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da de delito'. Si el juez ó el ejecutor contravinieren á estos dos privilegios, deben ser castigados, el primero con la suspension de oficio por uu año. El acreedor que lo pidiere, pierde por el mismo caso la deuda, de la cual queda libre el labrador. III. No pueden renunciar su fuero ni someterse á otro por ninguna deuda. IV. No pueden obligarse como principales, ni como fiadores de los señores de los lugares en cuya jurisdiccion vivieren. Y las escrituras que otorgaren contra este y sus demas privilegios sean nulas, sin embargo de cualesquiera renunciaciones

que

de ello hicieren; ni los escribanos consientan que ante ellos se otorguen, so pena de perder sus oficios. V. No se les pueden tomar ningunos carros, carretas ni bestias, si no es para el servicio nacional o necesidad pública, y entónces pagándoles primero el alquiler que calificare la justicia, segun el tiempo en que se les tomaren. Otros privilegios de ménos uso sobre panadear y no asistir á guardas, ni otra gente de guerra con trigo, cebada, ni otro mantenimiento, se pueden ver en las leyes citadas.

1 *Este privilegio ha dejado de serlo porque ya es ana disposicion general. V. el libro 3 tit. 15.*.

17. No pueden ser fiadoras las mugeres; mas su fianza será válida en los casos siguientes: 1. Por la libertad, como si alguno quisiese darla á su esclavo por dinero, y este diese por fiadora del pago á una muger. 2. Por razon de dote, como si alguna muger fuese fiadora de un hombre por la dote que este recibiera de la muger con quien casase. 3. • Cuando sabedora y segura la

muger de

que no podia ni debia ser fiadora; lo fuere renunciando por su voluntad y desamparando el derecho que la ley le concede. 4.0 Si alguna muger se constituyere fiadom ra y dura en la fianza por dos años, y despues de cumplidos la renueva, 6 entrega prenda al acreedor para seguridad de la deuda. 5. Si recibiere precio por la fianza ', 6.0 Si la muger se viste de varon o hace creer de otra manera que lo es para que se le reciba por fiadora. La razon que da la ley es que el derecho concedido a las mugeres no se les ha concedido para engañar, sino por la sim

1 *Sobre el modo de probar el recibo del precio, y sobre si basta cualquier precio, véase á Greg. Lop, glos 8 de la l. 3 tit. 12 P. 5.*

plicidad y flaqueza que naturalmente tienen. 7. Cuando hiciere la fianza por su hecho propio o utilidad, como si fuese fiadora de quien la hubiese fiado á ella. Pero debe advertirse que las mugeres no pueden ser fiadoras de sus maridos, aunque se diga y alegue que la deuda se convirtió en provecho de ellas. Así lo previene una ley', añadiendo que cuando marido y muger se, obligaren de mancomun en un contrato ó en diversos, la muger no quede obligada á ninguna cosa, si no es que se probase haberse convertido la deuda en su provecho, pues entonces quedará obligada á prorata del provecho que le resulto. Pero si este fue en las cosas que el marido debia darle, como vestido, alimento y lo demas necesario, no quedará obligada por ello. Todo lo dicho se entiende, si no fuere la referida fianza y obligacion de mancomua por dinero de las rentas fiscales o pechos o derechos de ellas?.

iii: 1 1 L. 9 tit. 3 lib. 5 de la R. 6 3 tit. 11 lib. 10 de la N.

2 L. ult. cit. V. Ant. Gomi og Var. cap. 13 ån. 16 yl17, y en la l. 61 de Toro que es la misma de la R. últ. cit.

1.9

18. *La emancipacion de un menor no le habilita para obligarse como fiador, y aun al que ejerce un cargo en virtud de dispensa de edad puede restituírsele contra una fianza que hubiese hecho, si no es relativa al desempeño de su encargo.*,

19. *Un menor mercader no puede ser fiador de

otro mercader, porque solo por los negocios de su propio comercio puede contraer sin esperanza de restitucion.*

20. *El, único caso en que es válida la fianza de un menor es el de darla por sacar á su padre de prision, pues entónces cumple con un deber que prescribe la misma naturaleza; pero esto se entiende si el padre '

no puede obtener su libertad por medio de la cesion, ó no ocasionándose un perjuicio demasiado considerable en los bienes del hijo' * . ,

21. *Si-al tiempo de celebrarse algun contrato, no se piden fianzas al obligado á su cumplimiento, no se le pueden pedir despues, sino en los casos de hacerse disipador de sus bienes o mudar de domicilio. Febrerodice que el marido tio es

1. Febr. de Tap. lib. 2 tit. 4 cap. 17 n. 31. 2 Febr. de Tap. lib. 2 tit. 4. cap. 17 u. 32..

tá obligado á darlas por la dote de su muger, aunque se las pidan al tiempo de celebrar el contrato, y aunque haya costumbre contraria en el pueblo. La razon que da es, porque si le dan muger sin fianza, mejor le deben dar igualmente la dote, cu-ya razon, dice Tapia, ciertamente no satisface. Pero el mismo Febrero añade que hay casos en que deberá darlas, y son: 1. Cuando recibiendo la dote antes de casarse le pidieren fianzas 6 él las prèstare espontáneamente, de que

la restituirá, si el matrimonio no se verifica. 2. Cuando por quiebra ú otro incidente queda reducido á suma pobreza. 3. • Cuando disuelto el matrimonio tiene obligacion de devolver la dote. 4. • Cuando su padre ó hermano concurren con él á su otorgamiento en calidad de fiadores. 5. Cuando se obliga con juramento á dar las fianzas.*

22. * Hay ciertas fianzas especiales que tienen lugar en casos determinados, y regularmente se prestan por mandamiento del juez 6 de la ley; pero de estas tratarémos en el lib. 3 tit. 13.

FIN DEL TOMO SEGUNDO.

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