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esta órden con las diligencias practicadas para su cumplimiento.

á cierto fuero ó ley. Cuando la carta forera, juzgado en el dia tantos á tal hora á los testigos examinados en la misma N. y N. de esa vecindad, para la se concedia para demandar ó mover pleito á práctica de cierta diligencia de careo; devolviéndome alguno sobre bienes, hacienda, etc., debia hacerse uso de ella dentro del año de su fecha; de otro modo quedaba sin efecto, como tambien cuando moria alguna de las partes sin haberse comenzado el pleito. (Leyes 26, 35 y 48, tit. 18, Part. 3.*) En el dia no tienen uso

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El despacho ó comunicacion oflcial que los tribunales y jueces dirijen á sus inferiores y subordinados para la práctica de diligencias acordadas en los negocios civiles y criminales.

Por el art. 18 del reglamento de los juzgados de primera instancia se dispone, que cuando los jueces hayan de dirigirse con dicho objeto á los alcaldes de su partido ú otros inferiores, lo hagan por medio de despachos ó cartas-órdenes concebidas en estilo perceptivo, si bien atento. Estas comunicaciones irán firmadas por el juez.

Las cartas-órdenes libradas de órden de los tribunales superiores, son autorizadas ó firmadas por el escribano de cámara que conoce del negocio.

Dios guarde á V. muchos años. Getafe 12 de julio de 1853.-Firma del jucz.—Sr. alcalde de tal parte. pla la anterior órden, y evacuada, dése cuenta. El se

Cumplimiento. (Por el alcalde.) —Se guarde y cum

ñor D. N., alcalde de esta villa, etc -Firma entera.— (Anótense los derechos.)

Notificacion. (Una á cada testigo.) -En tal parte, á tantos de tal mes y año: Yo el escribano hice saber la órden y providencia anteriores, leyéndole integramente y dándole copia de su contenido á F. N., quien manifestó quedar enterado y que cumplirá presentándose en el juzgado el dia y hora que se le previene. No firma por no saber, y en su virtud lo hace à su ruego el testigo N. N.: doy fé. - Testigo á su ruego.-N. N.— N. N., escribano.-(Anótense los derechos.)

Auto.-En atencion á hallarse evacuada la órden precedente, devuélvase al señor juez del partido con las diligencias practicadas.-El señor D. N. N., alcalde de esta villa lo mandó, etc.

Auto. En el juzgado. )—A la causa. El señor D. N. N., juez de primera instancia de este partido de...... lo mandó, etc.

Cuando las cartas-órdenes se dirijan á instancia de parte rica, se estenderán, inclusas las diligencias de su cumplimiento, en papel del sello 3.o, segun el real decreto de 8 de agosto de 1851.-Las de oficio y pobres en sus respectivos timbres.

CARTA RECEPTORIA.

El despacho que en los tribunales superiores se daba al receptor para que en su virtud hiciese alguna probanza ú otras diligencias. Habiendo sido suprimidos estos funcionarios (real órden de 25 de diciembre de 1835) han quedado sin uso y sin objeto estas cartas. (V. Receptor.)

SECCION II.

DE LAS CARTAS PÚBLICAS.

Entendemos por cartas públicas los instrumentos otorgados ante escribano público, y que hacen fé sin necesidad de otra prueba.

Antiguamente como ya hemos indicado, á toda escritura pública se la llamaba carta. La En todas ellas se inserta, ó se relaciona la ley 1., tit. 18, Part. 3., principia, así: « Esprovidencia que las motiva.

MODO PRÁCTICO DE REDACTAR UNA CARTA-ÓRden.

>>critura, de que nace auerigamiento de prue>> ua, es toda carta que sea fecha por mano de >> escriuano público de concejo....» y en las

(Sello ó membrete del juzgado.)—En la causa crimi- leyes siguientes del mismo título se habla de

nal que estoy sustanciando contra F. sobre tal cosa, por providencia de hoy he acordado dirigir á V. la presente para que se sirva hacer comparecer en este

todas las clases de cartas y de la manera de redactarlas y escribirlas. Con respecto á la fuerza ó valor y requisitos de las cartas pú

blicas tomadas en este sentido, V. Instru- | que muchas, é porque los fijos que nascieren mento público.

En el dia no es tan general el uso de esta palabra hay, sin embargo, algunas escrituras públicas conocidas con el nombre de Cartas, de que daremos una idea en esta seccion, reservando sus formularios para los articulos que en cada una de ellas se citarán. Son las siguientes:

dellas fuessen mas ciertos. Esta es la razon que se dá en el proemio del tit. 14 de la Partida 4., en el que se trata de las mujeres que pueden ser barraganas, quién puede recibirlas y de qué manera. En la ley 2.' de dicho título se ordena que cuando alguno quiera recibir por barragana ó manceba á una mujer que pueda serlo, lo haga ante hombres buenos, diciendo manifiestamente ante ellos que la recibe por su barragana, de manera que este La escritura autorizada por escribano pú- acto autorizado por la ley se celebraba como blico, en la que se sienta con la debida especi- cualquiera otro contrato, y se reducia á esficacion todo el caudal que la mujer lleva en critura pública, de donde trae su origen la dote al matrimonio. La ley 86, tit. 18, Parti- | Carta de mancebía. da 3., dice el modo como debe hacerse esta: escritura. (V. Dote. Y

CARTA DE DOTE.

CARTA DE FLETAMENTO.

Pero mejoradas las costumbres por los progresos de la civilizacion y de las doctrinas del cristianismo, no podian menos de proscribirse estas uniones inmorales, como La escritura hecha ante escribano público, se proscribieron por las leyes del tit. 26, lió el papel firmado por las partes con inter- bro 12, Nov. Rec., y por la opinion pública, vencion de corredor ó sin ella, en que se con- que las considera justamente como criminales. signa el contrato de fletamento ó de alquiler Así es que en el dia se tiene por ilícita, y aun de la nave para conducir mercaderías. De qué se pena en ciertos casos, toda union entre manera debe ser hecha esta escritura, la es- hombre y mujer que no sea el matrimonio lepresa la ley 77, tit. 18, Part. 3. En el dia segítimo, y por lo tanto ya no pueden tener uso Hama póliza de fletamento. (V. Póliza y Fle- las cartas de mancebia. tamento.)

CARTA DE GRACIA.

En Aragon se llama así la venta con el pacto de retrovendendo, por el cual se estipula que volviendo el vendedor al comprador el precio recibido dentro de cierto plazo, haya este de restituir á aquel la cosa vendida. (Véase Pacto de retrovendendo y Venta.)

CARTA DE HORRO.

La escritura por medio de la cual se coneede la libertad á un esclavo. Solo en las posesiones de Ultramar donde aun quedan algunos esclavos, podrá tener uso en el dia esta escritura. Su fórmula se consigna en la ley 90, título 18, Part. 3.* (V. Esclavo.)

CARTA DE MANCEBÍA.

La escritura que antiguamente se hacia para acreditar el contrato de mancebía ó concubinato.

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El instrumento ó recibo que ordinariamenEn los tiempos antiguos llegó á tal estre-te por medio de escritura pública da el acreemo la relajacion de las costumbres, que los legisladores se vieron en la necesidad de consentir las barraganas ó concubinas á los hombres que no fuesen clérigos ni casados; porque tovieron que era menos mal, de aver una

dor al que le paga por el deudor, cediéndole la accion que tenia para que pueda recobrar de este ó de otros obligados la cantidad satisfecha por los mismos. (V. Cesion de acciones y Obligacion solidaria.)

CARTA DE PERSONERÍA.

Así se llamaba antiguamente y por las le-
yes de Partida el poder para pleitos, adminis-
trar y otras dependencias. De qué manera de-
ben ser hechas las cartas de personería lo es-
plican las leyes 14 á 18, tit. 5, y 97 y 98, tí-
tulo 18, Part. 3. (V. Poder y Procurador.)

CARTA DE QUITACION.

El instrumento ó escritura por medio de
la cual antiguamente el marido declaraba que
repudiaba á su mujer y dirimia el matrimo-
nio, dejando á esta libre de la obligacion con-
traida. Desde que por las leyes civiles y canó-
nicas está tan justa y convenientemente decla-
rada la indisolubilidad del matrimonio, quedó
sin uso esta especie de carta.

Tambien se llama carta de quitacion, de
quitamiento, ó de quito, el instrumento por
cl que se hace remision ó condonacion de una
deuda. La ley 81, tit. 18, Part. 3., esplica de
qué manera debe hacerse esta escritura. (Véa-
se Condonacion y Remision.)

CARTA PARTIDA POR A. B. C.

mentos autorizados con el sello ó firma del
rey, ó con el de las corporaciones ó personas
constituidas en autoridad ó dignidad, que tie-
nen facultad para usarlo y librar tales docu-
mentos.

Como antiguamente se le daba el nombre
genérico de carta á todo lo que se escribia,
segun hemos dicho se llamaba así tambien
todo documento auténtico, por ejemplo, un
diploma, una real órden, una certificacion de
un concejo, etc.; pero en el dia ya no es tan
general aquella palabra. Por lo tanto daremos
una ligera idea solo de aquellos documentos
auténticos que aun hoy conservan el nombre
de cartas. Son las siguientes:

CARTA ABIERTA.

La cédula ó provision real que se dirije in-
definida y generalmente á todos aquellos á
quienes el interesado la presente para que le
den cumplimiento, tales como las que anti-
guamente se concedian á algunas personas
eximiéndolas de algunos pechos, portazgos ú
otros gravámenes. Se daban abiertos estos do-
cumentos para que se exhibiesen á las justicias
ó recaudadores, á fln de que se abstuvieran de
exigir el derecho ó pago dispensado. A estas
cartas se refieren las leyes 2., 10 y 11, tit. 18,
Partida 3.* En el dia no pueden concederse es-
un!
tas exenciones sino por medio de una ley.
(V. Privilegio. )

El instrumento que se otorgaba entre dos
ó mas interesados en un negocio o contrato,
escribiendo dos veces la convencion en un
mismo papel ó pergamino, y poniendo en me-
dio de los dos escritos las letras A. B. C. en
tamaño grande. Se partia el papel ó pergamino
cortando estas letras, de modo que la mitad
de ellas iban en cada mitad del pergamino, y
en ambos quedaba de un mismo tenor escrito
todo el contrato. Los dos pedazos del perga-
mino ó papel así escritos eran originales, y en
todo tiempo hacian fé cotejándose y uniéndose
ambos. Por esta razon hemos colocado en esta
seccion como carta pública, la partida por
A. B. C., aunque no autorizada por escriba-
no, y aunque de consiguiente en rigor no sea
mas que un instrumento privado.

En el dia se hace uso de este medio para
la comprobacion de los billetes de Banco, ac-
ciones de sociedades, libranzas sobre correos
y otros documentos, poniéndose en lugar de
las letras A. B. C. un lema ó inscripcion cual-
quiera, por medio de lo cual se corta el papel
en forma irregular.

SECCION III.

DE LAS CARTAS AUTÉNTICAS.

Llamamos cartas auténticas á los docu-

CARTA DE AMPARO.

La que daba el rey á alguna persona asi
nacional como estranjera para que anduviese
salva y segura por todo el reino sin que nadie
le ofendiese, bajo ciertas penas: tambien se
llamaba carta de encomienda ó salvo-conduc-
to. Su fórmula puede verse en la ley 18, titu-
lo 18, Part. 3.a Caducó el uso de estas cartas
porque á todos debe el Estado proteccion y
seguridad.

CARTA BLANCA.

La facultad ámplia que da el gobierno á al-
gun general, magistrado ó funcionario público
para que obre lo que contemple oportuno se-
gun las circunstancias.-Y el título ó despacho
de un empleo en que se deja en blanco el nom-
bre del agraciado para poderle llenar despues
á favor de quien parezca conveniente.

CARTA DE CONTRAMARCA.

La licencia que da un gobierno á sus súb-
ditos para que puedan corsear y apresar las

naves y efectos de los de otra potencia que ha dado cartas de represalia ó de marca contra aquellos. Tambien se llama patente de corso. (V. Corsario.)

CARTA CREDENCIAL Ó DE CREENCIA. La que se da al embajador ó ministro de algun soberano para que se le admita y reconozca por tal en la córte de otro á quien se envia. Comunmente se usa en plural.

CARTA DESAFORADA.

El despacho ó cédula del rey, en que se deroga exencion, franqueza ó privilegio, haciendo espresion de él. Por regla general no debe cumplirse. ( Ley 3, tít. 4.o, lib. 3, Nov. Rec.) (V. Carta desaforada en la seccion primera de este artículo.)

CARTA DE ENCOMIENDA.

(V. Carta de amparo.)

CARTA DE EXAMEN.

El despacho ó titulo que se da á alguno aprobándole y habilitándole para poder ejercer el oficio que ha aprendido. (V. Oficio.)

CARTA FORERA.

El privilegio ó despacho real que se da á alguno para que goce de ciertas exenciones, fueros é inmunidades en la república. (Ley 26, tit. 18, Part. 3.)-En general toda carta dada por el rey ó por la autoridad facultada para ello á fin de que se haga ó cumpla alguna cosa con arreglo á la ley ó fuero del lugar en que ha de tener cumplimiento la carta. (Ley 48, tít. 18, Part. 3.) (V. Privilegio.)

CARTA DE GRACIA.

La carta forera en que se concedian á alguno ciertas exenciones, fueros é inmunidades en la república en premio de servicios ó por otras razones. Hoy nada de esto puede concederse sino por medio de una ley. (V. Privilegio.)

Tambien se llaman de gracia las cartas de perdon ó indulto. Las leyes 49, 50 y 51, título 18, Part. 3., esplican de cuántas maneras son las cartas de gracia.

CARTA DE GUIA.

El despacho, certificacion ó papeleta que se da por los empleados de aduanas y por otras autoridades para que los géneros que se trasportan vayan seguros.-Y el real despacho que

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El diploma en que de una cuerda ó cordon de seda va pendiente un sello de plomo con las armas reales marcadas en él para autorizar la gracia ó merced que en aquel se dispensa. Por ser el sello de plomo tomó el nombre de carta plomada. En otros diplomas se ponia el sello de cera. Unas se escribian en pergamino de cuero y otras en pergamino de paño ó sea en papel. Del modo y forma en que se estendian estas cartas se trata muy por menor en las leyes 2 y siguientes, y en particular las 4.a y 5.*, tit. 18, Part. 3.*.

Los sellos de plomo y de cera no están hoy en uso, y el pergamino de cuero solo suele emplearse en titulos de grandezas de España ó títulos de Castilla.

CARTA PUEBLA.

El instrumento ó diploma en que se contiene el repartimiento de las tierras que se daban á los nuevos pobladores de algun sitio ó paraje en que se fundaba algun pueblo, y las condiciones bajo las cuales las recibian.

CARTA DE SEGURIDAD Ó de seguro.

La carta de amparo ó el salvo-conducto que se da por la autoridad pública á alguna persona para que pueda pasar de un lugar á otro sin peligro de que se le ponga obstáculo en el viaje. Antes se obligaba á todos á proveerse de un documento llamado carta de seguridad para viajar dentro del radio de seis leguas se abolieron por real órden de 11 de noviembre de 1835. (V. Pasaporte y Pase.)

CARTA DE VECINDAD.

El despacho ó título que se da á alguno para que sea reconocido y tratado como vecino

de algun pueblo, y pueda gozar de los fueros y privilegios que tienen sus vecinos. (V. Vecino y Vecindad,)

CARTAS ESPECTATIVAS.

Los despachos reales ó bulas pontificias que contienen la gracia de la futura de un oficio, empleo, prebenda, canongía, etc., á favor de algun sugeto. Tambien se les llama letras espectativas.

CARTAS DIMISORIAS.

El despacho que los prelados dan á sus súbditos eclesiásticos para que lícitamente puedan recibir órdenes sagradas de otro prelado.

CARTA PASTORAL.

El escrito ó discurso que un prelado ó superior eclesiástico dirige al pueblo y clero de su diócesis exhortándoles á la observancia de las buenas costumbres ó de la verdadera disciplina de la Iglesia, ó con cualquier otro objeto propio de su ministerio pastoral.

SECCION IV.

DE LAS CARTAS MERCANTILES.

Llamamos cartas mercantiles à aquellas que los comerciantes escriben y dirijen á otro comerciante ó á cualquiera otra persona con relacion á sus giros y negociaciones del comercio.

No podria subsistir el comercio sin la correspondencia epistolar: ella le da vida y movimiento, facilita las transacciones y hace que contraten y se entiendan como si estuvieran presentes personas que se hallan á distancias muy considerables. Nadie desconoce la necesidad y la importancia de las cartas para el comercio, por cuya razon ha debido ocuparse de ellas como se ha ocupado, el Código de los comerciantes. Veremos lo que dispone: 1. Sobre las formalidades con que deben conservar

y copiar las cartas. 2. Del efecto obligatorio de los contratos celebrados por medio de ellas.

Y 3. Sobre las cartas-órdenes de crédito.

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las contestan ó si no dieron contestacion. (Articulo 57 del Código de comercio.)

Es tambien obligacion de los comerciantes trasladar íntegramente y á la letra, en el idioma en que se hayan escrito y nunca por traduccion, todas las cartas que ellos escriban sobre su tráfico, en un libro denominado copiador, que llevará al efecto encuadernado y foliado y en papel del sello cuarto. (Art. 57 y 59 de id., y 45 del real decreto de 8 de agosto de 1851. (V. Libros de Comercio.)

Las cartas se pondrán en el copiador por el órden de sus fechas y sin dejar huecos en blanco ni intermedios. Las erratas que puedan cometerse al copiarlas se salvarán precisamente á continuacion de la misma carta por nota escrita dentro de las márgenes del libro, y no fuera de ellas; y las posdatas ó adiciones que se hagan despues que se hubieren registrado, se insertarán á continuacion de la última carta copiada con la conveniente referencia. (Articulo 58 del Código de comercio. )

La falta del copiador de cartas, su informalidad ó los defectos que en él se adviertan en contravencion de la ley, se corregirán con las penas pecuniarias prescritas para casos iguales con respecto á los libros de contabilidad. (Art. 60 de id. ) ( V. Libros de Comercio.)

Cuando quiebre algun comerciante, su correspondencia se pondrá en poder del juez comisario, quien la abrirá á presencia de aquel ó de su apoderado, entregando al depositario las cartas que tengan relacion con las dependencias de la quiebra, y al quebrado las que sean de otros asuntos. Despues de hecho el nombramiento de sindicos serán estos los que reciban la correspondencia, llamando siempre al quebrado ó su apoderado para abrir las cartas que vayan dirigidas al mismo, y entregarle las que no pertenezcan á los intereses de la masa. (Art.. 1958 de id..).

§ 2.

Del efecto obligatorio de los contratos celebrados entre comerciantes por medio de

cartas.

Los comerciantes pueden contratar y obligarse por correspondencia epistolar. (Art. 235 de id.)

En las negociaciones que traten por este medio se considerarán concluidos los contratos y surtirán efecto obligatorio desde que el que recibió la propuesta espida la carta de contestacion aceptándola pura y simplemente,

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