Gramática histórica de la lengua castellana

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Jubera, hermanos, 1903 - 380 páginas
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Página 92 - ... -¡Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados; y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío.
Página 179 - Quien mira el gran concierto de aquestos resplandores eternales, su movimiento cierto, sus pasos desiguales, y en proporción concorde tan iguales: La luna cómo mueve la plateada rueda, y va en pos de ella la luz do el saber llueve, y la graciosa estrella de amor...
Página 323 - Existe una práctica que se va haciendo harto común, y que me parece una de las degradaciones que deslucen el castellano moderno. Consiste en dar al gerundio un significado de tiempo que no es propio de este derivado verbal. En un escritor altamente estimable leemos : "Las tropas se hicieron fuertes en un convento teniendo pronto que rendirse. . .". El tener que rendirse...
Página 280 - ¿qué hiciérades vosotros en confesar una verdad tan notoria? La importancia está en que sin verla lo habéis de creer, confesar, afirmar, jurar y defender; donde no, conmigo sois en batalla, gente descomunal y soberbia.
Página 222 - Dulce vecino de la verde selva, Huésped eterno del abril florido, Vital aliento de la madre Venus, Céfiro blando: Si de mis ansias el amor supiste, Tú, que las quejas de mi voz llevaste, Oye, no temas ya mi ninfa dile, Dile que muero.
Página 211 - Fabio, las esperanzas cortesanas prisiones son do el ambicioso muere y donde al más astuto nacen canas. El que no las limare o las rompiere, ni el nombre de varón ha merecido, ni subir al honor que pretendiere.
Página 294 - Por ti el silencio de la selva umbrosa, por ti la esquividad y apartamiento del solitario monte me agradaba; por ti la verde hierba, el fresco viento, el blanco lirio y colorada rosa y dulce primavera deseaba.
Página 333 - Por esto me duelo yo siempre de la mala suerte de nuestra lengua castellana, que, siendo igual con todas las buenas en abundancia, en propiedad, variedad y lindeza, y haciendo en algo de esto a muchas ventaja, por culpa o negligencia de nuestros naturales está tan olvidada y tenida en poco, que ha perdido mucho de su valor.
Página 264 - Que parezca en el aire y movimiento La generosa raza do ha venido; Salga con altivez y atrevimiento Vivo en la vista, en la cerviz erguido; Estribe firme el brazo en duro asiento Con el pie resonante y atrevido, Animoso, insolente, libre, ufano, Sin temer el horror de estruendo vano.

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