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ridad.-La leche es tambien una de las sustancias nar se introduce en heredad agena y el dueño del que mas se adulteran, pues ademas de las malas colmenar deja de perseguirle dándole por perdido ú calidades que puede adquirir por razón de los pastos abandonado, no puede un tercero entrar en la hey por el mal estado de salud de las vacas, cabras ú redad á cojerle , pues queda entonces a favor del ovejas, suele ser tal la codicia de los

que

hacen dueño de estate pero bien podrá entrar con dicho te comercio que no dudan unos en echarle agua y objeto si la heredad es abierta y no está labrada ó - Farina ó almidon, ni otros en ponerle óxido de zinc, está de rastrojo, sin que en tal caso tenga facultad potasa ó cal. Si el primer modo de falsificacion es el propietario de la heredad para impedirle el ejer. poco peligroso, no puede decirse olro tanto del se- cicio de un derecho que la ley nueva le concede. gundo; y asi seria de desear que la autoridad ad- Sin embargo, el dueño de la heredad no puede ministrativa tuviese mas cuidado de este alimento. nunca, a pesar del nuevo decreto , negar al del enLos licores espiritosos, y con especialidad el aguar-jambre la entrada en ella para cajerle o bien su endiente, contienen alguna vez sales de cobre, que trega mientras vaya en su seguimiento, porque el se originan casi siempre de haberse formado carde. | dueño de un abejar conserva siempre el dominio nillo en el refrigeratorio.

del enjambre hasta que le abandona por no querer ABDICACIÓN. La cesion ó renuncia voluntaó no poder cojerle. Véase Animales fieros y Caza. ria del dominio, propiedad o derecho de alguna co- ABERTURA Ó APERTURA DE TESTAsa, y principalmente del poder soberano o puestos MENTO. El acto jurídico de abrir el testamento supremos, despues de haberlos poseido. En Ara- cerrado. Muerto ei testador que hizo testamento gon es lo mismo que revocacion. Véase Renuncia. cerrado, y pidiendo cualquier interesado su aperABEJAR. El paraje ó lugar donde estan las tura , manda el juez ordinario que se lo presenten,

ó colmenas en que crian las abejas y labran la miel y que se acredite la muerte del testador, que los la cera; y tambien el conjunto de las mismas col- testigos reconozcan las firmas y el pliego ó cuadermenas.

no en que se contiene dicho documento; y verifiHay abejares fijos y permanentes en un fundo, cadas estas diligencias lo abre ante ellos y el escri

у lal vez con édificio construido en él; y hay abeja-bano, lo lee para si y lo entrega á este para que lo res portátiles que subsisten sin edificio y se trasla- publique, lo reduzca á escritura pública y lo tras

y dan de un paraje á otro, segun la oportunidad de lade en el registro ó protocolo. las estaciones. Los primeros se deben contar entre Si los testigos no pudieren ser habidos por estar los bienes sitios con las colmenas y las abejas, por- todos ó la mayor parte en otras tierras, y la tarque las abejas forman un todo con las colmenas que danza de la apertura hubiera de causar perjuicio las contienen, y las colmenas con el fundo á que a los interesados, puede el juez hacer venir ante cstan agregadas para siempre como un estableci- si á hombres buenos, y abrir el testamento en su miento dirigido a obtener un producto mediante el presencia, aunque no estuviese delante ninguno fundo que alimenta las abejas. Los segundos no de los testigos; pero sacada una copia de él, se depueden considerarse sino como bienes muebles, be volver a cerrar y sellar para cuando vengan

los porque consisten solo en las colmenas y las abejas testigos, pues no ha de protocolizarse hasta que esque no son otra cosa miradas en si mismas.

tos lo reconozcan. ABEJAS. Los insectos que fabrican la miel y Si los testigos hubieren muerto se les abona y la cera.

comprueban susəfirmas, y luego se abre el testaSe cuentan entre los animales fieros ó salvajes; mento ante hombres buenos , y se registra en el pero el dueño de un colmenar conserva el dominio protocolo.-- Leyes 1, 2 y 3, tit

. 2, Partida 6. de los enjambres que se le escapan mientras los. Véase-Testamento escrito ó cerrado. persigue , pudiendo entrar á recogerlos en campo ABIGEATO. Hurto de ganados ó bestias, Véaageno, cuyo amo no tiene facultad para prohibír- se Abigeo. selo; ley 17, tit. 4, lib. 3 del Fuero Real. Mas sich ABIGEO. El que hurta ganado ó bestias ; que dueño deja de perseguirlos, se hacen del primero tambien se llama cuatrero. que Jos ocupa , metiéndolos en colmena ó en otra Incurre en la pena de muerte el

que

tiene por cosa, aunque posaren en árbol ageno, sino es que costumbre hacer estos hurlos; en la de obras púel amo del árbol estando delante se lo eslorbare ; y blicas el que sin esta costumbre hurta alguna beslo mismo debe decirse de los panales que alli hu- tia; tambien en la de muerte el que

hurta de una biesen hecho; ley 21, tit. 23, Part. 5.

vez diez ovejas ó cinco puercos o cuatro yeguas ó Esta disposicion de la ley de Partida debe aho- vacas, ú otras tantas crias de estos animales, por ra modificarse con arreglo al espiritu del muevo que este número de cabezas forma grey ó rebaño;

ó decreto de caza y pesca de 3 de mayo de 1834. y en la de diez años de destierro del reino el que Como en él se previene que la caza que cayere del encubre ó recibe á sabiendas tales hurtos: el que aire en tierra de propiedad particular o entrase en hurta menor número es castigado como los demas ella despues de herida, pertenece al dueño ó arren- ladrones; ley 19, tit. 14, Partida 7. Yease Hurto. dalario de la tierra y no al cazador, y que solo se Asi abigeo como abigeato vienen de la palabra podrá cazar sin licencia de los dueños en las tier- latina abigere, esto es, ante se agere, arrear, aguiras abiertas de propiedad particular que no esten jar las bestias para que caminen; de modo que labradas ó que ésten de rastrojo, es claro y consi- abigeato es una especie particular de robo que se guiente que si un enjambre escapado de su colme- comete, no engiendo y trasportando de un lugar á

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otro la cosa que se quiere sustraer, sino desviándo- | cias sentencien 'al servicio de galeras, como se la y haciéndola marchar delante de si, para apro- practicaba antiguamente, á los reos que lo mere vecharse de ella. No puede recaer pues este delito ciesen; y parece con efecto que la ley segunda so sino sobre los ganados y las bestias: Abactores sunt considera vijente por los tribunales.

y qui abigunt et abducunt pecora ex pascuis, armen- Muy sagrado es seguramente el derecho de tis aut gregibus, lucri faciendi gratia; y, como esec- propiedad, porque segun la organizacion de nuestivamente la ley habla solo del hurto de bestias y tras sociedades, en él está cifrada nuestra existenganados, no deben estenderse las referidas penas cia. Justo es pues sancionarle y sostenerle con lea los robos de palomas, abejas, ga linas, pavos, y yes severas, pero al establecerlas ó aplicarlas no otros animales de esta especie, los cuales se casti-hagamos un ultraje á la naturaleza, ni degrademos gan como los demas hurtos.

al hombre, haciéndole inferior á las bestias. Si la La pena capital en el abigeato se considera du- pena prescrita por las Partidas pudo ser convenienra y escesiva por los jurisconsullos; y aun la ley ie en un tiempo en que los hombres por su ferocimisma no la impone sino por una especie de incon- dad y barbárie no eran sensibles sino á los suplisecuencia y contradiccion, pues poco antes habia cios sangrientos y horrorosos; debia ya cesar enter establecido juiciosamente y en conformidad á lo ramente y sustituirse por otra mas moderada en el acordado por la ley gótica, que por razon de furto siglo que se llama de la humanidad, de la civilizanon deben matar, nin cortar miembro ninguno. cion yde la cultura. La ley recopilada que hemos

La muerte, efectivamente, no tiene proporcion copiado, acomodándose al estado actual de las coscon el hurto; y la vida de un hombre vale mucho tumbres, estableció la mitigacion de las penas; y mas que cuatro yeguas, que cinco cerdos y que aunque dictada con cierta especie de timidez ó res. diez ovejas

. Aun entre los hebreos, cuya legis a triccion, porque abraza en genaral los delitos de cion criminal era tan dura, no se castigaba este toda especie , no parece puede dejar de observarse delito sino con la restitucion; por un buey tenia constantemente en el abigeato, porque no puede que devolver cinco el abigeo ó cuatrero, por una ocurrir sino rara y dificilmente un caso de esta cabra cuatro; y si carecia de bienes, podia ser ven clase en que convenga imponer otra pena mayor

. dido ó reducido á esclavitud.

que la de trabajos públicos, Mas humana que la citada ley de las Partidas y Tanto para lijar la clase de trabajo á que ha de

á mas conforme á estos principips la ley 2, tit. 40, condenarse al abigeo, como para prolongar o dislib. 12, Nov. Recop., previene que asi en los minuir la duracion de la pena, debe atenderse al kurtos calificados y robos y salteamientos en cami-daño causado por el abigcato; y para graduar este

у nos ó en campos, y fuerzas y otros delitos seme- daño ha de tomarse en consideracion no solo el mal jantes ó mayores

, como en otros cualesquier deli- que recae sobre el dueño de los ganados ó bestias, los de otra cualquier calidad, no siendo tan caliti- sino tambien el que se estiende sobre toda la sociecados y graves que convenga á la república no di-dad ó sobre un número indefinido de sus individuos ferir la ejecucion de la justicia, y en que buena- por el temor de que se repitan iguales atentados. mente pueda haber lugar á conmutacion, sin ha- El mal del propietario será mayor ó menor segun cer en ello perjuicio a las partes querellosas, las sus circunstancias y las del delito. ¿Quién duda,

y . ¿ penas ordinarias les sean conmutadas en mandarlos por ejemplo, que un infeliz labrador a quien se ir à servir á las galeras por el tiempo que pareciere priva de un buey que le era indispensable para el á las justicias, segun la calidad de los dichos cultivo de sus tierras, y que no puede reponer por delitos. Con arreglo á esta ley no debe imponerse falta de medios, padece mucho mas que un rico á regularmente a los abigeos, aunque sean consue- quien se roba un caballo de lujo? ¿Quién no siente tudinarios ó hubiesen robado el número de cabezas menos en su caso el robo ejecutado á escondidas que hace grey, sino la pena de trabajos públicos que el que se le hace violentamente por personas en presidio, arsenales o minas, que es la que se disfrazadas? El mal de la sociedad, esto es, la alar

ó , ha sustituido á la de galeras ; pero como los térmi-ma ó temor producido por el abigeato, será mayor nos en que se halla concebida la disposicion dejan ó menor segun las circunstancias que son más ó la puerta abierta al arbitrio de los tribunales, su- menos alarmentos en cualquier delito, y con espe. cede muchas veces que los jueces creen encontrar cialidad segun las siguientes : 1.a

segun razones, si no en las circunstancias del abigeato, á dad del mal del propietario , porque aquel no es · do menos en las de la época ó de los tiempos, para otra cosa que el reflejo de este que se pinta en la aplicar la ley de las Partidas, resultando de aqui imaginacion de cada uno: 2.0 segun la posicion del que un mismo delito se castiga con diversas penas abigeo, pues cuanto mas particular sea esta, tanto en diversos tribunales y aun en un mismo tribunal menor será la alarma, on razon de que se cree que segun la diferencia de ideas de sus individuos. Se el delincuente no hubiera cometido el hurto fuera dirá tal vez que dicha ley 2 queda derogada por la de aquellas circunstancias que le proporcionaron loy 7 del mismo tit., la cual declara que no pueda la ocasion; y asi el abigeato cometido por un passervir de pretesto ni traerse á consecuencia para la tor contra su amo no causa tanta alarına como o

á conmutacion ni minoracion de penas la ley segunda; ejecutado por unos bandoleros, porque el pastor ng pero la ley séptima es supérflua, como dice don amenaza a todo el mundo y á loda hora como los Francisco Martinez Marina, despues de haber re-salteadores : 5.0 segun el motivo que se tuvo para suelto en la décima el mismo soberano que las justi- cometer el delito, pues el motivo realza ó rebaja

la grave

de

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mas o menos la cualidad moral de la accion; y asi el abigeato que no es sino efecto de una indigencia

I. desesperada, no es tan alarmante como el que comete un propietario por aumentar sus rebaños ó

Origen de la abogacia. sus riquezas, porque la codicia es mas insaciable que el hambre: 4.6 segun la frecuencia ó'repet cion El origen de esta profesion es tan antiguo code los abigeatos, ya se cometan por un mismo de mo el mundo, porque como en todas las épocas ha lincuente, ya por diversos. Cuando se hacen habi- sido la ignorancia el patrimonio de la mayor parte tuales estas depredaciones, el efecto de la alarma de los hombres y la injusticia ha procurado siemno se limita á las facultades pasivas del hombre, si- pre ejercer su tíranía, se ha debido recurrir por neno que pasa hasta sus facultades activas poniéndolas cesidad en todos tiempos y en todas partes a la proen estado de abatimiento: cae entonces la industria teccion de los sugetos mas distinguidos por su cecon la esperanza, y van desapareciendo de los mon- lo, su talento y sus luces, quienes vinicron á ser tes aquellos hermosos rebaños que bacian su ri- naturalmente los primeros patronos y defensores de queza. En cuanto al modo de averiguar la existen- sus concindadanos oprimidos. En España, sin emcia del abigeato y la persona del abigeo , véase bargo, no se conocieron en el foro abogados ni voHurto de ganados y caballerias.

ceros de oficio hasta los tiempos de don Alonso el AB INTESTATO. Locucion latina usada en bio, haliendo pasado ocho siglos sin que en los castellano para significar: sin testamento; y asi se tribunales del reino resonasen las voces de estos dice del

que murió sin testar que murió ab intesta- defensores, ni se oyesen los informes y arengas to. Tambien se espresa con esta locucion el proce- los letrados. Es que antiguamente la legislacion era dimiento judicial sobre herencia y adjudicacion de breve y concisa, los juicios, sumarios, el orden y y bienes del que muere sin testamento; y asi suele fórmulas judiciales sencillas y acomodadas al libro decirse: de este ab intestato conoce el juez tal. de los Jueces ó Fuero Juzgo , de modo que nadie Aplicase por último al beredero del que muere sin podia ignorar las leyes, á cualquiera era facil detestamento, llamándole heredero ab intestato; como fender su causa, y los negocios se concluian con igualmente á la sucesion que se defiere por dispo-admirable brevedad. Efectivamente, por la ley gó sicion de la ley en deféclo de disposicion testamen- tica, observada constantemente en Castilla hasta el taria, denominándola sucesion ab intestato. Véase reinado de dicho monarca , las partes ó litigantes Intestado y Heredero legitimo.

debian acudir personalmente ante los jueces para ABJURAR. Desdecirse o retractarse con jura- razonar y defender sus causas: á ninguno era permento det error ó equivocacion que se ha padeci- mitido tomar ó llevar la voz agena, sino al marido do, especialmente en materia de religion. por su muger, y al gese ó cabeza de familia por

ABJURAR DE LEVI Ó DE VEHEMENTI. Términos sus domésticos y criados; bien que las altas persoque usaba el tribunal de la Inquisicion para denotar nas, obispos , prelados, ricos hombres y poderosos, que un reo se desdijo con juramento del error con- sea por privilegio concedido á su caracter, ó mas tra la fe, de que habia sido notado con leves ó ve- bien para precaver que se violase la justicia ó se hementes indicios.

oprimiese al desvalido, no podian presentarse por ABOGADO. En general es el que defiende sí mismos en los tribunales å defender sus causas, causa ó pleito suyo ó ageno demandando ó respon. sino por medio de asertores ó procuradores. Los diendo; pero segun el estado de nuestra legislacion enfermos y ausentes debian nombrar quien llevase es el profesor de jurisprudencia que con titulo 'le- su voz, y la ley imponia a los alcaldes la obligagitimo se dedica à defender en juicio por escrito ó cion de defender a la doncella, á la viuda y al huérde palabra los intereses ó causas de los litigantes. fano. Es cierto que a fines del siglo XII se ve he

Esta voz viene del adjetivo latino advocatus, que cha mencion de abogados y voceros; pero no eran significa llamado, porque entre los romanos en los estos mas que unos asertores, procuradores ó caunegocios que pedian conocimiento de las leyes lla- sidicos muy diferentes de nuestros letrados y abon maba cada cual en su socorro a los que hacian un gados de oficio. estudio particular del derecho. Tambien eran de- Mas propagado en Castilla el gusto por la jusignados con los nombres de patronos y defensores,risprudencia romana, se multiplicaron en gran maporque tomaban bajo su proteccion a las personas, nera los letrados; y todas clases de gentes, clérigos, encargándose de la defensa de sus iutereses, de su seglares, monges y frailes se dedicaban a esta prom honor á de su vida; y al mismo tiempo se les daba fesion tan honorifica como lucrativa. Su tumultuaalguna vez el título de oradores, cuando se les veia ria concurrencia, su desenvoltura y locuacidad ledesplegar con calor toda la fuerza de la elocuencia garon á turbar de tal manera el orden y sosiego de perorando por sus clientes. Todas estas denomina- los tribunales, que se hizo preciso tomar medidas ciones convienen igualmente entre nosotros á los para poner limites á tanla licencia, y contener aqueque ejercen la profesion de la abogacía; y se les da los desórdenes que eran inevitables en unos tiemademás por nuestras antiguas leyes la de voceros, pos en que todavía no se habia pensado en declarar porque usan de su oficio con voces y palabras. las facultades de los abogados ni en trazar el plan

de sus obligaciones, porque aun no se consideraba este oficio como absolutamente necesario en el foro.

Multiplicadas las leyes, sustituidos los códigos

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del Espéculo, Fuero Real y Partidas a los breves y cicio entre los romanos sino á los individuos de las sencillos cuadernos municipales, se tuvo ya por clases distinguidas; pero entre nosotros pueden asindispensable que cierto número de personas se de pirar á ella nobles y plebeyos, aquellos sin temor dicasen á la ciencia del derecho para juzgar las de empañar el lustre de su nobleza hereditaria, y causas y razonar por los que ignoraban las leyes. estos con la ventaja de adquirir la nobleza persoDon Alonso el Sabio, consiguiente en sus princi- nal , porque esta profesion es noble por sí misma y pios , honró la profesion de los letrados, erigió la ennoblece á los que la abrazan. abogacía en oficio público y estableció que ningu- Cualquiera pues que sepa el derecho puede ser no pudiese ejercerla, sin preceder su exámen y abogado, excepto el menor de diez y siete años, el aprobacion por el magistrado, juramento de de absolutamente sordo, el loco ó desmemoriado, y el sempeñar bíen y fielmente los deberes de tal oficio, pródigo que estuviese en poder de curador, los é inscripcion de su nombre en la matrícula de los cuales no pueden aboğar por si ni por otros; ley abogados. Tal cs en resúmen la historia de la abo-2, tit. 6, Partida 3. facia segun el sabio Marina en su Ensayo histórico En los primeros tiempos de los romanos eran de la antigua legislacion de Castilla.

admitidas las mugeres al ejercicio de la abogacia; y se vieron efectivamente en Roma dos mugeres insignies, llamadas Amasia y Hortensia, que desem

peñaban este oficio con lucimiento y aplauso. Pero Excelencia de la ubogacía.

Afrania ó Calfurnia, muger demasiado viva, dió

lugar con el furor de sus declamaciones á que se El oficio de los abogados, segun el preámbulo alejase á las mugeres del foro y no se les permitiedel titulo 6, Part. 3, es muy útil para la mejor de. se abogar sino por sí mismas. Esta decision fub cision de los "pleitos, porque ellos aperciben a los adoptada por la fey 3, tit: 6, Partida 3, que projudgadores et les dan carrera para el acierto, y hibe á las mugeres abogar en juicio por otri, porsostienen a los litigantes de manera que por mengua que no es decoroso que tomen oficio de varon, y de saber razonar, ó por miedo, ó por vergüenza o porque cuando pierden la vergüenza es fuerte cosa por non seer usados de los pleitos non pierdan su de oirlas et de contender con ellas. Tampoco pucderecho. La ciencia de las leyes, dice la ley 8, den abogar por otros, sino solo por si mismos, los tit. 31, Part. 2, es como fuente de justicia et apro. ciegos, y los condenados por causa de adulterio, véchase della el mundo mas que de las otras cien- traición ó alevosia , falsedad, homicidio ú otro do cias. » Justiniano compara los abogados á los guer- lito tan grave como estos ó mayor; ley 3, ti', 6, Feros: Nec enim solos, dice, nostro Imperio milita- Part. 3. re credimus, qui gladus, et clipeis, et thoracibus ni- Hay quienes pueden abogar por si y por ciertuntur, sed etiam Advocati : militant namque cau. tas personas, mas no por las demas, á saber: 1.9 sarum patroni, qui gloriose vocis confisi munimine Los infamados por algun delito menor que los relaborantibus spem, et ritam et posteros defendunt. feridos, como v. gr. por hurto ó robo, pueden abo

La profesion de jurisprudencia, dice el doctor gar en causa propia y en la de sus ascendientes y de Castro en sus discursos críticos sobre las leyes, descendientes, hermanos, mugeres, suegros, yeres de las mas heroicas ocupaciones que hay en la no, nuera, entenado ó hijastro, padrastro, patrono república, de modo que no sin razou fueron siem-ó sus hijos, y huérfano que tuviesen bajo su tutepre sus profesores los mas dignos del aprecio de los la; ley 5, tit. 6, Part. 3:-2.° Los que lidiasen por pueblos.

precio con bestias bravas, á no ser que estas fue« Ellos son, prosigue, los que con sus sanos sen dañosas al pais, no pueden abogar sino por si consejos previenen el mal de la turbacion, los que mismos y por los huérfanos de que sean tutores,

у con rectas decisiones apagan el fuego de las ya en. porque quien se aventura á lidiar por precio con cendidas discordias, los que velan sobre el sosiego bestia brava no dudaria en recibirlo por hacer enpúblico: de ellos pende el consuelo de los misera- gaño en los pleitos, segun dice la ley 4, d. tit. 6 y bles : pobres, viudas y huérfanos hallan contra la Partida3:-3.. Los clérigos de órden sacro y los

: opresion alivio en sus arbitrios: sus casas son tem- religiosos no pueden abogar ante jueces seglares plos donde se adora la justicia : sus estudios , san- sino por sí mismos, por su iglesia , padres, pania

, tuarios de la paz: sus bocas, oráculos de las leyes: guados, personas a quienes hayan de heredar, y su ciencia, brazo de los oprimidos. Por ellos cada por los pobres y miserables, á no ser que obtengan

á uno tiene lo suyo y recupera lo perdido: a sus vo- dispensa de la Cámara para abogar por cualesquieces huye la iniquidad, se descubre la mentira, rom- ra otros; ley 5, . 22, lib. 6, Nov. Rec. pe el velo la falsedad, se destierra el vicio, y tiene seguro apoyo la virtud..

IV.
III.

Requisitos para ser abogado,
Quienes pueden ser abogados.

Primeramente es necesario tener la edad de

diez y siele años, que exige la ley 2, tit. 6, Part. 3; Como en el orden político no hay profesion mas pues ha sido revocada la real orden contenida en

que la abogacía, no se permitia su ejer. I circular del Consejo de 8 de junio de 1826, por la

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qué se prevenia que á ninguno aunquefuese licen- pedimentos vulgarmente llamados de cajon para ciado o doctor se espidiese titulo de abogado, sin acusar rebeldías, pedir prórogas, concluir los pleitener la edad de veinte y cinco años cumplidos. los, etc.; y los interesados pueden esponer verbalGomo esta profesion no es otra que la de un hom- mente lo que les parezca el dia de la vista del pleibre versado en el conocimiento de las leyes, no se to despues de informar los abogados. Ley 13, tit. 6, requiere para ejercerla haber llegado a la mayoría, Part. 3: ley 1, tit. 22, lib. 5, tey 4 con su nota 2, sino que basta hallarse en estado de presentarse en tit. 19, lib. 4, y ley 9, tit. 31, lib. 5, Nov. Rec. el foro. Mas aunque un joven pueda ser abogado • El reglamento provisional para la administraantes de la edad de veinte y cinco años, no por eso cion de justicia, de 23 de setiembre de 1833, dice se le considera mayor con respecto á sus negocios en su art. 58 que una de las facultades de las aupersonales, porque la esperiencia nos enseña que diencias es a hacer en su territorio el recibimiento muchas veces tenemos mas discernimienlo y ma- de abogados, prévias las formalidades prescritas durez para los negocios agenos que para los pro- por las leyes; y que los abogados que asi se recipios; y de que un hombre tenga ciencia no se si-ban, ó que esten recibidos hasta el dia, podrán gue que tenga juicio para el manejo de sus cosas. ejercer su profesion en cualquier pueblo de la mo.

En segundo lugar se necesita haber adquirido narquía, presentando el titulo, con calidad de quo
la ciencia del derecho. Segun el plan de estudios donde hubiere colegio se incorporen enel..
de 14 de de octubre de 1824, son admitidos los --Véase al fin la real c'dula de 27 de noviem-
profesores de leyes con siete cursos que alli se es- bre de 1832, y el decreto de Córtes de 11 de ju-
presan al grado de Licenciado, cuyo título exhibi- lio de 1837.
do al Consejo es bastante para abogar en todos los

V.
tribunales del reino; pero los que no se gradúen de
Licenciados tienen que estudiar otro año de prácti-

Obligaciones de los abogadus.
ca antes de presentarse al examen de abogados;
art. 67. Los juristas que en vez de los dos últimos Las obligaciones que tienen los abogados por
años de universidad quieran estudiar la práctica en razon de su oficio pueden dividirse en positivas y
Madrid asistiendo a las vistas de pleitos, pueden ha- negativas. Las positivas son las siguientes:
cerlo con tal que asistan tambien á la academia 1. Renovar al principio de cada año el jura-
práctica forense tres años, matriculándose en ella mento hecho al tiempo del recibimiento, de ejer-
y acreditando con la certificacion del presidente, cer bien y fielmente sus oficios, y de no tomará su ·
lirmada tambien por el secretario, su puntual aşis. cargo ni continuar las causas desesperadas en que
tencia y aprovechamiento; y á los que no hayan es- sepan y conozcan que sus clientes no tienen justi-
tudiado el séptimo de universidad se exijen dos do cia; ley 3, tit. 22, lib. 5, Nov. Recop.; bien que
práctica en la forma dicha si han de examinarse de esta renovacion no se hace sino en algunas parles,
abogados; art. 68. Es decir, pues, que la carrera como por ejemplo en Granada y Barcelona.
de leyes se hace en siete años ó cursos académicos, 2. Jurar igualmente en cualquier estado del
con tal que se reciba al fin el grado de Licenciado, pleito, siempre que fueren requeridos por el juez ó
y en ocho sin dicho grado. Mas como el Gobierno por la parte contraria, que no ay udarán ni favorece.
no exije estos años de estudios sino por asegurarse rán a su cliente injustamente y contra derecho á sa-
de que los aspirantes a esta profesion han podido y biendas, y que luego que conozcan su sinrazon se la
debido adquirir los conocimientos indispensables harán saber y desistirán de su defensa ; bajo el con-

у para su buen desempeño, no falla quien cree quo ceplo de que el abogado que no hiciere ó que dilata, no debia haber inconveniente en admitir á exámen re el juramento no podrá ya en adelante ejercer su y dar el título de abogado al que con aplicacion y oficio, bajo las penas que el juez le iinponga; dicha aprovechamiento hubiese estudiado la legislacion, ley3. aunque no se hubiera presentado jamas en las cá

3." Tomar del litigante, firmada de su mano ó tedras públicas de derecho. Véase al fin el plan de de la de otra persona de su confianza, una relaestudios de 26 de octubre de 1836.

cion ó instruccion del hecho que motive el pleito y En tercer lugar es indispensable para ejercer la de todo lo conducente á su derecho, para que en abogacía ser examinado y aprobado por el Conse- caso necesario pueda conocerse por ella que hicie- , jo, chancilleria ó audiencia, y escrito en la matri- ron lo que estaba de su parte ó que perdieron el cula de los abogados ; prestar juramento, al tiem- pleito por su culpa ; ley 20, tit. 22, lib. 5, Nov. po de recibirse, de que ejercerá su oficio con fide Recop.; pero està disposicion no está ya en uso. fidad y rectitud; é incorporarse ademas en el coley

4.* Encargarse de la defensa de los pleitos que gio de abogados donde le hubiere. El que sin estos nominalmente les cometiere el tribunal à instancia requisitos hiciere peticiones para los tribunales de- de los litigantes que por la prepotencia de sus conbe ser castigado con la pena arbitraria que estos trarios ó por otra razon que no sea la injusticia de quieran imponerle ; y tanto el procurador que las su causa no hallaren abogado que los patrocine, firme como el escribano que las admita incurren bajo la inteligencia de que el juez puede apremiar por la primera vez en la pena de cincuenta duca

con suspension de oficio y con mulias á cualquier dos, por la segunda en la de seis meses de suspen- abogado á defender a la parte que lo pidiere; ley 6, sion de oficio, y por la tercera en la de privacion tit. 6, Part. 3; ley 11, tit. 22, lib. 5, y ley 2, de él: bien que los procuradores pueden hacer los tit. 6, lib. 11, Non. Recop.: bien que debe cuidar

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