Obras de D. Nicolás y D. Leandro Fernández de Moratín

Portada
M. Rivadeneyra, 1871 - 636 páginas
 

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

No encontramos ningún comentario en los lugares habituales.

Otras ediciones - Ver todas

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 225 - Tuve otras cosas en que ocuparme; dejé la pluma y las comedias, y entró luego el monstruo de naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica. Avasalló y puso debajo de su jurisdicción a todos los farsantes; llenó el mundo de comedias propias, felices y bien razonadas, y tantas que pasan de diez mil pliegos los que tiene escritos, y todas, que es una de las mayores cosas que puede decirse, las he visto representar u oído decir por lo menos que se han representado...
Página 439 - ¿Qué temeridad es ésa? (Se levanta con mucho enojo, encaminándose hacia don Carlos, el cual se va retirando.'] DON CARLOS Ya se lo dije a usted... Era imposible que yo hablase una palabra sin ofenderle... Pero acabemos esta odiosa conversación... Viva usted feliz, y no me aborrezca, que yo en nada le he querido disgustar... La prueba mayor que yo puedo darle de mi obediencia y mi respeto es la de salir de aquí inmediatamente...
Página 220 - Señor, te están rogando vuelvas los ojos de misericordia a los suyos que están siempre llorando. Y pues te deja agora la discordia, que...
Página 437 - Todo se las permite, menos la sinceridad. Con tal que no digan lo que sienten; con tal que finjan aborrecer lo que más desean; con tal que se presten a pronunciar, cuando se lo manden, un sí perjuro, sacrilego, origen de tantos escándalos, ya están bien criadas; y se llama excelente educación la que inspira en ellas el temor, la astucia y el silencio de un esclavo.
Página 13 - El pueblo mudo y atento ; se engalla el toro y altera, y finge acometimiento. La arena escarba ofendido, sobre la espalda la arroja con el hueso retorcido ; el suelo huele y le moja en ardiente resoplido. La cola inquieto menea, la diestra oreja mosquea, vase retirando atrás, para que la fuerza sea mayor, y el ímpetu más.
Página 265 - Ora no me quebréis la cabeza. Mira, mochacha, que te mando que no las des menos el celemín de a dos reales castellanos.
Página 180 - Resistir á sus cuidados Nadie debe procurar, Que no le ha de aprovechar. Aquel fuerte del amor, Que se pinta niño y ciego, Hace al pastor palaciego, Y al palaciego pastor: Contra su pena y dolor Ninguno debe lidiar, Que no le ha de aprovechar.
Página 220 - Ofrecióse a mis ojos la ribera y el monte donde el grande Carlos tuvo levantada en el aire su bandera, y el mar que tanto esfuerzo no sostuvo, pues movido de envidia de su gloria, airado entonces más que nunca estuvo.
Página 437 - DIEGO Eso no lo puedo yo dudar... Pero si usted me considera como el que ha de ser hasta la muerte su compañero y su amigo, dígame usted: estos títulos ¿no me dan algún derecho para merecer de usted mayor confianza? ¿No he de lograr que usted me diga la causa de su dolor? Y no para satisfacer una impertinente curiosidad, sino para emplearme todo en su consuelo, en mejorar su suerte, en hacerla dichosa, si mi conato y mis diligencias pudiesen tanto.
Página 13 - Castellano — le dice — , con más decoros suelo yo dar de mi mano, si no penachos de toros, las cabezas del cristiano. Y si vinieras de guerra cual vienes de fiesta y gala, Vieras que en toda la tierra, al valor que dentro encierra Madrid ninguno se iguala.

Información bibliográfica