Tesoro de los romanceros y cancioneros españoles, históricos, caballerescos, moriscos y otros

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Eugenio de Ochoa
Baudry, 1838 - 582 páginas
 

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Página 536 - No hay camino que no yerre, ni juego donde no pierda, ni amigo que no me engañe, ni enemigo que no tenga. Agua me falta en el mar, y la hallo en las tabernas: que mis contentos y el vino son aguados dondequiera.
Página 207 - Que por mayo era por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor; cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo, triste, cuitado, que vivo en esta prisión; que ni sé cuándo es de día ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba al albor. Matómela un ballestero; déle Dios mal galardón.
Página 521 - En los pinares de Júcar vi bailar unas serranas al son del agua en las piedras y al son del viento en las ramas. No es blanco coro de ninfas de las que aposenta el agua o las que venera el bosque, seguidoras de Diana. Serranas eran de Cuenca, honor de aquella montaña, cuyo pie besan dos ríos por besar dellas las plantas. Alegres corros tejían, dándose las manos blancas de amistad, quizá temiendo no la truequen las mudanzas ¡Qué bien bailan las serranas, qué bien bailan!
Página 86 - Ayer era rey de España, hoy no lo soy de una villa; ayer villas y castillos, hoy ninguno poseía; ayer tenía criados y gente que me servía, hoy no tengo una almena que pueda decir que es mía.
Página 560 - Castillo; diez y seis vale el cuartillo; no tiene vino más bajo. Por nuestro Señor que es mina la taberna de Alcocer; grande consuelo es tener la taberna por vecina...
Página xxix - Algunos quieren que sean la cartilla de los poetas; yo no lo siento así, antes bien los hallo capaces, no sólo de exprimir y declarar cualquier concepto con fácil dulzura, pero de proseguir toda grave acción de numeroso poema. Y soy tan de veras español, que por ser en nuestro idioma natural este género, no me puedo persuadir que no sea digno de toda estimación.
Página 361 - Allí respondiera el moro, bien oiréis lo que decía: — '"Yo te la diré, señor, aunque me cueste la vida, porque soy hijo de un moro y una cristiana cautiva; siendo yo niño y muchacho mi madre me lo decía que mentira no dijese, que era grande villanía: por tanto pregunta, rey, que la verdad te diría.
Página 485 - Vete de ahí, enemigo, malo, falso, engañador, que ni poso en ramo verde, ni en prado que tenga flor ; que si el agua hallo clara, turbia la bebía yo ; que no quiero haber marido, porque hijos no haya, no ; no quiero placer con ellos, ni menos consolación. ¡Déjame, triste enemigo, malo, falso, mal traidor, que no quiero ser tu amiga ni casar contigo, no!
Página 498 - Pues eres tú el mismo mar que con tus crecientes besas las murallas de mi patria, coronadas y soberbias, tráeme nuevas de mi esposa y dime si han sido ciertas las lágrimas y suspiros que me dice por sus letras, porque si es verdad que llora mi cautiverio en tu arena, bien puedes al mar del Sur vencer en lucientes perlas.
Página 160 - De las Asturias de Oviedo, Que no sean castellanos; Mátente con aguijadas, No con lanzas ni con dardos, Con cuchillos cachicuernos, No con puñales dorados; Abarcas traigan calzadas, Que no zapatos con lazo ; Capas traigan aguaderas, No de contray ni frisado...

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