Historia general de España, Volumen11

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Imp. de D. Leonardo Nuñez de Vargas, 1819
 

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Página 85 - Al principio del mundo vivían los hombres derramados por los campos á manera de fieras; no se juntaban en ciudades ni en pueblos; solamente cada cual de las familias reconocía y acataba al que entre todos se aventajaba en la edad y en la prudencia. El riesgo que todos corrían de ser oprimidos de los...
Página 119 - Un mozo cristiano estaba cautivo en Granada. Sus partes y diligencia eran tales, su buen término y cortesía , que su amo hacia mucha confianza del dentro y fuera de su casa. Una hija suya al tanto se le aficionó y puso en él los ojos.
Página 80 - ... de nadie, cada. uno relató las rentas que tenia de su casa , y las pensiones que de las rentas Reales llevaba. Aumentóse con esto la indignacion del Rey que los escuchaba ; determinó tomar enmienda de aquellos desórdenes.
Página 85 - El riesgo que todos corrían de ser oprimidos de los más poderosos, y las contiendas que resultaban con los extraños, y aun entre los mismos parientes, fueron ocasión que se juntasen unos con otros, y para mayor seguridad se sujetasen y tomasen por cabeza al que entendían con su valor y prudencia los podría amparar y defender de cualquier agravio y demasía.
Página 87 - Sicilia; que siempre se tuvo por justo mudase la comunidad y el pueblo conforme á la necesidad que ocurriese, lo que ella misma estableció por el bien común de todos. Si convidáramos con el mando á alguna persona extraña, sin nobleza, sin partes, pudiérase reprehender nuestro acuerdo. ¿Quién tendrá por mal que queramos por Rey un Príncipe de la alcuña ' real de Castilla, y que en vida de su hermano tenía en su mano el gobierno?
Página 123 - Las ciudades y pueblos y campos asolados con el fuego y furor de las armas , profanadas las ceremonias, menospreciado el culto de Dios, discordias civiles por todas partes , y como un naufragio común y miserable de todo el cristianismo...
Página 145 - Dios y en el bien común; persuadios que aquel será mejor príncipe que con tanta conformidad de pareceres y votos, cierta señal de la voluntad divina, os fuere dado. Regocijaos y alegraos ; festejad este día con toda muestra de contento. Entended que debéis al santísimo Pontífice, que presente está para honrar...
Página 354 - Dávalos, sólo para tener ocasión de añadir que «cantó aquel desastre en versos llorosos y elegantes el poeta •cordobés Juan de Mena, persona en este tiempo de mucha erudi-ción, y muy famoso por las poesías y rimas que compuso en lengua vulgar: el metro es grosero como de aquella era, el ingenio elegante, apacible y acomodado á las orejas y gusto de aquella edad: su sepulcro se ve hoy en Tordelaguna...: su memoria dura y durará en España».
Página 85 - Subir a la cumbre del mando y del señorío por malos caminos, es cosa fea; mas desamparar al reino que de su voluntad se os ofrece y se recoge al amparo de vuestra sombra en el peligro, mirad no parezca flojedad y cobardía. La naturaleza de la potestad real y su origen enseñan bastantemente que el cetro se puede quitar a uno y dar a otro, conforme a las necesidades que ocurren.
Página 144 - ... hacer este razonamiento. Confiamos que con la misma piedad y devoción vos también oiréis nuestras palabras. Pues se trata de la elección del rey, ¿ de qué cosa se pudiera...

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