Las comedias de D. Pedro Calderon de la Barca, cotejadas con las mejores ediciones hasta ahora publicadas: adornados de un retrato del poeta, Volumen3

Portada

Dentro del libro

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

No encontramos ningún comentario en los lugares habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todas

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 413 - Desconfiarme es en vano, Aunque pensé; que aunque es llano Que el pensar es empezar, No está en mi mano el pensar, Y está el obrar en mi mano.
Página 410 - ... al fin, cuna, grana, nieve, campo, sol, arroyo, rosa, ave que canta amorosa, risa que aljófares llueve, clavel que cristales bebe, peñasco sin deshacer, y laurel que sale a ver si hay rayos que le coronen, son las partes que componen a esta divina mujer.
Página 419 - No tiene tantas estrellas el cielo, tantas arenas el mar, tantas centellas el fuego, tantos átomos el día, ni tantas plumas el viento, como él perdona pecados.
Página 415 - Escóndese, y sale CIPRIANO, trayendo abrazada una persona cubierta con manto, y con vestido parecido al de Justina, que es fácil siendo negro este manto y vestidos, y han de venir de suerte que con facilidad se quite todo y quede un esqueleto, que ha de volar o hundirse, como mejor pareciere, como se haga con velocidad; si bien será mejor desaparecer por el viento CIPRIANO.
Página 413 - No soy sino quien movido dése afecto que, tirano, te ha postrado y te ha vencido, hoy llevarte ha prometido adonde está Cipriano. JUSTINA Pues no lograrás tu intento; que esta pena, esta pasión que afligió mi pensamiento, llevó la imaginación, pero no el consentimiento.
Página 103 - Ahora, aunque mi ama, la necia, me haya echado un rato menos no sabrá que he estado fuera. Nadie de ustedes lo diga, , que les cargo la conciencia.
Página 347 - Pidióle un día la dama, Que á su amigo le escribiera, Que una mona remitiera; Y como siempre quien ama Se desvela en conseguir Lo que su dama le ordena, Por escoger una buena, Tres ó cuatro envió á pedir. El tres ó...
Página 97 - Los melindres de Belisa, Que fingió con tanto acierto Lope de Vega, con ella Son melindres muy pequeños; Y con ser tan enfadosa En estas cosas, no es esto Lo peor, sino el hablar Con tan estudiado afecto, Que...
Página 514 - ... aquí la más principal hazaña, es obedecer, y el modo como ha de ser, es ni pedir ni rehusar; aquí, en fin, la cortesía, el buen trato, la verdad, la fineza, la lealtad, el honor, la bizarría, el crédito, la opinión, la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son caudal de pobres soldados, que en buena o mala fortuna, la milicia no es más que una religión de hombres honrados.
Página 413 - Mas no : una vid fué lasciva, que buscando fugitiva va el tronco donde se enlace, siendo el verdor con que abrace el peso con que derriba. No así con verdes abrazos me hagas pensar en quien amas, vid; que dudaré en tus lazos, si así abrazan unas ramas, cómo enraman unos brazos. Y si no es la vid, será aquel girasol, que está viendo cara cara al sol, tras cuyo hermoso arrebol siempre moviéndose va.

Información bibliográfica