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de sus atribuciones, es violento obligarles á que mantengan un funcionario, que tal vez no les inspire confianza, para que entienda en la preparacion y ejecucion de sus acuerdos, fue tambien admitida, y en virtud de ella y de la precedente, se adoptó la primera disposicion transitoria, por la que no se dá á dichos empleados un derecho á inamovilidad, pero sí se determina una causa taxativa para su separacion, que consiste en la instruccion de un expediente en que se oiga á los interesados, y que se consulte la vía contenciosa. Asi se dá preferencia sobre otras condiciones de confianza, que pueden provenir de relaciones ó afecciones personales de los Diputados, á las que se deducen de la aptitud, la ciencia y el estudio.

ARTICULO 73.

«La Diputacion provincial y la Comision pueden dar encargo á cualquiera de sus vocales ó dependientes para girar visitas de inspeccion á los Ayuntamientos con el fin de enterarse del estado de sus servicios, cuentas y archivos.

En estas visitas no se dictará providencia alguna sobre los asuntos municipales, y se limitarán los delegados á informar a la Diputacion ó Comision, las cuales podrán adoptar las disposiciones que estimen convenientes dentro de su competencia.

Para ordenar dichas visitas se tendrán presentes las disposiciones prevenidas en la ley Electoral.»

Aunque por la ley Municipal se establece la autonomia de los Ayuntamientos, en términos que es casi nula su dependencia respecto de las Diputaciones provinciales, se les confieren a estas, no obstante, atribuciones de alta inspeccion y vigilancia, para velar sobre la buena inversion de los fondos públicos de los pueblos; y por eso se les autoriza para girar visitas de inspeccion con el fin de enterarse del estado de los servicios, cuentas y archivos; pero sin que los encargados de verificarlas puedan dictar providencia alguna, limitándose á informar á la Diputacion y Comision, para que estas acuerden lo que proceda en el círculo de sus atribuciones ó hagan las reclamaciones correspondientes al Gobierno.

No se dice en este artículo si los individuos á quienes se les encarguen dichas visitas han de recibir ó no para su desempeño retribucion alguna. En la ley de 1863, que contenia una disposicion análoga, se espresaba que las habian de verificar sin subvencion. Et silencio ahora sobre este particular, y las amplias faculta:les que se otorgan á la Diputacion respecto á la administracion

é inversion de los fondos de las provincias, indican que pueden asignar dietas á las espresadas comisiones por vía de indemnizacion de gastos.

Con la advertencia que se hace en el último párrafo, recordando las disposiciones precautorias de la ley Electoral, se prescribe que dichas visitas no deben verificarse desde la convocatoria de una eleccion hasta que esta se haya terminado.

«Art. 74. El secretario tiene á su cargo la preparacion y tramitacion de los asuntos de que hayan de conocer la Comision y Diputacion, la redaecion de sus actas y acuerdos, la correspondencia y el cuidado y conservacion de su archivo.

Firma con el presidente los acuerdos y decretos de la Comision, autorizándoles con el sello de la provincia, cuya guarda le estará encomendada, y cuida de que sean notificados á quien corresponda.»

«Art. 75. El nombramiento de Contadores se hará por concurso entre los que reunan las circunstancias siguientes:

1.6 Ser ó haber sido Contador con arreglo é esta ley en provincia de igual categoría.

2. Haber desempeñado durante dos años con las mismas condiciones igual destino en provincia de categoría inmediatamente inferior.

3." Haber servido durante seis años, y entre ellos dos, como oficial primero de contaduría ú otro destino análogo, en la misma provincia ú otra de igual categoría.

4. Ser Profesor mercantil.»

«Art. 76. El Contador tiene á su cargo la oficina de cuenta y razon y la intervencion de fondos principales.

En tal concepto registra las entradas y salidas de fondos, autoriza con el vicepresidente los libramientos, hace los asientos necesar os en los libros que lleve al efecto y prepara los presupuestos y cuentas que han de ser sometidos á la Diputacion.»

«Art. 77. El Depositario es el único encargado de lacustodia de los fondos provinciales, y prestará como tal las fianzas que la Diputacion exija.

Ši la entidad de los fondos lo consiente, habrá dos cajas: una general con tres llaves, que tendrán el vicepresidente, depositario y contador, y otra diaria, donde, bajo la guarda esclusiva del depositario, estarán los fondos destinados a las atenciones de cada semana.

El depositario no hará pagos, ni recibirá cantidades, sino en virtud de un mandato autorizado por el vicepresidente y Contador.»

Las disposiciones de estos artículos en que se señalan las funciones de los Secretarios, Contadores y Depositarios, son mas propias de los reglamentos que de la ley. Al espresarlas en esta, se impone la obligacion de atenerse á ellas al formar aquellos en lo relativo al despacho de los negocios, lo cual corresponde á las Diputaciones segun el art. 45.

El que los Contadores sean nombrados por concurso con las condiciones que se designan, es de notoria conveniencia, y hubiera sido mny oportuno y acertado que la misma disposicion hubiese

sido cstensiva á los Secretarios, fijando las circunstancias mas propias y necesarias para el desempeño de este destino.

CAPÍTULO VIII.

Presupuestos y cuentas Provinciales.

ARTÍCULO 78.

«Son aplicables á los presupuestos provinciales las disposiciones contenidas en los artículos 125, 126, 128, 134, 135, 136, 133 y 145 de la ley Municipal

Así las disposiciones de este artículo como las de los demas del mismo capítulo, debian ser objeto de otra ley; porque no siendo conveniente reformar con frecuencia la organizacion administrativa del pais, al paso que lo es el alterar de cuando en cuando la forma y el fondo de los presupuestos y cuentas provinciales y municipales, deben separarse estos de las leyes de organizacion y atribuciones de las Diputaciones y Ayuntamientos, que están destinadas á mayor fijeza.

Las leyes de 1845 trataban a un mismo tiempo de los presupuestos y de la organizacion y atribuciones de los Ayuntamientos y provincias, y no dieron la debida importancia á esta materia, que es sin duda la de mas consecuencia en todas las esferas de la Administracion pública. En la ley de 1863 no se la comprendió, constituyendo otra diferente, que es la de presupuestos y contabilidad provincial, cuyas disposiciones puede decirse que ahora quedan en su totalidad derogadas por las prescripciones de la presen 'te, que confieren a las Diputaciones facultades diversas y mas estensas que las que por aquellas les pertenecian.

En la cita que se hace de los artículos de la ley Municipal, debe observarse, que por el primero se establece que son aplicables á la hacienda provincial las disposiciones de la ley de contabilidad general del Estado, en cuanto no se opongan á la presente. De lo cual se infiere que no podrán enajenarse ni hipotecarse los derechos de la hacienda de las provincias, cualquiera que sea su naturaleza, sino en virtud de una ley; pues así se consigna en aquella y en esta no hay ninguna prescripcion que lo contradiga.

Los otros artículos que se citan se refieren å ritualidades y procedimientos administrativos, que se marcan de un mo lo esplicito.

é inversion de los fondos de las provincias, indican que pueden asignar dietas á las espresadas comisiones por vía de indemnizacion de gastos.

Con la advertencia que se hace en el último párrafo, recordando las disposiciones precautorias de la ley Electoral, se prescribe que dichas visitas no deben verificarse desde la convocatoria de una eleccion hasta que esta se haya terminado.

«Art. 74. El secretario tiene á su cargo la preparacion y tramitacion de los asuntos de que hayan de conocer la Comision y Diputacion, la redaecion de sus actas y acuerdos, la correspondencia y el cuidado y conservacion de su archivo.

Firma con el presidente los acuerdos y decretos de la Comision, autorizándoles con el sello de la provincia cuya guarda le estará encomendada, y cuida de que sean notificados á quien corresponda.»

«Art. 75. El nombramiento de Contadores se hará por concurso entre los que reunan las circunstancias siguientes:

1. Ser ó haber sido Contador con arreglo é esta ley en provincia de igual categoría.

2.- Haber desempeñado durante dos años con las mismas condiciones igual destino en provincia de categoría inmediatamente inferior.

3." Haber servido durante seis años, y entre ellos dos, como oficial primero de contaduría ú otro destino análogo, en la misma provincia ú otra de igual categoría.

4. Ser Profesor mercantil.»

«Art. 76. El Contador tiene á su cargo la oficina de cuenta y razon y la intervencion de fondos principales.

En tal concepto registra las entradas y salidas de fondos, autoriza con el vicepresidente los libramientos, hace los asientos necesar os en los libros que lleve al efecto y prepara los presupuestos y cuentas que han de ser sometidos á la Diputacion.» «Art. 77.

El Depositario es el único encargado de lacustodia de los fondos provinciales, y prestará como tal las fianzas que la Diputacion exija.

Si la entidad de los fondos lo consiente, habrá dos cajas: una general con tres llaves, que tendrán el vicepresidente, depositario y contador, y otra diaria, donde, bajo la guarda esclusiva del depositario, estarán los fondos destinados a las atenciones de cada semana.

El depositario no hará pagos, ni recibirá cantidades, sino en virtud de un mandato autorizado por el vicepresidente y Contador.»

Las disposiciones de estos artículos en que se señalan las funciones de los Secretarios, Contadores y Depositarios, son mas propias de los reglamentos que de la ley. Al espresarlas en esta, se impone la obligacion de atenerse á ellas al formar aquellos en lo relativo al despacho de los negocios, lo cual corresponde á las Diputaciones segun el art. 45.

El que los Contadores sean nombrados por concurso con las condiciones que se designan, es de notoria conveniencia, y hubiera sido mny oportuno y acertado que la misma disposicion hubiese

sido estensiva á los Secretarios, fijando las circunstancias mas propias y necesarias para el desempeño de este destino.

CAPÍTULO VIII.

Presupuestos y cuentas Provinciales.

ARTÍCULO 78.

«Son aplicables á los presupuestos provinciales las disposiciones contenidas en los artículos 125, 126, 128, 131, 135, 136, 133 y 145 de la ley Municipal

Así las disposiciones de este articulo como las de los demas del mismo capítulo, debian ser objeto de otra ley; porque no siendo conveniente reformar con frecuencia la organizacion administrativa del pais, al paso que lo es el alterar de cuando en cuando la forma y el fondo de los presupuestos y cuentas provinciales y municipales, deben separarse estos de las leyes de organizacion y atribuciones de las Diputaciones y Ayuntamientos, que están destinadas á mayor fijeza.

Las leyes de 1845 trataban á un mismo tiempo de los presupuestos y de la organizacion y atribuciones de los Ayuntamientos y provincias, y no dieron la debida importancia á esta materia, que es sin duda la de mas consecuencia en todas las esferas de la Administracion pública. En la ley de 1863 no se la comprendió, constituyendo otra diferente, que es la de presupuestos y contabilidad provincial, cuyas disposiciones puede decirse que ahora quedan en su totalidad derogadas por las prescripciones de la presente, que confieren a las Diputaciones facultades diversas y mas estensas que las que por aquellas les pertenecian.

En la cita que se hace de los artículos de la ley Municipal, debe observarse, que por el primero se establece que son aplicables á la hacienda provincial las disposiciones de la ley de contabilidad general del Estado, en cuanto no se opongan á la presente. De lo cual se infiere que no podrán enajenarse ni hipotecarse los derechos de la hacienda de las provincias, cualquiera que sea su naturaleza, sino en virtud de una ley; pues así se consigna en aquella y en esta no hay ninguna prescripcion que lo contradiga.

Los otros artículos que se citan se refieren á ritualidades y procedimientos administrativos, que se marcan de un mo lo esplicito.

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