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si tendemos la vista á los principios de la república de Roma, hallarémos sosegado un motin que se levantó entre los plebeyos y patricios con la fábula del vientre y los miembros, que fué á la verdad muy aproposito para llamar la atencion de una irritada mu. chedumbre, la cual hubiera hecho pedazos á un hombre que la hubiera predicado la misma doctrina de un modo directo y claro.

Como las fábulas tienen su origen en la infancia de las letras, nunca han forecido mas que cuando aquellas han estado en su mayor aumento. Par ra justificar esta proposicion lease á Horacio, el mayor ingenio y, el mejor crítico de los tiempos de Au. gusto: á Boileau, el mas correcto entre los modernos, para no hablar de la Fontaine, Gay, Samaniego, Iriarte y otros muchos que por este genero de escritos se han hecho celebres entre los autores de nuestros tiempos. Las fábulas de que hasta aquí hemos hablado pasan solamente entre brutos y vegetales, mezclando á veces, cuando lo pide así la moral, algun actor de nuestra propia especie. Pero ademas de este genero de fábulas hay otras, en que los actores son las pasiones, los vicios, las virtudes y otros personages imaginarios de la inisma naturaleza. Algunos de los antiguos críticos han dicho que la Iliada y Odisea de Homero son fábulas de esta especie, y que los particulares nombres de los dioses y héroes no son otra cosa que las pasiones del alma en un caracter y figura visible, bien que de esta opinion se burla Fontenelle en los diálogos de los muertos.

Ellos nos dicen que Aquiles en el libro primero de la Iliada representa la cólera ó la parte irascible de la naturaleza humana: que cuando

saca la espada publicamente contra su superior, Palas representa á la razon que le contiene y reprehende en esta ocasion, y á su primera salida le toca sobre la cabeza, que es la parte del hombre que se tiene por

re

el deposito de la razon; y así de lo demas del poemi. Por lo que hace á la Odisea, Horacio la cont sideró como una de aquellas fabulas: alegóricas, segun la moral que de ellas nos ha dado. Y si corremos los mejores escritores de prosa de la antigüedad, tales como Ciceron, Platon, Xenofonte y algunos otros, . hallarémos que este era

su favorito genero de fábulas.

Despues de este corto ensayo nos parece oportuno presentar una fábula de este últimno genero; pero áates referiremos la ocasion con que se ha es crito.

Platon refiere la conversacion y conducta de Socrates en la mañana misma que iba á morir y dice que "cuando quitaron los grillos de los pies de Socrates, segun se acostumbraba hacer poco, áotes de la egecucion de la sentencia, estando sentado en me. dio de sus discípulos, .cruzó el un pie sobre el otro y comenzó a frotarselos en la parte que habia sido maltratada por los grillos, dando á entender con esa ta accion la indiferencia con que miraba su cercana muerte, ó acaso para tomar de aquí ocasion de fic losofar sobre alguna materia interesante; y con efecto observó el placer que observaba aquella sensacion en la parte del pie oprimida poco antes; y con este motivo reflexionó sobre la naturaleza del

placer y del dolor, y cuan constantemente se suceden el uno orro. A esto añadió

se quisiese representar

en una fábula la naturaleza del placer y del dolor, deberían juntarse de inodo, que fuese imposible á cualquiera de ellos ir á un lugar sin ser inmediatamente seguido por el otro.”

Reflexionando, pues, sobre este pasage se compuso la fábula siguiente.

Habia dos familias que desde el principio del mundo eran tan opuestas la una á la otra como la luz y las tinieblas. La una tenia su habitacion en

al

que si

unas, ni

el cielo y la otra en el infierno. El último descendiente de la primera familia era el placer, hijo de la' felicidad y nieto de la virtud, la cual procedía inme. diatamente de los dioses. El mas joven descendiente de la familia opuesta era el dolor, hijo de la miseria y nieto del vicio, el cual tenia por ascendientes á las furias. La parte media entre estos dos estremos era la tierra, habitada tambien por criaturas de un genero medio, ni tan virtuosas como las tan viciosas como las otras, sino que participaban de las buenas y malas cualidades de las dos opuestas fa. milias. Jupiter, considerando que esta especie llamada comunmente hombre era muy virtuosa para ser miserable y muy viciosa para ser feliz, y que podria hacerse una distincion entre los buenos y los malos, mandó á los dos últimos desendientes de las familias arriba dichas el placer, hijo de la felicidad, y el dolor, hijo de la miseria, que se juntasen y se convie nieran en la division de aquella parte media, y elio giese cada uno la que le correspondiese.

El placer y el dolor no bien se liabian juntado cuando se convinieron en que el primero 10máse posesion de la parte virtuosa y el segundo de la parte viciosa de aquella especie. Pero al examinar los individuos vieron que cada uno de ellos podia alegar derecho á ambos, porque

no

habia persona tao viciosa que no

tuviese en si algubuena, ni tan virtuosa

que no tuviese algun vicio. El resultado de su escrupulosa indagacion fué que en los hombres mas viciosos el placer podia alegar derecho a la centesima parte, y. que en los mas virtuosos el dolor podia alegarlo á las dos terceras partes. Se hicierotr cargo esto les ocasionaría infinitas é interminables disputas, á menos que no se conviniesen; y á este fin se propuso un matrimonio entre las dos familias, y se verificó. Por esto nosotros esperimentamos que el pla

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na

cosa

1

de que mm. = José Maria de Benavente.

cer y el dolor son dos compañeros que 'nos hacen sus visitas siempre juntos; y así cuando el dolor entra en un corazon, es seguido prontamente por el placer, y si este entra primero, podemos estar seguros de que el dolor no está lejos.

ARTÍCULO COMUNICADO.

en él

Señores editores del semanario político y, li. terario de Méjico.=Casa de vds. y noviembre 17 de 820. = Muy señores mios: el segundo de los artículos comunicados del periódico de vds. de 15 del corriente, saca á pública palestra la reimpresion hecha en mi casa, del cuaderno ó representacion que hizo á S. M. en defensa de las córtes, el señor D. Alvaro Florez Estrada. Yo convengo en cuanto espone, el señor escrupuloso R, S. y en prueba de ello, hize á su tiempo el mismo reclamo amistoso á su editor. Hagaome vds. favor de hacer enten. der á el público, que el impresor no está facultado para fiscalizar, ni censurar las operaraciones agenas, ni las obras ó papeles que le llevan á imprimir; y solo sí, debe asegurarse de sus autores fó editores, para los de reclamo

por las autoridades, con arreglo á la ley prescrita sobre la libertad de imprenta.

Tengo el honor, por este medio, de ofrecerme á la disposicion de vds. y

casos

b. ss.

SOBERANOS DECRETOS DE LAS CÓRTES.

Señoríos jurisdiccionales mandados incorporar á la nacion.

Dia 6 de agosto de 181.= Por este decreto de terminaron las córtes la incorporacion a la nacion de todos los señoríos jurisdiccionales de cualquiera clase

y
condicion

que sean, y la abolicion de los dictados de vasallo y vasallaje, y de las prestaciones así reales, como personales, que deban su origen á título jurisdiccional, esce ptuando las que procediesen de contrato libre en uso del sagrado derecho de propiedad. En su consecuencia mandaron egecutar el nombramiento de todas las justicias y demas funcionarios públicos por el mismo órden, y seguo se verificaba en los pueblos de Realengo; dejaron los señoríos territoriales y solariegos en la clase de los demas derechos de propiedad particular, no siendo de los mandados incorporar ó de aquellos en que no se hubiesen cumplido las condiciones de la concesion, derogaron los privilegios esclusivos, privativos y prohivitivos de caza, pesca, hornos, molinos, aprovechamientos de aguas, montes, y demas que reconocian el mismo origen de señorío : , dispusieron el reintegro del capital que resultase de los títulos de adquisicion, cuando este hubiese sido por título oneroso, ya abonando, ya reconociendo la nacion el capital con otorgamiento de la correspondiente escritura: mandaron que en cualquier tiempo fuesen aidos sobre este punto los poseedores, presentando sus títulos, y que no se admitiera demanda que embarazase el puntual cumplimiento de este decreto. y en fin declararon que en adelante nadie podrá llamarse señor de vasallos, ejercer jurisdiccion, nombrar jueces, ni usar de los privilegios y derechos comprehendidos en estp decreto; y el que lo hiciere perderá el derecho al reintegro en los casos que quedan indicados. TOMO 2,

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