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Todos aquellos que cooperen con zelo y actividad al restablecimiento del orden y del gobierno legitimo, tienen derecho a la amnistia. La aceptacion de los servicios de un culpado incluye el perdon de su delito. Mas me temo mucho que sea bien corto el número de estos..... Es preciso que se haga justicia , se necesitan escarmientos para consolidar la paz y la seguridad públicas.... No se les castigará por haber ofendido á las leyes políticas y civiles, mas por haber

que brantado las de la naturaleza. En esta lista vienen compren• didos todos aquellos que han llevado sus manos sacrilegas sobre la persona de su rey.... todos los que han participado el asesinato de la reina y de la prineesa Isabel, y que han tenido encarcelado al rey jóven y á su augusta y desgraciada hermana; todos aquellos que a sangre fria han cometido atroces homicidios, y singularmente los jueces de los tribunales revolucionarios, que con tanta insolencia se burlaban de los principios de la equidad natural, y hasta de sus pretendidos derechos del hombre ; todos aquellos que han demolido las casas ó las iglesias, y generalmente todos los cabecillas de los clubs jacobinos,

..... En estos procesos deberán considerarse con madurez todas las circunstancias que pueden minorar al delito: no se opone la indulgencia á la justicia; antes forma una parte esencial de la misma tan necesaria en las causas criminales, como lo es la equidad á la ley en las civiles. Los jacobinos solos son incapaces de perdonar; no se puede citar ni un ejemplo del contrario. Con estos temperamentos, deberá ser una de las primeras ocupaciones de la autoridad, el seguir las causas de estos infames. Si se descuida esta providencia , ANTES DE UN AÑO, será otra vez deribado el go·bierno. ¿Como se puede pensar que unos hombres ascendidos desde la clase mas ínfima de la sociedad á la cumbre

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que habrá

del poder , y que lo han ejercido con tanta barbaridad vuelvan á su oscuridad, y sean súbditos laboriosos y útiles ? Esto es absolutamente imposible. Y por otra parte, è es de creer que un súbdito virtuoso, fiel y valiente, despues de haberse restituido á gu habitacion, medio demolida ó quemada, sufra con paciencia la vista del malvado degollado á sangre fria á su padre, á su herinano, ó su esposa y tal vez á toda su familia , como hay muchos ejemplares ? Esto fuera exigir demasiado de un hombre..... Un gobierno no puede ser considerado como tal si no hace justicia á los oprimidos á quienes priva el hacérsela

por

mismos.

« Bien sé que aquellos que se interesan medianamente á las desgracias agenas , quisieran confundir en una misma masa á los criminales y á los inocentes por medio de una amnistía general, y que estos disimulan su bárbara indiferencia, bajo el nombre respetable de la humanidad.

No deja de ser estraño que, á proporcion que la faccion regicida va multiplicando sus crímenes y sus atrocidades, parece que se disminuye el deseo de infligirle unos castigos proporcionados á sus furores, y que se aumenta la disposicion de los ánimos á conceder una amnistía general..... Cuando la maldad viene investida de la fuerza y del poder, parece que en algun modo cambia de naturaleza, y sale de nuestra jurisdiccion. Mucho me temo que sea este modo de pensar el mas comun..... Pero otra causa hay que contribuye aun con mas eficacia á la impunidad de los grandes delincuentes; y es, el deseo que tienen todos los hombres investidos del poder, de disfrutar de él con comodidad. La pereza es, y no la humanidad, la que sugiere esta clase de amnistías..... La idea de clasificar á los delincuentes, de establecer una distincion entre los grados del

C

crímen

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crímen, entre los gefes y sus agentes, entre los seductores y los seducidos, entre los hombres pérfidos y los crédulos, les presenta un laberinto inestricable que espanta su imaginacion. (47) Sin embargo, si emprendian esta tarea , pronto conocerian que es menos complicada de lo que suponen, y cuan poco sangrienta fuera su ejecucion. Sin duda se tendrian que infligir penas capitales , pero muy pocas visto el número de los delincuentes y la estension de la Francia; habria algunos condenados a la deportacion, y otros á los trabajos para restaurar lo que han destruido otros á la detencion y al destierro ; pero si no se hace un escarmiento, si no se castiga á los mas culpables, está perdida la justicia y la seguridad en Francia y aun en toda Europa.....*

La Europa ha visto cumplidas las predicciones de la sana razon, espresadas por M. Burke. El triunfo completo que los soberanos aliados han proporcionado a los revolucionarios de Francia en 1814, y que han afianzado con su influjo pode. rosísimo y aun con sus mismos actos, hasta la época del congreso de Aquisgran en 1818; y esta especie de sancion, dada por todos los reyes á los principios de la revolucion francesa, ha sido la causa principal y puede decirse la única, de las revoluciones de España, Portugal, Nápoles y Piamonte. Los conjurados han emprendido estas revoluciones con plena seguridad. ¿Han necesitado dinero para sobornar soldados ? los capitalistas de todas las partes de Europa han ofrecido sus caudales. Estos calculadores hábiles se han dado prisa en tomar sus garantías sobre el producto de los asesinatos presentes y futuros, sobre el despojo de las iglesias y de las familias mas respetables у

todo esto con toda seguridad, sabiendo que por un derecho público nuevamente * La Europa lo ha querido. V. la nota citada , p. 203.

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establecido sé consideraban como sagradas las deudas contractadas por los revolucionarios, aun cuando llegase el caso que fuesen vencidos : han tomado sus acciones sobre la empresa de un regicidio como sobre la construccion de un canal. En fin, ¿han creido los conspiradores que fuese del caso suplir su corto número con el terror que inspirarian sus atrocidades ? han cometido los crímenes mas horrorosos, perfectamente confiados en su impunidad, y bien asegurados por la filantropia de la política moderna contra aquel espanto saludable que los historiadores

у los poetas habian mostrado hasta el dia de hoy en el corazon de los opresores del género humano.

La España ha esperimentado particularmente y aun está esperimentando en este momento los efectos de esta política tan perfectamente calificada por M. Burke. Entra un gran príncipe en aquel reino al frente de un ejército poderoso: el pueblo sale al encuentro á su libertador: los gefes de la conspiracion ya no pueden oponer medio alguno de defensa, aborrecidos generalmente, ni tienen hombres ni dinero. En otros tiempos unos hombres semejantes no hubieran tenido mas recurso en tales circunstancias que huir , gerse á la clemencia del monarca. Hoy dia , les libra de todo temor el ver que no han sido vergados los crímenes de los revolucionarios que ellos se han propuesto por modelos. El ejército frances está á las puertas de Madrid, y Zayas manda acañonear á los españoles realistas, viejos , mugeres y niños que se atreven á gritar viva el rey ! Nuestras tropas estan en la villa, y los asesinos de Vinuesa tienen valor de presentarse en ella ; vemos á los del martillo paseando con descaro en las plazas y en los parages mas públicos ; hasta han podido manifestar sin el menor recelo, la alegría que han tenido cuando sus cómplices han con

ó aco

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sumado su crímen en Sevilla ; y unos hombres que al cabo de seis años han sentenciado á Elio por haber obedecido al rey legítimo , se jactan, y tal vez con razon, de inspirar toda: vía cierto terror secreto á los hombres de bien.

Desde que está nuestro ejército en España, el obispo de Vique y sus capellanes han sido mártires de su zelo

por

la religion ; el valiente Pablo Miralles ha sido trucidado por los soldados de Mina, y la ciudad de Barcelona presenta ahora el horroroso cuadro de todas las atrocidades que se vieron en Francia en 1793.

No cabe duda que ese terror que inspiran los revolucionarios , y la seguridad que ellos tienen para sí y para sus propiedades, son la causa de sus nuevos crímenes, y de la prolongacion de la guerra.

Aragon y castilla la vieja ya estaban libres del yugo revo lucionario, S. A. R. el duque de Angulema estaba para entrar en Madrid cuando Mina echó la siguiente proclama en Cataluña.

« Artículo 1.0 Seran fusilados irremisiblemente y al instante que se les prenda todos los que hayan sido miembros de alguna junta , sociedad ó corporacion cualquiera opuesta al actual sistema de gobierno , y los que hayan alistado hombres, ó conspirado contra la constitucion.

« Art. 2.0 Cualquier pueblo en què se toque á rebato contra las tropas constitucionales ó algun individuo de ellas, será incendiado hasta que venga reducido á pavesas y no quede en él piedra sobre piedra. »

Al mismo tiempo el general Villacampa hacia publicar en Sevilla otra proclama que tambien contiene ( en frase del periódico oficial de los liberales franceses ) unas providencias muy decisivas.

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