Imágenes de páginas
PDF
EPUB

ello, habia mirado que no paresceria bien que le viesen en banquetes estando el ejército de sú príncipe en campaña; que suplicaba á Su S. le tuviese por excusado y hiciese buena chera á su huesped. Viendo el duque el camino que tomaba el de Medina, conociendo de cuanto inconveniente seria para el servicio de Su Maj. se pasase adelante en lo que habia comenzado, envió á llamar á D. António de la Cerda por conocerle por hombre de buena intencion, y de quien el duque fia sus negocios, y le dijo lo que habia pasado en el consejo, pidiéndole él dijese á el duque de Me dina que mirase lo que queria, y como lo queria; que no habia de hacer otra cosa que entendiese; que el estar disformes el duque y él no era negocio tan liviano ni de tan poca importancia para el servicio de S. M.; que primero que esto subcediese haria él de su parte cuantas diligencias en el mundo pudiese, porque los malos tenian mucho contentamiento y los buenos no sabrian qué partido tomar; que por amor de Dios dijese á el duque mirase mucho lo que hacia, y que tras todo le juraba á Dios que, aunque el duque quisiese, no saldria con ello, porque no le daria ocasion, y que no queriendo uno, que no barajarian los dos. El D. Antonio dijo que ya el duque le habia contado cuanto habia pasado, y que de su parte haria cuanto le fuese posible, que Su E. se justificaba de manera que no habia mas que decir en el mundo, y que si aquello y su solicitud no bastasen que creeria venia de arriba. Volvió otro dia y trujo en un papel escripto de mano del duque, que los agravios eran tantos que no sabia por donde comenzar; que queria luego declaracion si habia de ir á la jornada de Holanda, porque donde no se iria donde le paresciese. Pidió el duque el papel dijo D. Antonio que le daria copia dél y hasta agora, aunque el secretario Albornoz la ha pedido TOMO XXXVI

9

á el dicho D. Antonio, no se la ha dado, no embargante que dijo la daria, y que sentia en el alma lo que pasaba; y que se fuese luego, que no le podia hablar mas; y que no le podia decir otra cosa sino que el duque era el mas raro hombre y mas acabado y de mayor prudencia que habia nacido, y que él no quisiera haber venido á Flandes por ninguna cosa, y á este propósito dijo otras á el dicho secretario, pero tan arrebatadamente que no se daba a manos, daudo á entender que temia los viesen juntos, porque dos dias ántes viniendo el dicho D. Antonio á la posada de el dicho secretario, le dijo que por ninguna cosa querria le hallasen en ella. Fha. en Nimega á 5 de noviem bre 1572.

Copia de carta original del duque de Medina Celi á Su Mj a De Nimega á 12 de noviembre 1572.

[ocr errors][merged small][merged small][ocr errors][merged small]

(Archivo general de Simancas.-Estado, legajo núm. 552)

[merged small][merged small][ocr errors]

L

Porque el duque de Alba escribe siempre á V. Majd las cosas de acá, como á quien especialmente toca, dejando esto á él, diré en esta que despues que vine á estos estados he pasado por muchas de que me ha dado ocasion de no tener paciencia para sufrirlas, de las cuales la he tenido y disimulado, como hiciera otras mayores, todo el tiempo

que durara estar donde pudiera hacer algun servicio á V. Maj.d; agora que no ha querido hallarse en persona en la guerra, estoy determinado, como se lo he dho., de acabado lo de Zutéfen, ya que me ha traido hasta aquí sin declararme su determinacion, como desde Mons se dijo, de apartarme de donde estuviere, pues importando lo que dejo juzgar á V. Maj. la presencia de su capitan general y lugar teniente por el temor que causara á sus enemigos y respecto que le tendrán los súbditos para servir con mayor diligencia y presteza en lo tocante á vituallas y municiones y artillería, á fin que en todo haya la presteza que V. Maj. desea y me mandó escribir por la de 18 de septiembre, no puede dejar de ser dañosa su ausencia, y no menos para la ejecucion de las faciones que se deban hacer y demás que se junta; despues de esto haberme echado de la guerra por este camino en gran detrimento de mi reputacion, y encomendándola con el ejército á D. Fadrique, de edad que puede ser mi hijo, pudiendo el mundo colegir que el no encomendármela V. Maj.a á mí fué por defectos de mi persona, y no porque V. Maj. se movió (como tengo por cierto que lo hizo) á mandarle que se detuviese en el gobierno de estos estados y de la guerra, habiéndole dado licencia para irse, y siendo yo venido á gobernarlos, por ser mas viejo que yo y soldado de mas años, y así de mas experiencia, y especialmente de la gente y tierra de acá, como quien la ha gobernado y andado en ella cinco años, todo de manera que no solo yo no me he agraviado dello, pero hélo loado y tenido por bien, y tanto apartarme yo dél es mas á propósito y sin impedir los negocios cuanto él me da tan poca parte de las cosas, á lo menos de los términos y resolucion dellas, que en las que se ofrecen no me instruye, y en las demás del gobierno que lo ha de hacer,

d

dice que no es llegado el tiempo, y que las ocupaciones destas revueltas no dan lugar á ello, contentándose con algunas que me ha dho. en su superficie, y así excusarse han mayores disgustos, y que pasen aun mas adelante creciendo las ocasiones. De lo cual me ha parecido dar aviso á V. Maj. por esta persona á posta que va á llevarla, como así mesmo le avisaré con el primero, sucediendo el caso de haberlo hecho, lo cual será sin falta si el duque de Alba no va á la guerra, y si va á otra mas breve que la de Holanda, que es la mas importante, haré lo mesmo, acabada aquella, si dejare de ir en persona á lo que quedare, como le he dicho que lo he de hacer, y que acudiré á lo que me llamare del servicio de V. M., y que si despues de yo ido fuere á la guerra le iré luego á buscar.

Y aunque á algunos de los del consejo dije que iria á Colonia ó á Liege, fuera de los estados, pensando enderezarle á lo que parece conveniente y necesario, todavía no teniendo licencia de V. Maj., no me ha parescido salir dellos, y así iré á una villa que sea á propósito para lo que he dho. Guarde Nro. Señor la S. C. R. persona de V. Maj.“ y sus reinos y señoríos ensalce como sus súbditos y criados deseamos. De Nimega á 12 de noviembre 1572.-De V. S. C. R. Maj. criado y vasallo que sus reales manos besa.-D." Juan de la Cerda.-Tiene rúbrica.

Sobre. A la S. C. R. Maj.a del rey nro. señor, etc. En manos de Gabriel de Zayas, su sec. Destado.

[ocr errors]

Copia de carta original del duque de Medina Celi á S. Mj.a

De Nimega á 17 de noviembre 1572.

Recibida en 16 de diciembre.

Toma de Zutphen-El duque de Brunswick.

(Archivo general de Simancas.-Estado, legajo núm. 552.)

S. C. R. M.

Anoche supe por el secretario del duque de Alba que despachaba correo para hacer saber á V. Maj. como habian tomado la villa de Zutephen, y porque él escribirá el cómo, que terná carta dello, no lo haré yo ni seré mas largo en esta por haber poco que escribí á V. M., sino en decir que el tiempo que ha hecho veinte y cinco dias que ha que estamos aquí, y dura todavía, es tan enjuto que se tiene por milagro para que los herejes no salgan con su mal intento. Guarde Nro. Señor la S. C. R. persona de V. Maj.d y sus reinos y señoríos ensalce como sus súbditos y criados deseamos. De Nimega á 17 de noviembre 1572.

Despues de escripta esta recibí la que V. Maj.a me mandó escribir de 29 del pasado. Y cuanto á lo que toca á conservar en su servicio al duque de Branzuich (1), yo tengo por cierto que saldré con ello, segun se muestra mi amigo, dejado á parte lo principal que es conocerle muy aficionado al servicio de V. M.; y tanta mas confianza tengo de que lo

(1) Todo lo que va de bastardilla en esta carta, está en cifra en el original.

« AnteriorContinuar »