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La primera disposicion del artículo que precede, es conforme á la jurisprudencia anterior, salvo en lo que se refiere al Po- . nente., Il, bas

.. La segunda podrá creerse por algunos contradictoria, á la del art. 334, en cuanto este ordena que se notifiquen las sentencias á los procuradores dentro de los dos dias siguientes al en que fueren dictadas siendo asi; y el art. 64, despues de mandar que se publiquen en el dia que se dictaren ó en el siguiente, pres, cribe que se hagan saber a los procuradores de las partes. Sin embargo, el art. 64 sienta una regla general, preceptiva de que la sentencia se notifique al procurador sin necesidad de hacerlo á la parte; y el art. 334 señala el término dentro del que ha de notificarse en los juicios ordinarios. El art. 64, por último, esta blece un principio general, aplicable a todos los juicios, en tanto que el 334 se refiere a solo los, ordinarios.

Art. 65. De las providencias interlocutorias pronunciadas por los Jueces de primera instancia puede pedirse reposicion dentro de tres dias improrogables

, igual at anterior. --Recordarán nuestros lectores que en el comentario al art. 61 nos impusimos una obligacion que vamos á cumplir. Sie mö

De las providencias interlocutorias. Aquel artículo (el 61), asi como el 333, usan la palabra sentencias, y el 65 la de providencias, lo que hace concebir que no es una misma cosa a la que se refieren, a menos de que fueren sinónimas aquellas voces. No lo son ni en el sentido gramatical ni en el jurídico; la sentencia de cide o bien, el asunto principal, o bien un estremo particular, que constituye artículo especials, cualquiera que sea su objeto: las providencias en la acepcion propia, proveen sin decidir, acueri dan sobre un punto de tramitacion. Recordemos la antigua jurisprudencia para fijar:con exactitud el sentido de estas palabras, porque interesan demasiado para interpretar rectamente la ley, y no incurrir en tantos y tantos defectos como pudieran citarse en la práctica, in autom

La ley 2.4 del tit. 22 de la Part. 3.. siguiendo su sistema, rara vež interrumpido, de definir y clasificar, dijo : que los juicios (sentencias) eran de tres clases. "La primera es mandamiento

1997

»que face el judgador al demandado, que pague ó entregue al » demandador: la debda, ó la cosa que conveiese ante el en juy. »zió, sobre que le facian la demanda. La segunda es cuando el »judgador da juyzio contra el demandado por mengua de res+

puesta ; ó cuando da juyzio sobre alguna cosa nueua que vacaesce en el pleyto, é non sobre la demanda principal, assiicou »mo si fuessen contiendas sobre la carta del personero,si era va» ledera ó non; ó cuando alguna de las partes aduxese testigos en juyzio, ó'mostrase cartas, ó privilegios para provar su intencion, »é la otra parte dijese algunas razones porque quisiese desechar » aquellos testigos, ở contradecir aquellas cartas, ca en cualquiera »de estas razones ú de otras semejantes a ellas, que el judgadot, »diese juyzio, ante que fuese librado el principal; á tal juyzio co»moeste dicen en latin vinterlocutoria "La tercera es el juicio sobre lo principal. Obsérvase, pues, que esta ley denomina interlocuforias á las sentencias ó juicios dados pendiente el procedimiento; acaso ateniéndose á la etimologia de aquella palabra, el juez, proveyendo en aquellos casos, babla entre la demanda y la terminacion definitiva del pleito.......

.. - El drt. 48 del Reglamento provisional hizo tambien mencion de las sentencias definitivas y de las interlocutorias, refiriéndose la ley 1.", tit. 16, lib. 11 de la Nov. Recop; El Real decreto de 8 de octubre de 1835, aludiendo al art. 69 del Reglamentos provisi sional, distingue los autos interlocutorios de los definitivos para los efectos de la sustanciacion en la segunda instancia. Por últ! timo, el epígrafe del tit. 16, lib. 11 della Novu i Recop. dice': De las sentencias interlocutorias y definitivas; y la ley primera señala el término de seis dias para pronunciar sentencia interlocutoriai despues de las razones cerradas en el pleyto,” y de veinte para las definitivas, á contar desde el mismo estado del litigio.

Resulta, pues, de todo lo espuesto con referencia a la anti-! gua legislacion, que el calificativo: interlocutorio se aplicaba á los autos, a las providencias y á las sentencias, lo cual signifik. caba al parecer que todas estas voces eran sinónimas. Pero! als mismo tiempo es digno de observarse, que se establecia como regla general en el derecho, que las providencias o autos interlocutorios no eran apelables, salvas las escepciones de que caus: saren perjuicio irreparable, o de quentavieren fuerza de defini

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vos. Esta doctrina legal daba a entender que las providencias ó autos interlocutorios eran de diferentes especies ;y de aquí la confúsion, el desórden y las prácticas encontradas ; de aquí la viciosa costumbre en algunos juzgados de admitir lapelaciones de la mayor parte de los autos interlocutorios y de aquí, por último, las dilaciones escandalosas y los gastos exorbitantes, las molestias y los incalculables perjuicios en la prosecucion de los pleitos. ... Contrayéndonos ya a la Ley de enjuiciamiento, observamos que el art. 68 habla de providencias interlocutorias que el 67 hace mencion de sentencias definitivas y de interlocutorias que decidan artículo; que el 71 establece reglas especiales para ret mitir los autos á la Audiencia en el caso de apelacion de provi, dencia interlocutoria. Por último, en diferentes partes de la Ley se advierte que el adjetivo: interlocutorias" se aplica á provident cias ó sentencias, pero nunca al tratar de las definitivas se backy mencion sino de sentencias.

Estas observaciones, repetimos, no son de escaso interés, porque si las providencias interlocutorias se distinguiesen de las sentencias de la misma clase; si pudiéramos referir las primeras á la sustanciacion, y las segundas á la determinacion des finitiva de artículos únicamente, tendríamos ya entonces una base fija á que atenernos. Pero no se ha guardado ciertamente ese rigorismo en el uso de las palabras; con indeferencia se utilizan para todo lo interlocutorio, y por esa causa necesitamos descender á dar mas amplias esplicaciones.

Supuesto que son providencias interlocutorias todas las que no deciden en lo principal del pleito, a podrá decirse que de todas ellas es hicito pedir reposicion, con arreglo al art. 65? ¿Pot drá interponerse de lodas apelacioni ya sea cuando se desestime la reposicion, ya sin necesidad de pedirla préviamente? ¿Se conservará intacta la antigua jurisprudencia en esta materia? En nuestro sentir deben distinguirse, tres clases de providencias; iN71 terlocutorias: unas que deciden artículos, y en este sentido pueden tambien denominarse definitivas ; otras que determinan som bre actos de sustanciacion que producen.'efectoš irreparables: 0 de gran perjuicio; y otras que son de mera sustanciacion i que, conceden ó deniegan estremos ó actuaciones que no son de consecuencias irreparables, de modo que hagan necesaria la apelat cion para reparar da injusticia...?

Pues bien, sppuesto que las de la primera clase, son, isomet jantes a las sentencias definitivas en el fondo, éstarán-süjetas á. las mismas reglas que estas, como se infiere ya de la razon del analogía que las asimila, ya del testo literal del art. 77, ya da lo que dispone el 67. A no entenderse asi la nueva législacion, seria forzoso convenir en que se contradecia, segun claramente se ve comparando los arts. 65, 67, 77 y otros. you..." opt-10.1 (s.

Respecto a las demas providencias interlocutorias , parece que la disposicion del art. 65 no debe tener aplicación, sino á las que causan perjuicio irreparable, como la denegatoria derla prueba, la de calificacion de la misma, la denegatoria de la apelacion, la de término para evacuar un traslado ó diligencia y otras semejantes; porque si el remedio de la alzada, prévia ila solicitud de reposicion, se concediese á las providencias inter locutorias de mera sustanciacion, los litigantes de mala fé tiendrian abierto un arsenal abundante, adonde concurrieraná recoger armas que entreluvieran eternamente los litigios. sol.ibii

;') ART. 66. De las providencias interlocutoriqs pronunciadas por los Tribunales Supremo y Superiores podrá (1) suplicarse dentro del tér mino señalado en el articulo anterior.

La Sala que las hubiese dictado, prévia audiencia de la otra parte, si lo estimare necesario, determinará sobre la súplica lo que sea justo ý procedente.

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El artículo que precede reproduce lo que las leyes anteriores habian establecido en el fondo y en la forma: Las providencias á que se refiere, son de la misma especie que las de que trata el art. 65, de modo que de aquellas de que no se pueda pedir reposición, ni de negada apelar, tampoco será admisible la súplica.

Dos diferencias se notan sin embargo, que nacen de la indeben su origen á una causa que hoy no existe. La primera se advierte en que de las providencias interlocutorias que pronun ciaban los Tribunales, no podia pedirse reposicion, porque admi

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(1) Podrán, dice el testo oficial: debe ser un error de imprenta.

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..!!!, LEY1 nistrando aquellos la justicia, en nombre del Rey, de tal modo que

las ejecutorias se encabezaban con el nombre propio de este, no podia dignamente pedirse que revocara ni: rppusiera doiátordado. Mas cuando en la Constitucion i políticaise sandiậna que lah justicial se administra en nombre del Rey y cuando al mismo tiempo se declara que los Tribunales constituyen un poder público independiente, no se concibe.que todavía i ise cont serve el efecto de una causa que no permanece qoy se diga:boy lo mismo que se decido cuando el Rey reasumial todos los poderes públicos del Estado. . , ? its i 129394-51 i Ese mismo és el origen de la súplica, recurso admitido bajo esa denominacion, pero que en la realidad y en los ofectosino es sino una apelacioni Una simple: fórmulares lo único que constir tụyei la diferencia en el fondo: porque lo mismo se pronuinciai un fallo irevocatório senila súplica bajo la fórmula de seisuple y cena mienda, que en las apelaciones bajo la de nevocamos. -bbittipito-1 Interpuesto el recurso de súplica dentro de los tres diasusiguientesiá lai notificación de la providencia, la misma Salai que la dictó es la que ha de proveerial recurso. Ningun remedioise concede contra la providencia denegatoria de la súplica , salvo el recurso de Casacion en el caso i previsto en el art. 1011: Así es en realidad, y nö ise (esplicaria 'satisfactoriamente que otrà Sala igual en categoría, hubiese

hubiese de pronunciar una providencia, que impusiese un precepto á la que menos en jurisdiccion, asi como se le imponia, aunque menos directamente, en las súplicas que concedian las leyes recopiladas sobre el fondo o cuestjq9, principal. Algo deße dejarse, á la prudencia y probidad de los magistrados, porgue ng.es, lo

, probable que, por la simple: van nidad de que sus providencias no sean enmeydadas par otros, falten á la justicia,

si 9115390) su obom ob 10.50 No obstante que interesa á, la parte no syplicante : Aue 19,8

recursos que puedan perjudicarla, y gue por esa causa debiera oirla el Tribunal en el caso de interponer súplica la otrat tan clara y evidente;es alguna vez la procedencia o impertinget, cia de aquella que lo mismo la práctica anterior,que la Ley de enjuiciamiento dejaron justamente al arbitrio de Jos Tribunales la determinacion de la audiencia de la parte ó la decision de plano.

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