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Tenencia de ganzúas.-- Segun el art. 528 del Código penal,

el que tuviese en su poder ganzúas ú otros instrumentos
destinados especialmente para ejecutar el delito de robo,
y do diere el descargo suficiente sobre su adquision ó
conservacion, ha de ser castigado con la pena de arresto
mayor en su grado máximo á presidio correccional en su
grado mínimo (R. de C., núm. 1029.-17 de Abril de

1872.).
Tentativa.-Con arreglo al art. 3.° del Código penal vigente,

son punibles no sólo el delito consumado, sino el frustra-
do y la tentativa; y existe esta última, segun el pár-
rafo último de ese mismo artículo, cuardo el culpable da
principio a la ejecucion del delito directamente por he-
chos exteriores, y no practica todos los actos de ejecu-
cion que debieron producirle, por causa 6 accidente que
no sea su propio y voluntario desistirniento (R. de C.,
núm. 938.-6 de Abril de 1872.-S., 27 de Marzo de 1872:

no publicada en la Gaceta.).
La pena que se impone al autor de tentativa de delito es la

superior en dos grados á la del delito comunicado (S., 7

de Marzo de 1872: no publicada en la Gaceta.). Tentativa de robo.-El concertarse el recurrente con otros

procesados para ejecutar un robo en una casa, hacia la
cual se dirigieron todos en seguida; haber penetrado
aquel en ella con tal objeto, no realizado entonces por
hallarse acompañados los dueños de otras personas; ha-
berse retirado por ese motivo con sus compañeros que se
hallaban en un sitio próximo; esperar allí á que se mar-
charan los que estaban con el que intentaban robar, y ha-
ber vuelto á llamar a la media hora á dicha puerta con
el mismo proposito, que hubo tambien de quedar sin
efecto esta vez, porque no quisieron abrir, son hechos
que no sólo salen de los límites que al definirla señala el
art. 4.° de dicho Código á la conspiracion, sino que cons-
tituyen evidentemente un principio de ejecucion del robo
proyectado por aquellos, reuniendo en sí todas las condi-
ciones que en su párrafo último exige el precitado ar-
tículo 3.o del Código; y por consiguiente, al estimarlo así
la Sala sentenciadora, no comete error de derecho ni in-
fringe dicho artículo (R. de C., núm. 938.-6 de Abril

de 1872.).
Término.-En los casos en que por ser pobre el recurrente se

remite de oficio el testimonio á la Presidencia del Tribu-
nal Supremo, de ésta á la Sala de admision y de ésta á
los Decanos de los Colegios de Abogados y Procuradores
para la designacion de los que estén en turno, no puede

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contarse el término señalado en el art. 15 de la ley de 18
de Junio de 1870, sino desde el siguiente al en que tuvo
lugar la notificacion de su nombramiento a los designa-
dos; y esto cuando el abogado acepte la defensa y no use
del derecho que le concede el art. 20 de la misma ley;
porque en otro caso trascnrriria el término legal sin culpa
de los procesados ni de sus defensores, quedando aquellos

indefensos (R. de C., núm. 925.-27 de Marzo de 1872.). Testigos.-Aun en la hipótesis de que estuviera vigente la ley !0,

título 16, Partida 3.", no se infringiria por haber aprecia-
do como dadas por testigos fidedignos las declaracione's
de unos presos con causa pendiente, cuando éstos depo-
pen como testigos necesarios sin haber sido presentados á.
instancia de parte (R. de C. en S. de M., núm. 1071.-10

de Junio de 1872.).
Tribunal Supremo.-V. Hechos y Recurso de casacion.

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U.

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Uso de armas prohibidas.-Entre las circuostancias agra

vantes del art. 10 del Código reformado no se encuentra
la 22 del anterior de 1850, de hacer uso de armas prohi-
bidas por los reglamentos, la que ha sido suprimida (R. de

C., núm. 1053.—3 de Junio de 1872.).
Si esto no obstante, se aprecia dicha circunstancia para la

imposicion de la pena al procesado, se comete el error de
derecho señalado en el caso 5.o del art. 4.° de la ley de
casacion y se infringe el expresado art. 23 (R. de C., dú-
mero 1053.-3 de Junio de 1872.).

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Vagancin.-Si de los hechos consignados y aceptados como pro

bados por la Sala sentenciadora resulta, por confesion
propia del procesado, que hacia más de 14 años que no
tenja domicilio fijo, por cuya razon se le califica como va-
go, y se estima dicha cualidad como agravante, imponién-
dole la penalidad en su grado máximo; no existen funda-
mentos legales para la admision del recurso, basado en la
infraccion de la circunstancia 23 del art. 10 y regla 1.'
del 82 del Código (R. de C., núm. 1039.—27 de Mayo

de 1872.).
Vindicacion de una ofensa próxima.-V. Arrebato y

obcecacion, Obras por estímulos poderosos y Ofensa pró

xima, Violencia.--V. Robo.

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Voluntariedad de la accion penal.-Con arreglo al art. 1.o

del Código penal toda accion u omision penada por la ley
se reputa siempre voluntaria, á no ser que conste lo con
trario (R. de C., núms. 904, 988, 999, 1038 y 1048.-16
de Marzo, 29 de abril, 3, 27 y 31 de Mayo.).-10, 194,
219, 293 y

310 V. Delito. Votos.-Con arreglo al art. 74 del Reglamento provisional de 26

de Setiembre de 1835 y Real decreto de 4 de Noviembre
de 1838, do derogados por la regla 42 de la ley provisio-
pal para la aplicacion del Código penal de 1850, son ne-
cesarios para dictar sentencia , lo menos tres votos ente-
ramente conformes (R. de C., núms. 951 y 1085.--12 de
Abril y 15 de Junio de 1872.).

109 y 394 Los artículos 640 y 684 de la ley de organizacion del poder

judicial, aunque señalan el número de Magistrados nece-
sarios para componer las Salas de Justicia, nada determi-
dan acerca del que sea preciso para acordar el fallo; y
el 673 previene que este se dicte por el número de votos
necesarios con arreglo á las leyes de Eojuiciamiento (R.
de C., núms. 951 y 1085.-12 de Abril y 15 de Junio
de 1872.).

109 y 394 De esta naturaleza son las citadas disposiciones vigentes de

dicho Reglamento provisional y Real decreto de 1838, no
derogados por lo tanto, ni modificados siquiera en la men-
cionada ley de organizacion (R. de C., núms. 951 y 1085.
-12 de Abril y 15 de Junio de 1872.).

109 y 394 Como consecuencia de estas premisas, las resoluciones de las

Audiencias que no reunau tres votos absolutamente con-
formes no pueden tener el carácter legal de verdaderas
sentencias (R. de C., núms. 951 y 1085.—12 de Abril y
15 de Junio de 1872.).

109 y 394 Seria un contrasentido, que no puede suponerse en la ley,

exigir esta tres votos conformes para la decision de un li-
tigio civil, y tener por suficiente la concurrencia de dos
votos solos para la imposicion de penas que pueden llegar
á ser de suma gravedad; por consiguiente, no es verda-
dera sentencia jurídica la resolucion dictada por dos Ma-
gistrados de los tres que componian la Sala (R. de C.,
vúmeros 951 y 1085.-12 de Abril y 15 de Junio de
1872.).

110 y 394 V: Sentencia y Sentencia definitiva.

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RECTIFICACION.

En la sentencia núm. 999, pág. 220, línea 2.' de la tercera regla de jurisprudencia, donde dice: declaracion de responsabilidad, debe leerse: declaracion de irresponsabilidad.

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