Colección de documentos inéditos para la historia de España [ed.] por M. Fernandez Navarrete [and others].

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Martín Fernández de Navarrete
1875

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Página 487 - Indias, e los unos ni los otros no fagades ni fagan ende al por alguna manera, so pena de la nuestra merced e de diez mili maravedís para la nuestra cámara a cada uno que lo contrario hiziere.
Página 110 - El Rey é la Reina. — Caballeros y escuderos y otras persones que por nuestro mandado estais en las Indias , allá vos enviamos á Juan Aguado, nuestro repostero, el cual , de nuestra parte, vos hablará. Nos vos mandamos que le dedes fe y creencia. De Madrid á nueve de Abril de mil cuatro cientos noventa y cinco años. — Yo el Rey. — Yo la Reina. — Por mandado del Rey é dela Reina, nuestros Señores, Hernandalvarez.
Página 480 - Nos, por la presente, les' ponemos y habemos por puestas; para lo cual, todo que dicho es, y para cada una cosa y parte dello, vos damos...
Página 309 - Nuestro Señor de me librar dellos (de los ojos dice), que bien sabe que yo no llevo estas fatigas por atesorar ni fallar tesoros para mí, que, cierto, yo conozco que todo es vano cuanto acá en este siglo se hace, salvo aquello que es honra y servicio de Dios, lo cual , no es de ayuntar riquezas ni soberbias, ni otras cosas muchas que usamos en este mundo, en las cuales más estamos inclinados que en las cosas que nos pueden salvar.
Página 504 - El segundo dia que llegó se .crió Gobernador y fizo oficiales y ejecuciones , y apregonó franquezas del oro y diezmos , y generalmente de toda otra cosa por veinte años, que como digo es la edad de un hombre, y que venia...
Página 502 - Aquel que crió á todos, me sostiene; su socorro fue siempre muy presto; otra vez, y no de lejos, estando yo más bajo, me levantó con su brazo derecho, diciendo: «¡oh hombre de poca fe, levántate, que yo soy, no hayas miedo!
Página 43 - ... venían, respondieron callando solamente, echando mano a los sombreros para los resaludar, quitaron juntamente con los sombreros las cabezas de sus cuerpos, quedando descabezados, y luego desaparecieron; de la cual visión y turbación quedaron los que los vieron cuasi muertos, y por muchos días penados y asombrados
Página 140 - Cibao y sus gentes, tributaban oro, como si yalehobiera mostrado y demostrado por naturales razones, que él no pudiera negar, sino que convencido del todo quedaba ser obligado, á Reyes ó gentes que nunca oyó ni creyó que eran en el mundo, tributar), respondió : «¿cómo puedo yo dar tributo, que en todo mi reino ni en alguna parte ni lugar dél nace ni se coge oro, ni saben mis gentes qué se es?
Página 382 - Rescibí en esto gran pena, así como en los bastimentos que yo les había de proveer; y algunos que no podían dar de comer en Castilla a un...
Página 280 - ... alto que fallara muy mayor temperancia, y diversidad en las estrellas y en las aguas; no porque yo crea que allí donde es el altura del extremo sea navegable ni agua, ni que se pueda subir allá, porque creo que allí es el Paraíso terrenal adonde no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina...

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