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§ 3.0

sin condicion ni reserva , y hasta este punto tribunales pueden decretar de oficio ó á insestá en libertad el proponente de retractar su tancia de parte legitima , que se presenten en propuesta , a menos que al hacerla no se hu- juicio las cartas que tengan relacion con el biese comprometido á esperar contestacion y asunto del litigio, asi como que se estraigan del á no disponer del objeto del contrato sino des- registro copias de la de igual clase que se hapues de desechada su proposicion, ó hasta que yan escrito por los litigantes, designándose hubiere trascurrido un término determinado. determinadamente de antemano las que hayan Las aceptaciones condicionales no son obliga- de copiarse por la parte que lo solicite. (Arti-. torias hasta que el primer proponente de aviso culo 61 del Código de comercio.) de haberse conformado con la condicion. (Articulo 243 de id.)

Esta disposicion está fundada en la regla general de que ha de concurrir el consenti- De las cartas-órdenes de crédito. miento simultáneo de ambas partes para que se considere concluido un contrato. Si éste se Carta de crédito es aquella en que se ordecelebra entre presentes y de palabra, el que na ó previene á un corresponsal franquee al hace la proposicion no queda ligado mientras portador el dinero que necesitare por cuenta el otro no la acepta , y hasta que llegue este del que la escribe. caso puede retirarla : lo mismo sucede cuando Inconvenientes y perjuicios graves pueden se contrata por medio de cartas. El que escri- originarse al dador de una carta de crédito si be una carta a otro , se entiende que le habla; no adopta precauciones para evitarlos. El Cóy de consiguiente, desde el momento en que digo de comercio con una sabia y loable prese escribe la carta, aceptando simplemente la vision las ha establecido, declarando al mismo proposieion, queda perfeccionado el contrato, tiempo que no se reputen como contratos porque desde aquel acto media el consenti- mercantiles las cartas-órdenes de crédito que miento de ambas partes. No sucede asi cuando no estén libradas con arreglo á sus prescripla aceptaciones condicional : entonces hay ciones, que son las siguientes: que esperar hasta saber si el primer proponen- Para que se reputen contratos mercantiles te acepta la condicion, y desde el instante en las cartas-órdenes de crédito han de ser dadas que contesta aceptándola , quedan convenidas de comerciante á comerciante para atender á las partes y concluido el contrato.

una operacion de comercio. (Art. 572 de dicho De aqui se sigue, que si antes de la acepta- Código.) cion el autor de la carta revoca su propuesta, Las cartas de crédito no pueden darse á la ó muere ó cae en incapacidad para contratar, órden sino contraidas á sugeto determinado. no resulta obligacion de la carta ni de la adhe-Al hacer uso de ella el portador , está obligasion de ella , por no haber concurrido simul- do á probar la identidad de su persona si táneamente la voluntad de ambas partes. Mas pagador no lo conociere personalmente. (Arsi la revocacion, la muerte ó la incapacidad tículo 573.) del autor de la carta sobrevienen despues de Toda carta de crédito ha de contraerse á haber aceptado el ausente la propuesta dando cantidad fija, como máximum de la que debeprincipio a la ejecucion de esta ó espidiendo rá entregarse al portador; y las que no conla contestacion, entonces habrá contrato per- tengan este requisito se considerarán simples fecto y obligatorio, aunque el autor de la carta cartas de recomendacion. (Art. 574.) no supiese la aceptacion en el momento de su El dador de una carta de crédito queda mudanza de intencion, de su muerte ó incapa- obligado hacia la persona á cuyo cargo la dió cidad , porque en este caso medió el concurso por la cantidad que hubiese pagado en virtud simultáneo de voluntades. Así lo establecen de ella , no escediendo de la que se fijó en la los autores fundados en el derecho romano, y misma carta. (Art. 575.) en las reglas generales de la ciencia. (V. Acep- No puede protestarse una carta-órden de tacion.)

crédito , ni por ella adquiere accion alguna el Como las cartas , segun hemos visto, son portador contra el que la dió , aun cuando no título suficiente para probar una obligacion, sea pagada. Pero si se probare que el dador haen muchas ocasiones convendrá que se pre- bia revocado la carta de crédito intempestivasenten en juicio para justificar los derechos mente y con dolo para estorbar las operaciorespectivos de las partes. En tales casos los nes del tomador, será responsable á éste de los perjuicios que de ello se le siguieren. (Artícu- que está ausente del lugar en que se escribe la lo 576.)

carta. Ocurriendo causa fundada que atenúe el

CARTA DE CRÉDITO. crédito del portador de una carta-orden de crédito, puede anularla el dador, y dar contra- Aquella en que se previene á otro dé á alórden al que hubiere de pagarla, sin incurrir guno lo que necesitare por cuenta del que la en responsabilidad alguna. (Art. 577.)

escribe. El portador de una carta de crédito debe re

CARTA DE CREENCIA. embolsar sin demora al dador la cantidad que hubiere percibido en virtud de ella, si antes no La que lleva alguno en nombre de otro para la dejó en su poder, y en defecto de hacerlo, que se le dé crédito en la dependencia ó negopodrá exigirla ejecutivamente el mismo dador cio de que va a tratar. Tambien suele llamárcon el interés legal de la deuda desde el dia de sela carta credencial. la demanda , y el cambio corriente de la plaza en que se hizo el pago sobre el lugar en que se

CARTA-CUENTA. haga el reembolso. (Art. 578.)

La que contiene en si la razon y cuenta de Cuando el portador de una carta de crédito alguna cosa , ó sea aquella en que al dar rano hubiere hecho uso de ella en el término zon de la inversion de una cantidad recibida, convenido con el dador, ó en defecto de ha- se forma en la misma carta la cuenta de ella berlo señalado, en el que el tribunal de Co-con cargo y data. mercio, atendidas las circunstancias, considerase suficiente, debe devolverla al dador re

CARTA DE RECOMENDACION. querido que sea al efecto, ó afianzar su im

La que se escribe en alabanza ó elogio de porte hasta que conste su revocacion al que algun sujeto para introducirle con otro.—Y debia pagarla. (Art. 579.)

tambien aquella por la que se encarga ó pide á Las cartas-órdenes de crédito por cantidad otro que tome a su cuidado alguna persona ó fija, que son las que se reputan contratos mer- negocio. (V. Recomendacion.) cantiles como se ha dicho, deben estenderse Interesa mucho tener presentes varias disen el papel sellado correspondiente a su can- posiciones y cuestiones legales relativas a las tidad establecido para los documentos de giro, cartas particulares ó privadas, de que nos haestando prohibida la agregacion del papel se- remos cargo en esta seccion. Veremos primellado cuando estos no estén estendidos en el que ro la fuerza obligatoria de las cartas y el uso corresponda, á no ser que hubiesen sido li- que de ellas puede hacerse; y segundo las disbrados en el estranjero, en cuyo caso no pro- posiciones civiles y penales relativas a la conducirán obligacion ni efecto en juicio sin dicha duccion y secreto de las cartas. agregacion, con arreglo todo á lo dispuesto en los articulos del 32 al 39 del real decreto

§ 1. de 8 de agosto de 1851. (V. Papel sellado.)

De la fuerza obligatoria de las cartas y del SECCION V.

uso que de ellas puede hacerse.

Las cartas son título suficiente para probar DE LAS CARTAS PARTICULARES Ó CONFIDEN

una obligacion, porque se pueden celebrar CIALES.

contratos por medio de ellas. Desde que la

ley 1.', tit. 1.° , lib. 10 de la. Nov. Rec. estaEntendemos por cartas particulares todas bleció, que en cualquiera manera que aparezlas que se escriben unas personas á otras mani- ca que uno se quiso obligará otro, quede obliga festándose sus pensamientos sobre alguna cosa do , no puede ponerse en duda la fuerza obliparticular ó de intereses privados.

gatoria de las cartas, reconocida tambien por Carta es el nombre genérico; pero algunas otras leyes. veces, tomando en consideracion el objeto ó Pero, ¿desde cuándo se considerarán concontenido de ellas, se las distingue con los cluidos los contratos celebrados por medio de nombres siguientes:

cartas y surtirán efecto obligatorio ? Desde el

momento en que concurra la voluntad simulCARTA MISIVA.

tánea de ambas partes. En el párrafo 2. de la La que se dirije y remite á una persona seccion anterior, hemos manifestado cuándo

tiene lugar este hecho en los diferentes casos teresado que las haya adquirido por medios que pueden ocurrir: toda la doctrina allí es- ilicitos y contra la voluntad de dicho tercero, puesta sobre el particular, tiene aplicacion al porque nadie puede constituirse un derecho caso presente, por lo que nos remitimos á di- con su delito, ni aprovecharse de sus efectos; cho párrafo.

antes bien el tercero y el autor de las cartas Las cartas hacen prueba en juicio contra el podrán reclamar su devolucion y que se pene que las ha escrito ó mandado escribir, asi en el abuso ó delito cometido por el que las adasuntos civiles como en criminales. Si el au- quirió ilicitamente. Lo mismo diremos si el tor de la carta la reconoce en juicio como suya, que recibió la carta la entregase espontánemenesto equivale a la confesion judicial, y produ-te a la parte interesada en hacerla valer: este ce prueba plena: pero si la negare diciendo que es un hecho ilícito, un abuso de confianza que no es suya, puede el que las presente diferirle a nadie debe aprovechar; por lo tanto tampoel juramento, ó probarle con dos testigos co pueden presentarse en justicia estas cartas oculares, si los hay, que efectivamente la hizo contra el que las ha escrito, á no ser que éste ó la mandó hacer : el cotejo de letras no me las haya dirijido con la intencion de que se direce crédito por sí solo. (Leyes 114 y 119, vulgue su contenido. tit. 18, Part. 3.) (V. Instrumento privado.) Mas no por eso tendrá cerrado todo recur

¿Qué uso puede hacerse de las cartas con- so la parte interesada para servirse de estas fidenciales ó privadas ? Para resolver esta cartas : con la noticia que tenga de su existencuestion debe examinarse antes á quién perte- cia puede pedir judicialmente que se estraiga necen las cartas; si han de reputarse de la pro- y se le entregue ó se una á los autos una copiedad del que las escribe ó del que las recibe. pia autorizada de ellas , si el tercero que las

Si las cartas versan sobre asuntos de lite- tiene tuviese inconveniente en entregarlas oriratura, ciencias ó artes , equivalen á simples ginales. Este no puede negarse á exhibirlas, así lecciones dirijidas á instruir ó recrear al que como no podria negarse á declarar sobre un las recibe ; por lo tanto, siempre deben repu- hecho de que tuviese conocimiento, si fuese tarse de la propiedad del que las escribe, y el requerido judicialmente para ello. Tampoco que las recibe solo podrá aprovecharse de la puede negarse á una persona la facultad de preinstruccion que contengan , haciendo de ellas sentar en un juicio, como pruebas ó medios de el uso que pueda hacerse de un libro. Es de- justificacion, las cartas que haya recibido de cir, que no hay trasmision de propiedad lite- su contrario. Esta doctrina es la mas seguida raria, sino solo enagenacion de una copia. en la práctica y por los autores de mejor nota,

Mas si las cartas son motivadas por rela- como apoyada en la equidad y la razon y en ciones de amistad ó de negocios, particulares, aquel principio sentado ya por Bártolo en la deben considerarse de otro modo: en este caso ley 4, D. de donationibus, de que «una carta el que las escribe no se propone publicarlas ni es para el ausente á quien se escribe lo que son venderlas, ni menos puede pensar en que el las palabras para el presente á quien se dirijen; que las recibe especulará con ellas: equivalen y el que envia una carta á otro, se entiende á una conversacion privada de la que sin faltar que le habla como si le tuviese delante. » á las reglas de buena educacion y política, y á Por esta misma razon , una carta injuriosa las consideraciones que todos los hombres nos ó calumniosa a la persona á quien se ha escridebemos en sociedad, no es lícito hacer uso to, constituye un hecho digno de castigo y sin consentimiento de su autor. De consiguien puede presentarse como prueba contra su aute las cartas confidenciales, cuando otra cosa tor. Și la carta injuriosa hubiese sido dirijida no se prevenga en ellas, pertenecerán al que a un tercero, el injuriado podrá pedir su prelas recibe para el efecto de no podersele obli- sentacion en los términos que hemos dicho. gar á su devolucion , pero no podrá éste publi- Pero si el autor de la carta injuriosa , despues carlas contra la voluntad del que las escribe, de haberla escrito , no le da curso ni la publini por regla general hacer uso alguno que pue-ca, en tal caso no hay delito, porque este heda perjudicar al mismo: lo contrario sería un cho equivale a un pensamiento, y nadie es jusabuso de confianza que podrá ser penado en ticiable por lo que piensa. (V. Calumnia é inalgunos casos.

juria.) De aquí se sigue, que no deben tomarse en consideracion las cartas confidenciales escritas á un tercero y presentadas en juicio por un in

Sin embargo, en ocasiones estraordinarias, § 2.

cuando se atenta contra la seguridad del EstaDisposiciones civiles y penales , relativas á do ó contra el orden público, se cree el gobierla conduccion y secreto de las cartas.

no en la necesidad de interceptar y abrir algu

nas cartas dirijidas á personas sospechosas La conduccion de las cartas que se remiten con el objeto de prevenir , impedir , descubrir de un lugar á otro está esclusivamente á cargo ó castigar tales delitos. Para estos casos está de la administracion pública de tal modo, que mandado por real orden de 9 de agosto de 1799, ningun particular puede conducir carta ni cuyo cumplimiento se recordó por otra de 21 pliego fuera de la balija del correo, no siendo de marzo de 1815, que siempre que sea nececon recado ó de recomendacion, y entonces sario hacer uso de la interceptacion y abertura abierta, a menos que lo haga de mandato de de cartas se diga al ministro de Estado como la justicia , ó con el sello de la administracion superintendente general de correos, por quien de correos. El contraventor incurre en la multa se espedirán al efecto las órdenes corresponde un ducado por cada carta que se le aprehen- dientes. Hoy habrá de acudirse al ministro de diere, y en caso de insolvencia se le impondrá la Gobernacion, á cuyo departamento está por primera vez una semana de cárcel, doble agregado el ramo de correos. tiempo por la segunda, y por la tercera cua- La justicia ordinaria ó cualquiera otro juez tro años de destierro á cinco leguas del pueblo que necesitare de alguna carta ó pliego corresde su domicilio ó del de la perpetracion del pondiente á algun preso, que lo esté de su órdelito. Si el defraudador fuere dependiente de den, debe pasar oficio al administrador de corla renta de correos, por el mismo hecho y reos respectivo, y en la corte á la direccion real aprehension, incurrirá en las penas de general del ramo, para que por el mismo adprivacion de empleo y diez años de presidio. ministrador ó por alguno de los oficiales que Así está mandado por la ordenanza general de se nombre, se lleve y entregue la carta al precorreos de 8 de junio de 1794 , cuyo cumpli- so á presencia del juez; y despues de abierta miento en esta parte se encargo por real órden por el propio interesado, queda al arbitrio del de 6 de octubre de 1842.

juez obrar conforme a justicia. (Leyes 6 y 15, Las cartas confiadas á la administracion de tít. 13, lib. 3, Noy. Rec.) correos son para ella, para sus agentes y para Si el preso estuviere incomunicado y fuere todas y cualesquieră personas un depósito sa preciso abrir sus cartas, no podrá el adminisgrado que no se puede abrir ni interceptar. La trador entregarlas al juez sin orden del direcinfraccion de este deber constituye un delito tor general ó subdelegado , cuyo cargo reprepenado por el Código penal en los términos si sentaban los alcaldes, á no ser que la urgencia guientes :

sea tal que no permita espera; en cuyo caso «El empleado público que abusando de su bastará el oficio del juez, y el administrador cargo, cometiere el delito de ocupar o inter- deberá asistir a la entrega y abertura. (Dichas venir los papeles , ó abrir ó interceptar la cor- dos leyes.) respondiencia de otro, será castigado con las En cualquiera otro caso si sin consentipenas de inhabilitacion especial temporal, pri-miento del preso se abriesen sus cartas ó pliesion correccional y multa de 10 a 100 duros.- gos, incurrirá el contraventor en la pena imSi la interceptacion ó apertura fuere de plie- puesta al que intercepta la correspondencia. gos oficiales, la pena será de inhabilitacion (Dicha ley 6.) especial perpetua, prision correccional y mul- Los alcaides de las cárceles tienen facultad ta de 50 á 500 duros.» (Art. 283 del Código de pedir á los presos sus cartas despues de penal.)

abiertas, cuando sospechen que contienen avi«Los que acometieren á un conductor de la sos para la fuga. (Idem.) correspondencia pública para interceptarla ó Todas las cartas dirijidas á presos que hudetenerla, ó para apoderarse de ella, ó de biesen fallecido, se entregarán al defensor ó cualquier modo inutilizarla , serán castigados, herederos', procurando cobrar. sus portes. si interviniere violencia, con la pena de pri- (Ley 15 citada.) sion menor en su grado máximo à presidio stá prohibido incluir en las cartas que van mayor : en otro caso, con la de presidio me- por el correo , dinero, alhaja ú otra cosa que nor en su grado minimo al medio.» (Art. 205 no sea papel, bajo la pena de la pérdida de los de id.)

efectos y quemarse la carta , á no ser que esta

vec.

fuese de importancia, en cuyo caso se dirijirá | tribunal eclesiástico foráneo, caja de remataà la persona a quien corresponda. (Ley 17, dos, puerto habilitado para América , aud. tít. 13, lib. 3, Nov. Rec.)

terr. de Albacete, c. g. de Valencia, cap. de Por la conduccion de las cartas debe pa departamento , tercio, prov. y dist. marit. de garse el porte establecido en el acto de recibir- su nombre, con su comand. g. , ofic. y emlas, si no hubiesen sido franqueadas previamen- pleados correspondientes á su dotacion, gob. te. Solo tienen franca su correspondencia par-militar con su estado mayor de plaza, y reticular las personas reales, y los Senadores y sidencia de los cónsules, vice-cónsules y agenDiputados durante las sesiones de cortes. (Real tes consulares de Francia , Inglaterra, Cerdedecreto de 24 de setiembre de 1851.)

ña, Nápoles, Estados Unidos y otros, con Las corporaciones que no reciben del Esta-7,465 vec. do renumeracion para sus gastos, y las pro- 7204. CARTAGIMA : geog. V. con ayunt. vinciales y municipales, franquearán la cor- en la prov. y dióc. de Málaga, part. jud. de respondencia, así como los particulares, para Ronda , aud. terr. y e. g. de Granada, con que pueda tener curso en las dependencias del 405 vec. gobierno. (Art. 11 del real decreto de 17 de 7205. CARTAJNOS : geog. L. en la prov. diciembre de 1851.)

de Lugo, ayunt. de Sober y felig. de Santa Nadie está obligado á recibir las cartas que Maria de Proendos, con 9 vec. se le dirijan por el coreo: las que no quiera 7206. CARTALA: geog. Alq. agregada al recibir el interesado quedarán en las adminis- ayunt. de Galisancho en la prov. y dióc. de Satraciones de correos, a las que se les haya he- lamanca , part. jud. de Alba de Tormes, aud. cho el cargo. (Art. 2 del real decreto de 30 de terr. y c. g. de Valladolid, con 1 vec. noviembre de 1851.)

7207. CARTAMA: geng. V. con ayunt. de Concluiremos este párrafo con otras dispo- la prov. y dióc. de Málaga , part. jud. de Alosiciones del Código penal relativas a las cartas. ra , aud. terr. y c. g. de Granada, con 729

«El que para descubrir los secretos de otro se apoderare de sus papeles ó cartas y divul- 7208. CARTAS :

geog.

Ald. en la prov. de gare aquellos, será castigado con las penas de la Coruña, ayunt. de Curtis, felig. de Santa prision correccional y multa de 20 á 200 du- Maria de Foxado, con 2 vec. ros. — Si no los divulgare, las penas serán ar- 7209. CARTAS : geog. Ald. en la prov: de resto mayor y multa de 10 a 100 duros. - Pontevedra, ayunt. de la Gelada y felig. de Esta disposicion no es aplicable á los maridos, Santa Eulalia de Artoño, con 1. vec. padres, tutores o quienes hagan sus veces, en 7210. CARTAVIO (Santa María de): geog. cuanto a los papeles ó cartas de sus mujeres, Felig. en la prov. y dióc. de Oviedo, part. hijos ó menores que se hallen bajo su depen- jud. de Castropol, ayunt. de la Coruña, con dencia.» (Art. 422.)

133 vec. El que en tiempo de guerra tuviese corres- 7211. CARTAYA: geog. V. con ayunt: en pondencia con pais enemigo, ú ocupado por la prov., part. jud. y adm. de rent. de Huelsus tropas, será castigado:

va , aud. terr., C. g. y dióc, de Sevilla ; tiene 1. Con la pena de prision mayor, si la aduana de cuarta clase, habilitada para el cocorrespondencia se siguiere en cifras o signos ! mercio de cabotaje, con 1,072 vec. convencionales.

7212. CARTEA: geog. L. en la prov. de 2. Con la de prision correccional, si se Lugo, ayunt. de Fuensagrada y felig. de San siguiere en la forma comun, y el gobierno la Juan de Baos, con 17 vec. hubiere prohibido.

7213. CARTEIRE (Santa Maria de): geog. 3. Con la de reclusion temporal si on ella Felig. en la prov. y dióc. de Lugo, part. jud. se dieren avisos ó noticias de que pueda apro- de Chantada y ayunt. de Palas de Rey, con vecharse el enemigo, cualquiera que sea la for- 28 vec. ma de la correspondencia, y aunque no hubie- 7214. CARTEL: leg. c. El papel que se fija re precedido prohibicion del gobierno. (Ar- paraje público para hacer saber alguna tículo 152.)

cosa.-El papel ó cédula que los recaudadores 7203. CARTAGENA: geog. C. con ayunt., de contribuciones reparten a los contribuyencab. de part. jud. , aduana de segunda clase entes para hacerles saber la cuota que les ha corla prov. de Murcia , dióc. del mismo nombre, respondido y plazos en que deben pagarla.adm. de rent. unidas dependientes de Murcia, El escrito en que se ponen las condiciones para

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