Revue hispanique: Recueil consacré á l'étude des langues, des littératures et de l'histoire des pays castillans, catalans et portugais, Volumen71

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C. Klincksieck, 1927

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Página 159 - E los unos ni los otros non fagades ni fagan ende al por alguna manera, so pena de la nuestra merced e de diez mili maravedís para la nuestra cámara, a cada uno que lo contrario hiziere.
Página 156 - IMPERIAL ••Don Carlos, por la Divina Clemencia, Emperador Semper Augusto, Rey de Alemania, doña Juana su madre, y el mismo don Carlos...
Página 526 - Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados? Si cuanto más piadosos más bellos parecéis a aquel que os mira, no me miréis con ira porque no parezcáis menos hermosos. ¡Ay, tormentos rabiosos! Ojos claros, serenos, ya que así me miráis, miradme al menos.
Página 210 - Vivir quiero conmigo, gozar quiero del bien que debo al cielo, a solas sin testigo, libre de amor, de celo, de odio, de esperanzas, de recelo.
Página 452 - Vista la discordia y desconformidad de los unos y de los otros, no hube poco placer, porque me pareció hacer mucho a mi propósito, y que podría tener manera de más aína sojuzgarlos, y que se dijese aquel común decir de...
Página 428 - Cuando bien conmigo pienso, muy esclarecida reina, y pongo delante los ojos el antigüedad de todas las cosas que para nuestra recordación e memoria quedaron escritas, una cosa hallo e saco por conclusión muy cierta: que siempre la lengua fue compañera del imperio, e de tal manera lo siguió, que juntamente comenzaron, crecieron e florecieron, e después junta fue la caída de entrambos.
Página 465 - ... habían de adorar y creer, y no a otra criatura ni cosa alguna; y les dije todo lo demás que yo en este caso supe, para los desviar de sus idolatrías y atraer al...
Página 210 - Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado. Dichoso el humilde estado del sabio que se retira de aqueste mundo malvado, y con pobre mesa y casa en el campo deleitoso, con sólo Dios se compasa ya solas su vida pasa, ni envidiado ni envidioso.
Página 218 - Ve cómo el gran maestro a aquesta inmensa cítara aplicado, con movimiento diestro produce el son sagrado con que este eterno templo es sustentado.
Página 210 - Qué descansada vida la del que huye el mundanal ruido, y sigue la escondida senda, por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido...

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