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oficiales y factores en contratos que se celebran con personas particulares, vasallos mios, sobre compra de granos, vestuarios y otros géneros, portes y otros manejos y disposiciones para el cumplimiento de sus asientos; declaro, que no han de gozar del fuero Militar, por obviar los perjuicios y agravios que muchos de mis vasallos padecerian en desaforarlos, y traerlos de todo el recinto de España para comparecer en el Consejo de Guerra, respecto de los insuperables gastos que se les ocasionarian en sus viages, y asistencia mas costosa en la Corte que en otra parte alguna del Reyno; y así encargo con especialidad á mi Consejo de Guerra, atienda con el mayor desvelo á la puntual observancia de esta mi resolucion, tocante á la distincion con que se ha de usar del fuero Militar, por

lo
que

conduce al mayor alivio de mis vasallos, y buena adıninistracion de justicia

Véase con atencion la ley XIV adelante.

NOTA.

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cap 6, y por otro de 23 de agosto de 715 cap. 22 á 25., prehensivos de nuevas plantas del Consejo de Guerra, y por el art. 1, 10, 11 y 12 tit. 10. lib. 4. do la ordenanza de 12 de ju. Jio de 728. Fuero Militar, y personas que deben gozar de él,

con las limitaciones que se expresan. Hallándome informado del abuso que hay en el fuero Militar, solicitándole muchos que no le deben tener, por cuyo medio embarazan el uso á la Jurisdiccion ordinaria y á otras, y por conseqüencia la buena administracion de justicia en grave perjuicio de mi servicio y de la vindicta pública; he resuelto revocar, como revoco, todo el fuero Militar concedido hasta ahora; y declarar, como declaro, que los que de hoy en adelante han de gozar el referido fuero, son los Militares que actualmente sirven y sirvieren en mis Tropas regladas, ó empleos que subsistan con exercicio actual en guerra, y que como tales Militares gozaren sueldo por mis Tesorerías de Guerra: todos los Oficiales militares de qualquier grado, que sirvieren en la Marips y Armadas de mar con patentes mias, y sueldos por mis Tesorerías; y asimismo los Militares que se hubieren retirado del servicio, y tuvieren despachos mios para gozar del fuero.

Por lo que toca á los actuales asentistas, y los que les sucedieren, de provisiones de víveres, de pertrechos y municiones de guerra, y hospitales, remontas, fortificaciones, fábricas de navíos y pertrechos para ellos, y generalmente los asentistas de qualquiera cosa que toque á la guerra, así de tierra como de mar, sus factores y oficiales

que

tuvieren títulos de tales, pasados por el Consejo de Guerra; quiero y declaro, que gocen del fuero de la Guerra solamente en las diferencias y pleytos que tuvieren con sus factores y oficiales, que ellos mismos nombran para su gobierno, y en todas las causas que miran á si han cumplido con el asiento ó provision en la cantidad y bondad de los géneros que se obligan á proveer, así de municiones de guerra como de boca, vestuarios y armas, porque en esto está interesado ei Fisco, y en esta parte deberán estar sujetos al fuero Militar.

Tambien es mi voluntad, que las causas criminales de delitos que cometieren como asentistas, se vean y determinen por el Consejo de Guerra; pero en los delitos comunes á todos, como hurto, homicidio y otros, no deben gozar del fuero Militar, porque los asientos no tienen respecto alguno con los delitos de esta especie; y se conocerá de ellos por las Justicias ordinarias påra mas breve expedicion, y satisfaccion de la vindicta pública.

Por lo que toca á las causas civiles, y pleytos que se originan entre proveedores, asentistas y sus

Fuero en causas criminales, y privilegios de los Mi

litares retirados desde Coronel arriba. Enterado de lo que el Consejo me representa en consulta de 30 de octubre de 1715 quanto al fuero y preeminencia de los Militares que se retiran del servicio, he venido en declarar, que todos los Cabos y Oficiales, desde Coronel arriba inclusive, que habiendo servido ocho años en guerra viva, ó diez en presidio, se hubieren retirado del servicio con licencia mia, deben gozar por su vida (como antes de los decretos de 23 de abril de 714 y 23 de agosto de 715 se practicaba) (ley anterior) el fuero y preeminencias Militares, inclusa la jurisdiccion de la Guerra, en sus causas (como no sean casos exceptuados), segun previene el Consejo; pero solo en lo criminal y no en lo civil; pues ademas de que esta distincion recae muy dignamente en los de estas clases, se debe creer, que unos Oficiales, que por sus servicios y méritos han llegado á poseer el estimable carácter y grado de Coronel y otros mayores, no abusarán de esta ni otra gracia que yo les dispensare; y que antes bien, estimulados del honor, experiencias y madurez que han obtenido en los trabajos y funciones de la guerra, vivirán con quietud, y aun procurarán establecerla en los mismos pueblos con su exemplo y persuasiones; previniéndose á las Justicias donde vivieren, que si no obstante estas circunstancias sucediere que alguno ó algunos incurran en delito de que resulte criminalidad, luego que suceda, hagan sumaria, y la re.

mitan á ese Consejo. Y por lo que toca á todos los ciudades, villas y lugares de estos Reynos por los demas Militares, que segun el decreto de 23 de Militares alojados ó avecindados en ellos, en que, agosto de 715 deben ser considerados del fuero de con el pretexto del fuero que gozan, pierden el resla Guerra, y que despues de haber servido ocho peto a las Justicias ordinarias, con la confianza de años en guerra viva, ó diez en presidio, se retira- que no pueden conocer de sus causas: en esta consiren del servicio con licencia mia, hayan de gozar deracion, para atajar en adelante los graves incondel fuero y preeminencias Militares, segun estaba venientes que de esto pueden resultar, he mandado establecido, y se prácticaba antes de la planta de por punto general, que cuando algun Oficial militar 23 de abril de 1714; excepto la jurisdiccion en las esté en Ins lugares con licencia o sin ella, y comecausas así civiles como criminales, pues en ellas no tiere delito, el Corregidor del lugar ú del partido han de gozar del fuero Militar, y se debe observar le prenda, y substancie la causa, y poniéndola en esen este punto lo que se dispone por la nueva plan- tado de sentencia, la remita con expreso al Capitan ta de 23 de agosto de 1715. Tendráse entendido General donde tocure, para que la determine, otoren el Consejo de Guerra, para que arreglado á es- gando las apelaciones al Consejo de Guerra; á quien ta disposicion se den á los Militares á quienes toca- participo esta resolucion para su inteligencia y exere de ambas clases las cédulas de preeminencias cucion en la parte que le tocare, que les corresponden. Tambien declaro, que los Cabos y Oficiales que N. 2101.

LEY IV.

i habiendo servido ocho años en guerra viva, ó diez

El mismo en Madrid á 26 de Marzo de 1718. en presidio, se retiraren del servicio con licencia

Conocimiento de los Superintendentes de Rentas nuestra, no puedan ser apremiados á tener oficios

contra los Militares defraudadores de ellas, sin de Concejo ni de la Cruzada, Mayordomía ni tute

que les valga su fuero. la contra su voluntad, ni se les podrán echar huéspedes ni repartimientos de carros, bagages ni bas- En decreto de 8 de diciembre de 1714, y 21 del timentos, si no fuere para nuestra Real Casa y Cor- mismo mes de 1717, he resuelto que los Militares te; y las mismas preeminencias gozarán sus muge- así de mis Reales Guardias de Caballería, Oficiales res, si fueren casados: podrán tirar con arcabuz lar- de ellas, Comandantes de Plazas, como los demas go y no corto, guardando los términos y meses ve- Oficiales y soldados sin excepcion, que en qualquier

se les hallare con armas de fuego de modo cometiesen fraudes contra las rentas, ó conlas prohibidas, como son pistolas, carabinas y arca- curriesen á fucilitarlos, * quedasen sujetos por este buces menores de á vara, y de otro género de este delito é la jurisdiccion de los Superintendentes de expresado, se les dará por incursos en los bandos Rentas generales, conociendo estos de sus causas, publicados sobre su prohibicion, cuyas exênciones con inhibicion á todos los Tribunales, Jueces y Jus. solo gozarán durante su vida; pero los Capitanes, ticias: y que las aprehensiones que hicieren por sí Sargentos mayores, Tenientes Coroneles, Corone- los soldados de qualesquier géneros en que interles, Brigadieres y Oficiales Generales, demas de venga fraude, las entreguen inmediatamente á los estas preeminencias tendrán el fuero Militar en las referidos Superintendentes, Jueces ó Administradocausas criminales; de suerte que las Justicias ordi- res de las Rentas generales, para que conozcan de narias solo tendrán facultad para hacer la sumaria, las causas, las substancien y determinen, sin que los y remitirla al Consejo de Guerra, para que en él se soldados tengan mas acto que el de la aprehension, substancie

у determine la causa; v en las civiles y y dar á los ministros de su Resguardo el auxilio que casos exceptuados los podrán procesar, y entender por ellos se les pidere. Y porque no obstante las en ellas las Justicias ordinarias hasta la definitiva. providencias dadas, se han experimentado algunos (Aut. 10. tit. 4. lib. 6. R.)

desórdenes, intentando los Militares mezclarse en

el inanejo de estas causas, y excusarse de dar el N. 2100. LEY III.

auxilio á los Ministros de las Rentas, como tambien

con intervenir á la introduccion de muchos fraudes; El mismo on Madrid por Real dec. de 29 de Noviembre de 1716, y en la ordenanza de 12 de julio de 728 cap. 6.

he resuelto en conseqüencia de las citadas órdenes,

publicar y dar las correspondientes, á fin de que toPreventivo conocimiento de la justicia ordinaria con

dos los Oficiales, Gobernadores, Cabos y soldados tra Militares delinqüentes, en el modo y casos que

entiendan estar sujetos á la Jurisdiccion de los Suse expresan.

perintendentes de las Rentas generales para el coSiendo freqüentes las quejas que llegan á mi Real noticia de los excesos que se cometen en las Véase el art. 3 de la ley 15 de este título, y la ley 22,

dados: pero

jurisdiccion donde residieren; y de las apelaciones que se debieren admitir conforme á Derecho, conocerá privativamente nuestro Consejo de Guerra en justicia. (aut. 11. tit. 4. lib. 6 R.)

nocimiento de las causas de fraudes que cometieren contra ellas, y abolido

para este caso el fuero Militar, y que deben dar y den el auxilio que se les pidiere por los Ministros de las referidas Rentas generales, para hacer las aprehensiones de los fraudes y introductores sin ningun pretexto ni excusa: lo que de órden mia se participará para su observancia. (aut. 12. tit. 4. lib. 6 R.)

Véase adelante la ley 22.

N, 2103.

LEY VI. D. Felipe IV. en Madríd á 28 de Nov, de 1634; D. Carlos 11 á

29 de abril de 697, y 28 de Mayo de 700; y D. Felipe V. en Madrid a 5 y 23 de Mayo de 721, y en la ordenanza de 12 de julio de 728 cap. 9.

NOTA.

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Exèncion de oficios y cargas concejiles, y otros pri

vilegios de que deben gozar los Militares y sus mugcrcs.

A los Oficiales y soldados, que estuvieren en actual servicio en mis Tropas, no podrán las Justicias de la parte ó partes donde residieren apremiarlos á tener oficios concejiles, ni de la Cruzada, Mayordomía ni tutela contra su voluntad, ni echarles huéspedes, ni repartimientos de carros, bagages ni bastimentos, si no fuere para nuestro Real servicio, Casa y Corte; y siendo casados, gozarán sus mugeres de las mismas preeminencias: podrán traer armas de carabinas y pistolas largas de arzon, que usan en la guerra, teniendo plaza viva, y estando actualmente sirviendo: y si vinieren con licencia, podrán traer estas armas por caminos para resguardo de sus personas, con calidad que mientras estuvieren en la Corte ó en las Ciudades, villas y lugares de estos nuestros Reynos y Señoríos, no podrán andar con ellas, sino tenerlas guardadas en sus casas ó posadas para quando vuelvan á servir, y hacer su viage; y podrán tirar con arcabuz largo y no corto, guardando los términos y meses vedados: bien entendido, que si se les hallare con otras armas de fuego de las prohibidas, como son pistolas, carabinas

у

arcabuces menores de vara, y de otro género de este expresado, se les dará por incursos en los bandos publicados, y por perdidas las armas, habiéndose de executar lo dispuesto en ello sin faltar cosa alguna. No podrán ser presos por ningunas deudas que hayan contraido despues de estar sirviendo, ni se les executará por ellas en sus caballos, armas ni vestidos, ni en los de sus mugeres, á ménos de que la deuda proceda de maravedis que deban á nuestra Real Hacienda, que son casos en que no vale el privilegio de hidalguía á los Hidalgos, ni á otras personas que son privilegiadas. No podrán los Oficiales ser condenados en pena afrentosa, ni conocerán de sus causas civiles ni criminales las Justicias ordinarias, sino solo el Capitan General, ó persona que gobernare las armas en la parte ó

Fuero que deben gozar las viudas de Militares; y

modo de probar la viudedal Las viudas de los Militares durante su viudedad deben gozar del fuero Militar así en las causas civiles como en las criminales, en la misma forma que le gozaban y debieron gozar sus maridos: y si sobre ello se hubiere formado alguna competencia, la declaro á su favor, y que toca su conocimiento al Auditor general del exército respectivo, justificando lu viudedad

por declaracion del Párroco en la ciudad ó villa donde habitare, autorizada ante la Justicia ordinaria en la forma acostumbrada; y si siguiere á algun Regimiento, bastará testimonio del Capitan de él con el visto bueno de dos de los Oficiales mayores del mismo Cuerpo, y á su continuacion una nota del Inspector á quien tocare, declarando ser verdaderas las firmas de los dos expresados Oficiales: y para que conste la muerte del marido, y haber sido su muger legítima, con expresion del grado que teniu, y de que estaba en actual servicio quando falieció, ha de presentar testimonio del Capellan y de dos Oficiales mayores del Regimiento, con certificacion del Inspector, por la qual conste ser verdaderas las firmas: y asimismo ha de exhibir la patente ó título del último empleo del marido, y en falta de él, certificacion que supla este requisito: y si las viudas fueren de Oficiales que servian fuera de Regimientos quando murieron, deberán justificar todo lo referido con los instrumentos y formalidades que se practican para la concesion de goces y mercedes sobre los seis mil doblones que anualmente les estan consignados. (aut. 1. tit. 4. lib. 6. R.)

N. 2104.

LEY VII. D. Felipe V. en el Pardo á 31 de Enero de 1734. Fuero militar y preeminencias de que deben gozar

los individuos de las Milicias del Reyno. Habiéndose establecido las Milicias en el Reyno por Real ordenanza de 31 de enero de 1734, se previene en punto de fuero y preeminencias por los artículos 25, 26 y 27 de ella lo siguiente. 25. No se les podrá echar repartimiento de oficios que les

sirvan de carga, ni tutelas contra su voluntad, ni tampoco repartir soldados ni bagages (1). 26 En todas las causas criminales gozarán los soldados de Milicias del fuero entero Militar, y serán juzgados por

el Auditor de Guerra y Supremo Consejo de Guerra; pero en lo civil estarán sujetos á las sentencias del Juez ordinario, quien en caso de que sea forzoso tenerlos presos largo tiempo, deberá dar cuenta al Comandante General de la Provincia de los motivos, á fin de que mande se nombren otros en su lugar; y executarán lo mismo por sí los Intendentes y Corregidores en cuyo distrito no haya Comandante General, para que la Compañía se halle siempre completa: pero los Oficiales de estos Regimientos de Milicias, así en lo criminal como en lo civil, podrán apelar si quisieren al fuero Militar, y ser por este sentenciados. 27 Los soldados que sirvan sin interrupcion doce años, podrán ser jubilados, si concurrieren motivos para ello, y gozarán de las mismas preeminencias del fuero (?). (Aut. 24 tit. 4 lib. 6 R.)

(1) Por el cap. 2 de la Real res, de 25 de octub. do 1743 so previene, que los privilegios concedidos á los Milicianos en este cap. 25, no pudiendo disfrutarlos los mozos solteros alistados, porque no siendo vecinos, no están sujetos á las causas que en el se expresan, se entiende que los han de gozar sus padres todo el tiempo que aquellos sirvieren en sus plazas, y se mantuvieren en la patria potestad; porque si se casaren, o los emanciparen, como por qualquiera de estos motivos se constituyen vecinos separados, pasarán á ellos dichos privilegios, y cesarán en los padres; y que & unos y á otros en sus casos se les guarden por las Justicias in. violablemente, pena de cincuenta ducados al Juez contraventor por la primera vez, que se entregarán a la parte agraviada.

(2) Por el cap. 82, de la ordenanza adicional de 28 de febre. ro de 1736 se declara, que únicamente deben gozar de los privi. legios concedidos por estos capítulos 25, 26 y 27, los individuos de los Regimientos de Milicias mandados formar por esta de 31 de enero de 734, quedando excluidos del goce todos los Oficiales y soldados de las Milicias antiguas, no comprehendidos en los nuevos Regimientos.

soldados de los citados Regimientos y al civil y cri. minal de los oficiales de ellos; substanciando y de. terminando las causas que se ofrecieren con un Asesor de ciencia y conciencia, otorgando las apela. ) ciones que haya lugar en Derecho al Consejo de Guerra y no para otro Tribunal alguno, segun y en la forma que lo ejecuta el Capitan de los doscientos Ballesteros del Apóstol Santiago de la ciudad de Baeza; bien entendido, que en caso de muerte, ausencia ó enfermedad de los Coroneles, haya de recaer esta jurisdiccion en el Teniente Coronel, ó en el Oficial de mas grado que existiere dentro del territorio en que se hubiere formado el tal regimiento, para que no se les siga á los Provinciales la molestia de salir á litigar la primera instancia fuera de su distrito; debiendo en caso de haber salido á servir efectiva. mente parte del Regimiento ó todo, llevar la jurisdiccion criminal el Oficial que los fuere mandando, y quedar la civil respecto de todos en el Oficial de mas grado que hubiere quedado en el territorio, y la particular criminal en los soldados y Oficiales que no hubieren salido á servir; entendiéndose unos y otros para las competencias de jurisdiccion con las Justicias eclesiásticas y seculares con el Consejo de Guerra por medio de su Fiscal, en todo lo contencioso y jurisdiccional ; con declaracion que

de las causas civiles ó criminales de los mismos Coroneles, ó personas que exercieren la referida jurisdiccion, haya de conocer el Auditor Ge. neral de Guerra respectivo de los Reynos ó provincias, en que se comprehendieron los distritos asig. nados para estos Regimientos, con apelacion al Consejo de Guerra; y que quando el todo ó parte de qualquiera de estos Regimientos marche á ser. vir en guarnicion ó campaña á incorporarse con otras Tropas, quedarán estas de Milicias baxo el reglamento y ordenanzas del Exército. Y así lo participo al Consejo para su inteligencia, y que no ha de ser de su inspeccion lo económico gobernativo y perteneciente a la formacion y reemplazo de estos Regimientos, y excusas de las personas de que se deben componer, para lo qual se han expedido las órdenes convenientes adonde corresponde. (Aut. 25 tit. 4 lib. 6 R.) ( y 7.)

(6) Por otra Real resol. á cons. del Consejo de Guerra de 17 de Julio de 89, comunicada en 18 de Febrero de 90, mando S. M., que se mantenga en toda su fuerza la Real declaracion de la or. denanza de Milicias de 30 de Mayo de 767; y que el Gobernador del Consejo se abstenga de tomar providencia por el solo en las causas que se siguen por los terminos ordinarios, y en que inter. vienen individuos del fuero Militar; y que quando hallare ser ne. cesaria alguna, la trate antes con su Consejo, a quien toca mirar por la Jurisdiccion ordinaria, on competencia de la Militar, encargada al de Guerra.

(7) Y por acuerdo del Consejo de Guerra comunicado en cir. cular de 21 de Mayo do 90, con motivo de proceder la Jurisdic.

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Interin que se da regla fixa en que se establezca todo lo que los treinta y tres Regimientos de Milicias

que nuevamente se han formado deben observar para su gobierno, he resuelto, por lo que mira a la forma en que han de seguir sus recursos los soldados de estos Cuerpos, y entenderse con ellos las Justicias, que los Coroneles cada uno en su regimiento exerza la jurisdiccion correspondiente al fuero Militar criminal, que tengo concedida á los

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gentos, cabos y tambores de los Regimientos de Milicias, que gozan sueldo continuo, son exentos de toda gabela y contribucion por sus personas, sueldos y bienes muebles; pero si en los referidos hubiere algunos que tengan haciendas ó tráficos estarán sujetos a los repartimientos que lo están los demas Militares por ellas (' y '').

(9) Por el art. 13 de la instruccion de 27 de noviembre de 1744 ee declaró este art. 20 de 743, previniendo que de los re. partimientos de consumo, no están exentos los padres de los sar. gentos y cabos, sino los Oficiales, sargentos, cabos y tambores que gozan sueldo continuo, y sirven separados en sus casas; en la inteligencia que esta libertad de contribucion, solo ha de ser por lo respectivo á sus sueldos, y no á los gastos que les produz. can sus haciendas.

(10) Y por el art. 37 de la de 28 de Abril de 745, con motivo de dudarse, sin embargo de lo mandado en dicho art. 20, sobre la exencion de contribuciones de que son libres los individuos do Milicias; se declaró, que los Oficiales, sargentos, cabos y tambo. res que gozan sueldo continuo, son Oficiales, sargentos, cabos y tambores del Exército, y como tales deben sor libres de las con. tribuciones en la misma forma que lo son estos.

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Los Oficiales Milicianos retirados con Real licen

cia no gocen del fuero y exenciones Militares.

Declaro, que los Oficiales de los cuerpos de Milicias últimamente establecidos, que se hubieren re. tirado ó retiraren de ellos con licencia mia, no puedan pretender ni gozar mas fuero, exenciones ó preeminencias en los pueblos de su residencia, por razon de haberme servido en ellos, que aquel ó aquellas que gozaban y les correspondia por su calidad, estado y circunstancias antes de entrar en mi Real servicio; á ménos que, quando hayan obtenido mi Real permiso para retirarse, preceda haberme servido doce años en los referidos Cuerpos de Milicias, ó que su crecida edad ó achaques les impida continuar, en cuyos casos les mandaré despa: char cédula separada, con declaracion del fuero que deben gozar (*).

(8) Por el cap. 50 do·la 2.. Real adicion de 28 de Abril de 1745 á la ordenanza de Milicias de 31 de Enero de 1734, con motivo de solicitar muchos empleo en los Regimientos de Mili. cias y á breve tiempo Real licencia para retirarse, y no ser po. cos los casos en que con el uso de uniforme y manutencion de despachos hacian creer á las Justicias de los pueblos conservarse en el goce do sus privilegios; mando S. M., que en adelanto todo Oficial de Milicias, sin excepcion de otros que los Sargentos ma. yores y Ayudantos, quando hubieren de retirarse del Real servi. cio, lo hagan por licencia impresa del Inspector; y que este reco. ja todos los despachos Reales quo hubieron obtenido los que se re. tiraron, y los pase á la Secretaría del Despacho de Guerra para quo en ella se cancelen.

Jurisdiccion de los coroneles de Milicias para el co

nocimiento de las causas de sus individuos.

16 Estando los Regimientos de Milicias en sus respectivas provincias ó departamentos, exercerán sus propios Coroneles, y en su defecto los comandantes de los mismos Cuerpos, la jurisdiccion correspondiente al fuero entero Militar criminal, preeminencias y exenciones concedidas á sus individuos; y tambien en lo respectivo al civil, de que deben gozar los Oficiales, Cadetes, sargentos, tambores, pífanos, primeros cabos, segundos de granaderos y cazadores, y Cirujanos; procediendo en las causas que fueren contenciosas, ó deban seguirse por el órden civil y reglas del Derecho, en la misma forma judicial y legal que se practica ante los Auditores de Guerra y Corregidores legos, y así los expresados Comandantes como tales Jueces, sus Asesores, Escribanos

у

demas ministros que actuaren en las referidas causas ó pleytos, podrán exigir de las partes los derechos correspondientes conforme al Real arancel; pero en quanto pertenezca al conocimiento de delitos puramente militares, se formarán los procesos á estilo de Tropa y conforme á la ordenanza del Exército, por

el

sargento mayor, sin mas intervencion del Asesor que la que debe tener un Auditor de Guerra en semejantes.

18 En las causas civiles ó criminales, que en lo jurisdiccional y contencioso deben seguirse ante los Coroneles ó Comandantes, con asistencia de Aseso

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