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El Sr. Fernandez-Guerra en el lugar citado confirma en parte esta opinion, si bien ,dice que los acusados ó presuntos reos se colocaban en ala, en vez de en círculo, al que nosotros creemos que se refiere aquí la palabra vuelta.

V. V.

Friso. Núm. 207, T. 111, pág. 48. Friso, ó sea la parte que media entre el arquitrabe y la cornisa, es, segun Dozy, una palabra de orígen griego, desfigurada por los árabes, y trasmitida por su conducto á los idiomas neolatinos. Suprimida la primera sílaba de la voz griega ¿wpópo;, los árabes dijeron foros 6 feriz, de donde formaron (ifriz), que significa, segun Freytag, corona et supercilium parietis ad pluviam arcendam, y que Bocthor traduce por friso. Esta palabra pertenece á la lengua árabe clásica, y su uso es indudablemente en ésta más antiguo que en los idiomas europeos.

Ogiva. Núm. 71, T. 1, pág. 237. La palabra ogiva, en frances antiguo augive, viene, segun opinion general, del aleman auge, oog en neerlandes, que significa ojo, á causa, dicen, de que los arcos de las cimbras en las bóvedas góticas forman ángulos curvilíneos semejantes á los del ángulo del ojo. L'Héricher y Littré la derivan del verbo latino augere, aumentar, porque el arco en forma diagonal aumenta la fuerza de la bóveda. El augere latino, á su vez, viene del sustantivo sanscrito óga, que significa conjunto, reunion, multitud, de donde provino el verbo dinamarques oge, en islandes auka, en la citada significacion de aumentar. Con tales supuestos, á pesar del Diccio*nario de la Academia, y áun contra la constante costumbre que ha tenido el que escribe estas líneas, parécele que ogiva no puede escribirse sino con g.

J. M. E. DE LA P.

V. V.

REVISTA

DE

ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS.

Se publica los dias 15 y último de cada mes.- Precio de suscricion.- Madrid, tres meses, 2 pesetas.— Provincias y Portugal, remitiendo el importe á la Administracion, el mismo precio. Por corresponsales: 3 pesetas trimestre; un año, 11 pesetas.-Extranjero y Ul. tramar, un año 25 pesetas.- Puntos de suscricion.-En Madrid: en la Administracion, calle de las Vencras, 2, cuarto principal; en las porterías del Archivo Histórico Nacional (Leon, 21), Biblioteca Nacional y Museo Arqueológico, y en las librerías de Durán, Cuesta, Bailly-Baillière y de D. Leocadio Lopez.

En provincias.- En las porterías de los Archivos y Bibliotecas provinciales, y en las principales librerías, ó remitiendo directamente el importe á la Administracion, en sellos de correos ó libranza de fácil cobro.

En los mismos puntos se hallan tambien de venta, al precio de diez pesetas, los tomos I y II de la REVISTA.

MADRID, 1873.—IMPRENTA, ESTEREOTIPIA Y GALVANOPLASTIA DE ARIBAU Y COMPAÑÍA, sucesores de RIVADENEYRA.-Calle del Duque de Osuna, núm, 3,

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El Archivo del Patrimonio que fué de la Corona, en las Baleares.-Noticias: Trabajos de la Sociedad para el adelanto de los estudios, en Florencia. Fundacion de un museo de Cerámica en Coburgo. - Coleccion de Caligrafia oriental legada al Museo Británico-Venta de una coleccion de autógrafos en París.- Precios de subasta de libros españoles. - Publicacion de los Archivos del Imperio aleman.-Traslaciones de personal del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Anticuarios.-Nombramiento de Jefe de la Seccion de Museos.-Ascenso en la de Archivos.- Fondos de los establecimientos: Comision de reconocimiento y busca de tratados internacionales en el Archivo de Simáncas (continuacion).- Variedades: Los Pertigueros de la Iglesia de Santiago continuacion). II.— Documentos relativos al cuadro que debió pintar Francisco Le Moyne para el real sitio de San Ildefonso.-Preguntas: Amo.- Golfines.- Respuesta: Pano.- Anuncio.

EL ARCHIVO DEL PATRIMONIO

QUE FUE DE LA CORONA,

EN LAS BALEARES.

El decreto publicado con fecha 15 de Abril último en la Gaceta de Madrid, disponiendo que los archivos de las Bailías del patrimonio que fué de la corona de Barcelona y las Baleares pasen á formar parte de á formar parte de las bibliotecas provinciales, archivos generales, y administraciones económicas de los mismos puntos, establece las reglas de clasificacion que han de servir de base para distribuir convenientemente los libros, papeles y documentos, que aquellos depósitos contienen.

Esta operacion de suyo delicada y

de no fácil y pronto resultado, tratándose de unos archivos, que por razones que no son de este lugar, carecen de una organizacion uniforme, esperamos que será llevada á cabo más con acierto que con precipitacion, sin perder de vista que sat citò, si sat benè, es decir, que nunca es tarde si se hace bien.

Algo más, y con mejor acuerdo, podia haberse dispuesto sobre este asunto, pero como es operacion confiada á la ilustracion y práctica de los dignos individuos del Cuerpo especial de Archiveros y Bibliotecarios, nombrados por el ministerio de Fomento, de acuerdo con el de Hacienda, en la parte relativa á los empleados del ramo que han de hacerse cargo de algunos papeles, es para nosotros prenda segura de acier

to la intervencion de aquellos entendidos funcionarios.

Siempre es útil la publicacion de noticias referentes á los documentos que existen en los archivos y bibliotecas, oscurecidos hasta el dia, porque es el medio mejor de hacer llegar á conocimiento de los hombres estudiosos un considerable caudal de consulta para ilustrar aquellos ramos del saber humano que cada uno cultiva con preferente aficion; pero crece el interes cuando alguno de estos importantes depósitos se ve amenazado, y condenados sus documentos á una dolorosa dispersion, sin tener conocimiento del estado en que antes se encontraban.

Esta consideracion nos ha movido á dar una ligera noticia del que tenía en Octubre de 1867 el archivo del patrimonio que fué de la corona en las Baleares, sito en la ciudad de Palma de Mallorca.

A la vez que para evacuar asuntos propios en dicha isla, se concedió autorizacion al que escribe estas líneas para visitar el archivo de la Bailía, con la obligacion de examinar detenidamente en el corto espacio de un mes todos sus documentos y formar de ellos una relacion exacta que se habia de custodiar en el general que dicho patrimonio tenía en Madrid.

A investigaciones de este género no se prestan nunca los plazos cortos y fatales, ni la índole de un Archivo de cuyo estado poco satisfactorio se tenian ya suficientes noticias oficiales.

Setenta y nueve años de existencia cuenta hoy en el lugar que ocupa el archivo del patrimonio que fué de la corona en Palma de Mallorca, segun se infiere de la inscripcion colocada dentro del mismo y encima de la puerta de entrada, en la cual se lee lo siguiente: Año de 1794. Siendo Intendente de este ejército y Reino el M. I. S. D. Blas de Aranza, se hizo este archivo del Real Patrimonio; y sin embargo de tan largo período no han podido conseguir sus papeles organizacion ni conservacion.

Carecian de organizacion á la fecha en que se verificó el reconocimiento, y probablemente seguirán en el mismo estado, porque no ha presidido á la clasificacion de sus documentos ningun sistema cientifico ni aún empírico; la relacion que de ellos existia entónces en aquella Bailía, sobre ser incompleta no era alfabética ni cronológica ni topográfica. Muchos de los papeles referentes á amortizacion, laudemios, cabrevacion, contabilidad, rebudas, censos, diezmos y remates, estaban lastimosamente confundidos sin hallarse tampoco colocados en armarios correlativos.

Para dar una ligera idea del estado de conservacion en que se hallaban los documentos del mencionado archivo, basta consignar algunos asientos de la incompleta y única relacion que existia en la Bailía.

Legajo de fragmentos de libros de amortizacion y laudemios,

Legajo de fragmentos de libros de

rebudas.

Legajo de fragmentos y cuadernos de libros titulados Llibre comú. Legajo de fragmentos y cuadernos de libros de Data.

Éstos, que mejor que asientos de un índice, deberian figurar como capítulos de cargos, y algunos otros que podríamos citar referentes á los libros de cabreos ó becerros, de los cuales decia ya D. Santiago Caldas, en 1859, que no podia especificarse su número, porque muchos de ellos son fragmentos antiguos que casi no pueden leerse, revelan evidentemente el poco cuidado y esmero con que se conservaron los importantes documentos depositados en aquel archivo. Existia tambien en éste, en la fecha á que nos referimos, una coleccion de pergaminos colocados sin fundado motivo en tres puntos diferentes, y aun cuando la Bailía tenía noticia de ellos, debia ignorarse su contenido y hasta su cronología cuando no aparecian registrados en parte alguna.

Mil ochenta y cuatro pergaminos contenidos en 15 voluminosos atados, resultaron de su exámen y reconocimiento, que divididos por siglos dan el resultado siguiente: 321 pergaminos pertenecientes al siglo XIII.

279 id., id. al siglo XIV. 159 id., id. al siglo XV. 160 id., id. al siglo XVI. 82 id., id, al siglo XVII. 1 id., id. al siglo XVIII.

Total 1.002 pergaminos, á los cuales unidos ochenta y dos en fragmentos, cuyo estado de deterioro no permitia leer la fecha ni conocer el asunto de que tratan, suman los 1.084 ya referidos. Y no es esto decir que no hubiese buen número de fragmentos entre los demas pergaminos, pero la circunstancia de conservar la fecha y conocerse, aunque con dificultad, el asunto, permitia clasificarlos cronológicamente, entre los ménos averiados. Muchas de estas lamentables pérdidas reconocian por causa antiguos descuidos, otras tienen su origen en acontecimientos más recientes.

Lo dicho basta para conocer la imposibilidad absoluta de formar en el corto espacio de un mes la relacion exacta de un considerable número de pergaminos, cuando sólo en la lectura de todos ellos, que empiezan en la primera mitad del siglo XIII, ό sea en la conquista de Mallorca, y concluyen en el XVIII, por el carácter de su escritura, por sus infinitas abreviaturas, por el estado de deterioro en que se encuentran; roidos unos por ratones, consumidos otros por la humedad; escritos los más en latin; muchos en dialecto mallorquin, y algunos en italiano, invertiria no ménos de nueve á diez meses, sin vagar, cualquiera de los que á su larga práctica reunen condiciones facultativas para esta clase de trabajos, porque muchos de aquellos pergaminos tienen gran número de líneas de seis decímetros, y áun más, de

longitud con letra muy menuda. Dióse, sin embargo, principio á la lectura de algunos de ellos sacándose un ligero extracto de ciento cuarenta y cinco documentos, pero aproximándose el término de la licencia, fué preciso suspender este trabajo limitándole á clasificarlos cronológi

camente.

Los pergaminos que pudieron reconocerse se referian no sólo á derechos del Patrimonio de la Corona, sino tambien á contratos y convenios entre particulares, que muchas veces habrán sido buscados sin éxito; contienen tambien ventas apocas, establecimientos, consignaciones, quitaciones de censos, testamentos, poderes, donaciones, nombramientos de Bailes y Vireyes de Mallorca, divisiones de tierras entre el rey D. Jaime y su pariente D. Nuño Sanz, censos, restituciones al Real Patrimonio, subastas, licencias, alodios, permisos para fabricar hornos, provisiones, cesiones, sentencias, cambios y permutas, transacciones, privilegios, etc.

Unidos estos documentos al gran número de expedientes colocados en varios armarios sin otra indicacion que la del siglo á que pertenecian y la materia de que trataban en general, y á los muchos atados de papeles que, por falta de espacio, esperaban en el suelo su colocacion, se podrá formar una idea aproximada del estado de aquel Archivo.

Los trabajos de clasificacion co.. menzados sin plan por el Sr. Santaella; reformados despues á su mo

do por D. Santiago Caldas en 1859 en virtud de comision especial, y alterados posteriormente, en parte y tal vez contra su voluntad, por persona ajena á la administracion del Patrimonio que fué de la Corona, aunque de reconocida ilustracion, han dado lugar al desórden é irreparables pérdidas que hoy se lamentan.

Las condiciones de la localidad en | nada favorecen á la conservacion de los papeles y libros que allí se custodian por la humedad que destilan sus paredes, y tal vez los que en el año 1867 eran documentos íntegros y bien conservados, merced á su reciente fecha, aumentarán hoy el largo catálogo de los fragmentos, convirtiendo aquel Archivo en un almacen de libros y papeles mutilados, como testimonio irrecusable del poco celo ó de la escasa ilustracion de los encargados de su custodia.

A la conservacion de un archivo no pueden consagrarse exclusivamente los que reciben este encargo como un pasatiempo de ratos perdidos. Esta ha sido la causa de que el Archivo que nos ocupa se encuentre en un estado tan lamentable, á la cual puede añadirse el poco interes que, por razones que desconocemos, ha merecido siempre aquel importante depósito.

Algo hay que decir tambien respecto á su custodia. Con el objeto de fomentar los estudios históricos y literarios se concedieron en várias ocasiones permisos á particulares para examinar los documentos del

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