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tensiva á los amos, maestros y personas dedicadas a cualquier género de industria, por los delitos ó faltas en que incurran sus criados, discípulos, oficiales, aprendices ó dependientes en el desempeño de su obligacion ó servicio (1).

La responsabilidad á que da lugar la acción civil dimanada de delito ó falta comprende:

1.° La restitucion; la cual debe hacerse de la misma cosa, objeto del delito, siempre que sea posible, con abono de deterioros ó menoscabos á regulacion del tribunal; de modo que si, por ejemplo, ha sido robado un caballo, no solamente debe restituirse á su dueño el mismo, si se encontrare, ó su valor, si no fuere hallado, sino abonarse cualquier deterioro que en el primer caso hubiere sufrido. Y aunque la cosa objeto del delito se halle en poder de un tercero, y este la haya adquirido por medio legal, procede siempre la restitucion de la misma cosa, salva la repeticion que compete al tenedor de ella contra quien corresponda; pero sin embargo, no procede esta accion contra el tercero en cuyo poder se halle si la hubiere prescrito con arreglo á lo establecido por las leyes civiles.

2.° La responsabilidad expresada comprende tambien la reparacion del daño causado, la cual debe hacerse valorándose prudencialmente por el tribunal la entidad de aquel, atendido el precio natural de la cosa, siempre que fuere posible, y ademas el de afeccion que por motivos particulares puede tenerle el agraviado.

3. Procede tambien la indemnizacion de perjuicios, la cual comprende no solo los que se hubieren causado al perjudicado, sino tambien los que se hayan irrogado por razon del delito a su familia ó á un tercero. Tambien deben los tribunales fijar el importe de esta regulacion en los mismos términos

que

la reparacion del daño (2).

Tanlo la obligacion de restituir, como la de reparar el daño é indemnizar los perjuicios, se trasmite á los herederos del res

(1) Arls. 15 al 18 del Código Penal. (2) Arts. 115 á 118 id.

ponsable; de modo que aunque no proceda la accion penal contra este por haber muerto, corresponde la civil contra aquellos (1).

Siendo dos ó mas las personas contra quienes se pueda ejercitar la accion civil por un delito ó falta, los tribunales deben señalar la cuota que corresponda á cada uno (2); pero sin embargo, los autores del delito ó falta son siempre responsables mancomunadamente por sus respectivas cuotas, y ademas por las de sus cómplices y encubridores, salva la repeticion recíproca, entre los mismos por sus responsabilidades respectivas. Los cómplices de un delito son mancomunadamente responsables entre sí y subsidiariamente por las cuotas de los aulores y encubridores; y lo mismo sucede en su caso respecto á estos últimos, con relacion á sus cuotas y las de los autores y cómplices del mismo delito (3).

Por último, procede la accion civil de que vamos hablando, contra cualquiera que por título lucrativo participe de los efectos de un delito ó falta, quien está obligado al resarcimiento basta la cuantia en que hubiere tenido participacion (4).

La expresada accion no es jamás pública, sino absolutamente privada de la persona agraviada ó perjudicada y de sus herederos; y puede proponerse juntamente con la penal, ó esperarse al resultado de esta última para proponer aquella.

Las leyes de Partida hacen una prolija enumeracion del tiempo en que prescriben las acciones penales; pero segun los buenos principios que hoy rigen en la mayor parte de los códigos modernos, el derecho de acusar prescribe en los mismos plazos establecidos para la prescripcion de las penas (5). En este concepto la accion debe prescribir en los términos fijados en el artículo 126 del Código Penal (6), y los mismos parece que de

(1) Art. 119 del Código Penal.
(2) Art. 120 id.
(3) Art. 121 id.
(4) Art. 122 id.

(5) Esta misma doctrina ha sido adoptada por la comision de códigos en una de las bases acordadas para el enjuiciamiento criminal. (3) Estos plazos son los siguientes:

20 años para pedir la pena de muerte y cadena perpélua.
15 años para las demas penas aflictivas.
10 años para las penas correccionales.
5 años para las penas leves.

:

ben regir para el ejercicio de la accion civil que nace de la penal,

La ley no determina desde cuándo ha de contarse el término de la prescripcion; pero parece que debe empezar a correr desde la ejecucion del delito, si no se ha prevenido sumaria para su averiguacion y castigo; y si se ha formado causa, desde que esta haya quedado paralizada por cualquier motivo. Tambien parece que debe interrumpirse la prescripcion de la accion penal, si durante el término de ella el delincuente hubiere cometido otro delito.

CAPITULO IX.

DE LA ACCION POPULAR.

Llámase accion popular la que puede ejercitar cualquier ciudadano respecto de todos los delitos públicos, y mas especialmente en cuanto a la usurpacion de caudales ó bienes del Erario ó de los pueblos. No compete, por consiguiente, con relacion á los delitos privados, de que ya traté en el capítulo anterior. Tambien puede ejercitarse la accion popular civilmente, cuando, por ejemplo, se tema algun daño por efecto de la ruina que amenace una cosa, ó de alguna nueva obra que se hubiere intentado ó comenzado á ejecutar, siempre que el daño temido ú ocasionado trascienda á los intereses públicos. Asi sucede, entre otros muchos casos, cuando un particular se introduce á edificar en terreno del comun, ó á labrar en tierras baldías ó concejiles, ó en carreteras, caminos ó sendas. Corresponde, por último, la accion popular contra los tutores ó curadores sospechosos.

CAPITULO X.

DE LAS ACCIONES TEMPORALES Y PERPETUAS.

Por acciones perpétuas ya se ha indicado que se entienden aquellas que duran ó pueden ejercitarse por espacio de muchos años, como de treinta ó cuarenta, ó por tiempo inmemorial; y por temporales las que fenecen dentro de menos intervalo, como veinte años, diez, cinco, y á veces un año solo, y hasta nueve dias. De aqui dimanan las siguientes reglas:

1.a Duran siempre ó son perpétuas. las acciones dirigidas á dividir una cosa comun.

2. Las de la Iglesia , del fisco ó de los concejos, por espacio de cuarenta años (1).

3.4 Las reales estan vigentes treinta años (2).

4.' Las acciones puramente personales fenecen á los veinte años (3)

5. Las mistas de reales y personales, como por ejemplo, cuando en la obligacion hay constituida hipoteca, duran siempre treinta años (4).

6.' La accion á pedir ejecutivamente y por los medios breves que a su tiempo se explicarán, se limita solo á diez años (5).

7. Hay varias acciones personales que solo duran tres años, como sucede respeclo de las que tienen los abogados y procuradores para pedir sus honorarios y derechos, los sirvientes para reclamar sus salarios, y los artesanos , dueños de tiendas y demas de esta clase para repetir los que se les deba por los objetos de su tráfico ó industria (6).

CAPITULO XI.

DE LAS ACCIONES QUE PASAN Á LOS HEREDEROS Y CONTRA ELLOS.

Por regla general de derecho, todas las acciones reales se trasmiten a favor de los sucesores, y pueden ejercitarse contra el heredero en cuyo poder estuviere la cosa demandada; y si esla no existe, contra todos ellos á proporcion de su haber here-ditario.

(1) Leyes 6 y 7, tit. 29, Part. 3.
(2) Ley 21, id., id.
(3) Ley 5, tit. 8, lib. 11, N. R.
(4) Ley 5 citada.
(5) Dicha ley 5.
(6) Ley 10, tit. 11, lib. 10, N. R.

Lo mismo puede decirse de las acciones personales: todas ellas pasan á los herederos de aquel á cuyo favor tuvieron origen, y todas tambien se pueden ejercitar contra los de la persona obligada , aunque esta responsabilidad hereditaria se entiende á proporcion solo de la parte de herencia que á cada uno le hubiere correspondido; á menos que todas estas porciones reunidas no importen tanto como lo que se reclame, y la herencia se haya aceptado con beneficio de inventario, pues entonces solo pueden ser reconvenidos los herederos, y hasta en la cantidad que hubieren adquirido , y nada mas.

En cuanto a la accion criminal, ya hemos dicho que muerto el acusador puede seguirse por su beredero (1), y la de calumnia ó injuria por los ascendientes, descendientes, cónyuges y hermanos del difunto agraviado, siempre que la calumnia ó injuria trascienda á ellos, y en todo caso por el heredero (2).

La accion civil que nace de la penal tambien compete y es trasmisible á los herederos de la persona perjudicada por el delito (3).

(1) Ley 23, tit. 1.0, Part. 7.
(2) Art. 388 del Código Penal.
(3) Art. 119 id.

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