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modací y Mora.--Antonio Valdés.-Francisco Armesto.-Alberto Santías.

у Publicacion.—Leida y publicada fué la anterior sentencia por el Excelentísimo Sr. D. Alverto Santías, Magistrado del Tribunal Supremo , estándose celebrando audiendia pública eo su Sala tercera el dia de hoy, de que certifico como Secretario Relator de la misma.

Madrid 3 de Febrero de 1872.-Licenciado José María Pantoja. (Gaceta de 16 de Abril de 1872.)

796.

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(76 de 1872.) Recurso de casacion (3 de Febrero de 1872.).-HURTO DE MADERAS Y DAÑOS EN MONTES.-Se declara por la Sala tercera del Tribunal Supremo no haber lugar al recurso de casacion por infraccion de ley, interpuesto por D. Anastasio Puente Jimenez contra la sentencia pronunciada por la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada, en causa seguida al mismo por hurto de maderas y daño en los montes, y se resuelve: 1.° Que segun

el art. 189 de las Ordenanzas de Montes de 22 de Diciembre de 1833, los que llevasen furtivamente árboles caidos ó que fueren detenidos por cortados en contravencion a la Ordenanza incurren en igual pena y restitucion que si los hubiesen cortado por su pie:

2.° Que la frase llevasen furtivamente significa el hurto, segun define el Código penal; y por consiguiente, al calificar la Sala sentenciadora de hurto la sustraccion de pinos maderables, expresando que está comprendido en el núm. 3. del art. 437 de aquel Código, y penarlo con arreglo á los artículos 186, 190, 194 y 195 de las Ordenanzas citadas, no incurre en error de derecho por aquella calificacion, puesto que expresa el nombre del delito que constituyen los hechos en conformidad á la ley, ni motivo al recurso de casacion

por el caso 3.o del art. 4.° de la ley que lo ha establecido: 3.° Que disponiéndose en el art. 124 del reglamento de 17 de Mayo de 1865 para ejecucion de la ley de 24 de igual mes de 1863 que cuando el importe de daños en los montes públicos excede de 1,000 escudos, corresponde conocer á los Tribunales de justicia con arreglo á las prescripciones del Código penal, no puede afirmarse que haya incompetencia en el Juzgado y Audiencia que ha conocido

y de una causa en que el importe de los años excede de la expresada cantidad: y áun en la hipótesis de que la hubiese, no es procedente contra ella el recurso por infraccion de ley, pudiendo sólo promoverse por la forma con arreglo al 7. del ari. 5. de la ley ántes citada, y siempre que concurran los requisitos que se expresan en el artículo 6.' de la misma:

4.° Que tampoco pueden servir de fundamento á un recurso en el fondo, infracciones que se refieren al orden de procedimiento:

5. Que consignándose como hechos probados en la sentencia

° que desde la época en que el recurrente se posesionó é hizo cargo de un inonte se han cortado y extraido los pinos maderables y causado

y los demás daños que han sido objeto de la causa, y que de ello está convicto y confeso, sólo él puede entenderse responsable, sin que pueda afirmarse que haya error en la participacion de autor que en el delito se le atribuye, dando motivo para el recurso segun el caso 4.° del art. 4.° de la ley ya citada;

Y 6. que para que pueda interponerse el recurso de casacion por infraccion de ley en los juicios criininales es necesario, segun el art. 16 de la de su establecimiento, que en el escrito en que se proponga, despues de citar el artículo de esa ley que lo autoriza, se expresen las que se supongan infringidas; y por consiguiente, no citándose ley alguna á que se haya faltado en la parte dispositiva de la sentencia, es improcedente el recurso.

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En la villa de Madrid, á 3 de Febrero de 1872, en el recurso de casacion por infraccion de ley que ante Nos pende, interpuesto por D. Apastasio Puente Jimenez contra la sentencia pronunciada por la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada en causa seguida al mismo y otros en el Juzgado del distrito del Capillo de dicha ciudad por hurto de maderas y daños:

Resultando que en 12 de Diciembre de 1861 se remató a favor de Don Miguel Andrés Guerrero la corta de 479 pinos inmaderables, sitos en la cañada de Ogea, jurisdiccion del pueblo de Quentar; cuyo remate fué cedido por aquel en Enero siguiente á D. Tomás Astudillo, quien a su vez lo traspasó a otros, hasta venir á parar en D. Anastasio Puente Jimenez: Resultando

que éste einpezó la corta de pinos sio llenar las formalida des necesarias, y extendiéndola á pinos maderables no señalados por los peritos, subre la cual, así como sobre otro abuso que se estaba cometiendo en otra corta de pinos situados en el cerro de la Cuna, término del mismo pueblo, cedida tainbien al procesado Puente, se instruyó expediente gubernativo, que se remitió al Juzgado por el Goberuador de la provincia para que procedliese con arreglo a las leyes; y habiéndoze instrnido la correspondiente causa, se mandó por la Audiencia del territorio que se formasen ramos separados respecto a las dos referidas cortas, y se acreditase en cada uno de ellos el importe de los daños causados por cada una de las mismas, apareciendo del reconocimiento practicado por los peritos que el daño causado en el sitio de la cañada de Ogea ascendia por diversos conceptos á la suma de 1,001 escudos 185 milésimas:

Resultando que seguido éslé ramo de autos por todos sus trámites, el Juzgado dictó auto de inhibicion en favor de la Administracion, que fué revocado por la Superioridad, mandando que se devolviese la causa al inferior para su terminacion; verificada la cual el Juzgado pronunció senlencia definitiva, que ha sido confirmada por la referida Sala, declarando que los hechos que han dado lugar al proceso constituyen los delitos de liurto de maderas y daños causados en el monte de Quentar y sitio denoninado Cañada de Ogea: que D. Anastasio Puente está convicto y confeso de haber sido su autor, sin circunstancias apreciables, y que no aparece cargo alguno contra D. Tomás Astudillo y D. Miguel Andrés Guerrero; condenando en su consecuencia al D. Anastasio en 195 escudos 300 milésimas de multa , á que pague 746 escudos 145 milésimas por vía de restitucion, y. 1,628 escudos por vía de indemnizacion al fondo de Propios, y al abono de todas las costas y gastos del juicio desde la formacion de esta pieza de autos, absolviendo libremente á los otros dos procesados Astudillo y Guerrero:

Resultando que contra esta sentencia interpuso D. Anastasio Puente en tiempo y forma recurso de casacion por iofraccion de ley, fundándolo en los casos 3. y 4.° del art. 4.° de la provisional que los ha establecido, y alegando sin citar determinadamente los artículos' del Código y de las disposiciones legales que encuentra infringidos:

1.° Que se ha cometido en la sentencia un'error de derecho al calificar el delito como hurlo de maderas, siendo el de daño causado eo montes públicos previstos en las Ordenanzas de 22 de Diciembre de 1833, y al dar ofecto retroactivo al reglamento de 17 de Mayo de 1865, en cuanto a dar á este proceso la tramitacion del juicio criminal comun atendido el importe dol daño:

2. Que no se ha calificado debidamente la participacion que en los hechos se atribuyen por la Sala sentenciadora al recurrente, ni se le ha impuesto la pena que corresponde, segun lo que dispone el art. 100 de las Ordenanzas de Montes:

Resultando que admitido el recurso por la la Sala segunda de este Tribunal Supremo, y cecibido en esta tercera, se ha sustanciado en forma:

Visto, siendo Ponente el Magistrado D. Antonio Valdés:

Considerando que, segun el art. 189 de las Ordenanzas de Montes de 22 de Diciembre de 1833, los que llevasen furtivamente árboles caidos ó que fueren detenidos por cortados en contravencion a la Ordenanza incurren en igual pena y restitucion que si los hubiesen cortado por su pié:

Considerando, respecto del primer fuodamento del recurso que la frase llevasen furtivamente significa el hurto, segun define el Código penal; y al calificar la Sala sentenciadora los hechos de sustraccion de pinos maderables de hurto, expresando que está comprendido en el núm. 3.° del artículo 437 de aquel Código, y penarlo con arreglo á los artículos 186, 190, 194 y 195 de las Ordenanzas citadas, no ha incurrido en error de derecho por aquella caliticacion, puesto que ha expresado el nombre del delito que constituye los lechos en conformidad á la ley, y por consiguiente no dá motivo al recurso de casacion por el caso 3.o del art. 4.° de la ley que lo ha establecido:

Considerando, en cuanto al segundo fundamento, que en la sentencia contra la que se ha recurrido se admite como hecho probado que el importe de los daños causados en la Cañada de Ogea asciende á 1,001 escudos y 185 milésimas, estando dispuesto en el art. 124 del reglamento de 17 de Mayo de 1865 para ejecucion de la ley de 24 de igual mes de 186 que cuando el importe de daños en los montes públicos excede de 1,000 escudos, corresponde conocer á los Tribunales de justicia con arreglo á las prescripciones del Código penal, no puede afirmarse que haya incom petencia en el Juzgado y Audiencia que ha conocido en la causa; y áun en la hipótesis de que la hubiese, no era procedente el recurso propuesto por infraccion de ley, pudiendo sólo promoverse por la forma con arreglo al 7.o del art. 5.° de la ley antes citada, concurriendo los requisitos que se expresan en el art. 6.° de la misma; razones que comprenden tambien al tercer fundamento, en que se trata de un veriladero recurso en la forina por alegarse en dicho fundamento infracciones referentes sólo a la tramiiacion: томо у.

24.

Considerando, en lo relativo al cuarto fundamento, que consigoándose como se consigna como hechos probados en la sentencia que desde la época en que el D. Anastasio Puente Jimenez se ha posesionado y hecho cargo de la Cañada de Ogea se han cortado y extraido los pinos maderables y causado los demás daños que han sido objeto de la causa, y que de ello está convicto y confeso sólo el Jimenez puede entenderse responsable, sin que pueda alirmarse que haya error en la participacion que en el delito se le atribuye, dando motivo para el recurso propuesto segun el caso 4.* del art. 4.° de la ley ya citada:

Considerando, además, que para que pueda interponerse el recurso de casacion por ipfracciou de ley en los juicios criminales es necesario, segun el art. 16 de la de su establecimiento, que en el escrito en que se proponga, despues de citar el artículo de esa ley que lo autoriza, que se hagan tambien de las que se supongan ivfringidas; y do habiéodose citado ley alguna á que se haya faltado en la parte dispositiva de la sentencia es improcedente el recurso;

Fallamos que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casacion por ipfraccion de ley interpuesto contra la sentencia de la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada, pronunciada en 11 de JuJio del año próximo pasado, y condenamos en costas al recurrente Don Anastasio Puente Jimenez: librese certificacion de esta sentencia, y dirijase á la mencionada Sala por el conducto ordinario.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Gaceta de Madrid é insertará en la Coleccion legislativa, pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-Sebastian Gonzalez Nandin.--Manuel María de Basualdo.--Miguel Zorrilla.- Manuel Almonací y Mora.-Antonio Valdés.- Francisco Armesto.-- Alberto Santías.

Publicacion.-Leida y publicada fué la anterior sentencia por el Excelentísimo Sr. D. Antonio Valdés, Magistrado del Tribunal Suprem tándose celebrando audiencia pública en su Sala tercera el dia de hoy, de que certifico como Secretario Relator de la misma.

Madrid 3 de Febrero de 1872.---Licenciado José María Pantoja.-(Gaceta de 23 de Abril de 1872.)

es

797.
(77 de 1872.)

Recurso de casacion (5 de Febrero de 1872.).- RESISTENCIA ARMADA Á LOS AGENTES DE LA AUTORIDAD.-Se declara por la Sala segunda del Tribunal Supremo no haber lugar á la admision del recurso de casacion por infraccion de ley, interpuesto por Ramon Safon Sifré contra la sentencia pronunciada por la Sala de lo criminal de la Audiencia de Madrid, en causa seguida al mismo y otros, por resistencia armada á los agentes de la autoridad, y se resuelve:

1. Que en los recursos por infraccion de ley el Tribunal Supremo tiene que aceptar los hechos como vengan consignados en la sentencia de cuya casacion se trata; Y 2. que cuando de los aceptados y admitidos como probados

° aparece que hubo resistencia grave contra los agentes, de la Autori

por

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dad en el ejercicio de las funciones de sus cargos y asi se califica el delito, no es procedente el recurso fundado en error en la calificacion del hecho punible.

En la villa y corte de Madrid, á 5 de Febrero de 1872, en el expediente número 1303 pendiente ante Nos sobre admision del recurso de casacion propuesto por Ramon Safon Sifré:

1.o Resultando que los guardas del Museo de Pipluras Francisco García y Francisco Herrera, como á las dos de la noche del 5 al 6 de Febrero último, oyeron en el paseo del Prado gritar á un caballero que pedia auxilio, manifestándoles que dos hombres que huian quisieron robarle, lo que salieron en su persecucion acompañados de dos agentes de Orden público y del sereno José Rojo, y habiéndoles alcanzado se resistieron á entregarse, haciendo uno de ellos un disparo con pistola cási á quema ropa, sin causarles daño, repitiendo otro disparo, empuñando una pavaja y deteniéndolos en el acto, ocupándosela así como una pistola de arzon recien descargada, unas balas y cartuchos haciéndose ámbos detenidos los borrachos; pues se tiraron al suelo sin querer levantarse, causándose así algupas lesiones leves, que les reconocieron los Médicos forenses; resultando que dichos detenidos eran Ramon Safon Sifré y José Marqueti Tapiales, habiendo desaprrecido el caballero que pidió el auxilio, sin que haya podido averiguarse quién fuese:

2. Resultando que formada causa con este motivo por el Juzgado de primera instancia del distrito del Congreso, remitida en consulta a la Audiencia de esta córte, la Sala de lo criminal de la misma, por su sentencia de 17 de Noviembre último, declaró que los hechos probados constituyen el delito de atentado contra los agentes de la Autoridad en ejercicio de sus cargos, resistiéndoles gravemente con agresion á mapo armada; que sus autores han sido Ramon Safon Sifré y José Marqueti Tapiales, con la circupstancia atenuapte en favor de este último de embriaguez no habitual, sin concurrencia de ningunas otras, y les condenó al Marqueti en tres años de presidio correccional y al Safon en cuatro años, dos meses y dos dias, multa de 250 pesetas á cada uno, con las costas por mitad, decomiso de las pistolas y demás efectos que les fueron ocupados y las accesorias cor

У respondientes, en conformidad á los artículos 263, núm. 2.° 264 y demás de aplicacion ordinaria del Código penal vigente:

3. Resultando que contra esta sentencia se ha interpuesto recurso de casacion á pombre de Ramon Safon Sifré, fundado en los artículos 1.' y 2.° y en los casos 3.° y 4.° de la ley provisional sobre el establecimiento de los recursos de casacion en los juicios criminales, citando como infringidos los artículos 263 y 264 del Código penal, y alegando que se ha cometido error de derecho en la calificacion del delito, po siendo la penalidad impuesta la que corresponde segun las leyes, puesto que no aparece la agresion con las circunstancias que marca el expresado art. 263, por lo que no se ha cometido delito, sino sólo una falta definida y castigada en el púmero 3.o del art 589; y que áun llevando la severidad al más alto grado, podria calificarse el delito como comprendido en el art. 265 del indicado Código:

Visto siendo Ponente el Magistrado D. Luis Vazquez Mondragon:

1.o Considerando que en los recursos por infraccion de ley este Supremo Tribunal tiene que aceptar los hechos como vengan consignados en la sentencia de cuya casacion se trata:

2.o Considerando que de los aceptados y admitidos como probados

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