Imágenes de páginas
PDF
EPUB

cientos setenta y cuatro mandó fijar auto en la puerta de la Iglesia de Santa Maria, que es el lugar más público de esta villa etcétera.... así se expresa,

El retablo que ahora existe y sin duda distinto del primitivo fué ejecutado por Pedro de la Torre, maestro arquitecto de S. M. y Don Juan de la Torre, su hijo vecino de Madrid, cuya escritura de compromiso lleva la fecha de veintiuno de Abril de mil seiscientos cincuenta y cinco, firmada por el Licdo. Diego Fernández del Castillo mayordomo seglar de la iglesia parroquial de Santa María de esta villa..... y beneficiado..... según la traza aprobada en veinte de Abril de mil seiscientos cincuenta y cinco por Don Fray Juan Merinero, Obispo de Valladolid. El veintitres de Abril ya recibió el Pedro nueve mil reales á cuenta para comprar maderas etc... El ocho de Marzo de mil seiscientos sesenta y siete se ajustó con Pedro Guillerin el dorado y estofado y encarnado de dicho retablo en treinta y seis mil reales que se concluyeron de pagar en tres de Octubre de mil seiscientos setenta

у

dos. Cean Bermudez acusa á este Pedro de la Torre de gusto decadente y que contribuyó al barroquismo; pero el citado Don José Martí, autoridad indiscutible, lo sincera de esta acusación, por lo menos respecto á la obra que nos ocupa, severa y buenas proporciones. En su centro se abre una gran hornacina bajo un dosel dorado dentro de la cual se ostenta una escultura colosal de la Santísima Virgen en actitud de ser elevada a los cielos por ángeles que empujan á las nubes que le sirven de peana y otros que la rodean, con el manto desplegado al viento, al estilo ampuloso de Bernini, los brazos estendidos y la vista fija en las alturas como en ademán de tender á algo suprasensible y todo sobre un eje al derredor del cual gira, y que desapareciendo a los ojos de los que lo miran desde el suelo de la iglesia, ofrece la perspectiva de hallarse en el aire. Es de madera y cartón representa muy al vivo su asunción á los cielos al cual misterio está dedicada la parroquia. Por la parte de atrás tiene un lindo camarín y debajo de este una capilla; otra en el presbiterio propiedad que fué del Torneo, y cuatro más en el cuerpo de la iglesia, afeadas algunas por la aglomeración de altares.

Su sacristía es preciosa por sus grandes proporciones alta bóveda y el pavimento de baldosas de pizarra blanca y negra en forma de juego de damas.

Entre otras curiosidades merecen especial inención sus dos pilas de agua bendita que son dos valvas de un enorme testáceo

de muy

[ocr errors][merged small][merged small][merged small][ocr errors]

traido del archipiélago filipino, cuando aún pertenecía a España y regaladas a este templo por el coronel de la guardia civil Don Miguel Gurtter y Maroto, hijo de esta villa.

Sus libros de bautizados se remontan al año mil quinientos treinta y cinco, y los de casados y de difuntos al mil quinientos sesenta y cinco.

Lo que más llama la atención es su esbelta torre, cuadrada de tres cuerpos y entre el primero y el segundo ancho y gracioso balaustre que la rodea;y todo, torre y la mayor parte de la fábrica, de piedra de sillería.

No consta con certeza el autor o autores de los cuadros que componen el retablo del altar mayor, por no haber entrado en el ajuste de este; pues aunque el que representa la presentación de la Santísima Virgen al sacerdote Zacarías, dice en su parte inferior por Amaro López, y en el de la visitación de la Virgen á San Zacarías y Santa Isabel borrada la mayor parte y muy confuso el letrero parece leerse Francisco Campo, como en el de nacimiento de Jesús dice: «Diole Xtobal de Valladolid clérigo beneficiado de dicha Iglesia», y en el de la Anunciación «Diole de.....y nada más, no puede saberse si los primeros consignan los nombres de los autores ó los de los donantes.

Últimamente, la que aparece de construcción mas moderna, es San Pedro: de tres naves con bóvedas de crucería, arcos de medio punto, sin ábside, el altar mayor churrigueresco de columnas salomónicas enormes, cuajadas de vides con grandes racimos, recargado de labores y todo el dorado de mal gusto.

Es quiza tan espaciosa como la de Santa María, pero sus cuatro amazacotadas columnas, aunque la dotan de mayor solidez la privan de mucho espacio y de majestad. Contiene algunas esculturas representando episodios de la pasión de Jesús, de tamaño natural, y en las que, si la tradición no se las atribuyese, se descubriría la gubia de Gaspar de Tordesillas, de quien hablaremos más adelante.

La capilla de San Andrés, hoy llamada de Nuestra Señora del Cármen, por hallarse esta imágen en el altar, fué fundada por el Ilustrísimo Señor Inquisidor Don Andrés Juan Gaitán de Santa Clara, del Consejo de S. M. Inquisidor de la Ciudad de los Reyes, en las Indias del Perú, electo Obispo de la de Quito, cuyo nombramiento renunció, asi como otro hermano suyo. Los dos bustos se hallan en un gran nicho de la pared de la derecha entrando, de rodillas ante un reclinatorio que ostenta las mitras.

$

Sus libros de bautizados no pasan del año mil quinientos treinta y uno.

Cada una de estas iglesias formaba parroquia distinta con una feligresia determinada, a pesar de que en ocasiones estuvieron unidas dos de ellas bajo un solo párroco, hasta el día doce de Marzo del año mil ochocientos ochenta y cinco, en el que, siendo ministro de Gracia y Justicia Don Francisco Silvela, comunicó al entonces Arzobispo de Valladolid Excelentísimo é Ilustrísimo Señor Doctor Don Benito Sanz y Forés que se había hecho el arreglo parroquial de esta archidiócesis. Y según la cédula auxiliatoria para ejecución de lo acordado, en Tordesillas quedaban sólo dos parroquias ambas de término: Santa María con sus dos filiales San Juan y Santiago, y San Pedro con las de San Antolin y San Miguel.

No se reducen á estos los edificios religiosos que prueban la acendrada piedad de esta antiquísima villa; pues contiene en su interior otros cuatro templos: dos monasterios de religiosas, el hospital de Mater Dei y la capilla de la V. O. T. de San Francisco, de los que haré mención detallada á su debido tiempo y en lugar oportuno. También subsisten en sus afueras cinco ermitas abiertas al culto. Nuestra Señora de la Quinta Angustia, ó como en la actualidad se la titula de las Angustias, á la entrada por la carretera de Valladolid, contigua al cementerio: San Vicente al 0. sobre la inárgen derecha del Duero y el camino viejo de Torrecilla de la Abadesa: el Santísimo Cristo de las Batallas al otro lado del río y en el vértice que forman las carreteras de Madrid y Salamanca: Nuestra Señora de la Peña, patrona de villa y tierra á cuatro kilómetros en la carretera de Olmedo, al SE. del pueblo y al E. sobre una eminencia, a la derecha del Duero y constituyendo con San Vicente como atalayas avanzadas de aquel: Santa Marina, á quien ya de varios siglos los sacerdotes todos de la población tienen por patrona y titular de una cofradía compuesta exclusivamente de eclesiásticos.

Han desaparecido en el interior el convento de Menores observantes unido al Real Monasterio de Santa Clara, cuyas religiosas estuvieron muchos siglos bajo su dirección y administración, y ocupaba la casa hoy del sacristán y las habitaciones contiguas de las demandaderas, el convento de San Francisco, del que solo se conserva la capilla, y San Antón, capilla convertida en la actualidad en casa particular en la calle á que daba nombre. En las afueras el convento de Dominicos de San Pablo, templo suntuoso á juzgar

.

por la parte que aún queda en pie; las ermitas de San Roque que ocupaba parte del herreñal que hay en el ángulo que forman al unirse la calzada de la Coruña y el camino de San Vicente; de la que era patron el Ayuntamiento que antiguamente iba en corporación con el clero parroquial y procesionalmente desde la iglesia de Santa María y daban asi vuelta á la ermita el día del santo titular: Santa Cecilia en una tierra hacia el Palenque y se dice que otra dedicada á San Lázaro en el camino de Valladolid cerca de la Quinta, y finalmente la de Nuestra Señora del Arenal junto a Zofraguilla, en la que se celebraba una romería parecida á la actual de la Peña, el domingo siguiente a la de ésta, y cuyas ruinas se descubren todavía, habiendo sido destruida por el ejército inglés que en la guerra de la independencia se llamaba nuestro libertador, y tal vez nos causó más daños que el invasor.

IV

Los reyes D. Alfonso 8.", Fernando 3.o y Alfonso 10."

Después de las turbulencias producidas por los ambiciosos é implacables bandos de los Castros y de los Laras, reunidos en Tordesillas D. Fernando 2.o rey de León y su sobrino D. Alfonso 3.o de Castilla, en el año mil ciento ochenta, hicieron la paz por mediación de los prelados y señores.

D. Pedro Manuel Cassado de Albiz, Abogado de la Real Chancilleria de la ciudad de Valladolid y Reales Consejos, natural y vecino de ella, en virtud de comisión del señor Teniente de Co. rregidor de esta villa de Tordesillas, en 18 de Julio de 1754, leyó, coordinó y folió seis reales provisiones que incluyen diferentes ordenanzas para el buen régimen y gobierno de esta villa, que se hallaban desordenadas y en letra antigua, copiándolas y describiéndolas en excelente letra moderna, Y dice: que «como en las ordenanzas que trascribe, se hace referente á otras «anteriores, recurrió al archivo del Ayuntamiento y »registrando sus papeles y documentos, hallo dos reales »cartas escritas en pergamino, dirigida la una al concejo de esta villa, á ocho de Octubre del año mil doscientos »noventa, dada en Sevilla por el rey D. Alfonso el décimo, que contiene las posturas hechas por los señores » Reyes D. Alfonso su bisabuelo y D. Fernando su padre, sá pro de ellos y de todos los pueblos y su tierra.»

Por los cuales documentos y otros que cita y de que haremos mención en ocasión oportuna, «no solo se demuestra su anti»güedad, Nobleza, honor, servicios, fuero, Leyes, usos »y costumbres inveteradas, sino también se encuentran prepetidas legales disposiciones, conducentes á su buen »gobierno, y algunas con especialidad muy dignas de observarse en el tiempo presente, que por evitar pro»ligidad y no pertenecer ahora á mi cargo, omito espe>cificar. Lo firma titulándose Doctor D. Pedro M. Cassado de Albiz, como he dicho arriba, y autorizan la autenticidad de la firma y pericia en letra antigua del copiante los escribanos, Juan Martín de Villagomez-Pablo Gómez Escudero-Baltasar López (1).

¡Lástima deplorabilisima que hayan desaparecido tan valiosos é inapreciables documentos que tanta luz podían arrojar sobre uno de los períodos más interesantes de la historia general de España y la particular de Tordesillas! Porque por ellos podríamos venir en conocimiento de los servicios que esta villa prestó a Don Alfonso 8.' y que su biznieto el Rey Sabio quiso galardonarle concediéndole fuero completo, como después diremos, pues se expresa así hablando de los vecinos de Tordesillas: «por facerlos > bien y merced y por darlos galardón por los muchos »servicios que ficieron al muy alto y muy noble y mu>cho onrrado Rey Don Alfonso nuestro bisabuelo y al » muy noble y muy alto y mucho onrrado rey Fernando » nuestro padre y á nos ante que regnasemos y después que regnamos.« (Carta del Rey D. Enrique 3.o que citaremos con más extensión a su tiempo.

De esta se deduce también que Tordesillas prestó muchos y grandes servicios al Rey D. Fernando el 3.0 á quien hoy veneramos sobre los altares y que sin duda este santo monarca quiso remunerarle, otorgándole en el año mil doscientos veintinueve la heredad de Zofraguilla, de la que actualmente sólo quedan las aceñas de este nombre que se extiende á todo el pago. Ortega o. c.

(1) Cuaderno existente en el archivo del Sr. D. José María Zorita, hijo de esta localidad, Diputado á Cortes por el distrito de Nava del Rey-Tordesillas y vocal del Consejo Superior de Agricultura en el año en que se escriben estos apuntes y á quien más de una vez me veré obligado á nombrar en ellos, ya que á su caballerosa benevolencia en confiarme los ricos y curiosos documentos que posee, y á sul vasta enciclopédica ilustración manifestada en sus discursos del Congreso, debo muchas de las notas aquí consignadas. Séame permitido por lo tanto manifestarle mi profundo reconocimiento al emborronar estas páginas,

« AnteriorContinuar »