Antigualles: chrónicas, descripciones y costumbres españolas en los siglos pasados

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Librería de Fernando Fé, 1898 - 394 páginas
 

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Pasajes populares

Página 145 - Echase sobre el guardainfante una pollera, con unos ríos de oro por guarniciones. Coloca sobre la pollera una basquiña con tanto ruedo que, colgada, podía servir de pabellón. Ahuécasela mucho porque haga más pompa. Entra luego por detrás en un jubón emballenado, el que queda como un peto fuerte... y las mangas abiertas en forma de barco, en una camisa que se trasluce.
Página 145 - Este es el desatino más torpe en que el ansia de parecer bien ha caído. Si una mujer tuviese aquella redondez de cuerpo desde la cintura abajo, ¿hubiera quien se atreviera á mirarla?
Página 139 - Vuelve a ponerse en una rodilla como primero estaba, empuña con la una mano la punta del pie, y con la palma de la otra da sobre su mano tan grandes golpes como si los diera con una pala de jugar...
Página 146 - A las mujeres que se visten al uso presente no les falta para andar desnudas de medio cuerpo arriba sino quitarse aquella pequeña parte de vestidura que les tapa el estómago. De los pechos se ve lo que hay en ellos más bien formado; de las espaldas se descubre lo que no afean las costillas; de los brazos, los hombros están patentes, lo restante en unas mangas abiertas en forma de barco y en una camisa que se trasluce.
Página 140 - Vuelve á devanarse á la mano el calzador, que está colgando del talón, tira de él como quien retoca, da con la otra mano palmadas en la planta como quien asienta, y saca el calzador, echándose todo hacia atrás. Pone el galán el pie en el suelo, y quédase mirándole. Levántase el zapatero, arrasa con el dedo el sudor de la frente , y queda respirando como si hubiera corrido.
Página 136 - Valos el hierro tirando y el calor endureciendo. Después de muchas tenazadas, los deja tan arrimados al rostro y tan aguzados de puntas , que más parecen fingidos con un pincel que aliñados con un hierro. Cobra de su pretina las tijeras y del cabello el peine, acude al pelo que se desmanda, y córtale. Escudriña todo el rostro, por ver si falta algo, y déjale como ve que no falta. Trae el espejo, bésale...
Página 147 - Pónele una criada el manto de humo; ella queda como sin manto; tan en cuerpo se está como se estaba, y de aquella manera quiere ir a la calle como si fuera otro cuarto de su casa.
Página 124 - eran majos y majas, con tantos adornos de cofias, cintas, carambas, gasas, alamares y otras menudencias, que se gasta en ellas mucho tiempo y paciencia, y no produce nada el trabajo
Página 149 - Templo 56) nuestra dama conuirtiendo a si los ojos de todos, y arrastrándose en reuerencias. Toma lugar, y tómale enfadándose con las que no se le dexan muy desahogado, porque presume que el mejor vestido merece el mejor lugar. Lo que yo sé es que de ordinario quien pretende el mejor lugar no le merece. Oye algunas pesadumbres, y haze que no las oye. Quien no sabe sufrir algo, sufre mas de lo que auia de sufrir. Ponese de rodillas, porque se vsa, no porque ella vsa de aquel rendimiento para nada....
Página 149 - Sale la misa , y óyela , holgándose de ser mirada, y mirando sólo por gravedad á la misa. Responde tal vez si la dicen algo, y aunque no haya de responder, se alegra de que la digan. Mira con mucha atención las perfecciones ó los defectos de los galanes para contarlos á la tarde entre sus amigas.

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