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ó

GRANDES JUNTAS NACIONALES

DE LOS REINOS DE LEON Y CASTILLA,

MONUMENTOS DE SU CONSTITUCION

POLITICA Y DE LA SOBERANÍA DEL PUEBLO,

Con algunas observaciones sobre la ley fundamental
de la monarquía española, sancionada por las cortes ge-
nerales y extraordinarias , y promulgada en Cádiz.

á 19 de marzo de 1812.

POR
El ciudadano don Francisco Martinez Marina, canónigo que fue
de la iglesia de san Isidro de Madrid, actualmente de la de
Lérida, individuo de número de las academias Española y de la
Historia , y de las buenas letras de Barcelona , y Diputado en

las actuales cortes por el principado de Asturias,

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uberiorem securioremque materiam senectuti seposui: rara temporum felicitate , ubi sentire quæ velis, et quce sentias dicere licet. Corn. Tacit. Hist. lib. 1.° 1.

2147'5032.60

D/51530

1. Si los hombres tuvieran seguridad de que los Reyes y Principes de la tierra habian de cumplir fielmente los sagrados deberes de tan sublime dignidad y oficio, cuyo fin jamas pudo ser otro que hacer á sus súbditos felices y bienaventurados, y regir con dulzura,

mansedumbre y justicia los pueblos encomendados á su vigilancia, sacrificando sus intereses y pasiones al bien público é imitando el estilo, la sabiduría y la bondad con que el gran Dios y padre de los hombres gobierna todo el universo; la monarquia absoluta ó el gobierno de uno en quien estuviese depositada la plenitud de la soberanía íntegramente sin limitacion ni restriccion alguna, seria el mejor de todos los gobiernos y el mas digno de ser abrazado por todas las sociedades y naciones.

2. Un centro único de poder soberano es el medio mas oportuno y eficaz para mantener la union de los ciudadanos, para comunicar á todos los resortes de la máquina política aquel movimiento activo, regular y uniforme, que es la vida del cuerpo social, y á las leyes el carácter de fuerza y de magestad que necesitan para ser respetadas. El monarca como soberano, como legislador y como ejecutor de las leyes, armado con ellas y con la fuerza militar evitará fácilmente las injusticias, los desórdenes, las violencias, las insurrecciones y tumultos populares y cuanto sea capaz de turbar el orden público y la amable 'tranquilidad. El secreto en las deliberaciones, el sigilo en los consejos, la uniformidad en los principios, la com

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