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CRÓNICA

DE LOS

DUQUES DE MEDINA SIDONIA,

escrita

POR EL MAESTRO PEDRO DE MEDINA.

En el archivo del duque de Medinasidonia se conserva la Crónica que publicamos, escrita en el siglo XVI, en un códice (1) en folio, bastante voluminoso, pero tan corroidas por la accion de la tinta algunas de sus hojas, que tal vez dentro de poco será imposible su lectura. La letra es clara y limpia , y en lo general tan esmerada su ejecucion , que hay motivo para sospechar que fué el ejemplar mismo que el autor puso en manos de la noble señora á quien la de. dicaba.

Leida con toda atencion esta Crónica , nos hemos con vencido que con su publicacion se hacia un verdadero servicio a la historia nacional, pues al teger el autor las vidas de los doce primeros individuos de la familia de Guzman, cuya serie toma principio en el siglo XIII, entrelaza natu

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(1) La descripcion de este códice y la copia que nos sirve de texto, son de D. Martin Fernandez Navarrete, que hizo este trabajo en 1849

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ralmente, como se deja conocer , los hechos ocurridos durante los tres siglos que recorre, período fecundo por cierto en importantes y gloriosos acaecimientos.

Hemos tenido a la vista al dar à luz esta Crónica, otro ejemplar de la misma que se conserva en la Biblioteca Nacional, señalada G. 124, que es á lo que parece una copia de

e, la que nos sirve de texto, pero copia hecha con algunas pequeñas libertades. Cierto es que corren ambas iguales en la totalidad de la materia y en la distribucion de libros y capítulos; pero a veces se omiten algunas líneas ó frases, cuando al copiante parecian menos necesarias , 6 alguna palabra cuando ofrecia alguna dificultad su lectura. Tiene asimismo al principio un romance en alabanza de Guznian el Bueno, el héroe de Tarifa, y otro al fin en que se encomian las prendas de la suegra y de la esposa del mismo; romances con tan mal gusto, escritos, que en obsequio á la poesia castellana nos dispensamos de su publicacion. Hémonos servido de este códice cuando en la lectura del de Medinasidonia hemos dado con alguna palabra dudosa; pero no hacemos uso de notas, sino al ocurrir algunas notables variantes. - Deseosos de dar, ya que no una completa biografía, una exaeta noticia por lo menos del autor, hemos creido convéniente acudir á varias obras donde se da cuenta de sus trabajos, así cienlíficos como literarios.'Hemos consultado á este propósito el Epitome de la Biblioteca oriental y occidental de Leon Pinelo y Barcia; la Biblioteca de Nicolas Antonia; los Hijos de Sevilla de Arana de Valflora, y la Biblioteca narítima española, que dejó para dar á la prensa el sabio académico señor Fernandez Navarrete. Pero aunque en todos estos autores hemos notado el mejor deseo de apurar la ma. tcria en lo que concierne á las obras de Medina , andan bas.

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tante remisos y escasos en lo que toca á su vida, limitándose á decir el que mas; que fué bijo de Sevilla, que nació hácia 1493 y que 'murió á la edad de 74 años. you

A falta de empeño y celo en nuestros bibliógrafos hubiéramos atribuido está escasez de datos biográficos sobre Medina; pero al recorrer sus escritos, nos hemos convencido de que fuera de la incuria de sus contemporáneos, está la verdadera causa en el autor mismo que apenas se ocupa de sí propio en las muchas obras que nos ha dejado. Bajo este punto de vista no carece de interés el manuscrito que publicamos; pués en él nos informa el autor de cómo estuvo por espacio de cincuenta años al servicio de los duques de Medinasidonia, habiendo sido maestro de D. Juan Claros de Guzman, padre de D. Alonso Perez de Guzman, último de aquella ilustre familia, cuando cerraba su Crónica en 1561.

: Pero de cuantos autores 'se ocupan de las obras de Medina el que no puede dispensarse de una severa censura , es el citado Arana de Valflora, que habiendo emprendido en sus Hijos ilustres de Sevilla un asunto tan limitado, se contentó con citar solo, mutilándole á veces con poca crítica, á Nic. Antonio, sin tomarse la pena de reconocer los archivos de aquella ciudad, ni apuntar noticia alguna sacada de las obras mismas de Medina : grave pecado, tratándose á mayor abundamiento de uno de los mas antiguos polígrafos españoles.

':, De este silencio se desprende un hecho, o una racional sospecha por lo menos, y és que no debió experimentar Medina durante su vida esas grandes vicisitudes que interesan de ordinario el espíritu de los curiosos. Y en efecto, empleado en la tranquila casa de un Grande; alejado de la vida pública , donde los altos cargos suelen, empeñar al hombre en

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ruidosas comisiones y altercados con peligro de la honra y el sosiego; no afiliado á corporacion o instituto alguno, donde sus actos oficiales por lo menos se hubiesen registrado en una crónica, entregóse todo al estudio y á las pacíficas tareas literarias, siendo el mas cumplido y honroso testimonio de su aplicacion y su vasto saber, el crecido número de obras que nos legó su pluma, escritas sobre diferentes materias: matemáticas unas, morales otras, y otras, en fin, del género histórico.

En vista del atraso en que se encontraba en su tiempo la ciencia náutica, con el laudable deseo de bacerse útil á los navegantes, y porque á este ramo profesaba, al parecer, una singular predileccion, emprendió Medina diferentes viajes á diversas partes del mundo, y despues de adquirir una gran práctica y conocimiento del mar, ilustrado de antemano con la ciencia adquirida en las cátedras, reduciendo á reglas sus propias observaciones, escribió el li. bro que

lleva por título Arte de navegar, libro en que acumula gran copia de preceptos para la mejor direccion de los navegantes, y que mereció el unánime y favorable yo to de la Casa de la Contratacion de las Indias, y del piloto mayor y cosmógrafos del rey. Sobre este seguro testimonio de su mérito, acreditan mas todavía la alta у

universal estima con que le acogió el mundo sabio, las traducciones alemana, inglesa, francesa é italiana, que circularon rápidamente por Europa, apenas salido el libro de Medina de las prensas de Valladolid (1545).

Viendo este, el afan con que era buscado su Arte de navegar, de que hubo necesidad de hacer segunda y tercera edicion (1552 y 1561), é insistiendo sin descanso en sus sabias investigaciones, compuso y publico sobre la materia

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