Imágenes de páginas
PDF
EPUB

dr. Pedro III, Pedro IV, y el infante D. Fa

inmond de

blarian tambien los cortesanos, como hoy se habla el francès en algunas cortes de Europa, en donde es, para esplicárnos á la moderna, lenguaje oficial; era el que nuestros monarcas empleaban aunque no siempre, como escritores, como ordenadores de su casa, coino príncipes y aun como particulares, & 10 elar contribuía, segun ya hemos insinuado, el vigor con' que florecia la poesia provenzal y el constante apoyo que recibió de nuestros reyes el a

arte de bien decir, en el cual fueron algunos estremados, y otros muy dignos de mencion, como se prueba con los nombres de Ramon Berenguer V, Alfonso 11, Pedro II, Jaime),

10 11 que reinó en Sicilia. Todavía pudiéramos añadir que no solo en aquello á que llegaba, para espresarnos asi, la accion privada del Rey, sino kun en las escrituras de fundacion, en algunas cartas pueblas, en libros de cuenta y razón (18), e

y razón (18), en los procesos (19); la impresion. Nos referimos al Discurso sobre el origen, uso y cultura de la

española en Aragon, impreso en el Memorial literario de febrero y marzo de 1788, en el cual se desarrollan en general las propias ideas que en esta Introduccion, aduciéndose

argumentos idénticos, como el que mas adelante presentamos acerca de los tocablos aragonesës déclarados por Blancas. Enuncia, comunmente siy correctivo, las ideas de Masdeu que consi

provenzal Terceros que atribuye por el contrario a la influencia castellana de los tiempos de Fernando el Magno 'la entrada del idioma geperal en Aragon; pero supone que no existen documentos castellanos anteriores al siglo Xill contra lo que llevamos demostrado, explica la coleccion legislativa del obispo Canellas como prueba de que el catalan Aragon se usaban, y

lenguas como en hablado siempre el español los reyes aragoneses, que es lo que en el texto à que se refiere esta nota no nos atrevemos & asegurar por nuestra parte?

(18) En 1848 se publico, con otros documentos sobre la segunda espodicion de Alonso Ven 1932, un Libre ordinari de dales, fetes per en Bernat Sirvenit tesorer, general desde maig de 1432 fos lo derrer die de decem. bre apres seguent.

(19) Sirva de ejemplo el que se formó para jusliúcar en 1 363 la muerte del 'infante D. Fernando hermano de Pedro el Ceremonioso.

[ocr errors]

era una

y en los actos del reino, se usó por algun tiempo el idioma lemosin, en prueba de lo cual nos cita el Sr. Torres Amat los fueros de D. Jaime el Conquistador, las proposiciones ó discursos de la Corona en la apertura de las Córtes, las ordenanzas У

otros documentos oficiales. Aquel idioma (digámoslo de paso) es el que algunos designan con el nombre de romance, aunque en la comun inteligencia sea este el verdadero idioma castellano; y es que, derivados del latin todos los idiomas y dialectos neo-latinos, en cuyo número hay que contar al provenzal y sus derivados, llamáronse todos romans ó romances, esto es hijos del romano,

siendo mas natural esta etimo logia que la árabe de al-romi, enunciada aunque no apoyada por Marina.

Y ya que hemos hablado de los fueros y del idioma en que parece haber sido algunos redactados, no será inoportuno el indicar que mucha parte de ellos, y desde luego los de D. Jaime I, fueron sucesivamente traducidos del romanz en latın, como lo afirma el Justicia mosen Juan Gimenez Cerdan en su célebre carta á Diez d'Aux, por los famosos letrados Jimenez Perez de Salanova, Galacian de Tarba y Juan Lopez de Sessé. En la coleccion general que de ellos corre impresa nótase que hasta los primeros años del siglo XV, esto es, hasta los decretados en las Cortes de 1414, todos se hallan redactados en idioma latino, (20) empezando á leerse en castellano

(80) Pero ese latin era en muchos fueros tan impuro como lo fué generalmente en la edad media; y porque de él mismo se puede fácilmente deducir el que en Aragon habia de usarse como vulgar, copiaremos un tromu correspondiente á 1987, que dice: «Villana debet habere per suas dotes unam domum coopertam in qua sint duodecim bigæ et unam arenzatam vinearum of unum campum in quo possit sominare unam arrobam tritici in voce linaris, et suas vestes integre et suas joyas et unum lectum bene paratum de melioribus pannis qui sint in dom) at duas ineliores b;stias de domo aptas ad laborandum cun omnibus suis apparamentis.»

los de las Cortes de Maella de 1423, asi como los de Alfonso III, inclusos en los de Pedro III que los dió en 1283, pero que desde luego tienen un lenguaje mas moderno que el de su tiempo.

Volviendo á insistir sobre la introduccion del idioma provenzal. quien mas contribuyó á ella, despues de los primeros condes catalanes de la Provenza, fué D. Jaime el Gonquistador, el cual, hasta donde esto es posible, declaró lengua de corte el lemosin, que merced a varias causas llegó á hacerse popular, aunque no, como se ha supuesto, en todo el reino. Pero debe, sin embargo, notarse que al cabo de un siglo decayó la pureza de la nueva habla y la nueva literatura, pues si bien hacia el fin del siglo XIV (1390) se fundó en Barcelona, y luego en Zaragoza, un Consistorio de la Gaya Ciencia á imitacion del que años antes (1324 ) se habia fundado en Tolosa, ya es punto bastante averiguado en la historia de las letras y las artes, que las Academias suelen fundarse para detenerla decadencia, pero sin poder atajarla por completo si otras causas no comunican nuevo impulso al ingenio, de suyo li-4; bre y aventurero. Tambien contribuyó á esa decadencia el elemento castellano, gradualmente introducido en la Corona de Aragon, ya por el advenimiento de Fernando I en 1414 (21), ya por el ejemplo del marques de Villena que á un tiempo insinuaba el gusto aragonés en Castilla y el idioma castellano en Aragon.

De entre los escritores que prefirieron el idioma lemosin, son muchos y muy ilustres los que pueden citarse, pe

(21) Ticknor cita un certamen celebrado en Valencia el año 1474, en que se presentaron cuatro poesias castellanas: Milá dice en sus curiosisimas Observacio nes sobre la poesia popular que los romances castellanos se bicieron tradicionales ya en el siglo XV.

ro nosotros nos contentaremos con recordar á Alfonso II

que fué el primer trovador conocido, y floreció hasta el fin del siglo XII; Pedro II, cuyas trovas se conservaron en una coleccion de ciento veinte trovadores; Jaime I, que escribió una Crónica lemosina (22) anterior a la de Alfonso el Sábio é impresa en 1557 y en 1818, ademas de otras obras, como Lo libre de la saviesa; Pedro III, conocido como trovador; el infante D Pedro que en la coronacion de su hermano Alfonso IV, ocurrida en 1328, lució sus dotes poéticas, siendo los cantores ó juglares de sus poemas los afamados Romaset y Novellet; Juan Francés, que describió a quella coronacion en idioma lemosin; Pedro Lastanosa que floreció en 1348; Pedro IV, autor de una Historia de su reinado, de un Libro de los Oficios de su casa y, segun se asegura, de algunas poesias; Juan I, conocido como poeta; Fray Juan Monzon que floreció en la primera mitad del siglo XV; Mosen Pedro Navarro, Rodrigo Diez , Juan Dueñas, Santa Fé

у Martin Garcia, todos cinco poetas lemosines de la misma época; Juan Torres, que lo fué tambien y floreció hacia el fin del siglo XV.

Estos, sin otros que cita Latassa en su Biblioteca antigua, en donde por lo demas abundan en mayor numero los escritores en latio (por no decir latinos), prueban de un modo evidente que en Aragon (23) se hizo mucho uso del idio

(22) Algunos ponen en duda la autenticidad de esa Crònica.

(23) En lo que realmente se llama Aragon que es el objeto principal de nuestra tarea, sobre todo desde este párrafo, pues por lo demá ya sabemos que la Corona aragonesa se ha designado muchas veces con el nombre comun de Aragon, como se ve en aquellos versos de Bernardo do Auriac, trovador del siglo XII, en que dice de los catalanes.

Et auziran dire por Aragó
Oil et neuil en luec d’oc e de no.

dán mu

ma lemosin para la poesia , la historia y la legislacion, y de eso mismo dan testimonio aquellas palabras del marqués de Santillana en su famoso Proemio: «los catalanes, valencianos, y aun algunos del reino de Aragon, fueron é son grandes oficiales de este arte,) esto es , de la de trovar, llamada gaya ciencia. Compruébalo tambien la noticia

que chos historiadores sobre haberse abierto en Zaragoza un Consistorio del gay saber al modelo del que se habia fundado en Barcelona con maestros ó mantenedores de Tolosa; y tambien nos lo acredita, entre otros autores de buena nota, el diligente Zurita, el cual pinta en esta manera el reinado de Juan I, que floreció en el siglo XIV: «y en lugar de las armas y egercicios de guerra, que eran los ordinarios pasa tiempos de los principes pasados , sucedieron las trovas y poesia vulgar y el arte de ella que llamaban la gaya ciencia, de la cual se comenzaron á instituir escuelas públicas; y lo que en tiempos pasados habia sido un muy honesto ejercicio, y que era alivio de los trabajos de la guerra, en que de antiguo se señalaron en la lengua lemosina muchos injenios muy escelentes de caballeros de Rosellon y del Ampurdan que imitaron las trovas de los provenzales, vino á envilecerse en tanto grado que todos parecian juglares."

De lo espuesto hasta aqui habrá quien pueda verosimilmente inferir, y tampoco no le faltarán autoridades en que apoyarse, que Aragon se sirvió hasta el siglo XIV inclusive del idioma latino y del provenzal y no de ningun otro, cuya opinion robustecen los sueros de Jaca escritos en lemosin y conservados en un códice del Escorial; una Crónica manuscrita de los reyes de Aragon eserita en catalán y citada en el libro de las coronaciones de Blancas; una coleccion de fueros,

« AnteriorContinuar »