Sevilla y Cádiz

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Pasajes populares

Página 134 - Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora campos de soledad, mustio collado, fueron un tiempo Itálica famosa. Aquí de Cipi'ón la vencedora colonia fue: por tierra derribado yace el temido honor de la espantosa muralla, y lastimosa reliquia es solamente. De su invencible gente sólo quedan memorias funerales, donde erraron ya sombras de alto ejemplo. Este llano fue plaza; allí fue templo; de todo apenas quedan las señales.
Página 683 - Esto oyó un valentón, y dijo : "Es cierto cuanto dice voacé, señor soldado. Y el que dijere lo contrario, miente." Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.
Página 195 - Discurso leido en la instalación de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de...
Página 645 - Los míos desque esto vieron — de traición me han avisado, que me saliese yo fuera — que ellos me pondrían en salvo. Yo, como estaba sin culpa, — de nada hube curado; fuíme para el aposento — del rey Don Pedro mi hermano: " Manténgaos Dios, el rey, - — ya todos de cabo a cabo.
Página 645 - Di de espuelas a mi mula, en Sevilla me hube entrado; de que no vi tela puesta ni vi caballero armado, fuíme para los palacios del rey don Pedro, mi hermano.
Página 820 - Guzmanes con qualro leones por orlas sin castillos, porque no tuvieron los señores de la casa de Niebla castillos por orla hasta que se juntaron en casamiento con la casa de Castilla, como adelante diremos, y de antes traian leones por orlas, porque venian de la hija del Rey de Leon Doña Hermisenda.
Página xi - ... nosotros somos los jueces y los verdugos de nuestras esposas o amigas: con la misma facilidad las matamos y las enterramos por las montañas y desiertos, como si fueran animales nocivos...
Página 338 - Si continuamos examinándola, hallaremos señales de filosofía aun más evidentes. Entre los bárbaros cada hombre tenía, según su situación, un valor determinado y diverso: el bárbaro y el romano, el hombre libre y el leudo no eran estimados en un precio mismo: había, por decirlo así, una tarifa de sus vidas.
Página 553 - El cuerpo tercero es representación de la Iglesia triunfante : se expresa la historia del Cordero sobre trono con los cuatro animales del Apocalipsis llenos de ojos. En los pedestales seis historias...
Página 772 - Hoy cumplo decisiete años, en los deciocho voy; el rey no me ha conocido, con las vírgenes me voy. Castilla, di, ¿qué te hice? No te hice traición. Las coronas que me diste de sangre y sospiros son; mas otra terné en el cielo que será de más valor. — Y dichas estas palabras el macero la hirió: los sesos de su cabeza por la sala los sembró.

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