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fundaba su solicitud en una equivocacion, no constando haber sido considerado oficial de la Secretaría, como afirmaba en su representacion. El Sr. Zorraquin, reprobando el error, dijo que, aun cuando estaba conforme con el número de individuos de

que debia componerse la Secretaria, era de dictámen que los Secretarios, como enterados de la capacidad de los que á la sazon desempeñaban aquellos puestos, la expusieran al Congreso, para que la eleccion recayese sobre sujetos de veracidad y mérito reconocido; pero nada se resolvió sobre este punto en aquella sesion, cuya última parte se invirtió en aprobar con una ligera variante el art. 1.o del proyecto de decreto presentado

por la Comision, despues de haber hecho los señores Zorraquin, García Herreros, Gallego, Diaz Caneja, Argüelles y Dueñas algunas observaciones sobre la necesidad de

que hubiese una Secretaría permanente de Córtes, en oposicion al Sr. Aner, quien opinaba que solo debian ser permanentes un Secretario y un Archivero, y al Sr. Creus, que consideraba excesivo el número de Oficiales

que la Comision proponia.

En la sesion pública del siguiente dia 16 se aprobaron los artículos desde el 2.0 al 4.°, del proyecto y se resolvió además

que el Archivero optara en escala con los demás oficiales de la Secretaría de las Cortes, rechazando que

el Oficial mayor de la misma sirviera las funciones de Secretario de la Diputacion permanente, como la Comision proponia; y confirmando por último en sus destinos, con arreglo á lo aprobado, á los Oficiales y Archivero que entonces servian en la Secretaría de Córtes.

De estas resoluciones se extendieron los correspondientes decretos con fecha 17 del mismo mes de Diciembre, los cuales se puede ver entre los textos de esta primera época bajo el número xxxII.

En la sesion pública del 4 de Julio de 1812 se leyó un proyecto de Reglamento para la Secretaría y Archivo de las Cortes formado por la misma Secretaría; habiendo sido infructuosas las diligencias practicadas hasta ahora para encontrar el original de dicho primer Reglamento de las dependencias de las Córtes, que no llegó á darse á la estampa, ni siquiera incluyéndolo en el Diario de Sesiones.

A las cuatro de la mañana del dia 31 del mismo mes de Julio de 1812 murió en su cama el Oficial mayor de la Secretaría Sr. Martinez Novales, sofocado por el humo de una granada arrojada por el enemigo y que reventó en el cuarto donde aquel dormia; de lo cual se dió cuenta á las Córtes en la sesion pública de 1.° de Agosto siguiente por medio de un oficio del Gobernador de la plaza de Cádiz. En consecuencia de este aviso, se recordó el decreto de 17 de Diciembre de 1811, en que se prevenia el orden

habian de optar entre si los Oficiales de dicha Secretaría de las Córtes en las vacantes que ocurrieran, reservándose la misma instruir el expediente y hacer la propuesta que correspondia para la última plaza que resultaba

en que

vacante.

Un mes despues el nuevo Oficial mayor de la Secretaría dirigió á las Córtes un oficio que se leyó en la sesion, secreta de 1.° de Setiembre, exponiendo la mala conducta del Oficial D. Fausto de la Rosa en el cumplimiento de sus obligaciones, y se acordó que los Secretarios propusieran el modo de verificar la separacion de aquel empleado. Así lo efectuaron en la sesion secreta de 4 del mismo mes, estando reducido el dictámen á que, por la conducta y enfermedad del Sr. La Rosa, se le exonerara de su plaza; y á que, por los motivos indicados, se le asignara por vía de retiro 12.000 rs. vn. Aprobada la primera parte quedó

pendiente de discusion la segunda, que fué desechada en la sesion secreta de 7 del mismo mes, en la cual se resolvió que se asistiera á dicho La Rosa con los 8.000 rs. que gozaba al tiempo de entrar en la Secretaría de las Córtes.

Cuatro dias más tarde, en la sesion secreta de 11 de mismo mes de Setiembre, los Secretarios presentaron la terna para proveer la plaza de Archivero, y se acordó

que se suspendiera la provision hasta que se presentara la terna para la otra plaza vacante de Oficial quinto por la cesantia ó exoneracion del Sr. La Rosa. La Secretaría advirtió que, se tuviese entendido

que la propuesta presentada en aquel dia era la correspondiente á la vacante producida

por

el fallecimiento del Oficial mayor Sr. Martinez de Novales, y por consiguiente la primera en orden; advertencia que creia necesario hacer para que no hubiese duda acerca de la antigüedad de los que resultaran provistos, por haberse acordado que se presentaran juntas las dos ternas, lo cual se efectuó en la sesion secreta de 10 de Octubre siguiente, señalando el Sr. Presidente la del 13 para la eleccion. Esta principió en el dia señalado por

la votacion

para la plaza de Oficial quinto, obteniendo 37 votos D. Antonio Salas, Oficial agregado á la Contaduría general de Indias, el cual estaba propuesto en primer lugar; 29 D. Manuel Desuso, Archivero que habia sido de la Secretaría del Despacho de Hacienda, propuesto en segundo lugar, y 60 D. Manuel Carrillo Albornoz, Oficial de la extinguida Secretaria del Consejo y Cámara de Indias, que ocupaba el tercer lugar. No habiendo resultado mayoría absoluta á favor de ninguno, se procedió a segundo escrutinio

por bolas entre Carrillo y Salas, quedando elegido el primero por 79 votos. En la votacion para la plaza de Archivero resultó elegido en primer escrutinio por 87 votos D. Baltasar Santos Maldonado, Oficial quinto tambien de la

dicha Secretaría del extinguido Consejo y Cámara de Indias, propuesto en segundo lugar.

Ni la cesantía del Sr. La Rosa, ni los anteriores nombramientos dieron lugar á la expedicion de decretos, ni por tanto aparecen en la coleccion de los de las Córtes.

En el reglamento interior para las ordinarias de 1813-1814, se destinó el capítulo xx á tratar de los subalternos de las Córtes, disponiendo que hubiera un portero mayor y otros tres subalternos para el servicio de las Córtes y de la Secretaría de las mismas, además de los dos destinados a la galería, cuyo nombramiento, en caso de vacante, debia hacerse por la Comision encargada del órden y gobierno interior del edificio de las Córtes, despa chándose los títulos de estos destinos por el Presidente y los Secretarios. Ordenábase igualmente que hubiera los mozos necesarios para el aseo y limpieza del edificio de las Córtes, y para todos los demás oficios que ocurrieran, pudiendo nombrarlos y despedirlos, como lo tuviera por conveniente, dicha Comision de gobierno interior.

Pero antes de que se dictaran estas disposiciones, las Córtes generales y extraordinarias tuvieron, como era natural, porteros, algunos de ellos procedentes de la Casa Real, y aun cuando ya al principio de aquellas Cortes, como se puede ver en la sesion secreta de 8 de Enero de 1811, solicitaron formal nombramiento como tales dependientes de ellas, no llegaron a conseguir tal acuerdo hasta el 31 de Agosto de 1813, inmediatamente despues de a probado el Reglamento para las Córtes ordinarias.

Como se ha dicho en otro lugar, al crear en Marzo de 1811 el Tribunal especial para juzgar á los Sres. Diputados, se habia nombrado para Escribano del mismo á Don · Gervasio Izquierdo, Secretario de Cámara y de Gobierno del Supremo Consejo de la Guerra, y aquí se debe añadir

que, en 12 de Setiembre de 1813, accediendo á lo solicitado por dicho señor, y de conformidad con el dictámen de la Comision de Justicia, acordaron las Córtes señalarle de sueldo 15.000 rs. anuales, percibiendo por entonces y hasta que otra cosa permitieran las circunstancias de la Nacion, solo 12.000 rs., que deberian abonársele desde el dia en que comenzó á ejercer dicho cargo, y que se le expidiera el correspondiente título de Escribano de Cámara del Tribunal de Córtes, que, segun el Reglamento de 4 de Setiembre del mismo año de 1813, debia tener su Juzgado en una pieza del edificio destinado á éstas.

Casi al mismo tiempo que la falta de Secretaría, hubieron de sentir las Cortes la de Biblioteca propia, y en la sesion pública de 30 de Noviembre de 1810 se mandó que los Sres. Escudero y Gároz tomaran conocimiento del paradero de la que habia en el Colegio de Guardias marinas de la Isla de Leon, y les diesen cuenta para disponer lo conveniente, á fin de proporcionar á los Sres. Diputados los auxilios literarios de que pudieran necesitar.

Los señores nombrados, con el concurso del Sr. D. Bartolomé José Gallardo, Catedrático de la Casa de Pages del Rey hasta Mayo de 1808, y provistos de las correspondientes órdenes de las Córtes fecha 12 de Diciembre de 1810, eligieron en las Bibliotecas de marina y medicina y cirugia de Cádiz las obras que les parecieron más adecuadas para el uso de las Córtes; las cuales, al dárseles cuenta en la sesion pública de 24 de Enero de una representacion de los señores comisionados, en que exponian el resultado de su encargo, acordaron que se estableciera desde luego la Biblioteca de Córtes, y que en ella se depositaran y custodiaran todos los indices y documentos pertenecientes a las mismas, confiando su direccion y arreglo á dicho Sr. Gallardo, á quien el Sr. Capmany habia propuesto ya, á poco

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