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por infracción de los arts. 13 y 15 de la misma ley, porque la sentencia recurrida de funda en que es contribuyente por industrial, por mayor cantidad que la establecida en la ley para poder disfrutar del beneficio de pobreza, y si bien veni& figarando en las listas de dicha contribución durante los años 1904 y 1905, había que tener en cuenta que en 2 de Ju. lio de este último año cedio eu establecimiento comercial á D. Joaquin Barra en pago de la deuda que con este tenía, cuya existencia de reconoce en uno de los fundamentos de la sentencia:

Resultando que el Ministerio fiscal se opuso á la admisión del recur. 80, y en eu virtud de mandaron traer los autos á la pista con las citacio. nes correspondientes.

Visto, siendo Penente el Magistrado D. Ramón Barroeta:

Considerando que, según reiterade jurisprudencia de este Tribunal Supremo, no es impugnable en casación la facultad discrecional que el art. 17 de la ley de Enjuiciamiento civil confiere a la Sala sentenciado. ra para apreciar los signos exteriores que revelen el estado de fortuna de los litigantes y denegarles la declaración de pobreza, á no ser que en la forma especial que dispone el núm. 7.o del art. 1692 de la citada ley fuese combatida aquella apreciación:

Considerando que al invocar el núm. 1.o del art. 1692, antes citado, el recurrente D. Francisco Brusel en realidad sólo encamina y dirige el recurso á combatir ineficazmente el uso que la Sala hizo de sus faculta. des discrecionales en la apreciación total de la proeba; por todo lo cual, y de conformidad con lo dispuesto en el núm. 9.o del art. 1729 de la referida ley, debe rechazarse el recurso en trámite de admisión;

No ha lugar á l& admisión del recurso de casación por infracción de ley interpuesto por D. Francisco Brusel Clemente, a quien se condena al pago de las costas; librese å la Audiencia de Valencia la certificación correspondiente con devolución del apantamiento, y publiquese este auto en la forma que previene la ley.

Madrid 1.o de Abril de 1907.=José de Aldeco&.=Vicente de Pipiés. Antonio Alonso Casaña.=Pascual Domenech.=Ramón Barroeta.=Federico Monsalve.=Camilo María Gullón.=Licenciado Jorge Martínez.

Num. 2. - TRIBUNAL SUPREMO. - 2 de Abril,

publicada el 10 de Septiembre de 1908.

CASACIÓN POR INFRACCIÓN DE LEY.Pago de pesetas.-Sentencia de.

clarando no haber lugar al recurso interpuesto por Dona Fi. denciana Alonso contra la pronunciada por la Sala segunda de lo civil de la Audiencia de Madrid, en pleito con D. Giraldo Sans. En sus CONSIDERANDOS se establece:

Que para que pueda declararse que se ha cometido error de hecho en la apreciación de la prueba, es indispensable, conforme a lo preceptuado en el núm. 7.o del art 1692 de la ley de Enjuiciamiento cioil, que la existencia del mismo resulte de un documento o acto auténtico por modo tan claro y manifesto, que patentice la equidocación del juzgador, pues solo ast puede ésta ser evidente, según exige dicha disposición legal:

Que es improcedente la indemnización de perjuicios cuando no se demuestra la existencia y realidad de éstos.

En la villa y corte de Madrid, á 2 de Abril de 1907, en el pleito seguido en el Juzgado de primera instancia del distrito del Hospicio y en la Sala segunda de lo civil de la Audiencia de esta misma corte por Doña Fidenciana Alonso Portillo, industrial, con D. Giraldo Sans Pesquera, comerciante, ambos de esta vecindad, sobre pago de 10.000 pesetas como indemnización de perjuicios; pendiente ante Nos en virtud de recurso de capación por infracción de ley interpuesto por el Procurador D. Fermía Bernaldo de Quiros, bajo la dirección del Letrado D. Ramón Fernández de Mera, y en el acto de la plata por el Licenciado D. José María Aguilar, en representación de la demandante; no habiendo com parecido la parte recorrida.

Resultando que en 22 de Noviembre de 1887 le fué expedido & Dofia Fidenciana Alonso y Portillo por el Ministerio de Fomento patente de jovención por una sera de esparto y red 6 tela con precinto de plomo en la forma descrita en la Memoria y modelo, y en 24 de Febrero de 1888 Be le expidió certificado de edición á dicha patente para asegurarle el derecho a la explotación exclusiva del procedimiento mecánico de adi. cionar á las bandejas, banastas, cestos, seras y otros envases de metal, hierro, madera, pasta, mimbre, espartos y otras plantas de diferentes clases, de cualquier forms y tamaño, una red de varios tejidos y, & proposito, de bramante o hilo de cualquier clase, grueso y color, ó una tela igualmente de cualquier clase y color, también de hale, precintada con bramente, cordón 6 hilo, y plomo, para transportar y guardar carnes, pescados, frutas, frutos de todas clases y todo lo demás que pueda en Vasarse:

Resultando qua con los certificados de dicha patente y adición, y otros documentos, Doña Fidenciana Alonso y Portillo, declarada pobre para litigar, dedujo en 6 de Enero de 1904 la demanda de esta pleito, que faé repartida al Juzgado del distrito del Hospicio, con la petición de que se condenara á D. Giraldo Sans Pesquera, dueño de la confitería eg. tablecida en el núm. 26 de la calle de Serrano, á pagarle la cantidad de 10.000 pesetas en que estimaba los daños y perjuicios que le había ocasionado, utilizando, sin su licencia, los envases objeto de la patente y adición que les estaban concedidae, pues en diligencias practicadas al efecto, de las que traería á los antog testimonio á su debido tiempo, se ballaba demostrado, por un dictamen de los peritos D. Laia María Utor y D. José Molina Candelero, que los envases ocupados por la Autoridad judicial y sometidos á su apreciación, entre los que figuraban algunos del demandado, eran perfectamente iguales é idénticos a los que ella presentó como muestras de su invento:

Resultando que D. Giraldo Sans Pesquera impugnó la demanda, ca. lificándola de temeraria, alegando en cuanto es fundamental: que nun: ca tuvo en su establecimiento de confitería envases cerrados por el pro cedimiento a que se refería la "patente de la demandante, cuya parte esencial consistía en el procedimiento de cerrar la red ó telas con el plomo qne une los bramantes o hilos, impidiendo, sin ser cortados, la extracción de la mercancía; y no era cierto que la Autoridad judicial ocupare efecto alguno en su confitería ni, por consiguiente, que el dictamen que atribuía a los peritos Utor y Molina se refería á envases de su propiedad, siendo raro que tal dictamen no se acompañara á la demanda ni se relacionaran los hechos, ni se describieran los envases que se decían reconocidos por los peritos, ni se relatase cuándo, como y por qué se verificó la supuesta ocupación de efectos en su establecimiento; y después de replicar la demandante, insistiendo en su demanda, puntualizando que el invento consistía únicamente en la adición de los envases de una red ó tela de cualquier clase cerrada con cordón o hilo, duplicó el demandado, insistiendo en los hechos de su contestación, y se recibió el pleito á prueba:

Resultando que por ambas partes se hizo uso de la prueba documental y testifical, consistente aquélla en testimonios de otros procedimien · tos civiles y criminales de los que aparece, entre otros extremos: que en 80 de Diciembre de 1896, á requerimiento de Dofia Fidenciana Alonso, el Notario D. Ricardo de Rueda, ante los testigos D. Eduardo Rón, don Matias Roldán, D. R. López de San Román, D. Félix Antigse, D. Julián Velázquez y D. José María López Velázquez, levantó acta en que hizo constar, que entre las muchas confiterías en que existían envases con aditamento, figaraba la del núm. 26 de la calle de Serrano, que tenía dos envases de cartón; que en causa criminal seguida ante el Juzgado de instrucción del distrito del Hospicio, que se inbibió después á favor del del Centro, en virtud de denuncia de Dofia Fidenciana Alonso contra D. Antonio Villegas y D. Luis Fernández Lapilla, por usurpación de las Bosodichas patentes de invención, en la que obra el acta mencionada anteriormente, los peritos D. José Molina Candelero y D. Luis María Utor, que nombró el Juzgado instructor para el reconocimiento de los efectos ocupados, emitieron dictamen en 5 de Mayo de 1896 manifestando: que los efectos decomisados por la Autoridad judicial eran perfectamente iguales a los que la denunciante había presentado al Juzgado como muestra de su invento; que en escrito posterior, Doña Fidenciada amplió su denuncia, designando otros establecimientos donde se utilizaban los envases objeto de su patente, figurando, entre ellos, la confitería de la calle de Serrano, núm. 26, y, en su consecuencia, por mandato del Juzgado, se constituyó un inspector el día 4 de Jollo del mismo año 1896 en dicha confitería, perteneciente a D. Giraldo Sans Pesquera, donde encontraron una cestita de paja con el aditamento de ragete cerrada con hilos, y otra caja de cartón, forrada de rasete, con el aditamento de tela de raso, que el dueño del establecimiento manifesto había adquirido en la casa de Emilio Barral, de París; que los peritos ampliaron su anterior declaración en 3 de Octubre, diciendo: que entendían que los precintos no podían constituir objeto de la patente; que los envases ocupados eran iguales en un todo a los presentados como modelos, desde el punto de viata de la patente y certificado de edición; que por auto de la Sección cuarta de la Audiencia se sobreseyó provisionalmente la causa por no resultar justificada debidamente la perpetración del delito; y que por gentencia del Juzgado del distrito de Buenavista de 18 de Marzo de 1903, recaída en incidente promovido por uno de los procesados en la referida causa, D. Antonio Villegas Gil, se declaró rulo el certificado de adición á la patente de invención de Dofia Fidenciana Alonso; hallándose pendiente de sustanciación la apelación que contra dicha sentencia interpuso Doña Fidenciana:

Resultando que el Juez de primera instancia dictó sentencia, que confirmó con las costas la Sala segunda de lo civil de la Audiencia de esta corte en 2 de Enero de 1906, absolviendo & D. Giraldo Sans Pesquera de la demanda interpuesta por Doña Fidenciana Alonso Portillo:

Resultando que Dofia Fidenciana Alonso Portillo interpuso recurso de casación, fundado en el núm. 7.o del art. 1692 de la ley de Enjuicia. miento civil, porque al estimar la sentencia recorrida que no se ha jus. tificado que Sans Pesquera haya utilizado en su industria de confitero el artefacto objeto de la patente y certificado de adición, porque el dictamen de los peritos no se refiere a los envases encontrados en la confiteria de aquél, incorre en error de hecho que resulta de documentos autén.

ticos que demuestran la equivocación evidente de la Sala sentenciadora, pues la declaración que los peritos prestaron en 8 de Octubre de 1896, Inserta en el testimonio de particulares de la causa criminal instruída por el Jazgado del Hospicio, y después por el del Centro, traído á este pleito como medio de prueba, lo fue después de recogidos por el Juzgado los objetos encontrados & Sans Pesquera en 4 de Julio de aquel año, y sobre ellos, como sobre los demás decomisados por el Juzgado, recayó el dictamen de los peritos; habiendo prescindido asimismo la Sala sontenciadora del contenido del acta levantada á instancia de la recurrente por el Notario D. Ricardo de Rueda en 30 de Diciembre de 1895 ante los testigos que en la misma de expresan, en la que se describen los envases que se encontraron en la confitería de Sans Pesquera, colocidiendo en todo con la descripción de los peritos en sus informes de 1890 en lo relativo á lo que constituye el privilegio de la recurrente.

Visto, siendo Ponente el Magistrado D. Antonio Alonso Csgafia:

Considerando que para que pueda declararse que se ha cometido error de hecho en la apreciación de la prueba, es indispensable, conforme a lo preceptuado en el núm. 7.o del art. 1692 de la ley de Enjuiciamiento civil, que la existencia del mismo resulte de un documento o acto auténtico por modo tan claro y manifiesto, que patentice la equivocación del juzgador, pues sólo 881 puede ésta ser evidente, según exige dicha dis: posición legal:

Considerando que aparte de que en la sentencia recurrida, aprecián. dose como así se expresa, todos los documentos y datos aportados al pleito, y por consiguiente el dictamen pericial de 3 de Octubre, además del emitido en 5 de Mayo de 1896, estima el Tribonal sentenciador no haberse demostrado que D. Giraldo Sans utilizara en su industria el ar. tefacto objeto del privilegio, es manifiesta ia improcedencia del único motivo del recurso: primero, porque circunscrita en rigor la impagneción del fallo al resultado de aquel dictamen, no se ha justificado debi. damente, como era preciso, que al ampliar los peritos en aquella fecha su informe de 5 de Mayo, tuvieran a la vista y se refirieran concretamente, y sin duda alguna, & los hallados en la confitería de D. Giraldo Sans Pesquera; segundo, porque la Audiencia ha entendido, en uno de sus exclusivas facultades, que los envases ocupados eran sólo análogos y no idénticos, como informaron los peritos, á los presentados como modelo desde el punto de vista de la patente; y tercero, porque de todas euertes, reclamándose en la demanda una indemnización determinada y concreta por los perjuicios que se supone irrogados a la recurrente por el 180, sin sa licencia, de aquellos artefactos, no se ha demostrado, ni pretendido demostrar siquiera, la existencia y realidad de dichos perjuicios, base de la indemnización reclamada;

Fallamos que debemos declarar y declaramos no haber lugar al recurso de cadación por infracción de ley interpuesto por Doña Fidenciana Alonso Portillo, á la que condenamos al pago de las costas y, para en 80 caso, al de la cantidad que por razón de depósito debió constituir, que se distribuirá entonces con arreglo a la ley; y librese á la Audiencia territorial de esta corte la certificación correspondiente, con devolución del apuntamiento que ha remitido.

Así por esta nuestra sentencia, que se publicará en la Gaceta é insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, pasándose al efecto las copias Decesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.=José de Aluecoa. Vicente de Piniés. Antonio Alonso Casaia=Pascual Domenech. Federico Monsalve.=Ramón Barroeta.=Camilo María Gullon.

Pablloación.=Leida y publicada fué la anterior sentencia por el Excmo. Sr. D. Antonio Alonso Oasafia, Magistrado del Tribunal Supremo, celebrando audiencia pública la Sala de lo civil del mismo en el día de hoy, de que certifico como Relator Secretario de dicha Bala.

•Madrid 2 de Abril de 1907.=Licenciado Jorge Martínez.

Num. 3.-TRIBUNAL SUPREMO.—2 de Abril,

publicada el 10 de Septiembre de 1908. CASACIÓN POR QUEBRANTAMIENTO DE FORMA.-Defensa por pobre.

Sentencia declarando que no ha debido admitirse el recurso in. terpuesto por Doña Luisa Taberné contra el auto dictado por la Sala segunda de lo civil de la Audiencia de Madrid, en pleito con D. Jerónimo Sierra y otro. En su CONSIDERANDO único se establece:

Que el art. 579 de la ley de Enjuiciamiento no consiente, según sus términos y esptritu, que la diligencia de citación para sentencia se prorrogue con pretexto alguno, cuando el estado procesal del res. pectido juicio requiere la práctica de dicha diligencia:

Que los recursos por quebrantamiento de las formas esenciales del juicio solo proceden, en su caso, contra las sentencias en ellos dictadas y no contra resoluciones recaldas é incidentes relatioos á in. tracciones que pueden servir en su caso y dla de base para formular fales recur 808, siendo, mientras tanto, improcedente su admisión, å tenor de lo dispuesto en el núm. 1.o del art. 1752 de la ley procesal.

En la villa y corte de Madrid, á 2 de Abril de 1907, en el incidente seguido en el Juzgado de primera instancia del distrito del Centro de esta misma corte y en la Sala segunda de lo civil de la Audiencia del territorio por Doña Luisa Taberné y Esteban, sin profesión especial, con D. Jeronimo Sierra y Diez, Agente de cambio y bolsa; D. Vicente Sainz y Pérez, comerciante, los dos, como aquélla, de esta vecindad, y el Estado, sobre que se la declare pobre en sentido legal para litigar con los mencionados Sierra y Sáinz en tercería de mejor derecho a los bienes ombargados en juicio ejecutivo promovido por el primero contra el segundo; incidente que ante Nos pende en virtud de recurso de capación por quebrantamiento de forma, interpuesto por dicho demandante, & quien ha representado en este Tribunal Supremo el Procurador D. José María Aguirre, dirigido por el Letrado D. Pascual Ros; habiendo comparecido, en nombre de Sierra, el Procurador D. Antonio Bendicho, dirigido por el Letrado D. José Morote, y en el de Sainz, el Procurador D. Antonio Pintado, dirigido por el Abogado D. Eduardo G. Llombart, no habléndolo hecho el Abogado del Estado.

Resoitando que el Procurador D. José María Agnirre, en nombre de Doña Luisa Taberné, presentó en el Juzgado del distrito del Centro, de esta corte, en 23 de Marzo de 1905, demanda solicitando de la declarase pobre en sentido legal para litigar en tercería de mejor derecho, por ella deducida en los autos ejecutivos que contra su marido D. Vicente Skinz seguía D. Jerónimo Sierra, exponiendo, en apoyo de su preten • sión, los hechos y fundamentos de derecho que estimó pertinentes, y habiéndola impugnado en los correspondientes escritos de contestación ela representación del Estado y los otros dos referidos demandados, el Juzgado, por auto de 6 de Agosto, notificado el 7, de conformidad con lo

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