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las. Procuradores síndicos: Juan José de Aróstegui. Francisco Castañares. Juan Sanchez Marin. Mariano Rollan. Cipriano Maria Clemencin, secretario. »>

No debemos omitir antes de finalizar la reseña de los sucesos del año 1841 y relativamente á los de octubre, la notable carta que la reina de Portugal dirigió á la reina de España en ocasion de felicitarla por haberse librado de los horrores que, para mengua del partido del órden, abortó la famosa noche del 7 de octubre.

Este era su contenido:

«Señora, mi hermana y prima: acabo de saber con el mayor sentimiento el enorme atentado cometido contra la dignidad de la Real persona de V. M. el día 7 del corriente por algunas tropas que, desviadas de su principal deber, osaron atacar el propio palacio de V. M., cuyo sagrado recinto estaba confiado á la custodia de una parte de ellas. Los estrechos lazos de parentesco y de sincera amistad que me unen á V. M., la aseguran cuál debe ser mi satisfaccion al ver que la mano poderosa de la divina Providencia desconcertó los tenebrosos planes de los anarquistas; y salvan- ̈ do la Real persona de V. M., ha conservado para la monarquía española la mas sólida garantía de su prosperidad. Tenga á bien V. M. aceptar esta espresion fiel de los sentimientos que consagro á V. M., y con los cuales seré siempre, Señora, mi hermana y prima de V. M. Buena hermana y prima. MARIA.

Palacio de las Necesidades 12 de octubre de 1841.».

Este dictado de anarquistas, que tan oportunamente les aplicó doña María de la Gloria álos hombres que blasonaron siempre hasta con servilismo de monárquicos puros y defensores acérrimos del esplendor, veneracion y prerogativas de la corona, fué generalmente aplicado por toda la Europa civilizada. Vencida aquella infausta rebelion, y hallándose ya en Madrid el REGENTE, empezó el gobierno sus funciones, espidiendo varios decretos, que fueron general y justamente aplaudidos.

Antes de estos mencionaremos la real órden que refrendó en 18 de noviembre el muy ilustrado y escelente patricio D. José Alonso, ministro de Gracia y Justicia.

El terrible monstruo que convenia estirpar de raiz en nuestra nacion era el fanatismo que por tantos años tuvo sepultada á la España en la mas negra oscuridad y servidumbre.

Todos los actos del Sr. Alonso tendian á libertar á la nacion, como ya hemos indicado, de la servil é injusta dependencia de Roma; y en la real órden á que aludimos se propusó la estinción de esos focos de hipócritas esterioridades y ceremonias ridículas, que con el título de cofradías ó her

mandades existian desgraciadamente y en gran número en casi todos los pueblos de la Península.

Sabido es que dichas cofradías, creadas por el insaciable interés de los frailes y algunos sacerdotes, mantenian en los pueblos el espíritu de una devocion falsa y ruidosa, á veces orígen de escándalos y desgracias, impidiendo que los pueblos aceptasen la luz consoladora de la libertad y de las reformas, y conspirando sus gefes en las diferentes reuniones que celebraban en sus propias casas (1) en las cuales tenian sus oratorios, y en ellos con pretesto de las flores de mayo, los siete dolores, las llagas de san Francisco y otras advocaciones por este órden no dejaban de hacer proselitos en obsequio del abominable absolutismo.

Por estas consideraciones la real órden del Sr. Alonso fué agradablemente recibida, mereciendo los elogios de los hombres ilustrados y amantes de las ideas liberales.

En 6 de diciembre se decretó la supresion de la Guardia Real esterior de infantería y caballería, creándose en reemplazo de los cuerpos supri

(1) Entre otros muchos pueblos que podriamos citar, lo hacemos de villa de Consuegra, provincia de Toledo, en la cual existian, y aun existen un sin número de hermandades, y bajo los auspicios de un ex-fraile gilito continúa la congregacion de las flores de mayo, que es una especie de tertulia sacra, á la que asiste una porcion de jóvenes seducidas por los fanáticos.

Hoy mismo denuncian los periódicos el hecho siguiente.

«AZPEITIA 12 de abril.-Hay en esta villa un ex-fraile carmelita de veintiocho á treinta años de edad, el cual de motu propio ha formado una congregacion de jóvenes del bello sexo de quince á veintidos años con el título de la congregacion del Escapulario. Para per. tenecer á esta cofradia es necesario. 1. Acudir al rosario que se reza todas las noches, advirtiendo que dicho rosario tiene lugar despues de dado el toque de oraciones, lo cual es contra costumbre; concluido este, hay una cosa á lo que el ex-fraile da el nombre de meditacion, en la cual se citan varias anécdotas del Velarmino y otros autores de su jaez, reducidas á apariciones de la Virgen, San Antonio y algunos otros santos de la corte celestial; á escribanos que al mórir han sido arrebatados del mismo lecho mortuorio por los malignos espíritus, y sobre esta última clase llamo particularmente la atencion de ustedes á algunas almas del purgatorio que se han presentado á los parientes mas pusilánimes, encargándoles que mandaran decir una misa de veinte reales vellon, y que con eso pasarian á ocupar un puesto en el santo cielo. 2. Concluido el rosario, y atemorizadas por las palabras, del ministro del Señor, entran á la sacristía donde este, despues de echarles su bendicion, las pone al cuello un escapulario, dándole ellas, acto contínuo, la módica cantidad de nueve cuartos. 3. Despues de esta ceremonia las encarga muy especialmente que vayan á confesarse al dia siguiente con él, y que de ocho en ocho dias vuelvan á decirle sus pecados. Hecho todo esto, quedan inscriptas en la congregacion del Escapulario, y tienen por consiguiente, la prohibicion espresa de hablar ni mirar á los hombres. Se asegura tambien que ahora trata de formar otra con la denominacion de las flores de mayo. Todo esto, como ustedes conocen, es muy santo y muy bueno; pero no puedo menos de llamar la atencion del gobierno sobre este abuso, porque podria muy bien suceder aqui lo que con otro cura de Francia, que por un caso parecido á este, tuvieron algunos padres que llorar la deshonra de sus hijas.»

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TOMO III.

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midos dos de infanteria y dos de caballería, denominando á los primeros Constitucion y España, y á los segundos Pavía y Sagunto.

La estincion de la Guardia Real fué á todas luces importante y de justicia.

De esta suerte se evitaban rivalidades, y la ocasion de que ciertos gefes de principios aristocráticos tomasen por instrumento de su orgullo á los infelices soldados.

Se decretó igualmente el 10 del citado mes un indulto á todos los individuos de la clase de tropa que tomasen parte en la rebelion de octu-. bre, cuya disposicion fué justamente celebrada.

Por decreto del 11 se mandaba á todos los diocesanos del reino que en el término de dos meses remitiesen al gobierno los espedientes de uniones ó suspensiones de iglesias parroquiales, oyendo antes á las diputaciones y ayuntamientos de las poblaciones en que hubiese mas de una parroquia. Se espidieron tambien algunas circulares por el ministerio de Gracia y Justicia relativas al culto y clero, en las cuales el Sr. Alonso recordaba las regalías de la corona, la necesidad de varias reformas en la respetable clase del clero, recomendando á este sus mas sagrados deberes para con la iglesia y la independencia y derecho de la nacion.

Por real órden del 16 se mandó cesar en sus funciones al consejo de guerra permanente de oficiales generales creado en virtud de los acontecimientos de la noche del 7.

Espiró el año 1844 dejando el horizonte político amenazador y sombrío, y un triste presentimiento, la idea desconsoladora de un porvenir de discordias y calamidades.

En el capítulo siguiente daremos cuenta de la apertura de las Cortes y de los mas notables sucesos del año de 1842.

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CAPITULO XIX.

El partido liberal.-Cortes.-Debates parlamentarios.--Caida del ministerio Gonzalez.-Sucesos notables del año 1842.

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RISTISIMO era el cuadro que ofrecia el numeroso y valiente partido liberal en los últimos dias del año 1841.

Consecuencia terrible de aquella situacion fué la ruina de la libertad y el peso de las cadenas, que ha humillado nuestra cerviz, aunque con dignidad y nobleza, ante la faz de nuestros astutos opresores.

Entiéndase que al hablar del partido liberal s en lo referente á los desaciertos nos dirigimos. U esclusivamente á los que se apellidaron sus caudillos, pues aunque no todos, los mas nos precipitaron en el abismo de males que hoy nos tiene en las tinieblas de la esclavitud y de crueles padecimientos.

Agitábase en el seno del partido setembrista una division profunda, trascendental y terrible; y cada fraccion con sus exigencias, cada hueste con su estandarte izado proclamaba nuevos principios, combatia de diverso

modo, y à la par todos, y muchos ciertamente sin pensarlo siquiera clavaban el hacha destructora en el hermoso árbol de la libertad, minaban y derruian con el arma de sus estravíos el sagrado templo de las leyes y de los fueros de la nacion soberana.

Al ocuparnos de las diferentes fracciones que constituian en aquella época el partido liberal, y que por sus gefes se hallaban representadas en las Córtes, nos permitiremos estensamente algunas reflexiones con el fin mas patriótico y santo.

Por este órden el Eco del Comercio, órgano de gran valimiento entre todo el partido liberal, y muy especialmente entre algunos afamados caudillos ó corifeos de los diputados oposicionistas, presentaba ya la fases que habia de ofrecer el parlamento, y predecia con seguridad el móvil de aquella oposicion tremenda que dió en tierra con el ministerio Gonzalez..

El Correo Nacional no contaba muchos amigos en la cámara de dipùtados ni en el alto cuerpo; mas sin embargo manifestaba inefable alegría por la situacion triste que presentaba el partido vencedor en setiembre, ora por algunos desaciertos en el gobierno, bien por el inescusable desacuerdo, rencilla y orgullo de muchos de sus principales gefes: decia el Correo Nucional.

«El Corresponsal mismo, periódico entre cuyas virtudes es necesario contar la prudencia y que no verteria especie de tanta monta si la tuviese por destituida enteramente de fundamento, ha revelado noches pasadas los rumores que tornan á remover la cuestion de regencia. Indudablemente esta cuestion aparece resuelta, y no dudamos nosotros que el periódico exaltado se conformase con la unidad desde que la regencia fué única; pero dígasenos francamente si ofrece grandes prendas de seguridad la situacion en que resucita, ni aun entre las hablillas del vulgo político, una cuestion de tal naturaleza. Por lo que hace à la Constitucion existe un partido que aspira á realizar en mas estensa escala el dogma de la soberanía popular; partido que no pareció insignificante al Eco del Comercio cuando se valió de su apoyo en los acontecimientos de setiembre, y que menos debe parecérselo ahora cuando lucha á brazo partido con los exaltados en las elecciones municipales. >>

«Pero no: no es menester que el régimen actual sea atacado para que la influencia del partido exaltado se desvirtúe. Basta con que exista una division profunda en este partido, y esta division existe. Todos sabemos las diferentes pretensiones de los gefes exaltados; la exaltacion ha menguado en unos y ha crecido en otros; las personas y los sistemas se chocan y contradicen; el Eco mismo no es estraño, ni puede ser imparcial en la cuestion vital de la formacion de un ministerio, y esta ès la ocasion primera en

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