Monografías históricas sobre la ciudad de Lima, Volumen2

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Perú, Librería e imprenta Gil, s.a., 1935
 

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Página 299 - Ingas y los poseían y regían como suyos propios, y los pusimos debajo de la real corona, que entienda su Majestad Católica, que los dichos Ingas los tenían gobernados de tal manera que en todos ellos no había un ladrón ni hombre vicioso ni hombre holgazán, ni una mujer adúltera ni mala; ni se permitía entre ellos ni gente de mal vivir en lo moral...
Página 299 - Y con esto suplico a mi Dios me perdone; y muéveme a decirlo porque soy el postrero que muere de todos los descubridores y conquistadores, que como es notorio ya no hay ninguno, sino yo solo en este reyno, ni fuera de el, y con esto hago lo que puedo para descargar mi conciencia".
Página 77 - Formaron los altares referidos en sus respectivos sitios, las religiones de Santo Domingo, San Francisco, San Agustín, la Merced y la Compañía de Jesús, y...
Página 250 - ... grotesco y rastrero anticlericalismo, hicieran del severo Lemos cabeza de turco, propinándole los epítetos más raheces. El mismo Mendiburu, investigador prolijo y benemérito pero entendimiento de vuelo escaso, no ha podido comprenderlo. Quien con elevado criterio lo estudie, advertirá que Lemos fue, en la decadencia y flojedad del reinado de Carlos II, uno de los mandatarios ultramarinos más honrados, enérgicos y celosos, digno e inconmovible continuador, en menoscabados tiempos, de la...
Página 299 - ... que las cosas de la guerra aunque eran muchas, no impedían a las del comercio ni éstas a las cosas de labranza y cultivar de las tierras ni otra cosa alguna; y que en todo, desde lo mayor hasta lo...
Página 299 - Primeramente antes de empezar dicho mi testamento, declaro que ha muchos años que yo he deseado tener orden de adquirir a la Católica Majestad del Rey Don Phelipe, Nuestro Señor, viendo cuan Católico y Cristianísimo es, y celoso del servicio de Dios, nuestro Señor, por lo que toca al descargo de mi ánima, a causa de haber sido yo mucha parte en el descubrimiento...
Página 299 - Ingas eran tenidos y obecidos y respetados de sus subditos como gente muy capaz y de mucho gobierno, y que lo mismo eran sus gobernadores y capitanes ; y que como en estos hallamos la fuerza y el mando y la resistencia para poderlos...
Página 299 - Señor y quitarles su tierra y ponerles debajo de la real corona, fue necesario quitarles totalmente el poder y mando, y los bienes, como se los quitamos a fuerza de armas; y que mediante haberlo permitido Dios Nuestro Señor, nos fue posible sujetar este reino de tanta multitud de gente y riqueza, y de señores los hicimos siervos tan sujetos, como se ve, y que entienda Su Majestad que el...
Página 94 - Virrey lo mandaba, y que la barranca era señal evidente ya el río había llegado una vez allí y había de llegar otra por el común refrán: el cabo de los años mil vuelve el río a su carril...
Página 299 - ... y así cuando vieron que había entre nosotros ladrones y hombres que incitaban a pecado a sus mujeres e hijas, nos tuvieron en poco; y han venido a tal rotura en ofensa de Dios estos naturales por el mal ejemplo que les hemos dado en todo, que aquel extremo de no hacer cosa mala se ha convertido en que hoy ninguna o pocas hacen buenas...

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