Obras completas de D. 聲gel de Saavedra duque de Rivas ... Coleccionadas o D. Enrique R. de Saavedra, duque de Rivas ...

Portada
Est. tip. "Sucesores de Rivadeneyra", 1897
 

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

No encontramos ningn comentario en los lugares habituales.

Otras ediciones - Ver todas

T廨minos y frases comunes

Pasajes populares

P墔ina 41 - Conde en su Historia de la dominaci鏮 de los 嫫abes en Espa鎙, sacada de • varios manuscritos y memorias ar墎igas...
P墔ina 480 - Pronto el son de timbales y a鎙files en la parte exterior, la grita y bulla que en las calles levanta el gran gent甐, y el estruendo de arneses y herraduras que llega, dicen, el gallardo moro, el retador valiente. Expresi鏮 una y una sola actitud se advierte en todos cuantos el ancho circo en torno ocupan; y todos, de la puerta que en el lado siniestro se abre, tornan a la oscura b镽eda ojos y faz, el cuerpo inclinan, y rumor sordo por los aires zumba.
P墔ina xxxi - Con decir esto ha declarado el autor su intento al componer el siguiente poema. No ha pretendido hacerlo cl嫳ico ni rom嫕tico, divisiones arbitrarias en cuya existencia no cree...
P墔ina 498 - Rui-Vel嫙quez fuerte se ostenta y diestro, y aunque duda de lograr la victoria, despechado todas sus fuerzas y su sa鎙 junta. Mudarra, tan gallardo, tan ligero como sobre la yegua, con astuta destreza manejando la cuchilla, ora de filo hiere, ora de punta. El cristiano defi幯dese, y responde con tajos o estocadas furibundas; entrambos con su sangre el suelo riegan; mas an no hay de cuidado herida alguna.
P墔ina 481 - As sbita r塻aga de viento resuena, mueve las ligeras puntas de los 嫫boles todos de una selva, y hacia la misma parte las empuja. Entran de dos en dos en la estacada, con lento paso y grave compostura, sobre negros caballos, ocho pajes, negras la veste, la gualdrapa y plumas: despu廥 cuatro escuderos enlutados, y cuatro ancianos caballeros, cuyas armas empavonadas y rodelas con negras manchas que el blas鏮 ocultan, y cuyas picas que por tierra arrastran, sin pendonc︼lo la acerada punta,...
P墔ina xxviii - Naturaleza; pintor del hombre social de las clases 璯fimas Crabbe, que en su estilo vigoroso y bronco, no menos que vivo y brillante, describe costumbres que retratan las pasiones naturales y en廨gicas, y los vicios y delitos, en vez de presentarnos los modelos estudiados y las flaquezas y arter燰s de la sociedad; Burns, que la pinta, es sin embargo fogoso y fiel int廨prete de afectos vehementes; galante, agudo, conceptuoso y vivo de fantas燰, aunque amanerado, Moore, quien al recuerdo de su...
P墔ina xi - ... figuras hasta en sus nombres diferentes de las dem嫳), descubriremos en la poes燰 dram嫢ica espa隳la no poca semejanza con la poes燰 francesa, tenida por el modelo m嫳 perfecto de la escuela cl嫳ica. Para buscar el origen de la escuela rom嫕tica de nuestros d燰s, fuerza es que vayamos a Alemania. All naci, y de all han sacado su pauta los modernos rom嫕ticos italianos y franceses.
P墔ina 493 - Vcl嫙quez como herido toro ; otra vez y otra vez, furioso, busca por el frente a Mudarra, que otra y otra el golpe esquiva de la lanza aguda. Al cabo, viendo que de tal manera en intil y larga escaramuza, sin conseguir un decidido golpe, interminable tornar嫕 la lucha a pie firme resuelve el castellano un encuentro esperar ; y en su bravura y en el veloz empuje de su yegua confiado el joven cordob廥, no excusa dar una arremetida a aquel escollo, y despreciar el hierro, que relumbra, del m墔ico...
P墔ina 501 - Queriendo 幨 mismo ante los pies del padre ofrecer por despojo de la pugna la p廨fida cabeza desangrada, el vencedor Mudarra, no sin mucha dificultad se mueve, y tiende el paso; pero apuradas {y! las fuerzas suyas con tan tremenda herida y tal pelea, tropieza, se resbala, se le turba la desmayada vista, a tierra viene. El entusiasmo universal se muda en repentino horror y helado espanto, en inacci鏮 de muerte y en angustia. Mas aquel jovencillo de facciones mezquinas, femeniles y menudas, cautivo...
P墔ina 500 - Raudo, como se arroja hambriento buitre de corvo pico y de rampantes u鎙s a cebarse voraz en el cad嫛er que ve en la playa entre salobre espuma, arr鎩ase Mudarra a su enemigo, de la gola y del casco le desnuda, desenvaina la b嫫bara gum燰 de filo cortador, el cuello trunca del cuerpo an palpitante, le divide la cabeza espantosa, por la hirsuta cabellera la coge, y la levanta, cual bandera de triunfo, cual segura prenda de la raz鏮 y la justicia con que hizo el reto y provoc la lucha, y...

Informaci鏮 bibliogr塻ica