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en nota, refleja todas las (a nuestro juicio) fundadas desconfianzas que al P. Fr. Andrés del Corral inspiraban ciertas aparentes lenidades.

A las que, sin embargo, conceden especial atención D. Martín Fernández Navarrete, D. Miguel Salvá y D. Pedro Sáinz de Baranda, autores del t. II de la "Colección de documentos inéditos para la Historia de España", también citado ya en este "Ensayo". Los mencionados coleccionadores de dicho tomo, pretendiendo actuar de testigos de cargo contra el Brocense, cometen enormes inexactitudes... y no logran su objeto, pues de sus imputaciones sale incólume la discutida ortodoxia de nuestro biografiado (al menos, en nuestro humilde juicio también). Pero juzgue el lector en definitiva y vea si cabe dudar de la fe de un perseguido, del que los susodichos coleccionadores hablan en estos términos: "Diez y seis años, los últimos de su vida, se pasaron entre denuncias y procesos: algunos de sus libros y los más de sus papeles y borradores fueron examinados y censurados, y al fin se vió privado de su cátedra, pues aunque en el memorial que presentó a la Inquisición en 30 de Novbre. de 1600, se llama Jubilado, pidiendo después su hijo Lorenzo en 22 de Dicbre. inmediato que se pagasen los atrasos de todo el tiempo que su padre estuvo preso como si actual.te estuviera leyendo, se infiere que la jubilación sería forzada y no voluntaria (1). Sin embargo, los procedimientos del S. Oficio contra él no aparecen tan duros como los que experimentaron otros hombres célebres que antes y después fueron sumariados por el mismo Tribunal, ora procediese de la condición templada de los Inquisidores que entendieron en su causa, ora de cierto respeto a su nombre, que era muy acatado dentro y fuera de España. La primera vez, a pesar de la gravedad de las denuncias, se limitó el Consejo de la Suprema a mandarle reprender y apercibirle, y la segunda, en que se habían aumentado los capítulos de acusación, se le dió por cárcel la

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Venetiis MDCCLXIX. Ex Typogr. Haeredis Nicolai Pezzana. Sup: permissu ac priuil, pág. 17.

(1) La inexactitud notoria de la aserción subrayada, saltará a la vista de cualquier lector atento de este "Ensayo". Y esa inexactitud arguye lamentable ligereza, pues ya hemos visto que nuestro Retórico obtuvo su jubilación 7 años antes de su muerte, en 1593.

casa de un hijo suyo, que en medio de su desgracia, era el mayor consuelo que podía apetecer" (1).

Ni son más explícitos, ni más concluyentes los coleccionadores citados al trazar la siguiente silueta de nuestro humanista: "Pero a la par de sabio era arrogante y jactancioso como se nota en varios pasajes de sus obras, y sobre todo arrojado en puntos de teología, algunos de mucha gravedad, a los cuales se brindaba voluntariamente, ora con tono acre y contumelioso, ora con donaire y gracejo, sin perdonar a frailes, teólogos ni juristas, que por su número y autoridad en Salamanca debía haber respetado como compañeros y temido como enemigos. La comezón que tuvo de tratar y discutir materias religiosas, no alcanzó a corregirla la indulgencia de la Inquisición en el fallo de la 1.a causa, antes creció con los años y la persecución. Sus acusadores le tacharon de protestante: mas él, según dijo en ocasiones muy solemnes, siempre entendió que iba con la iglesia romana" (2). Ahora bien, si el arrojo de nuestro autor en puntos de teología, corría parejas con su interpretación en latín del pasaje de San Epifanio, que citamos al final de nuestro trabajo (3), podremos y deberemos disipar el temor del ortodoxo más timorato y más meticuloso.

Pero de todas suertes, la desventura, encariñada con el autor de la "Minerva", trasmitió a los herederos de éste abrumadora carga de dolor y de aflicción. Así ocurrió que pocos días después de fallecer el insigne Retórico, su viuda, Doña Antonia del Peso, se vió obligada a solicitar del claustro de diputados auxilios para hacer frente a la invalidez y a la miseria, pues aseguraba hallarse enferma y cargada de hijos (4). Petición tan triste, tan desgarradora,

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(1) Tom. cit., pág. 166-167. Creemos que las expresiones subrayadas distan mucho de sugerir la convicción de que el Brocense fuera heterodoxo.

(2) Tom. cit. en not. ant.", pág. 167.

(3) Vid. Ap. D, X, al fin de este "Ensayo".

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(4) Claustro de diputados de 23 de Diciembre de 1600, fol. 12 vuelto: ...se leyo una petición del tenor siguiente v Dona Antonia del pesso Biuda del maestro fran.co Sanchez de las Brozas. cathedratico Jubilado de Retorica y griego en esta vniuer. digo. que nro. señor fue seruido de llebarse al dicho mi marido. dexandome enferma y cargada de hijos y hijas. los mas dellos. sin Remedio porque todos dependian del trauajo de su padre. pido y sup." a vs. que attento quel dicho mi marido. siruio mas de cincuenta años a esta vniuer. leyendo y escriuiendo de interesada

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halló en los claustrales que hubieron de escucharla la más favorable acogida, pues todos fueron de voto, parecer y acuerdo "que se le den a la dicha viuda en socorro y por lo mucho que su marido trauajo en seruicio de la vniuer." y attenta. su necesidad y proueza y enfermedad ducientos ducados. con tanto. que traya. confirmacion. beneplacito y aprouacion. del Rey nro. señor y de los señores. de su muy alto consejo y hauiendolo votado in voce lo votaron secreto. con agallos Blancos. y negros. conforme al estatuto que en este Casso habla los quales descubiertos... todos parecieron agallos blancos sin tener ninguno negro" (1), etc. El cuadro, aunque corriente, llena de amargura a todo espíritu recto y bien sentido. ¿O es que tendremos que ver en el dolor el crisol de las almas grandes, grandes hasta en el infortunio?...

De manera tan lastimosà terminó sus días el insigne Retórico. Mas ocurre preguntar: ¿es posible inquirir cuándo ocurrió esa desgracia, que abriría un hueco en los claustros de la histórica Escuela difícil, si no imposible de llenar? Y a semejante interrogación se impone que contestemos trazando un sobrio epílogo.

mente y attenta mi suma pobreza v. s. con la grandeza. que en semejantes cosas tiene vse conmigo. la piedad que a usado con las viudas. de otros hijos. desta vniuer. pues lo que aqui Refiero es de tanta notoriedad como sabe v. s. que en ello hara v. s. vn gran seruicio a nro. señor Doña Antonia del peso".

(1) Claustro cit. en nota. ant.", fol." 12 vuelto y 13.

EPILOGO

FECHA PROBABLE DE LA MUERTE DE FRANCISCO SÁNCHEZ DE LAS BROZAS. TESTAMENTO DEL "BROCENSE"

Iniciamos nuestra investigación consultando una fuente digna del más atento examen: el libro de "Cuentas de la vniuersidad de Salamanca del año 1601 siendo Mayordomo fran." de Mayorga". En ese libro se nos advierte que nuestro Retórico ganó en su cátedra de propiedad, hasta que murió, treinta y cuatro lecciones, que importaron 10 florines y 53 maravedís; también se nos advierte en el citado libro de "Cuentas", que Sánchez ganó residuo en dicha cátedra y fué multado en 19 lecciones de “nullus legit", que correspondían al Arca e importaban 1.510 maravedís y medio (1). No obstante, esta última cantidad no debió hacerse efectiva, pues al fol. 36 vuelto de dicho registro de "Cuentas", se incluye la siguiente nota: “mas da por descargo el dho mayordomo fr." de mayorga mjll y quinientos y diez mrs. y medio en que yba multado el m. fran. sanchez de las brocas difunto porque su catr. de propriedad la ganaba por ser jubilado y no tener obligacion de leer y esta multa se le abia fecho Respecto de lo que ganaba en la dicha catr." y por tanto se le quita || y aduiertese que en esta catr." gano este año el dicho maestro enteram. hasta el dia que gano y murio que pareze por el libro del bedel fueron treinta y quatro lectiones". Ahora bien, los florines que se repartieron en Septiembre de 1601 entre los catedráticos propietarios, ascendieron a la respetable suma de tres cuentos quinientos siete mil quinientos sesenta y ocho maravedís, de los que correspondieron a la

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(1) Fol. 5.

cátedra de Sánchez Brocense 10.664 (1), aunque, como es lógico, la sucesión de nuestro autor sólo percibiría la parte que a éste a prorrata correspondiera, teniendo en cuenta los florines que Sánchez ganó hasta su muerte (2). Y hay todavía que computar 1.360 maravedís (de los que fué multado en 19 lecciones de media multa, o sea en 760 maravedís) que obtuvo nuestro humanista por su autosustitución en la citada cátedra de propiedad (3).

De la cátedra y salario de griego, se le acreditaron, en cambio, como retribución de otras 34 lecciones ganadas hasta que murió, 4.250 maravedis, menos el importe de 19 lecciones de media multa, cuya mitad, perteneciente al Arca, ascendía a la suma de 1.187 mrs. y medio (4), y del partido de latín, por 34 lecciones también computadas hasta el término indicado, 6.375 maravedís, de los que serían baja 1.968, total importe de veinte y una lecciones de a media multa en que fué penado Sánchez, mientras hubo de regentar ese partido en el susodicho plazo (5).

Pero todavía nos depara el libro consultado noticias de más interés que las hasta aquí recogidas. Infórmanos ese registro de que se vacó la cátedra de Retórica el doce de Diciembre del año 1600 y de que se proveyó dicha cátedra

(1) P. s. f. y folio 21 del citado registro de "Cuentas". Al fol. 15 de tal registro, aparece (en letra) la misma cantidad que señalamos en cifra en el texto.

(2) Fol. 5 vuelto del lib. a que se hace referencia en not. anterior.

(3) Fol. Io del lib. a que se hace referencia en not. ant.: "yten en la dicha catr. de R.ca el dicho maestro sanchez brozense ovo de auer la sust." de la dha. catr." que el mes." leya ocho mj mrs. los seys mill que el arca le pagaba y los dos mjll que el avia de pagar de la dha. su catr. de R.ca sale la lection a quarenta mrs. gano treinta y cuatro lectiones que montan al dicho precio mill y treçientos y sesenta mrs. de los quales fue multado en diez y nueve lectiones de media multa que al dho. pre.° montan setecientos y sesenta mrs. de que viene la mitad al arca que monta trecientos ochenta mrs. de que se le haze cargo al dicho fr." de mayorga". Vid. además fol. 36 vuelto del mismo registro de "Cuentas".

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(4) Vid. libro a que se hace ref." en notas ant.", fol." 10 y 36 vuelto.

(5) Vid. lib. a que se hace ref.a en notas anteriores, fol." 10 y 36 vuelto. Observaremos la particularidad curiosa de que sólo en el partido de latín fuese multado Sánchez Brocense en 21 lecciones, mientras en su cátedra de propiedad, como en su salario de griego, fué multado en dos lecciones menos (19).

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