Las obras de Juan Boscán: repartidas en tres libros

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Librería de M. Murillo, 1875 - 593 páginas

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Página 167 - Navagero me había dicho ; y así comencé a tentar este género de verso. En el qual, al principio, hallé alguna dificultad por ser muy artificioso y tener muchas particularidades diferentes del nuestro. Pero, después, pareciéndome, quizá con el amor de las cosas propias, que esto comenzaba a sucederme bien, fui paso a paso metiéndome con calor en ello.
Página 415 - Sólo quiero escusar tristes pobrezas, por no sufrir soberbias de hombres vanos, ni de ricos estrechos, estrechezas. Quiero tener dineros en mis manos, tener para tener contenta vida con los hidalgos y con los villanos. Quien quiera se desmande y se desmida, buscando el oro puro y reluciente, y la concha del mar Indo venida.
Página 487 - ... no pongan ni consientan poner en tiempo alguno ni por alguna manera, so pena de la nuestra merced y de diez mil maravedís a nuestra cámara, a cada uno que lo contrario hiciere.
Página 414 - Vitoria general de mi tristura. Y aquellos pensamientos míos tan vanos, ella los va borrando con el dedo, y escribe en lugar dellos otros sanos. Así que yo ni quiero ya, ni puedo tratar sino de vida descansada, sin colgar de esperanza ni de miedo.
Página 420 - Lo que desde este tiempo a la mañana pasare, pase agora sin contarse, pues no cura mi pluma de ser vana. Basta saber que dos que tanto amarse pudieron, no podrán hallar momento en que puedan dejar siempre de holgarse.
Página 4 - Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarves, de Algecira, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra Firme del Mar Océano; Archiduque de Austria; Duque de Borgoña, de Bravante y Milán; Conde de Hapsburgo, de Flandes, de Tirol y Barcelona; Señor de Vizcaya y de Molina, ete.
Página 187 - El tiempo vuelve, y bullen esperanzas; yo estoy atento a ver qué ha de ser esto ; un corazón, tan flaco, no es dispuesto a sostener las prósperas mudanzas. Señales hay de no sé qué bonanzas...
Página 472 - Boscán tarde llegamos. ¿Hay posada? — Llamad desde la posta, Garcilaso. — ¿Quién es? — Dos caballeros del Parnaso. — No hay donde nocturnar palestra armada. — No entiendo lo que dice la criada. Madona, ¿qué decís? — Que afecten paso, que ostenta limbos el mentido ocaso, y el Sol depinge la porción rosada.
Página 410 - Nunca terná de qué pueda alterarse. Todo lo alcanzará sin dar gran salto : Sin moverse andará por las estrellas Seguro de alborozo y sobresalto. Las cosas naturales verá bellas, Y bien dirá entre ai que son hermosas, Pero no parará por eso en ellas.
Página 407 - Escucha el dulce canto que las aves En la verde arboleda están haciendo Con voces ora agudas, ora graves. Mira las limpias aguas, que riendo Corren por los arroyos, y estorbadas Por las pintadas guijas, van huyendo. Las sombras que al sol quitan sus entradas Con los verdes y entretejidos ramos, Y las frutas que están dellos colgadas.

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