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aios de la falta de noticias: en ninguno de estos =El apresamiento es, como ya se ha dicho, casos padrá el asegurador, bajo pretesto del regre- una de las causas de abandono. Luego que la naso de la nave, hacer anular el abandono

para

dis- ve ha sido apresada, ya sea legalmente por el enepensarse de pagar el importe del seguro, ó para re- migo, ya sea ilegalmente por piratas, puede el asecobrarlo si ya lo ha pagado; porque el abandono gurado hacer el abandono; el asegurador le paya válido le ha transferido irrevocablemente la propie- el importe del seguro, y queda subrogado en todad de los objetos. Esta disposicion no solo es apli-dos sus derechos sobre los efectos asegurados, cable al caso en que el abandono se admitió volun. de manera que si el apresador deja su presa, tariamente por el asegurador, sino tambien al ca- si la nave se rescata ó se vuelve a tomar al eneso en que se declaró válido en juicio.

migo, ó si la presa se declara ilegal y se resti

tuye la nave, no se anula el abandono en ninguno Art. 915.

de estos casos, sino que el asegurador se aprove

cha del suceso recogiendo los efectos que habian Se comprende en el aban:'ono de la nave el sido apresados, con la carga de soportar todos los lele de las mercaderías que se salven , aun cuan: gastos que ha costado su recob:0. do se haya pagado con anticipacion , y se conside- Sentado este principio, es necesario examinar rará como pertenencia de los aseguradores bajo la las diferentes circunstancias que pueden presenreserva del derecho que competa a los prestadores tarse en el caso del apresamiento. Si el asegurado á la gruesa, al equipaje por sus sueldos, y al acree tiene tiempo suficiente para dar aviso de este sidor que hubiere hecho anticipaciones para habili- niestro al asegurador , parece segun el artículo actar la nave ó para cualesquiera gastos causados en tual que debe esperar sus instrucciones y proceel último viaje.

diendo luego al rescate con arreglo á ellas obra sua Mediante el abandono se subroga el asegu- lamente como mandatario del asegurador, quien rador en los derechos del asegurado, y se hace tendrá que cargarse con las condiciones y efectos dueño de la cosa abandona la con todos sus acce- de la compostura ó convenio. Mas si por esperar sorios y todos los beneficios que puede producir: dichas instrucciones se ha de dejar escapar la ocaabandona lo pues un navio, es consiguiente que sion de hacer algun acomodamiento ventajoso con yane el asegurador no solamente el dominio del el corsario ó enemigo, autoriza este articulo al asecasco, sino tambien el del fete de las mercancias gurado y en su ausencia al capitan para tratar por que se salven , porque este flete es uno de los be- el asegurador con el apresante; pero no le impone neticios de la nave, el cual por tanto debe entre- un deber, sino que le deja en libertad de tratar ó garse al asegurador, sea por el fletador ó cargador no tratar , pues como el asegurado tiene que carque todavia lo deba , sea por el asegurado que lo garse con el convenio cuando no lo acepla el asehubiere cobrado con anticipacion. Sin esta disposi- gurador, segun vamos á ver en el articulo siguiencion, la pérdida de un navio seria muchas veces un te, resulta que trata siempre condicionalmente por acontecimiento feliz para el propietario, quien ha- su propia cuenta, y de consiguiente seria in usta la Ilaria en ella un medio de ganar, pues por una par- disposicion que le obligase al rescale. Lo único i te recibiria el importe del seguro y por otra el ne- que se le obliga en este caso es á hacer notificar le. Pero como el asegurador no adquiere ni debe al asegurador el convenio hecho, para que pueda adquirir mas derechos que los que tenia el mismo usar de la opcion que se le concede. asegurado, no puede causar perjuicio á ningun lereero, ni destruir por consiguiente el privilegio

Art. 918. que tienen sobre el flete las cantidades prestadas á la gruesa, los sueldos de los marineros y los gastos « El asegurador podrá aceptar ó renunciar el

convenio celebrado por el capitan ó el aseguradlu,

intimando á este su resolucion en las veinte y ellas Art. 916.

tro horas siguientes a la notificacion del convenio.

Aceptándolo, entregará en el acto la cantidad con«El abandono de las cosas aseguradas no pue- certada por el rescate, y continuarán de su cuenta de hacerse sino por el mismo propietario, por el los riesgos ulteriores del viaje, conforme á los pat: comisionado que hizo el seguro, o por otra persona tos de la póliza del seguro. Desaprobando el cone especialmente auto izada por el mismo propietario.» venio, ejecutará el pago de la cantidad asegurada,

y no conservará derecho alguno sobre los efectos ART. 917.

rescatados. Si no manifestare su resolucion en el

término prefijado, se entenderá que ha renuncia• En caso de apresamiento de la nave, pueden do al convenio." el asegurado y el capitan en su ausencia proceder =Dáse aqui al asegurador la opcion de acoppor si al rescate de las cosas comprendidas en el tar ó renunciar el convenio, porque no parecia jusseguro, sin concurrencia del asegurador, ni espe- to imponerle una obligacion mediante un contrato rar instrucciones suyas cuando no haya tiempo pa para el cual no se le ha consultado, y porque asi ra exigirlas, quedando en la obligacion de hacerle el asegurado en la perspectiva de tener que quunotiliear el convenio hecho do de luego que haya darse por su cuenta con los pactos que hiciere , esocasion para verificarle.»

tipulara siempre con todo el inte's y cirenspec

del viaje.

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cion que pone cada cual en el manejo de sus negócios personales.

ART. 920. Si el asegurador acepta el convenio , ratifica lo que por él ha hecho el asegurado, considera el «Si á consecuencia de la represa pasaren los apresamiento como una avería de que tiene que in- efectos asegurados á la posesion de un tercero, podemnizar á éste reembolsándole su coste, esto es, drá el asegurado usar del derecho de abandono. » el precio del rescate, le deja la propiedad de la co- -Para ilustracion de estas disposiciones consa rescatada, consiente de cierto modo en que el viene tener presentes los articulos 58 y 39 de la seguro vuelva a seguir su curso, y continúa cor- | ley 4, tit. 8, lib. 6, Nov. Recop. En el primero se riendo con los riesgos del viaje segun la póliza , de ordena : que toda embarcacion de españoles que suerte que si los efectos asegurados llegan á pere- apresada por los enemigos de lo corona , fuese re. cer o esperimentan otras averias en lo sucesivo, presada por los buques de la real Armada ó por queda obligado a reparar de nuevo estas pérdidas ó corsarios particulares, se devuelva á los dueños á averias: mas es de advertir que por el hecho de la quienes perteneciere, no resultando que en su caraceptacion del convenio y del pago de la cantidad ga tengan intereses los enemigos; y que los buques concertada, se hace el asegurador dueño de las de la Armada no perciban cosa alguna por la reacciones que podria haber contra el apresador para presa. En el segundo se establece: que todo corsareclamar la ilegalidad de la presa y hacerle resti- rio que represe un buque nacional en el término de tuir el precio del rescate.

veinte y cuatro horas de su apresamiento, será graSi el asegurador desaprueba el convenio , tiene 1 tificado con la mitad del valor de la presa, quedanque pagar por entero el importe del seguro sin do la otra mitad al dueño primitivo del barco reconservar derecho alguno sobre los efectos resca- presado; y que si la represa se ha hecho pasadas tados, porque en tal caso se supone que considera las veinte y cuatro horas del primer apresamiento, el convenio como no celebrado y los efectos como será del corsario apresador todo el valor de ella. poseidos siempre por el apresador. En las demas circunstancias solo el asegurado

ART. 921. tiene la facultad de pedir á su arbitrio la pérdida ó las averías, como ya hemos sentado al principio; «En los casos de naufragio y apresamiento tiepero aqui la ley traslada esta facultad al asegura- ne obligacion el asegurado de hacer las diligencias dor por las razones que hemos indicado, conce- que permitan las circunstancias para salvar o recodiéndole la opcion, ó de reducir el apresamiento á brar los efectos perdidos, sin perjuicio del abandosimple averia por el hecho de aceptar el convenio, no que le competa hacer á sú tiempo. Los gastos ó de considerarle como caso de pérdida y pagar en legitimos hechos en el recobro serán de cuenta de su consecuencia la cantidad del seguro abandonan- los aseguradores hasta la concurrencia del valor de do el beneficio del rescate.

los esectos que se salven , sobre los cuales se harán Es tambien por el contrario regla general que el efectivos por los trámites de derecho en defecto de asegurado no puede exigir la cantidad del seguro pago.» sino abandonando los efectos de que ella es precio;

Como en los casos de naufragio y apresapero aqui la ley le confiere el derecho de pedir el miento no tiene ya interes el asegurado en la con. seguro y retener al mismo tiempo las cosas cuyo servacion de los efectos perdidos, pues que goza de rescate ha satisfecho, porque le mira en tal caso la facultad de abandonarlos al asegurador, ha quecomo a un tercer comprador de lo que se le habia rido la ley prevenir su negligencia , imponiéndole quitado por la fuerza.

formalmente la obligacion de trabajar por salvarlos El asegurado debe hacer notificar el convenio como si estuviese interesado en ello, de modo que hecho luego que tenga ocasion para verificarlo, y si no hace á este fin las diligencias que estan á su el asegurador dar su respuesta en las veinte y cua- alcance, con especialidad hallándose presente en tro horas siguientes a la notificacion, porque la di- el lugar del acontecimiento, se hace responsable lacion dejaria incierta la suerte de las partes y po- de los perjuicios que al asegurador se sigan por su dria perjudicar sus intereses; pero la ley que mira causa; pero no porque trabaje en el recobro de lo la tardanza del asegurador como renuncia del con- perdido, ha de entenderse que renuncia al derecho venio, nada dice de la del asegurado, quien pare de abandono, pues aqui no obra en su nombre ce no podría escusarse de responder de los daños y propio sino en el del asegurador , de quien se conperjuicios que aquel probase habérsele seguido por sidera en esta parte procurador nato. su silencio.

Los efectos salvados pertenecen mediante el

abandono al asegurador, y por tanto es muy justo
ART. 919.

que este pague al asegurado los gastos del salva-
mento; pero el artículo establece que no se le pue

da compeler á pagar mas de lo que valen los efec«Cuando por efecto de haberse represado la na- tos salvados, por evitar todo abuso y el peligro de ve se reintegrase el asegurado en la propiedad de la exageracion, á no ser que hubiese dado poder sus efectos, se tendrán por avería todos los perjui especial al asegurado para trabajar en el recobro, cios y gastos causados por su pérdida, y será de pues en este caso tendria que satisfacerle indistincuenta del asegurador satisfacerlos.

tamente todos los adelantos que hubiese hecho,

aunque fuesen superiores al valor de los objetos re, biere intimado por el asegurado el acaecimiento.»
cobrados.-Recelamos que en este artículo deba

=En estos cinco artículos se fijan las reglas á
lecise raramiento en lugar de apresamiento. que está sujeto el abandono por causa de innaviga-

bilidad ó inhabilitacion absoluta de la nave.

ART. 922.

Es claro que el buque puede abandonarse lue-

go que se reconoce su fatal estado, pues no es ya

No se admitirá el abandono por causa de in- posible hacerle llegar á su destino; pero el aban-

habilitacion para navegar, siempre que el daño dono del cargamento no siempre tiene lugar, por-

ocurrido en la nave fuere tal que se la pueđa reha- que puede haber otros medios para trasportar á su

bilitar para su viaje.

destino la cosa asegurada, y entonces no hay mo-

tivo para permitir al cargador la demanda de su

Art. 923.

pérdida. En su consecuencia, el arriculo 924 im-

pone á los interesados en el cargamento que se ha-

. Verificándose la rehabilitacion responderán so-ilen presentes, y en su ausencia al capitan, la
lamente los aseguradores de los gastos ocasionados obligacion de buscar otra nave para el trasporte de

por el encalle ú otro daño que la nave hubiere re- los efectos asegurados; y los articulos 927 y 928

cibido.

no autorizan el abandono sino cuando no se ha en-

=Una de las causas de abandono, como se ha contrado embarcacion en el espacio de seis meses

indicado al principio, es la rotura ó varamiento de ó un año, segun las distancias. Mas si el asegura-

la nave que la inhabilite para navegar; pero esta dor se libra de pagar el seguro del cargamento cuan.

inhabilitacion ha de ser absoluta, pues si el buque do se halla otro buque que haga el trasporte, no

puede ponerse en estado de continuar el viaje, me- por eso queda menos responsable de los riesgos que

diante algunas reparaciones, no hay lugará la las mercancías puedan esperimentar en su tras-

accion de abandono, sino solo á la de averías. bordo y en el nuevo navio durante el resto del via-

je, de las averías ó daños que la rotura ó vara-

Art. 9241.

miento del primer buque les hubiese ocasionado, de

los gastos de descarga para sacarlas de la nave va-

Quedando absolutamente inhabilitado el bu- rada ó rota, de los gastos de almacenage para te-
que para la navegacion, se practicarán por los in- nerlas á cubierto y en custodia hasta hallar otra,
teresados en el cargamento que se hallen presen- de los gastos de reembarque para ponerlas en ella,
les, o en ausencia de ellos por el capitan, todas del escedente de flete en el caso de que

el traspor-

las diligencias posibles para conducir el cargamen-te de mercaderías costase mas en la segunda que

lo al puerto de su destino.

en la primera, y de todos los demas gastos causa-

dos con motivo del trasbordo.

ART. 925.

¿Está obligado el asegurador á soportar cumu-

lativamente los gastos ó averías que se han tenido

Correrán de cuenta del asegurador los riesgos primero, y la pérdida que sobreviene despues?

del trasbordo y los del nuevo viaje hasta que se ali- Los artículos 923 y 926 le imponen sin duda esta

jen los efectos en el lugar designado en la póliza carga , segun se puede colegir de los términos en

del seguro.'

que están concebidos; y efectivamente como el

asegurador toma por su cuenta todos los riesgos de

ART. 926.

mar, riesgos que por la naturaleza de las cosas pue-

den sucederse y multiplicarse, no cumpliria con su

Asimismo son responsables los aseguradores empeño si no respondiese cumulativamente asi de

de las averias, gastos de descarga, almacenage, la pérdida entera como de las averias ó gastos que

reembarque , escedente de flete y todos los demas la han precedido. Es cierto que si los aconteci-

gastos causados para trasbordar el cargamento mientos posteriores le fuerzan á pagar el seguro por

entero, no deberá satisfacer ademas los daños que

ART. 927.

la rotura ó varamiento de la nave hubiere causado

á las mercancías, pues que por el hecho de reco-

Si no se hubiere encontrado nave para tras- brar su perdida total queda el cargador completa -

portar hasta su destino los efectos asegurados, po- mente indemnizado; pero habrá de resarcir los gas-

drá el propietario hacer el abandono.

los y desembolsos que hubiese hecho el asegurado

con motivo del encalle ó rotura , porque el pago de

ART. 928.

la pérdida no los dejaria cubiertos.

Los aseguradores tienen para evacuar el tras-

Art. 929.

bordo y conduccion de los efectos el término de
seis meses, si la inhabilitacion de la nave hubiere « En caso de interrumpirse el viaje del buque
ocurrido en los mares que circundan la Europa des- por embargo ó detencion forzada, lo comunicará el
de el estrecho del Sumt hasta el Bósforo, y un año asegurado a los aseguradores luego que llegue á su
si se hubiero verificado en lugar mas apartado, con- noticia, y no podrá usar de la accion de abandono
lánuluse estos plazos desde el dia en que se le hu- hasta que hayan trascurrido los mismos plazos pre-

fijados en el articulo anterior.---Los asegurados es- abastecedores del comun, son los que contraen con tan obligados a prestar a los aseguradores los auxi- el ayuntamiento el empeño de surtir al pueblo de lios

que estén en su mano para conseguir que se mas o menos artículo de consumo ordinario duranalze el einbargo, y deberán bacer por si mismos las te cierto tiempo y á cierto precio, dandole por el gestiones convenientes a este fin, en caso de que derecho esclusivo de la venta la cantidad anual en por hallarse los aseguradores en pais remoto no que se ha celebrado su arrendamiento para el rapuedan obrar desde luigo de comun acuerdo.. mo de Propios ó de contribuciones.

=En los casos de apresamiento, nau ragio, Los abastecedores libros tienen interés en surinparigabilidad ó inhabilitacion absoluta de la na- tirse de géneros de buena calidad y en venderlos ve, perdida é deterioracion, se permite al asegu- al precio mas bajo que les sea posible; porque en rado hacer el abangono luego despues del recibo de la concurrencia de otros vendedores, que es nalula noticia del siniestro, porque es indudable en- ral cuando este género de industria ofrece ganantonces la pérdida de las cosas aseguradas; pero no cias, no pueden valerse de otro medio mas eficaz sucode lo mismo en el caso de embargo o deten- para atraer á sus tiendas ó almacenes mayor núme. cion forzada, porque puede acaecer que este em- ro de comparadores. Los abastecedores obligados barazo no sca sino momentáneo y que se logre la por el contrario solo tienen interés en engañar á libertad de la nave practicando algunas diligencias las personas con quienes contratan, en coligarse o meuianie algun cambio de circunstancias. La ley con ellas para obtener altos precios, en buscar los pues no concede al asegurado la facultad de hacer articulos de peor calidad, y aun en adulterarlos, el abandono sino despues del trascurso de seis con peligro de la salud del vecindario. meses ó un año contado desde que ha a la intima- Nas por fortuna no debe haber ya en ningun cion al asegurador, segun la mayor o menor dis-pueblo abastecedores obligados y esclusivos, restancia del lugar del acaecimiento, del mismo modo pecto á que por real decreto de 20 de enero de que en el caso de inhabilitacion absoluta del buque 1834 se ban declarado libres en todo el reino el con respecto a las mercancías. Durante este tiempo tráfico, comercio y venta de los objetos de comer, debe el asegurado hacer cuarto pueda para obte- beber y arder, los cuales, cxcepto el pan, no estan ner el desembargo: si no se consigue puede pro- ya sujetos á posturas, tasas ni aranceles, sino solo ceder al abandono; si se consigue puede solo usar á los derechos reales ó municipales que se les hade la accion de averia para reclamar dei asegura- yan impuesto. Cualesquiera pues pueden ser abasdor el resarcimiento de los perjuicios ó deterioros lecedores por mayor y menor, sin que los ya estilque este incidente le hubiere ocasionado.

blecidos tengan derecho para escluir a los que traHemos ido recorriendo las dierentes causas de ten de establecerse de nuevo, y sin que nadie pueabandono que el código señala : resta hablar de la da obligarles á continuar un establecimiento que pérdida y deterioracion, sobre las cuales no hace con el tiempo deje tal vez de convenirles, ni tamadvertencias, como sobre las otras. Para que la poco á cesar en él ó cerrarlo cuando su continuapérdida de las cosas aseguradas de lugar al aban- cion les sea ventajosa. dono, es necesario que sea total; de manera que si Los gremios de carniceros, panaderos ó tralande tres fardos de mercancías que un comerciante tes y espendedores de cualquier género de abastos ha hecho asegurar, perecen dos enteramente por deben arreglarse á las ordenanzas que formen con luego, v. gr. o saqueo, y uno se salva , no estará arreglo á lo que sobre todas las asociaciones de la obligado el asegurador a aceptar el abandono de misma clase se dispone en otro decreto de la eslos tres fardos, sino solo a pagar el precio de los presada fecha. Las personas que habitualmente se dos que se han perdido. La deterioracion , que dediquen al tráfico de abastecimientos, serán conconsiste en el empeoramiento, daño ó menoscabo sideradas como otros cualesquiera mercaderes, y de las cosas aseguradas, solo da lugar al abandono gozarán de los benef.cios que a estos ofrece el Cócuando disminuye el valor de las mismas en las tres digo de comercið, así como pagarán las cargas que cuartas partes á lo menos de su totalidad. Espide se repartan á su industria. Los mesoneros, posadepor ejemplo á España un comerciante de la Haba- ros in otros que habitualmente alojen viajantes se na un cargamento de azucar que allí vale veinte considerarán como ejerciendo el tráfico de objetos mil pesos: llega este género á España tan deterio de abasto, y se reputarán sujetos a las cargas y con rado que en tal estado no valdria en la Habana cin- opcion a los beneficios de los comerciantes como co mil pesos : hạ esperimentado pues un menosca- los abastecedores. Art. 6, 7 y 8 de dicho decreto de bo de mas de tres cuartas partes, y por consiguien- 20 de enero de 185'1. te se puede hacer el abandono.

Los obligados al abasto de pescado y abasteceABASTECEDORES. Los que provcen á los dores de los pueblos estaban autorizados por la ley pueblos de los bastimentos mas necesarios, esto es, 11, lit. 13, lib. 10, Nov. Rec., para tomar en de los artículos de comer, beber y arder.

ellos y en las ferias y mercados del reino por el Hay abastecedores libres y abastecedores obli- tanto el pescado que otros tuvieren comprado para gados. Abastecedores libres son los que se dedican revender, dentro de dos dias despues de la comal tráfico y venta de los abastos, sin sujetarse á pra, pagando á estos el costo y costas; pero este condiciones ni quitarse la libertad de cesar en su derecho de tanteo ha quedado abolido por decreto comercio ó cerrar sus tiendas cuando les convenga. de 10 de diciembre de 1833, en que se declaran Abastecedores obligados , que tambien se llaman libres la venta y enagenacion por cualquier titulo del pescado y otros objetos comerciales, sin que Quedan abolidas y derogadas, concluye dipuedan sujetarse á ninguna otra formalidad ó con-ciendo el mismo decreto , todas las leyes; ordenan. dicion que las que reciprocamente establezcan en- zas y providencias generales ó particulares dadas tre si los contratantes, y se deroga espresamente en materias de abastos de los pueblos, y todas las entre otras la citada ley: -Véase Abacerias, Abas. ordenanzas y reglamentos locales que directa o intos, Gremios, Mercados.

directamente se opongan á los artículos de esta ley; ABASTOS. La provision de los articulos que y si ocurrieren dudas en su interpretacion ó aplinecesita un pueblo para su sustento, y que suelen cacion a algunos casos ó circunstancias, las consulcomprenderse en la espresion genérica de objetos tarán las autoridades municipales con el subdelegade comer, beber y arder.

do provincial de fomento (hoy gefe político), quien, Se entienden pues por abastos. 1.o los comes- si lo creyere necesario, informará ó consultarà al tibles, como el pan, las carnes, el pescado, las Ministerio lo que tuviere por conveniente. aves, las legumbres, las verduras, las frutas, los La razon de esta disposicion está esplicada en el huevos, la leche , y sus condimentos:-2.o las be- discurso de la comision que formó el proyecto de bidas, como el vino, el aguardiente, los licores, la esta ley: «Al declarar , dice, la abolicion de lo cerveza, la sidra:—3. los objetos de arder o los hasta aqui establecido en materia de abastos la hecombustibles, como el aceite, las velas, el carbon mos hecho general, y sin remitir á nada de lo pade leña y el de piedra. Tambien entran bajo el nom- sado la interpretacion de las dudas que puedan bre de abastos algunos artículos que ni se comen, ocurrir al ejecutar lo presente; y prevenimos que ni se beben , ni arden, como v. gr. el jabon. estas dudas, și las hubiere, se consulten con la au

Los gobiernos han tratado siempre de procurar toridad superior. Era preciso ordenarlo asi, porá los pueblos la abundancia y baratura de los abas- que siendo diametralmente opuesto el espíritui de tos; pero no siempre han tenido acierto en los me- esta ley al que dominaba las prácticas anteriores, dios, porque aunque la antorcha de la economía no puede encontrarse en estas nada que aclare lo política alumbraba el camino por donde habian de que se preceptúa sobre otros datos y con distintas marchar, parece que el genio del mal se compla- miras. Véase Abarerias, Abastecedores, Granos, cia en cerrarles los ojos para estraviarlos. Abriólos Gremios, Mercados, Posturas, Regatones. sin embargo por un momento el señor don Carlos Aunque cualquiera tenga facultad para vender III, quien reconociendo que el único medio de es, libremente y á precios convencionales los géneros tar bien provisto todo pueblo en sus mantenimien- de abastos, no por eso queda dispensada la autoritos era dejar en total libertad la contratacion y co dad municipal de ejercer su vigilancia sobre la mercio de ellos, abolió en cédula de 16 de junio exactitud de los pesos y medidas y sobre la salude 1767 (ley 14, tit. 17, lib. 7, Nov. Rec.) todas bridad de los alimentos en los puestos al pormenor, las tasas y permisos de ventas, y todas las exac- como ya se advierte en el citado decreto. Es con ciones y vejatorias formalidades que se habian or- efecto una cosa muy notable que los alimentos puedenado o abusivamente introducido. Mas luego se den ser dañosos y aun convertirse en venenos, fueron dando golpes mortales á esta sábia provi- 10 son de buena calidad, y con mas razon si la codencia, y por fin lograron el poco saber y el inte- dicia les hace sufrir transformaciones funestas. Torés personal que quedase absolutamente derogada dos los alimentos y bebidas deben fijar la atencion en f1 de mayo de 1772 por la ley 13 de dichos tí- de la autoridad; pero mas especialmente las sustulo y libro, en la cual se sujetaron.de nuevo á pos- tancias simples que no han tenido preparacion, cotura todos los géneros que lo estaban antes de lo mo las carnes, el vino, los licores alcohólicos

у

aldispuesto en la ley 14..

gunos vejetales. Desde entonces han reinado alternativamente Debe evitarse que los pescados pasados ó coren todas partes la libertad y el estanco, y han ge- rompidos se vendan á bajo precio, como suele sumido por lo comun los pueblos bajo el peso de la ceder, á las clases poco acomodadas de la societasa de los comestibles de toda especie; traba absurda dad, porque son causa de enfermedades frecuentes que ha sido un manantial inagotable de vejaciones, y tal vez mortales. Tambien debe prohibirse la y un pretesto permanente de estafas, como dice

muy

venta de carnes que no sean frescas o que procebien la instruccion para gobierno delos subdelega dan de animales atacados de algun mal. 'No es raro dos de fomento de 30 de noviembre de 1833. ver en venta la carne de animales que tienen el

Felizmente se ha fijado el órden sobre este higado ó liviano lleno de tubérculos; pero no deja asunto por el decreto de 20 de enero de 1834, que de parecer imposible que sea sana. declara libres en todos los pueblos del reino el tra- Los líquidos suelen sufrir alteraciones mucho fico, comercio y venta de los abastos, pagando los mas peligrosas. El vino puede adulterarse con la traficantes en ellos los derechos reales y municipa- potasa, cal, alumbre, litargirio, albayalde, tartrales á que respectivamente esten, sujetos; y exime á io de potasa y antimonio, echándole aguardiente; y lodos los artículos, menos al pan, de posturas, ta- aun puede fabricarse haciendo una mezcla de agua, sas y aranceles, sin que esta esencion de trabas aguardiente y cremor de tártaro, á que se añaden coarte ni restrinja el ejercicio de la autoridad mu- materias colorantes como palo de' Campeche y nicipal en la parte relativa a la verificacion de pe- Fernambuco. Todas estas alteraciones y falsificasos y medidas, y á la salubridad de los alimentos ciones que pueden descubrirse por medio de los en los puestos al pormenor.

reactivos químicos, deben ser castigadas con scven

4

si

Towo 1.

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