Imágenes de páginas
PDF
EPUB
[ocr errors][ocr errors][merged small]

1

ADVERTENCIA DEL EDITOR

Antes de proceder a la impresión del presentelibro, fué mi deseo haber tenido a la vista, además del ejemplar que conserva nuestra Biblioteca Nacional, que era el de que disponiamos, algunos de los otros que tenia noticia existian en Santiago. Hice al intento cuantas diligencias me fué posible, auxiliado en esto por ini amigo D. Domingo Amunátegui Solar, siempre dispuesto a prestar su concurso á todo lo que significa cualquier adelanto en nuestros estudios históricos; pero, desgraciadamente, sin resultado. La copia que yo habia visto en la Biblioteca del Seminario, no pareció alli ni en la Secretaria del Arzobispado, y no fué dable encontrar tampoco la que se decia poseer algún miembro de la familia Garcia de la Huerta, que era, se suponia, la más auténtica y completa, como que, según se me aseguraba, reconocia una procedencia directa de los herederos del autor.

Mal de mi grado, tuve que resignarme á dar principio á la impresión de la copia que existia en la Biblioteca Nacional, la que, además de verse interrumpida en el gobierno del presidente D. Ambrosio O'Higgins, me constaba hallarse plagada de errores, como que habia sido sacada á todas luces por alguien que carecia, no sólo de toda noción de nuestra historia patria, sinó aún del conocimiento más elemental de la ortografia castellana. Iba ya

bastante adelante la impresión, la cual me había demandado ito poco trabajo en la rectificación de nombres pro

pios alterados y en las citas todas trocadas por culpa de aquel ignorante copista, cuando tuve sospecha, por ciertos antecedentes que llegaron á mi noticia, que en la Biblioteca de la Recolección Dominicana, podia quizás hallarse ejemplar del manuscrito que tan anhelosamente buscaba.

Escribi luego á Fr. Raimundo Errázuriz, dignisimo prior de aquel convento y tan conocido y celebrado por sus estudios acerca de la historia eclesiástica y civil de nuestro país, y al dia siguiente tuve en casa, con el agrado que es de suponer, un tomo manuscrito de letra de fines del siglo pasado y cuatro de letra moderna, todos comprensivos, como rezan las respectivas portadas, de la Historia de Chile que iba publicando.

Aquél se halla falto de todo el libro primero, que debia tratar, según nota de letra de la misma época, de la historia natural del pais, y alcanza sólo hasta 1783, interrumpiéndose violentamente en la relacion del parlamento de Tapihue celebrado en aquella fecha.

Mi primera diligencia fue proceder al cotejo de ese manuscrito con el que iba publicando, pudiendo comprobar que, tanto en la disposición general de sus libros y capitulos como en su redacción, marchaban ambos con rara uniformidad; pero que, á contar desde el capitulo X del libro VIII, ó sea desde el gobierno del Marqués de Baides, comenzaban entre ambos manuscritos á pronunciarse tales divergencias, no sólo en la redacción, sinó también en la distribución de las materias, que, por un momento, llegué á creer que en realidad se trataba de dos obras diversas. Seria acaso, me pregunté, este manuscrito de letra antigua la Historia de Chile de D. Antonio Garcia, que el autor de que nos ocupamos cita á cada paso en su libro? Prosegui ante esta duda con más empeño el comenzado cotejo y pude llegar a la persuasión de que en realidad ambas eran obras distintas, aunque del mismo autor, que no podia ser otro que el propio Pérez Garcia, y que las notables diferencias que observaba entre uno y otro texto eran debidas á diversas épocas en la redacción de la obra. Pensé, con este antecedente, haber puesto en notas esas variantes al pie del texto del manuscrito de la Biblioteca Nacional que seguia; pero asumian luego tales proporciones que la ejecución de ese propósito habria demandado una extensión tal como la del mismo texto; y hube por eso de desecharla, en la convicción, por lo demás, de que el

manuscrito que seguia era posterior en su redacción al que poseia la biblioteca de la Recolección Dominicana.

Quedaba por examinar la copia moderna de la misma procedencia. Según nota del amanuense (que consta de una hoja suelta, que tuvo también la bondad de remitirnos el R. P. Errazuriz) aquella copia fué sacada del manuscrito original del autor y firmado por él, que en aquel entonces se hallaba en poder de D. Mariano Egaña, á quien se lo habia facilitado D. Santiago Pérez, hijo de Pérez Garcia.

De mucho más extensión en sus detalles y más comprensivo en el periodo que abarca, como que comienza por estudiar el origen de la población de Chile y su estado antes de la conquista, y la remata con el fin del gobierno de D. Luis Muñoz de Guzmán, no puede caber duda de que ésta fué la obra definitiva del autor, puesto que la concluyó, según dice, el 21 de junio de 1810, esto es, cuatro años antes de su fallecimiento.

Como el lector comprenderá, si bien no pude menos de felicitarme de haber logrado dar con semejante copia, no pude tampoco menos de sentir que hubiera llegado á mis manos tarde para publicarla. Acaso, sin embargo, logremos de este modo, con verdadera suerte para el autor, por lo demás muy merecida, que el público que se interesa por este género de trabajos logre ver en letras de molde, además de la que hoy sale á luz, la que llamariamos la obra grande de D. José Pérez Garcia.

Queda dicho que el manuncrito de que nos servimos para la presente publicación alcanza solo al gobierno del presidente O'Higgins. Por si llegase el caso de no publicarse el más extenso, lo que no es de esperar, hemos creido que debiamos completar aquél con los capitulos correspondientes que le siguen en la obra grande, á cuyo intento sólo hemos debido cambiar los números, continuando con los correspondientes al en que termina el compendio.

Como dato bibliográfico apuntaremos aqui que la obra grande de Pérez Garcia empezó a imprimirse, sin advertencia, indicación ni noticia alguna del libro ni del autor, en las columnas del número 1,216 de El Araucano, correspondiente al 8 de abril de 1851, y que la publicación se continuó en los del 10, 12 y 22 del mismo mes, habiendo alcanzado á salir cinco capitulos del libro I, de los cuales se hizo tirada por separado.

Por causas que ignoramos, la publicación se detuvo alli, yen

la sección correspondiente y á contar desde el 1.o de mayo de aquel año, en lugar del texto de Pérez Garcia, comenzaron á salir, precedidos de unas pocas noticias históricas, los fragmentos relativos á Chile que se encuentran en las obras de López de Gómara, Zárate y Garcilaso de la Vega, tomándolas de la Colección de autores españoles de Ribadeneira que empezaba entonces á llegar á Santiago.

« AnteriorContinuar »