Imágenes de páginas
PDF
EPUB
[merged small][ocr errors][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small][merged small]

ADVERTENCIA PRELIMINAR.

La importancia de las negociaciones diplomáticas que tuvieron lugar en Munster en el siglo xvii, es universalmente reconocida, no sólo bajo el punto de vista del derecho público europeo, toda vez que dieron por resultado la Paz llamada de Westfalia, sino que tambien en lo que se refiere á España, puesto que allí se firmó el Tratado de paz con Holanda,

que puso fin á la guera que desde los tiempos de Felipe II venian sosteniendo las dos Potencias, y que aparte una tregua de doce años, habia durado setenta.

No es por lo mismo de extrañar, que con motivo de la Paz de Westfalia , en distintos países y tiem

y pos se hayan publicado obras que honran la laboriosidad y talento de sus autores; pero como observa con justicia el diligente y concienzudo historiador belga, Mr. Gachard', a pesar de todas ellas, todavía

á no ha podido escribirse la historia completa de los Tratados que se firmaron en Munster, por no

[ocr errors]

1

En su obra Les Biblioteques de Madrid et de l'Escurial, Bruxelles, 1875.

haberse publicado varias de las correspondencias diplomáticas de los Embajadores que concurrieron al Congreso, citando como las más importantes las del Nuncio Fabio Chigi, la del Embajador de Venecia Alonso Contarini y la del primer Plenipotenciario español D. Gaspar de Bracamonte y Guzman, conde de Peñaranda, de quien Mr. Gachard, despues de hacer el elogio merecido, publica extractos de sus despachos durante los años de 1645 y 1648, sintiendo no poder hacerlo de todos ellos por no haberlos encontrado en la Biblioteca Nacional; así es en efecto, y á nosotros mismos, que despues de

у leer lo dicho, pensamos publicar la correspondencia de los Plenipotenciarios españoles en Munster, nos ha costado largo tiempo y trabajo poderla reunir, puesto que mirándola como una cosa de poco interés ó que no debiera conocer el público, no se ha tenido cuidado en reunirla y ordenarla; y no es, en verdad, que haya motivo alguno para dejar sin que vean la luz pública tan importantes despachos, ántes por el contrario, muestran plenamente que a pesar de nuestra decadencia en el siglo xvii, habia aún diplomáticos que, como el conde de Peñaranda, dieron muestra evidente de su saber, entereza y suficiencia para desempeñar el cargo dificilísimo que por Felipe IV se le encomendara; á pesar de las dificultades

á que ofrecia, y á pesar tambien de lo poco que se le ayudaba y de las trabas que se le imponian. No hay más que leer las cartas que publicamos para convencerse de la verdad de nuestro aserto; tres y más meses se le tenia sin noticias é instrucciones de su

« AnteriorContinuar »