Revista de archivos, bibliotecas y museos, Volumen12;Volumen18

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Montepío del Cuerpo Facultativo del Ramo, 1908

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Página 60 - Oh picaros de cocina , sucios, gordos y lucios; pobres fingidos, tullidos falsos, cicateruelos de Zocodover y de la plaza de Madrid , vistosos oracioneros, esportilleros de Sevilla, mandilejos de la hampa, con toda la caterva innumerable que se encierra debajo deste nombre picaro ! Bajad el toldo, amainad el brío, no os llaméis picaros si no habéis cursado dos cursos en la academia de la pesca de los atunes...
Página 60 - Allí está la suciedad limpia, la gordura rolliza, la hambre pronta, la hartura abundante, sin disfraz el vicio, el juego siempre, las pendencias por momentos, las muertes por puntos, las pullas a cada paso, los bailes como en bodas, las seguidillas como en estampa, los romances con estribos, la poesía sin aciones.
Página 64 - Un tiempo que se dieron En usar ojos dormidos, No había hermosura despierta, Y todo era mirar bizco. Usáronse ojos rasgados Luego, y dieron en abrirlos Tanto, que de temerosos, Se hicieron espantadizos.
Página 347 - Vino después el formidable sacudimiento de la guerra de la Independencia, que, por lo mismo que era un movimiento genuinamente español, despertó y avivó toda energía local, organizando la resistencia en la forma espontánea del federalismo instintivo que parece congénito á nuestra raza y que quizá la ha salvado en sus mayores crisis.
Página 60 - ... allí está la suciedad limpia, la gordura rolliza, la hambre pronta, la hartura abundante, sin disfraz el vicio, el juego siempre, las pendencias por momentos, las muertes por puntos...
Página 321 - No difería esta escuela, en su organismo oficial, de lo que eran las restantes de España sometidas a triste uniformidad después que el plan centralista de 1845 acabó con los restos de la autonomía universitaria, que ahora tímidamente intenta renacer. Pero en Barcelona, como en otros Centros de antigua cultura y de vida moderna más o menos intensa, nunca se había extinguido la espontaneidad nativa del carácter provincial, y en la enseñanza, como en todo, se manifestaba, aunando venerables...
Página 324 - A todo mi sabor, porque no sólo penetré en su intimidad y recogí de sus labios la mejor parte de la doctrina literaria que durante mi vida de profesor y de crítico he tenido ocasión de aplicar y exponer, sino que fui honrado por él con tales muestras de estimación y cariño que me dan algún...
Página 393 - Y aunque las matemáticas no tuvieran eii si, como los tienen, tantos y tan grandes bienes y provechos, ni hicieran otro bien sino habituar los entendimientos de los hombres en buscar en las cosas la verdad firme y segura, y no dejarse bambolear de la inconstancia de las opiniones...
Página 322 - Allí aprendí lo que vale el testimonio de conciencia y conforme a qué leyes debe ser interpretado para que tenga los caracteres de parsimonia, integridad y armonía. Allí contemplé en ejercicio un modo de pensar, histórico, relativo y condicionado, que me llevó, no al positivismo (tan temerario como el idealismo absoluto), sino a la prudente cautela del ars nesciendi.
Página 346 - La fiera y abominable venganza del primer rey de la dinastía francesa no pudo herir el alma de Cataluña aunque cubriese de llagas su cuerpo ensangrentado. Pudo destruir de mano airada la organización política y acelerar la muerte de instituciones que acaso estaban ya caducas y amenazadas de...

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