Costas y montañas: diario de un caminanteRenacimiento, 1921 - 429 páginas |
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... camino que sonreía y llamaba , y por él siguieron y siguen , y seguirán con preferencia y deleite , el número mayor de los varo- nes leyentes , si con beneficio o daño de la general sabiduria no es aqui lugar de establecerlo ni ...
... camino que sonreía y llamaba , y por él siguieron y siguen , y seguirán con preferencia y deleite , el número mayor de los varo- nes leyentes , si con beneficio o daño de la general sabiduria no es aqui lugar de establecerlo ni ...
Página 16
... camino , lo extraor- dinario de su valor y de su audacia , lo nuevo de su rostro , de sus armas , de su arreo , hablan más recio a su generoso espiritu que las fogosas iras marciales o la emulación envidiosa de la venganza , y lo ...
... camino , lo extraor- dinario de su valor y de su audacia , lo nuevo de su rostro , de sus armas , de su arreo , hablan más recio a su generoso espiritu que las fogosas iras marciales o la emulación envidiosa de la venganza , y lo ...
Página 17
... camino completamente exhausto de merecimientos ; los encuen- tra el buen soldado , en retiradas , en derrotas , en catástrofes supremas de su desbaratada hueste ; la resignación no ha de ser flaqueza , sino virtud ; no ha de consistir 2 ...
... camino completamente exhausto de merecimientos ; los encuen- tra el buen soldado , en retiradas , en derrotas , en catástrofes supremas de su desbaratada hueste ; la resignación no ha de ser flaqueza , sino virtud ; no ha de consistir 2 ...
Página 29
... camino . Lucía el faro encendido sobre la torre del antiguo castillo , y lucía correspondiéndose con el de Algorta . El marino que corre la costa , va descubriendo a lo largo de ella un cor- dón de luminosos vigías , que le guían con ...
... camino . Lucía el faro encendido sobre la torre del antiguo castillo , y lucía correspondiéndose con el de Algorta . El marino que corre la costa , va descubriendo a lo largo de ella un cor- dón de luminosos vigías , que le guían con ...
Página 30
... camino que los emperadores romanos tendieron sobre la raya cántabra como cadena destinada a ceñir y sujetar los lomos de una fiera indomable , cuyo irritado resuello amedrenta a su opresor y due- ñc , y cuyos estremecimientos le ...
... camino que los emperadores romanos tendieron sobre la raya cántabra como cadena destinada a ceñir y sujetar los lomos de una fiera indomable , cuyo irritado resuello amedrenta a su opresor y due- ñc , y cuyos estremecimientos le ...
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Términos y frases comunes
abad acaso agua Alfonso Alfonso VIII Alfonso XI alma Ambrosero ánimo antigua apellido APÉNDICE NÚM Apostol armas arrimados Asturias Asturias de Santillana avia batalla Besaya blasón Burgos caballero camino cántabros Castilla Castro CASTRO-URDIALES caudal célebre cielo ción colegial colindres concejo conde conserva corazón corre corregidor costa Crónica curioso cuyo dha villa dhos días donación doña enemigo Escalante escudo españoles espíritu Fernando Fernando IV gente gloria glorioso Gonzalo halla hidalgos hijo historia humana iglesia infante labrado Laredo Liébana linaje llama llega luego mandamos mano marina marqués marqués de Santillana memoria misterio monasterio montaña montañeses monte muelles muerte mundo murió nave nombre obispo ojos paisaje parajes parece paso patria pecho Pedro piedra pueblo puerto puesto reina roca ruesga salir Santa Santillana Santoña señorío siglo siglo xv siglo XVII soldados templo tierra todavía Toledo tomo torre Torrelavega trae Trasmiera Treceño Valdáliga valle vecinos Vega villae viva
Pasajes populares
Página 404 - E los unos ni los otros no fagades ni fagan ende al por alguna manera so pena de la nuestra merced é de diez mil maravedís...
Página 397 - Don Carlos, por la gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalem, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Cordova, de Córcega, de Murcia, de Jaén...
Página 404 - Nos en la nuestra Corte, donde quier que nos seamos del día, que vos emplazare fasta quince días primeros siguientes, so la dicha pena, so la qual mandamos a qualquier Escrivano público, .que para esto fuere llamado, que dé ende al que vos la mostrare testimonio signado con su signo, por que nos sepamos en como se cumple nuestro mandado.
Página 392 - Cister, que, traducido del latín, se encabeza así: *Sea notorio á todos, así presentes como futuros, como yo Alfonso, por la gracia de Dios Rey de Castilla y de Toledo, en uno con la reina Doña Leonor, mi mujer, y con la infanta Berenguela, mi fija.
Página 397 - Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia de Jaén, de los Algarbes, de...
Página 15 - ... del monasterio... echando el apellido (como decían los banderizos de la Edad Media), no para homicidas empresas ni cruentas obras, sino para satisfacer la deuda sagrada que al nacer contrajo todo hombre con el suelo que le dió cuna: la de emplear en su servicio la mejor porción de su obra».
Página 48 - Mi amor me dice de usted y yo lo mismo le digo, y en estando los dos solos, de tú por tú nos decimos. Ya no se estila decir: ¡viva el oro, viva el oro!, que sólo se dice ahora: ¡viva la prenda que adoro! Viva Cádiz, viva el Puerto, viva quien sabe querer, viva quien pasa en el mundo penas por una mujer. He estado en el purgatorio y he visto todas las penas, y he visto que por querer ningún alma se condena. Yo quiero bien, y no puedo decir á quién quiero bien; tan sólo diré que quiero sólo...
Página 54 - No trocara esta vida de picaro por , la mejor que tuvieron mis pasados. Tomé tiento a la corte; íbaseme sutilizando el ingenio por horas; di nuevos filos al entendimiento, y viendo a otros menores que yo, hacer con caudal poco mucha hacienda, y comer sin pedir ni esperarlo de mano ajena, que es pan de dolor, pan de sangre, aunque te lo dé tu padre, con deseo de esta gloriosa libertad, y no me castigasen, como a otros por vagabundo, acomodéme a llevar los cargos que podían sufrir mis hombros.
Página 208 - Las aguas corrientes no son riqueza sólo; son vida del paisaje. Porque el agua posee los tres accidentes del vivir: luz, voz y movimiento; luz reflejada, como la luz de la pupila; voz ligera y amorosa, soñolienta y grave. como la voz de la garganta humana. No hay soledad donde el agua corre; no hay tristeza donde el agua mana; no hay desierto donde el agua vive. Fecunda el suelo y despierta el alma, arrulla el dolor, ensancha la alegría, es compañía y música, medicina y deleite; sobre sus ondas...
Página 289 - ... con voz plañidera, sin acompañamiento alguno y en un ritmo sencillo de dos frases, parecido al canto llano de la liturgia católica.