Garcilaso de la Vega: A Critical Study of His Life and Works

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Hispanic Society of America, 1922 - 509 páginas
 

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Pasajes populares

Página 227 - ... yo te prometo, amigo, que entre tanto que el sol al mundo alumbre, y que la escura noche cubra la tierra con su manto, y en tanto que los peces la hondura húmida habitarán del mar profundo, y las fieras del monte la espesura...
Página 201 - Divina Elisa, pues agora el cielo con inmortales pies pisas y mides, y su mudanza ves, estando queda, ¿por qué de mí te olvidas y no pides que se apresure el tiempo en que este velo rompa del cuerpo, y verme libre pueda, y en la tercera rueda contigo mano a mano busquemos otro llano, busquemos otros montes y otros ríos, otros valles floridos y sombríos, donde descanse y siempre pueda verte ante los ojos míos, sin miedo y sobresalto de perderte?
Página 197 - ¿presumen espantarme? Sepan que ya no puedo morir sino sin miedo; que .aun nunca qué temer quiso dejarme la desventura mía, que el bien y el miedo me quitó en un día.
Página 253 - Mas la Fortuna, de mi mal no harta, me aflige y de un trabajo en otro lleva: ya de la patria, ya del bien me aparta, ya mi paciencia en mil maneras prueba...
Página 252 - Aquella voluntad honesta y pura, ilustre y hermosísima María, que en mí de celebrar tu hermosura, tu ingenio y tu valor estar solía, a despecho y pesar de la ventura que por otro camino me desvía, está y estará en mí tanto clavada, cuanto del cuerpo el alma acompañada.
Página 269 - Ya se acerca, Señor, o es ya llegada la edad gloriosa en que promete el cielo una grey y un pastor solo en el suelo por suerte a vuestros tiempos reservada : Ya tan alto principio, en tal jornada os muestra el fin de vuestro santo celo, y anuncia al mundo para más consuelo un Monarca, un Imperio y una Espada.
Página 232 - ... dejo las musas, antes torno y vengo dellas al negociar, y variando, con ellas dulcemente me entretengo. Así se van las horas engañando, así del duro afán y grave pena estamos algún hora descansando.
Página 227 - Dum iuga montis aper, fluvios dum piscis amabit, dumque thymo pascentur apes, dum rore cicadae, semper honos nomenque tuum laudesque manebunt. Ut Baccho Cererique, tibi sic vota quotannis agricolae facient ; damnabis tu quoque votis.
Página 361 - ... que al bien siempre aspiraste y siempre con tal fuerza le seguiste, que a pocos pasos que tras él corriste en todo enteramente le alcanzaste. Dime: ¿por qué tras ti no me llevaste cuando desta mortal tierra partiste?
Página 387 - ... jamás, ni es cierto lo que trama tu condición perversa, ni él ha sido preso, ni el baxo nombre ha merecido que tu voz mentirosa le da y llama.

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