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Su hermosa torre de dos cuerpos, fabricada como todo lo demás del edificio de silleria caliza blanca , cuya limpieza y brillo hacen dudar á primera visla si es de jaspe y si se trala de una edificacion de nuestros dias, no es de las mas elevadas y esbeltas, si bien cuenta con notable solidez y elegancia.

Es notable la portada principal de esta iglesia. Se cree que data de fines del siglo décimo quinto, y que fué cosleada por el Cardenal Mendoza. Su decorado representa la Asuncion de la Virgen , cubierto todo el semicirculo de su bóveda de ángeles y sanlos, á los lados los Apóstoles, y en medio de un pilar que sirve de estribacion a los dos arcos que forman las puerlas, la imágen de Jesucristo resucitado, de estatura natural, tallado en mármol blanco. En toda esta parte de la obra , que es de mucho mérito y trabajo, preside el orden golico.

Al sentar la planta sobre el marmoreo pavimento de la iglesia ; al comparar la silenciosa pobreza que en ella hoy se nota con los recuerdos de su pasada prosperidad, el ánimo abalido no puede menos de fijar la atencion en un hecho muy reciente que sinleliza las desventuras que rodean al cullo católico de nuestros dias. El de la Inmaculada Concepcion, el de la gloriosa patrona de las Españas, el ocho del actual , con voz profundamente conmovida, un sacerdote anunciaba desde el púlpito á los fieles que de no poder contribuir con sus ofrendas, tendria que suspenderse el culto en esta Catedral , cien veces ilustre por lo que representa en el pueblo cristiano, por su noble antigüedad, y por los tesoros artísticos que encierra. ¡Tristísimo contraste ! Precisamente el dia mas feliz para la iglesia , precisamente en los momentos en que el pueblo español tribula á su patrona rendida admiracion por su gloriosa grandeza, su pueblo escogido llora por las desventuras que el templo atraviesa. ¡Y esto sucede en pleno siglo diez y nneve, en medio de un pueblo cristiano, y bajo unos gobiernos que proclamándose cristianos no dan á la Iglesia los medios de sostenerse !

No voy a escribir una historia , ni á describir los monumentos artísticos de este país. Esto será el objeto de mas detenido trabajo, si Dios me deja tiempo y despacio para ello. Necesario es, por consiguiente, que mis «estudios» de hoy se concreten á lígeros apuntes. Por esto al recorrer la catedral de Osma , solo he de hacer rapidísimos apuntes.

Consta en su interior de tres naves y un crucero. Contiene tres capillas. Una de estas es la de Sta. Cruz donde se halla la parroquia de la villa.

En la Capilla mayor, colocada en la nave principal , se siente el observador poseido de respetuosa admiracion ante la inmensa majestad de aquel lugar destinado á la adoracion del Salvador del Género humano. Mas de una vez el autor de estos renglones al doblar la rodilla inclinando la frente ante el grandioso lá baro, gloria del género humano y esperanza consoladora del cristiano, ha recordado aquel magnífiɔo arranque del poeta :

...Perdon si en estas bóvedas

Llenas de tu imponente majestad..... No es grande la capilla mayor, y acaso este es un defecto que el observador lo advierte, porque se nota por el que el arquitecto ha tenido que reducir su pensamiento. Su elevacion corresponde al conjunto de la iglesia. Sus ventanas colocadas con profusion y cubiertas con cristales de colores, concilian la belleza artística con la importancia del lugar. Su altar mayor obra de Juan de Juni, construido á expensas del llmo. obispo Albared de Acosta, cuya figura se ve en el retablo, contiene el Tránsito de la Virgen , y notables relieves de los Apóstoles y de los Patriarcas, esmeradamente modelados por el buen gusto del escultor.

En el crucero, al lado del Evangelio está el magnífico púlpito de mármol blanco, en cuya caja modeladas en bajo relieve y al gusto gótico se ven las imágenes de la Virgen , de S. Miguel y de S. Jorge, descansando toda la obra sobre una linda columna de jaspo ; y alrededor se descubre una leyenda con este significativo distico :

ANNUMTIATA POPULO MEO SCELERA EORUM.

Sobre una de las sacristias está la capilla de S. Pedro obispo de Osma, á la cual se sube por una graderia de jaspe de las canteras de Espejon, pueblo situado á pocas leguas de El Burgo. En el centro de la capilla está el cuerpo del Santo colocado en una urna, viéndose en la capilla pintados diferentes episódios de su vida.

La grandiosa capilla del venerable Palafox, notable por los jaspes, mármoles, bronces, fres. cos y esculturas que encierra, es un museo artístico en el cual campean los nombres de Maella, de Gutierrez y de Domingo Bruil.

En la segunda nave, que es la central, está el coro, con su hermosa silleria de nogal, y dos órdenes de asientos, en uno de los cuales y como respetuoso y constante recuerdo del sitio que ocupó como cabildante, se vé la imagen de Sto. Domingo de Guzman.

La Capilla Real dedicada á la Purísima Concepcion, de construccion atrevida y graciosa, sostenida por ocho columnas de jaspe con embutidos de bronce.

Se cuentan cinco sacristias, entre las cuales, la mayor construida a mediados del siglo décimo sexto, es notable por su elegante cajoneria, sus cuadras de gran mérito, sus magníficos espejos, y su gran mesa de jaspe de colores de tres metros de largo y cerca de dos de ancho ç de una sola pieza.

En la bóveda de esta sacrislia, como en diferentes lugares de la iglesia, se ven hermosos frescos debidos al pincel de Zapata y de Jordan, representando hechos notables de la vida del venerable Palafox, de S. Pedro de Osma, y de Sto. Domingo de Guzman.

Saliendo de la Catedral, á la izquierda, en la calle mayor, se encuentra el palacio episcopal cuyo esterior nada de notable ofrece, y en cuyo interior ademas de cómoda y digna habilacion para los Prelados y su servidumbre, están la capilla, sala de sínodos, archivo general y dependencias del tribunal.

A espaldas del Palacio episcopal existe aun la casa que habito Santo Domingo de Guzman, si no por su mérito arquitectónico, al menos por los grandes recuerdos que para el pueblo cristiano despierta la Santa vida del esclarecido varon que la ocupó, debió esceptuarse del mercado desamortizador. Pero la corriente del siglo, que tanlas medianías ensalza, no ha respelado este monumento de la piedad católica , y vendiéndolo, quizá por precio miserable, ha dado lugar á que tal vez, en dia próximo, vaya a tierra como otros recuerdos de nuestra grandeza.

La plaza mayor, notable por la regularidad que preside en sus construcciones, lo es mas por el edificio-hospital, que bajo el patrimonio de San Agustin ocupa uno de sus frentes.

El punto donde están la plaza y las demas construcciones que la rodean, se hallaba fuera de murallas. En los primeros años del último tercio del siglo quince, el obispo D. Pedro Montoyo fundó un hospital para pobres y transeuntes.

El Ilmo. D. Sebastian de Arebalo y Torres, cuya bondadosa proteccion tantos recuerdos dejó en El Burgo, viendo la poca solidez del edificio, acordó su reedificacion, que tuvo lugar

fines del siglo diez y seis. Sobre la puerta principal se vén las estátuas do san Agustin, san Francisco y san Sebastian, modeladas por Fernando de Mazas y Miguel de Agüero. El conjunto dela obra es suntuoso. Su fachada principal se halla coronada, á sus dos extremos, por dos torres de bastante elevacion con las armas de aquel Prelado, talladas en piedra caliza, de la que es toda

la obra.

Hoy este establecimiento es capaz para sostener unos ochenta enfermos. Y es una sucursal del hospital provincial.

Otros muchos notables monumentos encierra El Burgo de Osma, dignos de ocupar la atencion del observador estudioso, que serán objeto de mas detenida demostracion. Debidos todos á la munificencia de los Prelados Diocesanos, que hicieron de esta villa una de las mas bonitas poblaciones de Castilla, jamás dará gracias bastantes á sus ilustres protectores.

el

A quella gran riqueza, con tanto celo como desprendimiento destinada al alivio y consuelo de los pobres y desvalidos, cuyos productos iban a suavizar las tristezas del menesteroso y los dolores del enfermo, es ya perdida para tan santos objetos. En el gran baratillo con que los incomprensibles misterios de los tiempos presentes han destruido las seculares instituciones que protegian la sociedad, aquella propiedad ha sido ciegamente destrozada, para venderse á miserísimo precio. La indole de los presentes estudios no permite analizar la cuestion legal de la validez de esas ventas, ni vaticinar sus resultados. Empero, lícito es apuntar ligerísima idea acerca de esta provincia. Llevándose á cabo la desamortizacion eclesiástica en virtud de un convenio internacional sancionado en España como Ley del Estado, surle los efectos de un contrato bilateral, que requiere para su ejecucion la unánime conformidad de las dos representaciones concertantes. Donde en mucho se ha faltado á esa conformidad y una de las partes ha protegido con la recta dignidad que el derecho aconseja, posibles que el tiempo, severo reparador de los errores de los hombres, convierte en amarga pepa mas de una de las dulzuras presentes.

Desde El Burgo de Osma se borran ya las huellas de la antigua via romana, que solo se perciben con claridad en el llamado páramo, frente á Calatañazor. Esta circunstancia liene que influir notablemente para determinar el punto donde tuvo asiento la anligua ciudad de Vóluce capital de los Volcianos, tambien llamados Velas, célebre por por la valiente contestacion dada á los embajadores romanos despues de la destruccion de Sagunto; aquella contestacion tan severa como imperiosa con que despues de haber echado en rostro a Roma el abandono en que dejó á los Saguntinos, insigne leccion para que nadie confara en la y sociedad romana, Anciano Presidente de los Volcianos concluyó mandando a los enviados de la Señora del mundo, que inmediatamente salieran de los límites de su jurisdiccion. Finibus Volcianorum extemplo abise jussi, dice Libio. Egemplo de magnanimidad que imitaron otras muchas ciudades de España, y por el cual los embajadores tuvieron que renunciar a buscar aliados contra Cartágo, y se retiraron á las Galias.

Diversas son las opiniones sustentadas por los autores, relativamente al punto donde existió la ciudad, de cuya referencia es objelo el presente artículo. Voy á consignarlas antes de lerminarla que, fundado en la tradicion y en la crítica, sustento.

El P. Mariana, en la historia de España dice, al referir el resultado de la embajada rumana procurando aliados contra los Cartagineses, y despues de hablar de los Bargusios; «Tenian los » Volcianos su asiento como se entiende por allí cerca , dado que algunos los ponen donde está » Villadolce, no lejos de las fuentes del rio Güerva; el cual pueblo dicen que en memorias »antiguas se llamó Volce.»

Villadolce es el actual Villadoz en el partido judicial de Daróca y provincia de Zaragoza; pueblo siluado a la izquierda del rio Hüerva.

Cornide consideró que Vóluce debió existir en lo que le llama Lama-Llóna, que es el pueblo actual de La Mallona, en el partido judicial de Almazan , y provincia de Sória.

Loperraez, en su historia crítica del Obispado de Osma, la refiere á Blácos, aldea perteneciente tambien a los mismos partido judicial y provincia.

Cortés, en el Diccionario geográfico histórico de la España antigüa , la determina en Calat-Anosor, que es la actual villa de Calatañazor en los espresados partido y provincia.

De todas estas opiniones, la del P. Mariana no tiene fundamento alguno. Que en Villadoz existiera en lo antiguo un pueblo que se llamára Volce, no es razon para derivar de aquí la existencia en aquel punto de la Vóluce de que nos ocupamos.

El país de los Velos, cuya capital fué Vóluce, segun Antonino, ó Veluca segun Toloméo, era parte de la region de los arevacos, hoy en la provincia de Sória y partido judicial de Almazon.

Volce, si existió y correspondiaá la moderna aldea Villadoz en el partido judicial de Daróca y provincia de Zaragoza, se hallaria en la region de los Edetános, cuya capital Cæsar Augusta es hoy la inmortal Zaragoza, diferencia tanto mas apreciable si se considera que entre una y otra region median mas de veinte leguas de la medida moderna.

Esto bastaria para destruir la opinion que considera á Vóluce en Villadoz. Pero hay dos autoridades irrecusables que resuelven toda cuestion. Antonino Augusto en el itinerario de España, señala la capital de los Volcianos bajo el nombre de Vóluce, como uno de los puntos de mansion del camino de Astúrica á Cæsar Augusta.

No es fácil determinar si esta mansion era de las llamadas stativas ó de las pernoctacion. La corta distancia á que se encontraba de Osma y Numancia y su colocacion entre las dos, hacen creer que seria de la última clase.

Pero además de esta consideracion, que liene una importancia relativa, la solucion práctica mas importante está en el señalamiento de las ciudades de mansion que en el camino romano que nos ocupa hace el ilinerario. Sus puntos extremos, Astúrica y Cæsar-Augusta, son el arranque y la parada de ese camino. En su intermedio y pertenecientes a la actual provincia de Sória, se leen: Uxama, Vóluce, Numancia, Augustóbriga.

No es de creer que los romanos que desde el principio de su dominacion en España , mejoraron los caminos antiguos y construyendo otros nuevos que les eran necesarios y á los que atendian con policia especial; que consideraba como una cualidad indispensable en un buen general el exacto conocimiento del itinerarium; (1) que segun la magnifica descripcion de san Ambrosio ponian especial cuidado en todo cuanto correspondia á la disciplina del soldado en sus marcbas; no es de creer que hubieran incurrido en el grandísimo error de alterar el órden numérico y topográfico de las mansiones, colocando á Vóluce entre Osma y Numancia si no fuera el lugar que le correspondia.

Pero aun de esta razon nace otro tanto ó mas concluyente. Desde Numancia y pasando por Augustóbriga , hoy Muro de Agreda en la provincia de Sória , marca el itinerario de Antonino á Turiossone y Caravi, y por último á Cæsar Augusta, equivalentes hoy á Tarazona, Magallon y Zaragoza.

Tarazona y Magallon están al N. E. de Zaragoza con relacion á Daróca que se queda al E. S. con relacion al camino de que nos ocupamos.

Hay además olra gran razon que desvanece el último resto de duda. Daróca no es otra que la antigua Agiria que el itinerario de Antonino señala entre las mansiones de la via desde Laminium, hoy Daimiel, á Cæsar Augusta.

Cuando á escritores tan notables como Zurita, Cornide y otros les ha sido difícil fijar la region en que la mayor parte de las ciudades de mansion de esta via se hallaban, no seria fácil que nosotros pudiésemos designarlas, si no en general, refiriéndonos á la de los edetános á que correspondia como capital Cæsar Augusta y cuyas ciudades mediterráneas señalan las Tablas de Tolomeo hasta Sagunto inclusive.

Hasta el origen etimológico del nombre de Daróca contribuye a desvanecer toda duda en el punto que nos ucupa. Derivado de la raíz hebrea que significa Darech ó Daroch , camino, en consideracion al que cubierto y célebre por esta razon, construyeron los antiguos españoles; los romanos al variar el nombre á esta ciudad conservaron sin embargo su referencia, asi como utilizaron aquel camino que tanto sirvió para sus viajes legionarios; aquellos célebres viages cuyo sile, cio durante la noche solo era interrumpido por el itinerarium precursor del alba, tan breve como elocuentemente descriplo por Ammiano. «Extracla quiete nocturna itinerarium sonare lituos juvet.»

(1) Dus exercitus debet habere plenisima prescripta itinera omnium regionum.

Ahora bien. Colocada Agiria, hoy Daróca en la region edelana y en la via de Laminium á Cæsar Augusta , y situada Villadoz á corta distancia de Daróca en la provincia de Zaragoza, estando Vóluce en la region de los arévacos, en la provincia aclual de Sória y vía de Astúrica á Cæsar Augusta; es innegable que los escritores que han pretendido situar la capital de los Volcianos en Villadoz han incurrido en error notable; siendo por consiguiente indudable que Vóluce estuvo entre Uxama y Numancia en la actual provincia de Sória.

Queda por resolver cual de los tres puntos señalados en esta provincia reune mayores probabilidades de haber tenido la honja de ser la capital de los Volcianos.

La opinion de Cornide, asignando la existencia de Vóluce en donde estuvo la que denomina «Lama-llana,» hoy la pequeña aldea «La Mallona,» tiene en su apoyo la distancia á que se encuentra de los puntos donde existieron Uxama y Numancia.

«La Mallona» está proximamente de dichos puntos seis leguas de cada uno, y precisamente en su intermedio; lugar sano, cerca de un pequeño rio, indicaciones todas que los romanos tenian en cuenta para sus mansiones.

Hoy, además, hay que tener en cuenta la especial circunstancia de que todavía próximos á esta aldea, viviendo de Uxama y coutinuando para Numancia, se descubre la antigua vía romana, principalmente en los puntos mas elevados que recorria y que por su altura y desamparo son conocidos con el nombre de páramos en el país.

Loperraez opina por que Vóluce debió existir donde hoy está el pequeño pueblo de Blácos, para lo cual tiene en cuenta los descubrimietos hechos, y el hallazgo de monedas y otros indicios de antigua poblacion.

Cortés, por lo contrario, y resolviendo de un modo demasiado concluyente, opina por que existió en la villa de Calatañazor, fundándose en la distancia de veinte y cinco millas romanas que dice la separan de Uxáma, y en los monumentos de antigüedad que se encuentra en ella.

Voy á examinar cuál de estas tres opiniones tiene mas grados de certidumbre histórica, y á razonar mi opinion particular. Difícil y complicada es esta parte de los estudios históricos para lo cual es indispensable que la crítica tenga en su apoyo, no solamente los restos de caminos y puentes, sino tambien los demás monumentos que se encuentren y las opiniones de los geógrafos auxiliados por las distancias.

En nuestro caso, vemos á Loperraez, al determinar que la capital de los Volcianos debió hallarse donde hay el pueblo de Blacos, apoyarse en los muchos restos de poblacion descubiertos en ese pueblo y sus inmediaciones.

Para escribir los presentes estudios, no solo ho recorrido los lugares que describo, despues de leer las opiniones sustentadas por tan respetables escritores, si no que he consultado la de personas que por su larga permanencia en estos lugares, pueden fundar su crítica en el conocimiento práctico que tienen. Una de estas respecto de Blacos es el anciano párroco D. Gaspar Moreno Carbajosa, que á una permanencia de muchos años on Blacos y una ilustracion poco comun, reune la particular amistad que tuvo con el difunto obispo de Osma señor Horcos, cuyos conocimientos y gusto numismáticos son proverviales en el país, y que mas de una vez en las de su permanencia en dicho pueblo se ocupó de antigüedades. Pues bien, á este respetable párroco, constante centinela de los elementos de tradicion en aquella localidad, debo apreciables noticias.

Por todos estos antecedentes se puede afirmar que, desde el pueblo de Blácos hasta el punto llamado de Abion en el término del mismo pueblo, se encuentran continuamente restos de una importante poblacion antigua, hallándose monedas y otros objetos de la época romana y que en el sitio llamado puente de Abion se descubren lodavía el arranque y cimientos de un puento antiguo y un gran trozo de pared de una argamasa muy consistente que ha resistido por espacio de siglos el empuje destructor de las aguas del rio. Próximo al puente se descubrió haco

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