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Palomino contra la sentencia pronunciada por la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada en causa seguida al mismo en el Juzgado de primera instancia de Antequera, por homicidio:

Resultando que hallándose en la noche del 16 de Enero de 1871, hablando Francisco Palomino por la reja con su novia Luisa Mancheño, en una casa de la calle de Merecillas de Antequera, se llegó á éł Manuel Barusa, povio de la hermana de dicha Luisa y exigiéndole satisfaccion por ciertos agravios que suponia haber recibido de éste, se promovió entre ellos una dispula, descargando Barusa varios palos sobre Palomino, y éste á su vez infiriéndole con arma blanca una lesión en el vientre:

Resultando que trasladados ámbos heridos al hospital, declararon los Facultativos que la lesion de Manuel Barusa era peligrosa, y que de las dos que tenia Francisco Palomino era la primera médos grave, y la segunda leve; y en efecto el primero murió el 1.° de Marzo á consecuencia de ella, y el segundo quedó completamente curado a los 12 dias:

Resultando que la Sala, calificando el hecho de homicidio simple con las circunstancias de haber sido provocado el procesado y de agresion in

y motivada, le impuso ocho años de prision mayor con sus accesorias:

Resultando que contra esta sentencia interpuso el referido Francisco Palomino recurso de casacion por infraccion de ley que fuodó en el párrafo primero del art. 4.° de la provisional que lo autoriza, alegando como infringidos el párrafo octavo del art. 8.° del Código, por concurrir las circunstancias para eximir de responsabilidad, así como el párrafo primero del art. 9. y los artículos 82 y 87, en cuanto a la aplicacion de la pena,

у pues en todo caso deberia imponérsele prision correccional, si la circunstancia no se considera como eximente:

Resultando que admitido el recurso por la Sala segunda de este Tribunal Supremo, y recibido en esta tercera, se ha sustanciado en forma:

Visto, siendo Ponente el Magistrado D. Manuel María de Basualdo:

Considerando que para apreciarse la no delincuencia y exencion de responsabilidad criminal establecida por el párrafo cuarto del art. 8.° del Código penal vigente, con relacion al que obra en defensa de su persona y derechos, no basta el que en una disputa como la que ocurrió entre el procesado Francisco Palomino y el interfecto Mapuel Barusa, diese éste un palo primeramente a su adversario, cuando tal agresion fué tan insignificante que no le produjo lesion alguna:

Considerando que de admitirse la doctrina que se invoca por el recurrente, seria preciso aplicarla á todos los hechos en que hubiese riña o altercado, pues siempre existiria la razon de defensa, que no puede estenderse jamás á otra cosa que á proteger el derecho de propia conservacion,

á sin autorizar actos de venganza por injurias materiales de corta entidad:

Considerando, que en su consecuencia, y no teniendo aplicacion á este hecho lo dispuesto en el párrafo cuarto del citado art. 8.° del Código penal respecto a la defensa, no se ha infringido por la Sala sentenciadora lo dispuesto en este párrafo, que es sin duda el que ha querido invocar y no el octavo del mismo, que exime de responsabilidad al que en ocasion de ejecutar un acto lícito con la debida diligencia causa un mal por mero accidente, sin culpa ni intencion de causarle, puesto que tal disposicion no es apreciable en el presente caso:

Considerando, en cuanto al segundo motivo de casacion, que no estando comprendido el hecho ejecutado por Palomino en el caso de defensa de su persona, es inaplicable el art. 87 del Código penal, que se refiere al hecho que no fuese del todo escusable por falta de alguno de los requisitos

que se exigen para eximir de responsabilidad criminal en los respectivos casos de que se trata en el art. 8.", y en el cometido por el procesado, se declara por la Sala que sólo son apreciables las dos circunstancias atenuantes genéricas 4.'y 7.", por lo que, y admitidas estas, la penalidad impuesta por la Sala se ajusta á lo dispuesto en la regla 5.* del art. 82 que cita la misma;

Fallamos que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casacion interpuesto por Francisco Palomino contra la sentencia de la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada de 23 de Setiembre último, y le condenamos en las costas; librese la certificacion correspondiente, y dirijase á dicha Sala por el conducto ordinario.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Gaceta de Madrid é insertará en la Coleccion legislativa, pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-Manuel Maria de Basualdo. - Miguel Zorrilla - Manuel Almonací y Mora.-Antonio Valdés.-Francisco Armesto.—Alberto Santías.--Diego Fernandez Cano.

Publicacion.-Leida y publicada fué la anterior sentencia por el Excelentísimo Sr. D. Manuel María de Basualdo, Magistrado del Tribunal Supremo, estándose celebrando audiencia pública en su Sala tercera el dia de hoy, de que certifico como Secretario Relator de la misma.

Madrid 12 de Marzo de 1872.-Licenciado José María Pantoja. — (Gaceta de 3 de Junio de 1872.)

892.

.

que

(172 de 1872.) Recurso de casacion (12 de Marzo de 1872.).—LESIONES.-Se declara por la Sala tercera del Tribunal Supremo no haber lugar al recurso de casacion por infraccion de ley, interpuesto por Lucas Reche Martos contra la sentencia pronunciada por la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada, en causa seguida al mismo por lesiones: que há lugar al recurso interpuesto en beneficio del procesado

por

el Ministerio fiscal, casando y anulando la sentencia y mandando pedir la causa para fallarla en el fondo, y se resuelve:

1. Que no puede estimarse á favor del procesado por lesiones la circunstancia atenuante de provocacion, cuando el hecho en se pretende hacerla consistir, no es intencional ni deliberado, ni se dirigió á causar irritacion o estimulo de obra ó de palabra en

ó persona que excitase su enojo:

2. Que si a pesar de no ser provocacion, debió sin embargo tal acto influir como estimulo poderoso en el procesado por el perjuicio cutado con voluntad de ofender; la Sala sentenciadora, al admitir que con que él se causaba en su propiedad, por más que no fuese ejeeste estímulo poderoso como circunstancia atenuante, hace la justa

, puede sostenerse legalmente;

Y 3.° que si la pena que debe aplicarse no se compone de grados, se infringe la regla 2:' del art. 82 del Código penal, com.

SU

tres

binada con lo dispuesto en el 83, si no se divide en tres periodos iguales el tiempo que comprende tomando un grado de cada uno de ellos, é imponiéndola en el minimo cuando concurre una sola circunstancia atenuante.

En la villa de Madrid, á 12 de Marzo de 1872, en el recurso de casacion por infraccion del ley que ante Nos pende, interpuesto por Lúcas Reche Martos contra la sentencia pronunciada por la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada en causa seguida al mismo en el Juzgado de primera instancia de Baza por lesiones:

Resultando que hallándose a pacentando sus gapados Antonio Sola y Lopez el 8 de Junio de 1870, en el sitio llamado la Guindalera, del pueblo de Cullar, se introdujeron tres o cuatro reses en un sembrado de trigo de Lúcas Reche Martos; y éste, al ver el daño que le causaban, se dirigió al

у Sola, promoviéndose entre áinbos un altercado, que terminó por dar el primero al segundo un golpe en la cabeza con una piqueta que llevaba, causandole una lesion que necesitó para su completa curacion 165 dias: Resultando

que la Sala declaró que los hechos probados constituiap un delito de lesiones graves, concurriendo en Reche la circunstancia atenuaute de arrebato y obcecacion, y en su consecuencia le impuso dos años y cuatro meses de prision correccional, con su accesoria:

Resultando que contra esta sentencia interpuso el procesado recurso de casacion por infraccion de ley, que fundó en el núm. 1.o del art. 2.° y caso 5.o del art. 4.° de la provisional que lo autoriza, alegando como infriogidos: primero, el caso 5.' del art. 82 del Código y caso 3.o del 431, .siendo dos las circunstancias atenuantes que en el caso concurren por haber mediado una especie de provúcacion por parte del lesionado: seguodo, la jurisprudencia de este Supremo Tribunal, establecida en sentencia de 15 de Febrero de 1871, y el caso 4.° del art. 2.del Código, por copfundirse en la sentencia la circunstancia de provocacion con la de arrebato:

Resultando que admitido el recurso por la Sala segunda de este Tribupal Supremo, y recibido en esta tercera, se ha sustanciado en forma; habiéndose adherido á él in voce en el acto de la vista el Ministerio fiscal, si bien citando como infringido el art. 82 del Código en su regla 2.o por la indebida aplicacion de la pena:

Visto, siendo Ponente el Magistrado D. Manuel María de Basualdo:

Considerando, en cuanto al primer motivo alegado por este recurso, que no puede apreciarse como provocacion el hecho de que Antonio Sola descuidase la vigilancia de su ganado, dando con ello ocasion á que entrase en el sembrado de Lucas Reche, porque no siendo intercional el acto ni deliberado, no se dirigia á causar irritacion ó estímulo de obra ó de palabra en la persona del procesado que excitase su enojo, por lo que no puede admitirse dicha circunstancia atenuante:

Considerando, respecto del segundo motivo, que no siendo como no es provocacion el hecho ántes relacionado, sin embargo debió ivfluir como estimulo poderoso en el procesado el perjuicio que se causaba en su propiedad, aunque no fuese verificado con voluntad de ofender; y que por lo mismo la Sala sentenciadora, al admitir este estímulo poderoso como circunstancia atenuante, ha hecho la justa y legal distincion, no confundiéodola con la de provocacion, que no puede sostenerse legalmente:

Considerando que aun suponiendo, lo que no puede hacerse, que existiese tal error, siempre de estar confundidas ámbas circuntancias resultaTOMO V.

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ria la existencia de una sola de las dos, no pudiendo concurrir ámbas á un mismo tiempo por un mismo fundamento:

Considerando que por lo tanto no se han infringido los artículos del Código penal que se citan para fundar el recurso, y no procede este por ninguno de los dos motivos que se invocan:

Considerando, respecto al motivo especial en que se funda el Ministerio fiscal para adherirse al recurso, que la Sala sentenciadora ha infringido la regla 2. del art. 82 del Código penal, combinada con lo dispuesto en el 83, por no haber dividido en tres períodos iguales el tiempo que comprende la pepa impuesta, tomando un grado de cada uno de ellos, é imponiéndola en el mínimo por concurrir una sola circuostancia atenuante; y que por lo lo mismo procede el recurso de casacion por dicho motivo;

Fallamos que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de casacion por los dos motivos alegados por el procesado Lucas Reche contra la sentencia de la Sala de lo criminal de la Audiencia de Granada, y que lo hay por el que invoca el Ministerio fiscal; y en su consecuencia casamos y anulamos dicha sentencia, y reclámese la causa original de la mencionada Sala para los efectos del art. 41 de la ley provisional de casacion en los juicios criminales.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Gaceta de Madrid é insertará en la Coleccion legislativa, pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-Manuel María de Basualdo.- Miguel Zorrilla. --- Manuel Almonací y Mora.-Antonio Valdés.-Francisco Armesto.- Alberto Santías.-Diego Fernandez Cado.

Publicacion.-Leida y publicada fué la anterior sentencia por el Excelentísimo Sr. D. Manuel María de Basualdo, Magistrado del Tribunal Supremo, estándose celebrando audiencia pública eu su Sala tercera el dia de hoy, de que certifico como Secretario Relator de la misma.

Madrid 12 de Marzo de 1872.-Licenciado José María Pantoja.—(Gaceta de 5 de Junio de 1872.)

893.

(173 de 1872.) Recurso de casacion (13 de Marzo de 1872.).-FALSEDAD.-Se declara por la Sala segunda del Tribunal Supremo no haber lugar á la admision del recurso de casacion por infraccion de ley, interpuesto por Eulogio Lantada contra la sentencia pronunciada por la Sala de in criminal de la Audiencia de Valladolid, en causa seguida á su instancia contra D. Lúcas Termiño, y se resuelve:

á - 1.9 Que el núm. 2.', art. 4, de la ley provisional de 18 de Junio de 1870 autoriza el recurso de casacion cuando los hechos consignados y admitidos como probados en las sentencias no se califquen y penen como delitos, siéndolo con arreglo á la ley:

2.•° Que cuando la sentencia contra la cual se recurre no niega que sea delito la falsedad atribuida al procesado, sino que se limita á declarar que no se ha probado esa misma falsedad, y por consiguiente que no existe el delito denunciado, no procede el recurso segun dicho caso 2.o del art. 4.°;

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Y 3. que á las Salas de lo criminal corresponde la apreciacion y declaracion de los hechos que estimen probados, y á esos mismos hechos deben ajustarse los recursos, así como el Tribunal Supremo de ellos ha de partir para decidirlos.

En la villa y corte de Madrid, á 13 de Marzo de 1872, en el expediente núm. 1371 pendiente ante Nos sobre admision del recurso de casacion propuesto por Eulogio Laptada:

1.o Resultando que en el Juzgado de primera instancia de Carrion de los Condes se instruyó causa por querella de Eulogio Laptada contra D. Lúcas Termiño, atribuyéndole delito de falsedad por haber interpuesto la palabra mil en un documento privado firmado por el primero, en el que se confesaba deudor de una cantidad menor, en cuyo proceso, despues de practicadas diferentes pruebas, la Sala de lo criminal de la Audiencia de Valladolid dictó sentencia, en la cual absolvió libremente al acusado del delito de falsedad que le habia imputado el acusador, fupdándose en que áun dada la certeza de los actos á que aquellas pruebas se refieren, no se deduce de ellos lógica y paturalmente su perpetracion, declarando que la absolucion se funda en falta de pruebas:

2. Resultando que contra esta sedlencia se interpuso á nombre de Eulogio Laptada recurso de casacion segun el número 2.', art. 4.° de la ley provisional, citando como infringido el art. 318 del Código penal, fundándolo en que los hechos que aparecen en la causa y que la Sala estima probailos determinan el delito de falsedad, por lo cual importa poco que la Sala estime que este delito no se halla suficientemente probado, pues que esta declaracion no puede borrar de ningun modo el testimonio de aquellos hechos:

Visto, siendo Ponente el Magistrado D. Tomás Huel:

1.o Considerando que el púm. 2.°, art. 4.° de la ley provisional de 18 de Junio de 1870 autoriza el recurso de casacion cuando los hechos consigoados y admitidos como probados en las sentencias no se califiquen y penen como delitos, siéndolo con arreglo á la ley:

2.o Considerando que la sentencia contra la cual se recurre no piega que sea delito la falsedad atribuida al procesado, sino que se limita á declarar que no se ha probado esa misma falsedad, y por consiguiente que no existe el delito denunciado:

3.o Considerando que el citado caso 2.o del art. 4.° no autoriza la admision del recurso bajo este concepto, porque á las Salas de lo criminal corresponde la apreciacion y declaracion de los hechos que' estimen probados, y á esos mismos hechos deben ajustarse los recursos, así como el Tribunal Supremo de ellos parte para decidirlos;

Fallamos que debemos declarar y declaramos no haber lugar a la admision del interpueslo á nombre de Eulogio Lantada, á quien condenamos en las coslas; y comuníquese esla resolucion al Tribunal sentenciador á los efectos correspondientes.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Gaceta de Madrid é insertará en la Coleccion legislativa, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.-Manuel Ortiz de Zúñiga.—Tomás Huet.- José María Haro. --Fernando Perez de Rozas.-Francisco de Vera.-Luis Vazquez Mondragon. - Diego Fernandez Cano.

Publicacion.-Leida y publicada fué la sentencia anterior por el Excelentísimo Sr. D. Tomás Huet, Magistrado del Tribunal Supremo, cele

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