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su lugar el señor Juan de Cartagena, como su conjunta persona, así como su alteza lo manda por su carta, é como de ántes su alteza lo tenia mandado por las provisiones é instrucciones quel dicho Juan de Cartagena tiene de su Alteza; é que Francisco Falero, hermano de dicho comendador Ruy Falero, vaya por capitan de una de las naos de la dicha Armada, como'su Alteza lo manda, con tanto quel dicho Ruy Falero dé y entregue á los dichos señores oficiales é á él el altura de la longitud de este hueste, con todos los regimientos que cumplen a ella, segund que se ha ofrecido, para que quede en la dicha casa, é se lleve en la dicha armada, é que no dando la dicha altura, como dicho tiene, que no consiento en su quedada, salvo que vaya como entre ellos está capitulado, é queriendo el dicho Ruy Falero quedar sin dar la dicha altura con los regimientos que á ella pertenescen, en tal caso, él protesta quel dicho Ruy Falero no dé ninguna cosa de lo que tienen capitulado ámbos á dos con su Alteza en razon de la dicha armada; é dando la dicha altura, y ella no siendo verdadera ni provechosa para la dicha navegacion de leste hueste, asimismo protesto que no goce de la dicha capitulacion é mercedes como si diese; y cuanto a los despenseros, quel tiene puestos dos despenseros portugueses, los cuales son personas de quien él confia el dicho cargo, é que lo fará como cumple á servicio de su Alteza para que den buena cuenta en lo que su alteza le tiene encargado, de los cuales uno dellos se llama Alonso Gonzalez, é es casado en esta ciudad con una ama suya de leche, y el otro es soltero y su criado, é que tiene por cierto que lo fará muy bien, é cuando asi no lo hiciere, lo quitará é porná otro; y cuanto a lo que su alteza manda que en la dicha armada no vayan ningunos hombres de mar portugueses, que los maestres de las dichas. naos los tomaron é se los presentaron por ser suficientes cada uno en su cargo, y él los recibió, como hizo a otros muchos estrangeros destos reinos, conviene a saber: venecianos y griegos, é bretones, é franceses, é alemanes, é ginoveses, porque al tiempo que los tomó no se fallaba gente para la dicha armada naturales destos reinos, habiendo fecho pregonar en Málaga y en Cádiz, y en todo el condado, y en esta ciudad, el sueldo que su alteza les manda dar, é los recibió todos por virtud de una cédula

que de su alteza trajo, que fablaba con los dichos señores jueces oficiales en que les mandaba que la gente de mar que se tomase para la dicha armada fuese a su contento, como persona que dello tenia mucha esperiencia, é quél como persona que desea acabar esta jornada como á quien mas principalmente toca el dicho cargo, encomendó á los dichos maestres que escogiesen la gente de mar a su contento, é se la tragiesen para la ver si era perteneciente para recibir, y aquellos que le parecieron ser tales, los mandó asentar en los libros del sueldo, é que demas de facer esto por virtud de la dicha cédula, dice que si los dichos señores oficiales de la dicha casa en su lugar de los portugueses que estan recebidos para la dicha armada le dieren otros de quel sea contento, que sean naturales destos reinos é señoríos, quel los recibirá, con tanto que la dicha armada no reciba mas costa en los recibir; y cuanto a los otros portugueses sobresalientes é suyos en que manda que no lleve mas de cinco, y dice su Alteza en una carta que le escribió con la que envió a los dichos oficiales, dice que en Valladolid y en Aranda y en Zaragoza se ordenó quél y el dicho Ruy Falero no llevasen portugueses, y que así quedó asentado, que mostrándole el asiento lo cumplirá, ó si en la capitulacion que con su Alteza ficieron tal se contiene, él complirá en todo é por todo, é que no le mostrando tal asiento que nuestra capitulacion declara, no guardará sino la capitulacion é regimiento que le dió en Barcelona, porque aquello es lo que le manda que cumpla é guarde, é que cuando él lo recibió en Barcelona los del consejo de su Alteza le dijeron que aquel regimiento cumpliese é guardase, y él dijo que así lo faria, é que si otra cosa S. A. ó los del su consejo mandasen en contrario del dicho regimiento é capitulacion, que él no lo guardaria, é que por el dicho Juan de Cartagena, veedor é capitan su alteza, le envió una carta, por la cual le envia a decir quel dicho Juan de Cartagena, no traeria cosa innovada en contrario de lo quel trajo, por donde parece que su Alteza no ha por su servicio innovar ni quebrantar ninguna cosa de lo que se asentó por capitulacion que les dió por regimiento, é que por esto no es razon quel deje de llevar los portugueses que tiene recibidos, de quien ha de confiar su persona é la guarda della, por ser sus parientes é fidalgos, é asimismo los

suyos criados, é que requiria é requirió a los dichos señores jueces oficiales que ellos no impidan a los dichos portugueses, sus parientes é criados, porque él los non tiene de dejar, sino cuando él mismo quedare, é porque él está de partida y el Armada toda presta, y tiene dado todas las cosas á que se obligó de regimientos y cartas de marear, estrolabios y cuadrantes, é regimientos para los capitanes, é derrota a los pilotos, ellos no impidan lo que tanto está adelante, y toca a servicio de su Alteza é bien destos reinos, é que siendo ellos cabsa del no seguir esta empresa que tanto toca en servicio de Dios nuestro Señor é de su Alteza é bien destos reinos, sean obligados de dar cuenta de todo lo que sobre ello sucediere.

Este treslado del requerimiento del capitan Fernando de Magallanes hizo ante Bernal Gonzalez de Vallecillo, escribano público de Sevilla, se sacó del requerimiento original por mí el contador Juan Lopez de Recalde, y va concertado.-JUAN LOPEZ DE RE

CALDE.

Lo que los oficiales de la casa de la Contratacion de Sevilla respondemos á lo que el capitan Fernando de Magallanes nos dice é requiere por ante Bernal Gonzalez Vallecillo, escribano público de la ciudad de Sevilla, es lo siguiente: Que fuera bien excusado, para entre tales personas, que todos tienen deseo y voluntad de servir á S. A. y acertar en lo que deben hacer, hablar por requerimiento ni por protestaciones, sino procurar todos juntamente cómo la Armada que está aparejada para el viage de la especería, se despachase presto, y hiciese vela con el ayuda de nuestro Señor, y no entender en ocasiones para que se haya de impedir, y que así ge lo rogaban y rogaron al dicho Capitan que hobiese por bien de lo hacer, conformándose con las cartas y mandamientos reales de S. A. que eran venidas, y que si necesario era, de parte de S. A. se lo requerian. Y que en cuanto á lo que el dicho Comendador decia de la quedada del capitan Ruy Falero, y á las pretestaciones que cerca dello hacia, que ellos no tenian que entender, salvo que se hiciese como S. A. lo mandaba; y que en cuanto á los regimientos que el dicho Ruy Falero habia de dar para en lo de la altura de longitud del Este Hueste, con los regimientos que cumplen á ella, quel dicho Ruy Falero á la dar sea

requerido, y dará para que vaya en el armada, y para que quede en la casa, y que creemos que dará todo lo que él supiere y á la navegacion convenga; y que cerca de las otras protestaciones ellos no tenian que decir ni que responder, que plugiese a Dios que fuese el Armada con salud y salvamento, que despues se veria si habia aprovechado ó no; y que cuanto á los despenseros que el dicho capitan Magallanes tiene nombrados, que bien creemos que serán tales personas como él dice, y pornán buena diligencia y con toda fidelidad harán lo que le fuere encomendado, pero porque son portugueses y su Alteza manda que hayan de ser naturales de estos reinos los que fueren despenseros, les parece que no deben de ir estos dos, en especial el uno, porque es portugues y soltero; y el otro, que es Alonso Gonzalez, que es casado en esta ciudad, y es buena persona, segund que dél se ha hecho relacion, podersehia disimular con él que fuese, no yendo otros. En cuanto á lo que dice que él no tomó grumetes algunos portugueses, sino que los maestres de cada nao tomaron la gente, y que tomaron algunos grumetes portugueses, de que se contentaron, porque no hallaban otra gente para la armada, y se les presentaron a él por personas suficientes en su oficio, que los recibió como a otros extranjeros de otros reinos, por virtud de una cédula dirigida á nosotros los oficiales en que su Alteza mandaba que la gente de mar que se tomase para la dicha armada, fuese al contento del dicho Magallanes, como persona que tenia mucha expirencia, y que por tal encomendado á los maestres que la gente que tomaren fuese a contento dél, y que los recibió y mandó asentar en los libros del sueldo; decimos que creemos ser así verdad como el dicho Fernando de Magallanes lo dice, y que él lo hizo por haber gente y marinar las naos, para que mas presto la armada se partiese, sin haber respeto á otra cosa; pero porque a su alteza le paresce que no deben ir por alguna buena consideracion, debe el dicho capitan conformarse con su voluntad y mandado, y que luego se deben de despedir, y que ellos estan prestos y aparejados de dar otros en su lugar que sean naturales de estos reinos, á contento. de los maestres de las naos y expertos en su arte de navegar, y que el dicho capitan Magallanes lo dice muy bien en aquello, y que así lo hará.

Y en cuanto a lo que dice ó se queja que no vayan portugueses sobresalientes ni puedan llevar mas portugueses de cada cuatro ó cinco para su servicio, é que si hobo asiento ó no cerca de aquello en Valladolid ó Aranda ó Zaragoza, que ge lo muestren, y que lo guardarán, y que en Barcelona cuando en el Consejo le dieron el regimiento, que le dijeron que aquel compliese y guardase, y él dijo que así lo haria, é que si otra cosa S. A. ó su Consejo le mandase en contrario del dicho regimiento y capitulacion que él no lo guardaria, y que con Juan de Cartagena le envió una carta S. A. en que le envió á decir que Juan de Cartagena no traia cosa innovada en contrario de lo que él habia traido, que nosotros no tenemos en aquello que entender mas que complir lo que por S. A. nos es mandado por ciertas cartas que nos mandó escrebir, en especial por una de Barcelona escrita en diez é siete dias del mes de Junio de mil quinientos diez y nueve años, en la cual está un capítulo que dice en esta guisa:

«Yo he sabido que Fernando de Magallanes y Ruy Falero tienen muchos portugueses para llevar consigo cada uno, y porque paresce que seria inconveniente ésto, yo vos mando que luego por la mejor manera que os paresciere hableis a los dichos maestres capitanes que no lleve cada uno mas de hasta cuatro ó cinco personas, é los demas que tomaren para llevar los dejen é despidan, é vosotros proveed como en ninguna manera otra cosa se haga; pero esto se ha de hacer con toda la mejor disimulacion que ser pueda.»>

Iten: en otra carta que S. A. mandó escrebir al capitan Ruy Falero en cinco de Julio de este dicho año, este otro capítulo que dice en esta manera: «Asimismo Ruy Falero nos ha escrito que quiere llevar consigo á Francisco Falero, su hermano, y porque como sabeis, con Juan de Cartagena os escrebí que no consintiésedes mas de cada cuatro ó cinco portugueses consigo, si en este número el dicho Francisco Falero quiere, podeis dejarle ir, y no en otra manera.»>

Asimismo en otra carta que S. A. nos ha mandado enviar de Barcelona de veinte é seis de Julio, en respuesta de otra que á S. A. hobimos escrito y consultado sobre los dichos portugueses que habian de ir en el Armada ó no habian de ir, está otro capítulo que dice en esta manera:

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