoso, púsose á la cabeza de sus fieles, que le siguieron entusiasmados, y acometió la Meca; rindió á los Coraixitas, se apoderó de la ciudad, abatió los ídolos del templo, le purificó y consagró al verdadero culto que él decia. Mahoma fué proclamado sobre la colina de Al-Safah primer gefe y soberano pontifice de los islamitas. Rendida la Meca, todas las tribus de la Arabia se agruparon en derredor de sus estandartes, todas las kabilas se fueron inclinando ante el Coran, y la Persia y la Siria se veian amenazadas del proselitismo. Volvió Mahoma á Medina, y entonces fué cuando dispuso la famosa peregrinacion.á la Meca. Ochenta mil peregrinos le siguieron en aquella célebre espedicion: él ejecutó escrupulosamente todas las ceremonias del Coran: dió siete vueltas alrededor del te:1. plo de Caabah, besó el ángulo de la mistoric: a piedra negra, inmoló sesenta y tres víctimas, tantas como eran los años de su edad, y se rasuró la cabeza: Khaled recogió sus cabellos, á los cuales atribuyó sus victorias posteriores. Hecho todo esto, regre

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(1) La hegira comienza en el primer dia dias, 8 horas y minutos, y que la diferencia de mobarren, primer més del año árabe, que de diez ú once dias en un año, viene a ser corresponde al 16 de julio de 622 de J. G. considerable à la vuelta de un siglo, pucsto Aunque la fuga de Maboma se verificó el 8 que 97 años solares equivalen casi á 10ù lude rabie primera de este año, y su llegada á nares. Estas diferencias, no bien conocidas Medina fué el 16 del mismo mes, los árabes de cuestros anliguos cron'stas, dieron ocacomenzaron a contar su era desde el primer sion á muchas equivocaciones cronológicas, dia del año en que wro lugar la huida, no que ban ido desapareciendo desde que se adel dia mismo en que se realizó. Para bus- jaron con la posible exactitud las corresponcar la relacion entre los años árabes y los dencias. Hoy tenemos ya tablas bastante micristianos, hay que comparar los dos calen- nuciosas y exactas. darios, comeozando a contar el primero de La buida de Mahoma de la Meca su patria, los árabes por el 16 de julio de 622 de Cris. es uoa buena confirmacion del proverbio del to, teniendo presente que el año arábigo do Evangelio: Nemo es propheta in patria sua: es solar como el cristiano, sino lugar de 354 Nadie es profeta en su ma'rir.

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só á Medina, y ya se disponia á llevar la guerra santa á la Siria y la Persia, cuando le arrebató la muerte hallándose en la casa de su amada Alesha (1).

¿Quién habia de sospechar entonces que la naciente religion de Mahoma habia de propagarse por la mitad del globlo, y que havia de venir no tardando á aclimatarse en la España cristiana por espacio de ocho siglos? Veamos cómo se verificó tan grande é impensado suceso.

Muerto Mahoma sin sucesion, fue nombrado gefe de los creyentes su discipulo Abubekr, el cual levantó el pendon de la guerra en Medina, dispuesto á propagar con las armas la fé del Profeta por todas las naciones. Los moradores de las ciudades y los pastores de las praderas del Yemen y del Hejiaz, todos acudieron entusiasmados, y vióse en poco tiempo la ciudad de Medina inundada de una muchedumbre inmensa de voluntarios, desarmados, descalzos y medio desnudos, de flacos y renegridos rostros, pero llenos de fé y de cntusiasmo, pidiendo lanzas y cimitarras con que seguir al Califa (2) y ayu

(1) Los árabes en su fanatismo religioso bió diarias, fué rebajando á ruegos de Mahan llenado de relaciones maravillosas y boma basta ciuco, queson las que manda el hasta de anécdotas absurdas toda la vida de Coran. Despues de baber recibido las órdeMaboma. Segun ellos, á su nacimiento se nes de Dios, volvió Mahoma á wonlar en su derramó por el borizonte un resplandor inu- veloz yegua Elborak, y regresó á la tierra. sitado: el lago de Sawa se secó de repente, Por este órden se contaban de él mil ridiy el fuego sagrado de los persas, conservado culas visiones y maravillas. mil años hacia, se apagó por si mismo. Cuall- A pesar del entusiasmo que el impostor do Abraham é Israel edificaron el templo de supo inspirar á sus adeptos, hubo ocasiones la Meca, un ángel les llevó un jacinto blan. en que sus escándalos estuvierop á punto de co, que con el tiempo se petrificó: un dia le hacerle perder toda su autoridad. La ley de tocó con su mano una muger adúltera, y la su mismo Coran no permitia á los musulmapiedra mudó de color y se bizo negra. Tocóle nes tener mas de cuatro mugeres. Mahoma, á Jaboma enterrar en el templo esta piedra luego quo murió su primera esposa Cádija, misteriosa, sigao de la pueva religion que pasando por encima de su propia ley, tuvo iba á fundar. Las apariciones del ángel Ga- doce á un tiempo, y se jactaba de ello. Hizo briel sueron frecuentes: el fué quien le en- mas; llevó a su lecho a Zainab, eslando casñó á leer y escribir, el que le infundió la sada con Zaid, lo cual produjo extrelos áraciencia y le fiombro apóstol de Dios, el que bes gravisimo escáudalo. «Dios (decia) ha le inspiró el Coran. Un dia, durmiendo Ma- dado á los bombres dos cosas buenas, los noma en el monte Merva, el ángel Gabriel perfumes y las mugeres.» A pesar de todo, le despertó con ou soplo. A su lado estaba tuvo astucia y mapa para acallar todas las el cuadrúpedo gris Elborak, cuyo galope era murmuraciones, y logró que la nisma Zaimas vivo que el relámpago. El ángel echó nab fuese reconocida y saludada por muger à volar, y Maboma le siguió en la famosa legítima del Profeta. La mayor prueba del yegua. Llegaron á Jerusalen, donde Maho ascendiente y prestigio que Mahoma alcanina balló á Abraham, á Moises y á Jesús; los zó sobre los árabes, fué haber conseguido saludo, los llamó sus hermanos, y oró con hacerlos renunciar al uso del vino. ellos. Desde alli se remontaron ambos via- Cuando examinemos el Coran, juzgare geros á los ciclos: setenta inil í ngeles esta- mos del mérito de Mahoma como legislador, ban entonando alabanzas á Dios, el cual or- y como reformador religioso. denó á Maboma las oraciones que habia de (2) Vicario. bacer cada dia; de cincuenta que le prescri

darle en su santa empresa. Abubekr convirtió aquel entusiasmo en un verdadero vértigo ó frenesi, prometiendo á aquellos hombres la posesion del paraiso en premio de la muerte que recibieran en el campo de batalla peleando por la santa causa de Dios y del Profeta. (Isabitaréis, les dijo, oh creyentes! canchos y fresquisimos verjeles, plantados en un suelo de plata y perlas, y wvariados con colinas de ámbar y esmeralda. El trono del Altisimo cobija «aquella mansion de delicias, en la cual sereis amigos de los ángeles y conrversareis con el. Profeta mismo. El aire que alli se respira es una especie de abálsamo formado con el aroma del arrayan, del jazmin y del azahar, y con cla esencia de otras flores. Frutas blancas y de jugo delicioso penden de los cárboles, cuyas hojas y ramas son una labor de menuda filigrana. Las aguas emurmuran entre márgenes de metal bruñido..... Alli está la tuba, ó el árbol de la felicidad, que plantado en los jardines del Profeta , estiende una de sus aramas hacia la mansion de cada musulman, cargado de sabrosas frutas que avienen a tocar los lábios de los que las apetecen. Cada uno de los creyentes «será dueño de alcázares de oro, y poseerá en ellos tiernas doncellas de ojos enegros y rasgados y tez alabastrina: sus miradas, mas agradables que el iris, ano se fijarán sino en vosotros: aquellas huries nunca se marchitarán, у

serán etales sus encantos, tan aromático su aliento y tan dulce el fuego de sus láobios, que si Dios permitiera que apareciese la menos hermosa en la region ude las estrellas durante la noche, su resplandor, mas agradable que el de la caurora, inundaria al mundo entero. El menor de los creyentes tendrá una amorada aparte, con setenta y dos mugeres y ochenta mil servidores.... Su Hoido será regalado con el canto de Israfil, que entre todas las criaturas de «Dios es el que tiene la voz mas dulce; y campanas de plata pendientes de dlos árboles, movidas por la suave brisa que saldrá del trono de Allah, entomarán con una melodia divina las alabanzas del Señor. La cimitarra es la allave del paraiso: una noche de centinela es mas provechosa que la oracion ade dos meses: el que perezca en el campo de batalla será elevado al cielo den alas de los ángeles; la sangre que derramen sus venas se convertirá en spúrpura, y el olor que exhalen sus heridas se difundirá como el del almizcle. &Pero jay del incrédulo que vacile, que no abrigue en su pecho la verdadera afé, y que desmaye por miedo a los peligros y á las,fatigas! No hay palabras apara deciros los martirios que sufrirá por los siglos de los siglos en las hoagueras del infierno. Marchad á proclamar por el mundo: No hay Dios sino «Dios, y Mahoma es su profeta (1)

(1) Eo el Co an se hallan estas y otras lismo oriental, especialmente en las sures descripciones de las bellezas y encantos dil ó capítulos 18, 25, 28, 38 y 56. maraiso, tan propias para halugar clscnsna

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