Imágenes de páginas
PDF
EPUB
[ocr errors]

reforma general de aranceles, y á propuesta de un diputado se acordó nombrar una comision especial, á la cual se pasó el informe leido en las Córtes de 1811 por el ministro de Hacienda don José Canga Argüelles, que contenia muy apreciables datos sobre la renta de aduanas, asi de España como de otras naciones de Europa. Estos y otros semejantes trabajos, que seria prolijo enumerar, tenian emprendidos y comenzados aquellas Córtes, animadas de gran celo, y contando sin duda con mas larga vida que la que la Providencia les tenia reservada (1)

Concretándonos, pues, á aquellos acuerdos y disposiciones de más interés, y que más pueden caracterizar el espíritu de aquellas Córtes, no podríamos omitir el decreto de Reglamento provisional para la Milicia

(1) Hiciéronse algunas propo- los hombres, para la agricultura, siciones, que, si no como impor- la industria y otras cosas útiles, sió tantes, como curiosas, merecen que por esto se entiendan aprouna ligera mencion, tales como badas las corridas de novillos, las del señor Gonzalez Rodriguez, quedando á la prudencia del gopara que no se otorgáran nuevas bierno pesar las razones que pueconcesiones para funciones de to. dan, si es dable, hacer compatiros de muerte en ninguna parte ble su permision con la moral y de la península; para que no se las costumbres públicas:-2. En permitiera la extraccion de gapa- caso de que por razones políticas dos boyales,.lapares y cabrios pa- que no están a mis alcances conra los reinos limítroses, y para venga, por evitar mayores males, que se prohibiera matar ganado y sin perjuicio de los principios vacuco, lanar y cabrio que no de la sana moral, permitir las tuviera tres años cumplidos de corridas de novillos, jamás será edad.--Sesion del 5 de abril. esto en domingo ni en dias festiY en la del 15 hizo el señor Ber- vos:-Y en la 3. proponia que al Dabeu las proposiciones siguien- hospital general de esta Corte, á tes: 1.4 Estinganse en toda la cuyo establecimiento se aplicaban monarquía española las corridas los productos de estos espectácude toros de muerte, destinados los, se le dieran fincas y bienes por el autor de la naturaleza uni- nacionales cuyos rendimientos camente para la manutencion de equilibraran aquellos productos.

nacional local de la península é islas adyacentes (15 de abril). Prescribíase en él, que todo ciudadano español en el ejercicio de sus derechos, casado, viudo ó soltero, desde la edad de 30 años hasta la de 50 cumplidos, estaba obligado al servicio de la Milicia nacional local.-Esceptuábanse solo los ordenados in sacris y tonsurados que gozáran del fuero; los diputados á Córtes y los provinciales; los consejeros de Estado, secretarios del Despacho y oficiales de sus secretarías; los magistrados, jueces, gefes políticos, alcaldes, y gefes de las principales oficinas de Hacienda; los médicos y cirujanos titulares; los albéitares en los pueblos en que no hubiese mas que uno; los catedráticos y maestros de primeras letras, y los matriculados de marina. --El servicio duraria ocho años, y consistia en dar un principal de guardia en el parage mas proporcionado, patrullar para la seguridad pública, perseguir los mal. hechores en el pueblo y su término, escoltar en defecto de tropa las conducciones de presos y las de caudales, etc.-Señalábase un cupo ó contingente, que era corto, proporcionado al vecindario y circunstancias de cada poblacion, el cual se sacaba por suerte como el del ejército, prévio un alistamiento general; se establecian reglas para la provision de los empleos de oficiales, sargentos y cabos, para la instruccion, revistas y abonos de haberes; se especificaba el uniforme y armamento que habian de tener; y por

último, se creaban tambien milicias locales de caballería.

Muchas otras proposiciones se hicieron sobre asuntos económicos y políticos, que demostraban el celo y buen deseo de aquellas Córtes, pero que su corta duracion no les permitió desarrollar. Dictaron, no obstante, entre otras, una medida grave y delicada por su índole y. naturaleza, cual fué la designacion del patrimonio del rey. Componíase éste, segun el decreto de 28 de marzo: 1.o de la dotacion anual de su casa; 2.o de todos los palacios reales que habian disfrutado sus predecesores; y 3.° de los jardines, bosques, dehesas y terrenos que las Córtes señalaren para el recreo de su persona. Su administracion durante la ausencia del

rey correria á cargo de los sugetos que la Regencia señalase, pero la de los bosques, dehesas y terrenos que quedáran fuera de la masa de los que las Cortes aplicasen al patrimonio real, estarían á cargo de la Junta del Crédito público. La Regencia remitiria inmediatamente a las Córtes todos los apeos, deslindes, amojonamientos y títulos de pertenencia de los Sitios Reales, palacios, alcázares, jardines, cotos, bosques, florestas, deliesas y terrenos pertenecientes hasta aquí al patrimonio que se encontrasen en los archivos y oficinas, juntamente con los testamentos de los reyes de la casa de Borbon, y una comision especial propondría al Congreso los que en su opinion deberían reservarse para el recreo de la persona del rey, espresándolos con toda individualidad. La misma comision designaría los que se hallase pertenecer al dominio Tomo XXVI.

6

privado de Fernando VII. y de los infantes su her mano y tio, reservándoselos como de propiedad privativa.

Pocos dias después (8 de abril) la Comision de Hacienda presentó su dictámen sobre la dotacion de la casa real, y aprobándole el Congreso decretó el 16: Que la dotacion anual de la casa del rey

debia fijarse en la suma de cuarenta millones de reales. Que de esta suma deberia pagar el rey todos los sueldos y gastos ordinarios y estraordinarios de la casa, cámara, capilla y caballeriza; los de la tapicería y furriera; los del guardaropa y guardajoyas; los de los palacios, bosques, jardines, dehesas y terrenos que las Cortes consignáran para su recreo; y las limosnas y ayudas de costa á criados, pobres, iglesias, etc. Que los terrenos que las Córtes señalaren para el recreo del rey formarian un artículo enteramente separado de la dotacion de su casa, y sus utilidades no se rebajáran jamás de ésta. Que corriera al cargo del tesoro público el pago de los alimentos de los infantes, el de los secretarios

y secretarías del Despacho, el de la guardia real, y el de todos los demas destinos que no son propiamente de la servidumbre de la casa del rey. Que se anticipára al rey para ayuda de los gastos que le ocasionára su establecimiento en la Corte el importe de un tercio de la dotacion, para distribuirlo en los artículos que mejor le pareciera.

Recaia este último artículo sobre la pretension

que se habia hecho de que se facilitasen al rey por una vez y aparte de la dotacion, 9.218.000 reales que se calculaba costaría poner su casa para cuando volviese del cautiverio, segun los presupuestos formados por la mayordomía mayor, sumillería y caballeriza, con especificacion de vestidos para los criados, de los caballos, mulas, coches, berlinas, vajilla, efectos de guadarnés, y obras de arquitectura y carpintería que se necesitaban. La comision, despues de haber puesto algunos reparos é intentado hacer algunas rebajas en estos presupuestos, prefirió el sistema que hemos visto de anticiparle la tercera parte de la dota cion para que la invirtiera en lo que y de la forma que mejor viera convenirle.

Ultimamente por decreto de 19 de abril se asignó para alimentos de cada uno de los infantes de España don Cárlos y don Antonio la cantidad anual de 150.000 ducados, que habian de satisfacerse por la tesorería general. No se hizo menciol, y fué cosa bien notable, del infante don Francisco de Paula, hermano sin duda por hallarse al lado

hallarse al lado y en compañía de los reyes padres, en quienes nadie pensó por entonces.

Como nuestros lectores habrán podido observar, á pesar de las circunstancias y del modo con que estas Córtes habian sido elegidas y formadas, segun hicimos notar en otro capítulo, en todas sus decisiones se veia prevalecer el espíritu liberal y predominar

del rey,

« AnteriorContinuar »