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conocidos, é porque los oscurecieron las gravísimas novedades y trastornos que se realizaron, simultáneamente unos, á la raiz de ellos otros.

Comenzaron aquellas tareas por la lectura que á éscitacion de las mismas Córtes hizo cada secretario del Despacho, de una. Memoria comprensiva del estado en que se encontraban los negocios concernientes á sus respectivos ininisterios y departamentos. Y como se advirtiese que se hacia caso omiso de dos causas ruidosas que á la sazon se seguian, la una sobre la conspiracion tramada contra la seguridad del Congreso, la otra contra un supuesto general Audinot, que se decia agente de muy altos personages para trastornar el gobierno, hubo de contestar el ministro, que la primera se seguia ante el juez de primera instancia, y que sobre la segunda habia tomado la Regencia las medidas conducentes para aclarar los hechos. No satisfizo la última contestacion, y se propuso, y se aprobó por unanimidad, que el gobierno exigiese al juez encargado de ella diese parte de su estado dos veces cada semana, que éste parte se trasladase á las Cortes, y que el gobierno cuidára de no perder momento hasta su terminacion, indicándose además (3 de marzo, 1814) ) que aquella acta se imprimiera y circulára inmediatamente a todas las autoridades civiles, eclesiásticas, militares y políticas, para conocimiento del pueblo.

Hízose famoso este espediente, asi por tendido en él y dado dictámenes é informes los tribu

haber en

nales militares y civiles, la Audiencia, el Supremo de Justicia, el Consejo de Estado, y el Tribunal de Córtes, como por la calidad del impostor, y más todavía por la índole de la conspiracion, que aunque inverosímil y absurda, envolvia, con intencion perversa, á personas las mas eminentes, asi españolas como estrangeras, comprometiendo y haciendo aparecer odiosos nombres y sugetos que repugnaba oir sonar juntos. Tratabase, á lo que arrojaban las diligencias, de establecer en la península una república con el título de Iberiana ó Ibérica, y se hacia figurar en la trama á Napoleon, á Talleyrand, á don Agustin Argüelles, y á otros gefes del partido liberal español. Argüelles tuvo que dirigir una representacion á las Córtes para sincerarse de tan atroz calumnia, pidiendo ser oido judicialmente. Muchas proposiciones se hicieron sobre la misma materia en el Congreso, y por estravagante y ridícula que apareciese la patraña, ocupó á los tribunales

у á la representacion nacional, con no poca alarma del pais, hasta despues de la venida del rey. Y hubiera servido todavía la maquinacion para empeorar la suerte de los que por opiniones políticas fueron encarcelados, como después veremos, si felizmente no se hubiera descubierto, y confesado el mismo tramoyista que no era tál general Audinot, sino un francés cualquiera, cuyo verdadero nombre era Juan Basteau. Por . último, como implicase en sus declaraciones á personages de los

que

á la sazon mandaban, sepultaron al

célebre impostor en un calabozo, donde desesperado acabó por suicidarse.

Con laudable afan se dedicaron estas Córtes á aliviar la suerte de los que se inutilizaban en el servicio de las armas, y á arbitrar planes y medios para asegurarles la subsistencia. A este fin presentó la comision Hamada de Beneficencia militar un proyecto de ley, al cual cada diputado proponia añadir con noble celo las modificaciones que más cuadraban á su deseo y mejor modo de ver, y aceptadas algunas, fué al fin aprobado y se publicó por decreto (13 de marzo). Sus principales disposiciones eran:-La nacion recibe bajo su inmediata proteccion a los soldados que se inutilizasen en su defensa:-En cada cabeza de provincia se establecerá, si no la hubiese, una casa con el título de Depósito de inutilizados en el servicio militar:-Todo soldado inutilizado en el servicio de mar y tierra que da en libertad de entrar en el depósito, 6 de vivir como ciudadano en el pueblo que más le acomodare:-A todo soldado inutilizado, bien resida en el depósito, ó bien viva como ciudadano en los pueblos, se le abonará el vestuario, pan y prest y utensilio que los reglamentos señalan á los soldados de efectivo servicio: -A los soldados inutilizados, mientras residieren en los depósitos, se les procurará dedicar á las artes y oficios para los cuales tuviesen disposicion, dejándoles cuanto ganasen con su trabajo, como adicional al haber que les señala la patria:-Para atender a los

gastos que ocasionare la manutencion de los soldados inutilizados se aplican: 1.o el importe de los descuentos que se hacen en las oficinas del ejército con el nombre de Inválidos; 2.o la mitad del importe del indulto cuadragesimal; 3.o los donativos que hiciesen los españoles; 4.° el importe de la tercera parte pensionable de las mitras de España é Islas:- En los presupuestos anuales de los gastos comprenderá el secretario del Despacho de la Guerra los que causaren los inutilizados, y rebajando de su importe el de los arbitrios, comprenderá el déficit, si le hubiese, como la única partida de esta clase que habrá de cubrirse con los fondos del erario: En cada cabeza de provincia habrá una Junta protectora de los soldados inutilizados en el servicio militar:-Los que residiesen en los pueblos serán considerados como ciudadanos distinguidos, y tratados como táles en todas las funciones públicas, eclesiásticas

у

civiles que se celebráren:-Un escudo cosido en la manga izquierda de la casaca, con geroglíficos alusivos, atestiguará la noble calidad de los soldados inutilizados:-Estos serán colocados con preferencia en los empleos de Hacienda, en los de provision de los ayuntamientos, y en los subalternos de los tribunales para cuyo desempeño fueren apropósito:Dentro del terreno que en los baldíos se concediere al soldado inutilizado que le pretendiese, se pondrá una columna con una inscripcion: La Patria á su defensor F. N.:--Las juntas protectoras tendrán un libro

tado para

la compra

encuadernado con la magnificencia propia del objeto í que se destina, con el título de Libro de los defensores de la Patria; y en él se anotarán el nombre, apellido у hazañas de los soldados inutilizados, etc.

El mismo espíritu guió á las Córtes para recompensar en lo posible á la familia del heróico capitan de artillería don Pedro Velarde, víctima sacrificada el Dos de Mayo de 1808 por la libertad é independencia de su patria, concediendo á cada una de sus tres hermanas solteras la pension anual de seis mil reales, que podrian capitalizar tomando créditos del Es

de bienes nacionales; dando á su. hermano menor plaza gratuita en el colegio de Artillería, condecorando a su padre don José con una insignia propia de la nobleza, y encargando á la Regencia informase de los terrenos baldíos ó comunes que existieran en el distrito de la residencia del don José, para poder aplicárselos (15 de marzo), todo como muestra de gratitud nacional, y como testimonio de reconocimiento á tan benemérito español.

Y para inmortalizar la memoria de hecho tan glorioso y celebrar de un modo digno el aniversario del Dos de Mayo de 1808, acordaron tambien las Cortes (24 de marzo) que se exhumáran con todas las ceremonias religiosas los restos de los insignes don Luis Daoiz y don Pedro Velarde, y las de los valientes madrileños que perecieron aquel dia, y se encerraran en una caja, cuya llave se custodiaría en el archivo del

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